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Un accidente, varios encuentros [Priv, Rol Grupal]

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Un accidente, varios encuentros [Priv, Rol Grupal]

Mensaje por Henrik Dahl el Dom Mayo 04, 2014 9:05 pm

/El orden será el siguiente: Henrik Dahl, Gaëlle Sweetberry, Anäbelle Sweetberry y Elizabeth Reed.

Calor. Hacia una calor horrible que no consiguió dejarme dormir dormir durante las ultimas horas que me quedaban de sueño: las gotas de sudor recorrían mi frente y paraban a morir en mi almohada. Era en estos mismo instantes cuando detestaba la idea de haber cerrado la ventana de mi habitación tras sentir esa pequeña ráfaga de viento en la noche.

A falta de aproximadamente unos treinta minutos para que sonase mi despertador, me incorpore en la cama y con mis ojos acostumbrándose aún a los rayos de luz que iluminaban mi habitación, busque a Iron: estaba totalmente estirado en el suelo, cerca de la puerta. El pobre estaba buscando el mejor lugar para dormir. Por lo visto, al igual que yo, estábamos sufriendo las consecuencias de mi estúpida idea.

No podía quedarme más tiempo en la cama y, por supuesto, no podía ver como mi pobre perro sufría la horripilante calor. Con un poco de esfuerzo acerque la silla de ruedas hasta mi. Luego, coloque mis piernas en el borde de la cama y poniendo los frenos en las ruedas, me senté en ella. Enseguida Iron se levanto y comenzó a mover su cola enérgicamente de un lado a otro, sabiendo a la perfección que iba a salir de la habitación. Y así lo hice: abrí la puerta y una ráfaga de aire fresco inundo la habitación, haciendo que momentáneamente esa sensación de calor desapareciese.

Lancé una pequeña risa al ver como mi perro salia corriendo de la habitación, feliz, como si hubiera estado años encerrado en un recóndito lugar. Estaba despierto y era hora de ponerme en marcha: me ducharía, bajaría a desayunar y prepararía mi mochila para un nuevo día de instituto. Y me atrevería a decir que hice todo eso en un simple abrir y cerrar de ojos. Quizás unos cuantos...

El resto del día paso bastante rápido para mi: llegue al instituto temprano, siendo el primero de la clase. Desgraciadamente tenía que llegar antes que los demás para coger la llave del ascensor y subir hasta clase con toda la tranquilidad de la que pudiera disponer: en clase, me senté tranquilamente en mi sitio y espere a que las clases comenzasen. Y pocos minutos después, el timbre que daba comienzo a las clases sonó y mis compañeros comenzaron a entrar. Una sonrisa de oreja a oreja decoro mi rostro cuando vi entrar a la chica que conseguía hacer que mi corazón latiese descontrolado: Gaëlle. Cuando se sentó a mi lado, besé su mejilla, a escasos centímetros de la piel de sus labios. -Hola Gaë, ¿has dormido bien? -pregunté, ofreciéndole una sonrisa.

Las clases pasaron rápido para mi: atendía a todas las explicaciones de los profesores, tomaba apuntes y, por supuesto, no dejaba de mirar a mi compañera. Incluso cuando uno de nuestros profesores pasó una serie de diapositivas, tímidamente cogí una de sus manos y la entrelace con la mía, acariciándola con mi pulgar. Y así, poco a poco las clases fueron pasando hasta que, por fin, solo nos quedaba la última de ellas, en la planta baja del instituto. -¿Me esperas abajo Gaë? -pregunté. -Ya sabes que tardaré un poco y esperaré a que todo el jaleo de los pasillos se calme para salir... -sonreí y empecé a recoger todas mis cosas y a meterlas en la mochila.

Cuando escuche como todo se calmaba, coloque mi mochila en las piernas y fui directo al ascensor de la planta en la que me encontraba. Una vez allí, saque la llave de uno de mis bolsillos y la introduje para llamarlo. Esperé paciente y no ocurría nada. Volví a repetir el proceso y obtuve la misma respuesta: el ascensor no venia a mi planta. -¿Pero qué...? -murmure y golpee varias veces la puerta del ascensor, como si esos golpes lo hicieran funcionar. Lo intente una última vez y nada: el ascensor se había estropeado oficialmente.

Suspire y recurrí a mi plan B: bajar por las escaleras. No me gustaba para nada, pero tampoco me gustaba la idea de llegar tarde a clase, mucho menos de hacerle llegar tarde a Gaëlle por mi pequeño problema de última hora. Así pues, me acerque a las escalera que bajaban a la primera planta del instituto y me pare frente de ellas: eran muchas y el proceso para bajarlas no sería nada fácil. Pero por suerte las bajaría y no las subiría.

Cerca del borde del primer escalón y de la barandilla, pare mi silla de ruedas y coloque los frenos para evitar que ésta hiciese un movimiento no deseado. Deje mi mochila en el primer escalón y agarrando firmemente la barandilla, cogí aire y me lancé para adelante, con la intención de caer suavemente en el suelo. Sin embargo, todo fue mal. Por lo visto, no coloque bien los frenos y cuando balancee mi cuerpo hacia delante, la silla de rueda se movió y ambos caímos.

Agarrado a la barandilla, solté un pequeño quejido de dolor al sentir como mi cuerpo se golpeaba bruscamente contra los escalones. Al mismo tiempo, escuchaba como mi silla de ruedas rebotaba por los escalones, parando finalmente en el suelo. -¡Ahg! ¡JODER! -maldeci, aun agarrado en la barandilla y con mis piernas inmóviles en los escalones, en una extraña postura que no sentía. En ese momento odiaba mi suerte y mi idea.

Solo esperaba que alguien me ayudase a bajar ahora. Era en estos momentos cuando me sentía horriblemente inútil...
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Re: Un accidente, varios encuentros [Priv, Rol Grupal]

Mensaje por Gaëlle Sweetberry el Miér Mayo 07, 2014 1:47 am

Me había despertado de madrugada por un mal sueño o, más bien, pesadilla. Ya no la recordaba cuando abrí mis ojos, solía olvidarlas segundos después, pero aun sentía esa horrible sensación oprimiendo mi pecho. Me removí en la cama y levantando las sábanas con delicadeza me dirigí al cuarto de baño, me lavé la cara y secándola con la toalla, se fui a tirar al sofá. Sentí a mi perro subirse encima de mí y acurrucarse en mi pecho, se acosté de lado y lo abracé. Que dulzura de perro eres cuando estas durmiendo o tienes sueño. Sonreí y me quedé dormida sin darme cuenta, hasta que sentí a Sir Loki lamerme la cara. Me senté y descubrí mis piernas tapadas por la manta rosa de Ëlle, sonreí y sentí a Kentin y Ëlle moviéndose en sus respectivas habitaciones, era hora de levantarse.

Minutos después estábamos los tres caminando en dirección al instituto como lo hacíamos todas las mañanas. Moría de sueño, el sofá no estaba hecho para dormir, me dolía todo el cuerpo. Cuando llegamos subimos al segundo piso, mi hermana y el castaño se dirigieron a sus pupitres, y yo me dirigí al mío al final de la sala, donde se encontraba el dueño de la mayoría de mis sonrisas últimamente.

Me senté en mi silla y besó mi mejilla, muy cerca de mis labios. Es tan dulce. Le sonreí al escuchar su pregunta y tomando su mentón con mi mano, rocé sus labios levemente con los míos.- No, Hen… – y me aparté de él para reposar mi cabeza sobre mis brazos cruzados encima de la mesa y poder mirarlo mejor. - Dormí muy mal otra vez. – vi su cara pasar de una expresión feliz a una de preocupación. - Pero está bien, seguro mi día mejora. – le guiñe un ojo y entrelacé los dedos de su mano con la mía. Y el timbre de comienzo de clases nos obligó a poner atención en clases.

Las clases pasaron rápido, una tras otra, recreo tras recreo, en un cerrar de ojos ya había llegado la última hora, una clase más y podría ir a casa dormir. La verdad, moría por estar en mi cama, asique apenas había escuchado a los profesores ese día, mi única señal de vida había sido la sonrisa que le dediqué a Henrik cuando tomó mi mano y la acarició, después de eso volví a perderme en mis deseos por ir al mundo de Morfeo.

Sentí la voz de mi guapo rubio preguntándome si lo esperaba abajo. Me senté derecha de golpe y busqué su mirada con la mía.- ¡C-claro! - ¿Dónde mierda teníamos clases ahora…? Ah, sí, claro, el primer piso. - Claro, Hen, tomate tu tiempo cariño, me iré con Ëlle. Llamamé si me necesitas, ¿ok? – tomé todas mis cosas, me levanté de mi asiento y comencé a caminar, pero luego paré y lo miré - No tardes, ¿vale cielo? – y lanzándole un besito mientras le guiñaba un ojo, salí corriendo para agarrar a mi mejor amiga y hermana del brazo justo antes de que saliera de la sala de clases.

- ¿Te acostumbraste a estar sentada con Kentin? – le pregunté sonriéndole, aunque se limitó a sonreírme y comenzó a molestarme por cómo Henrik me trataba. Era algo raro para nosotras demostrar nuestro cariño por alguien que no fuéramos las dos. Nuestras amistades eran escasas, no éramos demasiado sociales antes de entrar al Sweet Amoris, por eso todo lo que me estaba sucediendo con el rubio de lindos ojos, era raro y nuevo, completamente nuevo. Sentirme enamorada era una experiencia totalmente inexplorada, pero cada vez se volvía más interesante.

Me dijo que se notaba que él gustaba de mí, sonreí sintiendo mis mejillas sonrojándose, sabía que Ëlle era muy perceptiva, poco le costaría saber todo sobre cada persona que conocía, pero no lo intentaba, realmente la mayoría de tiempo no le interesaba, era más fácil y cómodo ser solo las dos. Seguimos hablando de Henrik, nuestra mala mañana y Sir Loki, mi bello perrito, que siempre de una u otra forma salía en la conversación.

- Ëlle, como que Hen se está demorando mucho, ¿no crees? – le comenté extrañada, ya habían pasado cerca de diez minutos y aun no llegaba hasta donde lo esperaba siempre. - Debería ir a ver si sucedió algo. Espera aquí, ya vuelvo. – y como siempre, cuando camine hacia la escalera mi hermana no se separó de mí, haciendo un comentario sobre que iría conmigo, si algo sucedía mejor dos que uno.

Subimos corriendo las escaleras para encontrar en el descanso la silla de ruedas de Henrik tirada. Ahogué un grito y subí saltándome escalones hasta verlo agarrado de la baranda, con las piernas inmóviles sobre los escalones, sin ninguna posibilidad de ponerse de pie solo sin caerse. - ¡Hen! – grité su nombre cuando lo vi y lo agarré con fuerza, intentando ayudarlo a que se sentara en la escalera. Agradecí que Ëlle estuviera conmigo porque sola no hubiera podido ayudarlo y quizás me hubiera caído con él. Mejor ni pensarlo. - ¿Estás bien? ¿Te has golpeado muy fuerte? ¿Qué ha pasado? – lo bombardee con preguntas y lo abracé, pegando su frente a la mía. - Te dije que me llamaras si necesitabas algo… No te hace daño pedir ayuda, ¿sabes? – sentía mi corazón latir a mil por segundo por la preocupación, se veía bien al menos, aunque quizás la caída le daría unos cuantos moretones, pero ya lo arreglaríamos luego, lo único que importaba ahora era que estaba bien.

OUTFIT DE GAËLLE:
Lleva la ropa y el mismo peinado de la foto, pero como ya saben con su color de cabello rosado y sus ojos cafés~.
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Re: Un accidente, varios encuentros [Priv, Rol Grupal]

Mensaje por Anäbelle Sweetberry el Dom Mayo 11, 2014 3:04 am

solo una clase más era todo lo que podía pensar para mantenerme despierta a esa hora del día y no es que la clase fuera completamente aburrida, sino que, no era la única luchando contra el sueño. Mis cafés pasaron por la sala con un tedio somnoliento hasta gaë y kentin parecían dormir con los ojos abiertos simulando poner atención esa seria una buena habilidad ahora.. debía admitir que, si aprendía a dormir con los ojos abiertos seria un tanto creepy pero me salvaría de que el profesor dijese "señorita sweetberry ¿que es lo que acabo de decir?" creo que estoy divagando... soltó mi voz interior mientras mis ojos se posaban de manera distraída sobre la ventana que daba hacia uno de los patios y para mi suerte, mi sitio en el salón estaba cerca de las ventanas.
A la vez que mi mejilla descansaba sobre una de mis manos, me costaba creer que todo lo que había pasado el fin de semana fuera...totalmente real...una parte de mi seguía creyendo que todo me lo había inventado mientras que la otra estaba atenta a la vibración que pudiese tener el celular que se encontraba en el bolsillo de mi ropa, como si deseara que vibrara justo ahora...concéntrate ëlle me repetí a la vez que mi cuerpo se enderezaba de la posición de "pereza" que mantenía hasta el momento, volvía a pasar la mirada por el salón de manera disimulada deteniéndome esta vez en mi hermana ¿se sentirá mejor? sabia que anoche casi no había dormido, ya que esa...peculiar conexión que teníamos desde pequeñas me lo decía, conocía a gaë mejor de lo que podía conocerme a mi misma y al despertar de madrugada, no encontrarla durmiendo en su cama pero si en el sillón de la sala abrazando a Sir Loki,no había podido hacer más que cubrirla con una mantita de polar para que no pasara frío y quedarme despierta en la pieza con el bajo practicando algunos acordes hasta asegurarme que estaba durmiendo bien y no se encontraba enferma, claro eso ella no lo sabia y tampoco iba a decirlo pero..si deberías contarle lo demás... pensé justo al instante que el sonido del timbre característico del instituto indicaba el final de la clase y eso solo significaba una clase más y podríamos ir a casa.

Con el bolso colgando de un hombro salí del salón al lado de kentin aunque sin alcanzar a dar muchos pasos  gaë ya se había unido a nosotros mientras me preguntaba si ya me había acostumbrado a sentarme con kentin, aquella pregunta tenia dos respuestas para mi, una en la cual podría molestarla un poco con cierto rubio y la otra solo era mi sincera apreciación de los hechos,al final habia decidido fusionar las dos en una respuesta -cla--ro- admití con una sonrisa a mi hermana y una un tanto tímida al castaño que era nuestro compañero de piso -a--demas el ex--plica m--mejor q--que tu a--algunas co--sas- agregue en un tono un tanto burlesco solo para molestarla un poco, no podía comparar las explicaciones de mi hermana con los demás ,para ser sincera, no podía comparar a mi hermana con nadie más -a--ademas e--era i--imposible q--que te que--darás conmigo s--si te--tenias q--que "ha--hacer la tarea" c--con el ru--rubio- dije mientras la miraba con una expresión que ella podia entender perfectamente a lo que me refería, gaë sabia bien que su "excusa" de "hacer la tarea", no se la iba a comprar nunca.
Creo que no había sido la única en reír bajito ya que kentin también nos había escuchado y había disimulado en reír, mientras gaë se sonrojaba repitiendo mi nombre en voz alta, kentin decidía "huir" primero a clase excusándose que nos vería allá dejándonos a mi y mi hermana solas en el pasillos. No tuve que asegurarme que el castaño bajara las escaleras ya que al vivir con nosotras, kentin, sabia cuando dejarnos nuestro espacio de "hermanas" -gaë- la llame, hablando sin tartamudear ni estando presente la vergüenza o el nerviosismo -aun así aunque tu excusa sea pésima, se nota que henrick te quiere- sonreí hacia mi hermana y pude ver su sonrojo, lo que derivo en picadas de mejillas, "uyyy" y otros comentarios que para quien nos escuchase no tendrían sentido, de todas formas siempre cuando estábamos las dos creábamos una especie de burbuja que era difícil entrar para los demás ëlle, tienes que contarle repitió mi voz interior mientras hablábamos de Sir Loki y como se vería con mostacho al estilo "lord ingles", era cierto aun no le decía lo de mi...fin de semana...de cierta forma ya podía ver su cara deformándose en un gran y único "¿!Q-U-E¡?".

Iba a abrir la boca cuando ella se me adelanto, diciendo que henrick se estaba demorando mucho e iría a buscarlo, instintivamente una sonrisa se escapo de mis labios a la vez que yo agregaba mi compañía en su búsqueda del rubio, no es porque me gustase hacer de mal tercio sino, porque si el chico había tenido algún problema de seguro gaë necesitaría ayuda y...me hubiese gustado no tener razón pero al momento de encontrar la silla de ruedas en el descanso, el apuro de gaë me llevo a moverme mas rápido hasta encontrar al "novio" de mi hermana afirmado de la baranda maldición... apresure el paso hasta colocarme al otro lado de donde estaba gaë en un escalón mas arriba para afirmarlo desde la espalda, el movimiento de ambas había sido coordinado desde el inconsciente, rápido y certero pero aun así...el rubio era muy pesado para ambas, al menos ahora estaba sentado en la escalera.
Observe la escena de la pareja que estaba frente a mi y no pude evitar sonreír, al ver a mi hermana tan preocupada por el solo me hacia pensar que, lo que sea que estaba entre ellos, estaba bien; espere que terminaran de hablar entre ellos y me resultaba curiosa esa atmósfera que tenían las personas que podían quererse solo con mirarse no es como si te fuera ajeno eso soltó esa vocecita molestosa dentro de mi y automáticamente me sonroje sola  ¡n--no e--s mo--momento pa--para eso! me asegure bajando los escalones para quedar frente a ambos. -¿es--estas me--mejor?- cuestione hacia el rubio, seria un poco idiota de mi parte preguntarle si estaba bien después de semejante escena  -¿q--que su--sucedió?- inquirí mientras escuchaba atenta el relato de henrick, como el ascensor se había descompuesto y una cosa llevaba a la otra , realmente el tenia suerte...todo podría haber terminado mucho peor.

-Gaë- la llame -cre--creo q--ue po--podríamos ba--bajarlo en--entre las dos- expuse mi idea hacia ella, no había otra opción más que bajar ya que no podíamos quedarnos sentados allí e ir por un profesor para que nos ayudase de seguro nos dejaría dentro de la clase antes de poder decir algo más...ademas encontrar un profesor desocupado cuando las clases ya estaban por empezar para la ultima materia era difícil y no estaba considerando la preocupación de mi hermana que de seguro no dejaría a henrick hasta asegurarse que se encontraba en perfectas condiciones. Y si, incluso ella se quedara haciéndole compañía mientras yo iba por alguien ¿cuantas posibilidades tenia yo, con mi tartamudeo,nerviosismo y ansiedad que era para todos menos mi hermana, de que el profesor entendiese lo que le dijera o incluso otro alumno?...no habían muchas opciones. -cre--o q--que s--i ambas l--lo tomamos d--de lo--los br--brazos po--poniéndolo sobre nu--nuestros hom--bros n--nos será m--más fa--cil sos-tener el pe--so- mis ojos se fijaron en mi  hermana quien parecía meditar mis palabras y también llegaba a la conclusión que yo había hecho previamente, asintiendo hacia mi dirección mientras hablaba con henrick de manera dulce ,supongo que era su método de persuasión personal y no conocía persona que pudiese decirle que "no" a gaëlle cuando se le ponía algo en mente.

Henrick y Gaë se acababan de mover hacia un costado para darme el espacio necesario y comenzar a proceder con el plan, lentamente como coordinas de manera mental mi hermana y yo nos agachábamos al mismo tiempo tomábamos los brazos del chico y nos mirábamos antes de decidir si levantarnos de inmediato o contar hasta tres, ambas sabíamos que no lo podíamos del todo, no solo las dos y que si fallábamos en levantar el peso del rubio de un solo movimiento era demasiado probable que los tres terminásemos rodando escaleras abajo con algo quebrado, nos hacia falta una tercera persona o un tercer brazo.
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Re: Un accidente, varios encuentros [Priv, Rol Grupal]

Mensaje por Elizabeth Reed el Dom Mayo 11, 2014 7:09 pm

La escuela nunca se me había hecho difícil, era solamente abrumadora y aburrida muchas de las cosas que enseñaban ya las había leído así que era algo molesto a decir verdad. A veces pensaba que era mejor estudiar uno mismo ya que así de verdad buscabas la información que de verdad uno quería, aunque, supongo que es bueno que tengamos un conocimiento de todo; pero era la última clase, mis ojos se querían cerrar y mi cabeza ya no quería pensar, estaba muy cansada.

En cuanto se acabó la clase me tome mi tiempo, ni siquiera me moleste en ir rápido; me detuve un momento a ver por la ventana, parecía ser un buen día. Y entonces no note que me estaba quedando dormida. Di un saltito como si fuera a caerme y reaccione. Tome mis cosas ya dispuesta a salir, tenía que bajar o subir; ya ni siquiera eso podía recordar, así que me pregunte a mí misma si debería saltarme la clase para descansar un poco, pero era una mala idea, solo faltaba una clase y era mejor dormir en un pupitre hasta el fondo del salón.

Revise mi horario y busque mi próxima clase; me encamine a las escaleras, sabía que llegaría un poco tarde pero tal vez si me apresuraba aún podía tomar un asiento en el fondo. Pero cuando llegue a los escalones escuche a varios chicos tratando de hacer algo así que decidí acércame; podía ser que estuvieran muy felices y yo podía llegar a arruinar toda su diversión, eso me podría despertarme un poco. Pero cuando me percato de lo que está pasando, mi humor se pone mucho mejor; lo primero que noto es a la chica pelirosa, que me recuerda mucho a la ex novia de mi hermano con ese atuendo de conejito, me da ternura de cierto modo ya que parece una muñeca de porcelana muy frágil; luego está la chica de cabello naranja y esa aura de inocencia que a veces me parece adorable y en otras ocasiones simplemente me molesta, es guapa a pesar de que se ve más sencilla que la otra chica y a lo último estaba el chico rubio del cual presentía que era dueño de la silla de ruedas; las dos chicas hacían un enorme esfuerzo por levantar al chico pero era bastante cómico ellas eran demasiado delgadas y se veían sin un poco de fuerza; no sé si me hace mala persona o no pero solo pude soltar una pequeña carcajada. El chico era considerablemente más alto que ellas dos, e incluso de seguro era mucho más pesado que ellas, así que no sabía cómo se les había ocurrido algo como cargarlo de tal manera que si se les caía el chico no la iba a pasar bien en un buen rato.

Me pare frente a ellos con los brazos cruzados y les regale una sonrisa, en ese momento me dieron ganas de solo reírme y luego retirarme, pero tal vez podía hacer mi buena acción del día si los ayudaba – Para mí la música no es música si no se puede bailar, pero supongo que el niño teñido sabe mucho de ello, ¿O me equivoco rubiecito? – Por su forma de mirarme supuse que no les agrado mi comentario o solo me fueron indiferentes; no pude resistirme más así que tome al chico de tal forma que lo cargué en mi espalda como si fuera un niño pequeño, y a pesar de que era un poco más de 10 centímetros alto que yo lo pude tomar sin problemas, y si en algún momento pensé que era pesado casi no lo note, era delgado y nada pesado en el primer paso casi pierdo el equilibro de la risa que me causaba cargar a un chico tan ligero pero no fue difícil volver a caminar como sin nada con él en la espalda después del segundo paso.


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Re: Un accidente, varios encuentros [Priv, Rol Grupal]

Mensaje por Henrik Dahl el Dom Jun 01, 2014 10:50 pm

El ascensor no funcionaba. Por segunda vez desde que estaba en el instituto, el ascensor había dejado de funcionar por una causa u otra y no parecía querer volver a funcionar, por lo que me tocaba emplear el "Plan B", que venia a ser bajar las escaleras por mi propia cuenta, con todo los problemas que eso me traería. Si es que me daba problemas, claro está.

Tras colocarme en las escaleras y poner el freno en mi silla de ruedas para evitar disgustos innecesarios. Deje mi mochila en el primer escalón y agarrando firmemente la barandilla, cogí aire y me lancé para adelante, con la intención de caer suavemente en el suelo. Sin embargo, todo fue mal. No coloque bien los frenos y cuando balancee mi cuerpo hacia delante, la silla de rueda se movió y ambos caímos, pero por suerte conseguí que mi cuerpo quedase tendido en las escaleras gracias a que estaba agarrado de la barandilla.

Desde allí observe como mi silla caía al suelo. Por lo que podía ver desde allí, no había sufrido ningun daño del que lamentarme, aun que yo empezaba a sentir como mi cuerpo se resentía por el golpe. Por alguna extraña razón tenía miedo de soltarme de la barandilla, por lo que permanecí allí agarrado, apretando con fuerza mis ojos, como si eso me hiciera pensar que nada de esto había ocurrido. No escuchaba a nadie en el pasillo y ahora mismo deseaba que alguien me ayudase.

Al escuchar mi nombre y una voz familiar, abrí mis ojos de par en par: era Gaë acompañada de Anäbelle, la que era su hermana. Observe inmóvil como ella se acercaba corriendo hasta donde me encontraba para agarrarme y ayudarme a sentarme en la escalera: cuando lo hicimos, me abrazó, pego su frente con la mía y comenzó a bombardearme con preguntas. -S-sí, tranquila... -dije, mientras llevaba una de mis manos a su mejilla para acariciarla unos segundos. -El ascensor no funciona y he tenido que bajar por las escaleras... -comencé a hablar, estando ya a mi lado la hermana de Gaë. -... sin embargo no he calculado bien mis movimientos y casi me mato -lancé una pequeña sonrisa. -E-estoy bien de verdad, aun que seguro que dentro de un rato comenzará a dolerme el cuerpo -confesé, manteniendo mi sonrisa.

Cuando explique la historia de mi pequeño accidente, Anäbelle sugirió cogerme en brazos las dos para bajarme hasta la escalera. -Es una buena idea, pero no se si pesaré demasiado para vosotras dos... -confesé. No sabia hasta que punto ellas podrían cogerme y llevarme hasta el final de las escaleras junto a mi silla de ruedas. Sin embargo, una pequeña carcajada desvió todas nuestras miradas.

En las escaleras había parada una chica, la causante de aquella carcajada que consiguió hacer que uno de mis puños se cerrará con fuerza: sentía como poco a poco, la rabia aumentaba y como comenzaba a poseer todo mi cuerpo. Cruzada de brazos, lanzó una sonrisa y comenzó a hablar para decir algo que, sinceramente, no entendí. -¿Pero qué cojones dices...? -respondí, siendo lo más borde que podía ser. A fin de cuentas, se estaba burlando de mi y eso no me gustaba en absoluto.

Sin esperarmelo, aquella chica comenzó a andar hasta mi y haciendo un numerito, me cogió y me alzó en brazos, como si le fuera la vida el ello. -¿Qué jardín secreto haces? -pregunte. Admití que tenia fuerza, pero me resignaba a que fuera ella quien me llevase hasta mi silla de ruedas. Con el primer paso casi perdió el equilibrio y sabia que no aguantaría mi peso. Intencionadamente cargue todo el peso que pude en su hombro y cuando sus fuerzas flaquearon a los pocos pasos, me moví de tal manera que resbale de su hombro para acabar en las escaleras.

El golpe fue duro, de hecho me golpee contra las escaleras y si no hubiera sido por que me cubrí la cara, quizás me faltaría algún que otro diente. -¡Ahg! -exclame ante el dolor que recorría todo mi cuerpo: sin esperar ayuda y bastante enfadado, comence a moverme escaleras abajo. -¿¡T-te crees... que voy a dejar que me ayudes tú!? -grite furioso, mientras bajaba. -¡Y-y una mierda! -continué. -Si quieres putear o r-reírte de alguien, márchate d-de aquí... -finalicé.

Tarde en bajar las escaleras y notaba como de mi boca comenzaba a salir un poco de sangre. Por lo visto, a pesar de que me cubriera con mis brazos eso no consiguió que mi cara saliese ilesa totalmente. Deje que ese pequeño hilo de sangre adornase mi rostro y baje hasta mi silla de ruedas: intente ponerla bien, pero no podía.

Odiaba sentirme débil. Odiaba sentirme tan débil como lo era ahora. Pero tenia que admitir la realidad: ya no era el chico de antes y ahora, necesitaba ayuda. Sin embargo, tenía claro que no me iba a dejar ayudar por aquella chica, se llamase como se llamase...
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Re: Un accidente, varios encuentros [Priv, Rol Grupal]

Mensaje por Ryan Koufman el Vie Sep 12, 2014 9:52 pm

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