Conectarse

Recuperar mi contraseña

Elliot Rousseau
Claire Black
Xion Mitai
Hiroshi Anzai
Eita Takahara
Reglas generales Reglas del chatboxGuía para principiantesPeticionesRegistrosPreguntas frecuentesCensos mensualesgossip amorisEventosZona Corazón de melónDatos para afiliación
Últimos temas
» Un día lleno de sorpresas /Priv. Miikan Lobelia\
Sáb Nov 24, 2018 12:09 pm por Miikan Lobelia

» ►Petición de personajes
Sáb Jun 23, 2018 11:09 pm por Xion Mitai

» ► ~Reglas Generales~ [OBLIGATORIO LEER Y FIRMAR]
Miér Jun 20, 2018 9:39 pm por Scarlett Aisaka

» ► ● Reglas de la Chatbox ● [OBLIGATORIO LEER Y FIRMAR]
Miér Jun 20, 2018 5:34 pm por Federica Astor

» You're not my order [Libre]
Vie Jun 08, 2018 4:48 am por Aella Nezhra

» Buscando para rolear mi primer rol
Jue Jun 07, 2018 11:32 pm por Aella Nezhra

» por fin llega el buen tiempo
Lun Jun 04, 2018 9:28 am por Matthew W. Clark

» ►Petición de recuperación de rango
Mar Mayo 29, 2018 5:18 pm por Claire Black

» [TRAILER] Corazón de Melón en la Universidad
Mar Mayo 29, 2018 3:48 pm por Claire Black

Afiliados Vip ◄
Ser Original es un mérito, querer serlo a costa de los demás un defecto. Las imagenes del contenido de este foro y personajes cannon pertenecen a ChiNoMiko. Imagenes restantes son conetido de Tumblr y Zerochan. Diseños editador por Claire Black. Idea principal Xion Mitai. No copiar o plagiar imágenes de este foro para agregarlo a otro. Si ocurre eso será denunciado a la plataforma donde esté alojado ese foro, ya sea Foroactivo u otro sitio. Tampoco pongan el contenido de este sitio en sus webs/tumblrs/facebook o similares como si fuera vuestra. Template por Hitskin.
Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution 3.0 Unported License.

Foros de Rol en español Roleando | Top List de Foros de Rol Shiki Topsite! Kuroi Bara Top List Sekai Anime Top List Roleplay Monster ROLTop4Us
Este foro se visualiza mejor con Google Chrome

Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Ir abajo

Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Isabel Rubio el Sáb Mayo 03, 2014 9:44 pm

Era una hermosa mañana de primavera francesa en aquel valle tan interesante… Solo llevaba tres semanas en mi nuevo hogar, Sweet Valley; pero estaba viviendo mi sueño de ser la gran cuidadora de animales, aquel que iluminaba mi corazón durante la infancia, y que alumbra mi alma incluso estos días... Nos tomó a mis colegas y a mí un par de semanas de duro trabajo convertir el local que alquilamos en una veterinaria perfecta para el tratado de los dulces animalitos de la ciudad, y por ello estaba bastante feliz solo por ese gran avance. Pero aún sentía en el fondo de mi corazón un pequeño vacio que me decía que podía ayudar de alguna otra forma, y esa inquietud me llevó a investigar un poco acerca de los avances locales en el cuidado de animales…

La investigación en internet me condujo a conocer un lugar a las afueras de la ciudad, justo al límite de la metrópoli, un sitio que se veía ideal para el cuidado de los preciosos animalitos que se podían divisar en las fotografías colgadas en la página web. No pude evitar sonreír enternecida, y fue entonces que decidí sin dudar ni un segundo en llamar al número telefónico de “Ciel des animaux”, la protectora de animales de Sweet Valley. La persona que me atendió, una joven mujer, escuchó acerca de mi profesión y de cómo deseaba ofrecer mis servicios para la protectora sin costo alguno. Casi de inmediato me dio el visto bueno, y me preguntó mi disponibilidad…

¡Estaba tan feliz!, pues me habían permitido ir hasta su protectora para examinar y cuidar a tan bellas criaturitas. Daba gracias que mis compañeros de trabajo y yo trabajábamos con un sistema de turnos, porque así podría ir toda la mañana del Sábado para asistir a las increíbles personas de aquel lugar… Y ese día finalmente llegó, y me encontraba allí, frente a la entrada del reservorio animal, con una gran sonrisa alegre. Venia preparada para mi día de trabajo, pues vestía un suéter color crema con unos vaqueros azules y unas botas de tacón bajo. Era ropa práctica y abrigadora que me mantendría cómoda y enfocada en mis tareas veterinarias.

Finalmente entré al local y fui recibida por la recepcionista. Por su tono de voz, la reconocí como aquella dulce mujer que me atendió la llamada telefónica. No tuve tiempo de conversar con ella, pues me dirigió a la oficina del jefe de los cuidadores de aquel santuario: Un hombre de 65 años con una mirada honesta y tierna. Me sonrió suavemente, a lo cual respondí felizmente. – Bienvenida a “Ciel des animaux”, señorita Rubio. Soy el líder del equipo de cuidadores de esta protectora, Jacques Cartier. Encantada de conocerle – me dio la bienvenida, tomando suavemente mi mano a modo de saludo. – Gracias por ofrecer sus servicios como veterinario para nuestra organización. No se imagina cuan feliz me hace conocer a jóvenes tan interesados en el cuidado de los animales, y que de verdad desean el bienestar de tan preciosas criaturas – dijo poco después, a lo cual sonreí honestamente y respondí – El placer es todo mío, Monsieur Cartier. Mi amor por los animales me llevó a descubrirles, y no sabe cuán alegre me hizo que me diera la oportunidad de ayudarles un poco –

El hombre rió suavemente, quizás alegre por mi franqueza. Luego de ello, dijo tranquilo – Como es su primera vez en nuestro centro, déjeme llamar a uno de mis ayudantes más entusiastas para que sea su asistente personal –. Tomó el teléfono y tras marcar un número, le dijo a la persona del otro extremo que llamara a un joven llamado Adam. Cerró la llamada y se dirigió a mí con una sonrisa tranquila – Estoy seguro que ustedes dos se llevarán muy bien. Mientras le espera, ¿desea un té? –. Agradecí su amabilidad y acepté un poco de té. Tomé asiento mientras conversaba con el amable hombre, a la espera de mi ayudante por aquel día…
avatar
Isabel Rubio



Mensajes Mensajes : 351
Monedas Monedas : 12570

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Adam Stanheight el Miér Mayo 07, 2014 2:41 am

Como todos los sábados asistía a la protectora de animales donde estaba afiliado desde hacía mucho tiempo. Los sábados siempre iba, incluidos algunos jueves también o cuando necesitaban mi ayuda. Me encontraba dentro, dándole de mamar con un biberón super pequeño a unos gatos casi recién nacidos que me informaron al llegar que habían sido encontrados anteayer a primera hora de la mañana en un parque de la ciudad, abandonados en una caja a su suerte. En un principio había 5 pero por desgracia solo 3 habían sobrevivid, y los que habían quedado estaban muy débiles. Y en cuantos los vi ya les puse nombre, siempre me tocaba a mi ponerles nombre. Esta vez me recordaron en cuanto los vi a una película de dibujos animados ‘los aristogatos’ donde aparecían una gatita blanca, un gatito anaranjado y otro negro llamados Marie, Touluse y Berlioz. Así es como les llamé porque eran exactamente de ese mismo color. Seguro que a las damas de la protectora hasta les parecía adorable… Hablando de damas escuché un portazo cerca y supe que el terrible terremoto de la protectora había llegado.


- ¡¡Aaaaaaaaaadaaaaaaaaaaaaaam!!

Se escuchó gritar mi nombre con su dulce voz cantarina, echando a correr hacia mí. Los sábados eran un día de la semana muy especial pues tenía como "ayudante" –o lo que era lo mismo, un monito hiperactivo- a la nieta del señor Cartier, una niña preciosa rubia de ojos verdes que me acompañaba los sábados a todos lados, Shopie, de 6 años de edad. La pequeña Sophie era listísima y sobre todo vivaracha como ella sola no se le escapaba una, era divertido estar con ella, tan bromista y tan inocente...No se perdía ningún sábado en venir a la protectora a dar de comer a los animalitos y a darles mimos, era encantadora. Hace dos semanas que Sophie no había venido porque estuvo enferma, y hoy volvió llena de energías. Para que se sintiera mejor traje un macetero muy bonito violeta y blanco con una pequeña jirafa de adorno, y dentro iba  plantado un pequeño mini rosal de hermosas rosas de color rosado. Eran de esos rosales que no crecen mucho, mini rosales o también se les podía llamar rosal de pitiminí. Cuando estuvo lo suficientemente cerca de mi pegó un saltito y me dio un gran abrazo colgándose de mi cuello como si fuera un mono. Su madre Melinda reía al ver la reacción de la niña por haber estado dos semanas enteras sin verme.

- Te eché mucho de menooooos~

Chilló la niña riendo contenta, yo la dejé en el suelo suavemente mientras ella me contaba toda su aventura de qué hizo en las dos semanas que estuvo malita en cama. Yo escuchaba atento las explicaciones de la niña.

- Cielo no agobies a Adam…


- No me molesta Melinda, de verdad. De  hecho… le traje un regalo de recuperación.

A la niña se le iluminaron los ojos y chilló de alegría. La madre sonrió y se fue a otra sala a comenzar su labor. Yo guié a la niña hasta la salita donde tomabamos un descanso y ahí estaba su regalo, junto con otro rosal más. El señor Cartier me comentó que se iba a incorporar al equipo una chica nueva en la ciudad y me pareció que debía hacerle un pequeño regalo de bienvenida. Un rosal rosado un poco más crecido que el de Sophie, con otro macetero diferente, de tonos rosados y blancos. Le entregué a la niña el suyo y se puso como loca, abrazando por el macetero su hermoso regalo dándome las gracias. Revolví sus cabellos con la mano mientras ella miraba su rosal como si fuera lo más delicado del mundo. Melinda entró mirando a su hija con ternura, ella fue corriendo a enseñarle la planta a su mamá.

- Adam ya está aquí la chica nueva, se encuentra con mi padre en su oficina.

Asentí con la cabeza. La niña al oir mencionar a su abuelo se le abrió la boca de felicidad, dándo un saltito aun abrazada a la maceta. Me miró felizmente y luego a su madre. Ya estaba tramando algo, seguro.

- Maaamiii… -Mencionó con suavidad y ternura- ¿Puedo ir yo también a ver al abuelito? Le tengo que enseñar mi regalo~

Sophie tenía unas cuantas reglas que cumplir para poder quedarse aquí a ayudar, una de ellas era no molestar al abuelo cuando estaba en su oficina. Hizo su mirada de corderito, esa mirada color esmeralda que podría derretir el corazón de cualquier persona y… Melinda soltó un suspiro. Ya había caído y su dulce trampa.

- Adam… ¿Podrías cuidar de ella? –Yo asentí sonriendo- Gracias, no dejes que se meta en lios o que espante a la chica nueva. Iré a cuidar de los aristogatos.

Mencionó al trio de gatitos como los Aristogatos, como en la película. La mujer se marchó de la sala de descanso, dejándonos a la niña y a mi solos. Sophie me tomó de mi mano izquierda y con su otra manita llevaba su rosal cogido desde la maceta para que no se le cayera o hiciera daño a la planta apretando los tallos, hojas y flores. Pusimos rumbo hacia la oficina.

- A lo mejor es guapa.

- ¿Qué?

- La chica nueva –Dijo con un tono de voz pícaro, yo ya sabía por dónde iba. Como si diera por hecho que me iba a emparejar con ella. Yo reí por la ocurrencia- Si es guapa le diré que sea tu novia… mamá dice que se te va a pasar el arroz y como solo vayas de tu casa al trabajo, del trabajo a casa y luego a la protectora y no salgas nunca, no encontrarás novia jaaaaaaamas.

- Ni se te ocurra molestar a la chica nueva, Sophy.

Suspiré. Melinda después de tenerme de niñera ahora encima se quejaba de que no tenía novia. Oh, y lo más triste… su hija de seis años creyéndose Cupido intentaba buscarme una por todos los medios. Llegamos delante de la puerta, llamé tres veces a la puerta y cuando escuché la voz del señor Cartier dándome el permiso para entrar abrí la puerta. Sophie me soltó de la mano al llegar y corrió al lado de su abuelo enseñándole su regalo.

- Buenos días

- ¡Mira abuelito que rosal mas bonito tengo, me lo ha regalado Adam!

Fue corriendo a su lado a enseñarle el regalo, pero dejó de prestarle atención a su abuelo cuando vio a la señorita… era realmente bonita. Creo que la niña y yo nos quedamos sin palabras. Sophie me miró con una sonrisa traviesa… niña demonio. Antes de que me vendiera como mercancía me puse al lado de la muchacha comenzando una conversación.

- Buenos días señorita… soy Adam, bienvenida a… -Sophie me interrumpió-

- Hola yo soy Sophie –saludó animadamente con su mano libre- espero que seamos amigas… y que también te hagas muy amiga de Adam, me ha regalado un rosal es muy bueno conmigo~

La niña clavó después su mirada clavada en nosotros mientras sonreía de manera que me avergonzaba, había dicho todo eso para que yo quedara bien frente a la muchacha. No pude evitar ruborizarme por lo que estaba planeando su pequeño cerebrito en ese momento.... Nada bueno, eso seguro. Hice un facepalm interno, uno bien grande por ruborizarme solo por lo que pensara una chica desconocida de mí. Estiré una mano para estrechar la de ella mirando ligeramente hacia otro lado para que no viera que tenía las mejillas sonrojadas. Maldita suerte la mia…

off:
Porque es tan mono Adam... porqueeee xDDD

Espero que no te moleste que haya agregado a dos npcs al rol, Melinda y Sophie, puedes usarlas cuanto quieras. Se me hace muy tierno que Adam regale flores, es una cosa muy personal para él y que le regale a la niña una rosal es muy lindo detalle... y también le regalará a la señorita recien llegada otro~ espero que a Isabel le guste la sorpresa cuando se la de xD



etcs:
Ropita de Adam, pero sin la bufanda negra


Sophie -tan linda  Aww <3 -


El regalo de Sophie


El futuro regalo para Isabel xD
avatar
Adam Stanheight



Mensajes Mensajes : 524
Monedas Monedas : 11013

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Isabel Rubio el Jue Mayo 08, 2014 5:40 pm

Entre el delicioso té y la amena conversación con Monsieur Cartier, el día había comenzado de una manera muy agradable. Estaba deseosa de poder conocer a los lindos animalitos que tendría el placer de atender el día de hoy, y esperaba en mi corazón ser tan solo una pequeña diferencia que mejorara su calidad de vida. – Podría contarme un poco acerca de cómo decidió estudiar veterinaria, si no es mucha molestia – me pidió amablemente el hombre de cabello grisáceo, a lo cual respondí con total placer. – Desde niña me he sentido atraída por todo tipo de seres vivos, y me encantaba cuidarles cuando se enfermaban o necesitaban atención de algún tipo. Era tan agradable verles recuperarse y poder volver a sus vidas normales. A pesar de tener una edad muy corta, no podía soportar la idea de que uno de esos pobres animalitos sufriera… – una suave sonrisa apareció en mis labios mientras rememoraba el pasado.

Luego de una pequeña pausa, en donde tomé un poco de té, continué – Ese sentimiento permaneció conmigo cuando crecí a través de los años, y supe de inmediato que mi amor por la protección de los animales no era un hecho pasajero. Así que decidí seguir mi corazón y estudiar la hermosa carrera de veterinaria para poder proteger a todos los animalitos que estén a mi alcance –  le expliqué encantada. Era un sentimiento muy cálido el que me llevó a ser la defensora de animales que era hoy en día, y no podría ser más feliz con mi profesión actual. Monsieur Cartier sonrió alegremente, y luego procedió a decir – Me alegra mucho tener el placer de contar con la ayuda de una persona tan maravillosa como usted, señorita Rubio –. Aquel comentario solo hizo que mi sonrisa se ampliara en agradecimiento por las lindas palabras.

Repentinamente sonó la puerta tres veces seguidas, e intuí que se trataba de mi asistente personal. Me levanté de la silla mientras el hombre mayor le daba permiso para entrar, y pude observar de reojo a un chico alto, de aproximadamente mi edad, entrar a la habitación; aunque la verdad es que mi atención rápidamente fue a la adorable niña rubia que corría hacia Monsieur Cartier con una planta entre sus brazos, y quien debía ser su nieta. – ¡Que nieta más adorable tiene, Monsieur Cartier!. ¡Es una lindura! – exclamé enternecida mientras la miraba. La niña me miró de vuelta, y noté que aquellos ojos esmeraldas eran increíblemente preciosos, lo cual hizo que mi sonrisa se ampliara un poco más.

Escuché la voz masculina de mi asistente, y moví mi mirada de la niña a él. Tenía una voz suave y melódica, de una tonalidad muy agradable… Aunque fue interrumpido por la personificación de la ternura en vida, la pequeña niña llamaba Sophie. – Hola pequeña Sophie, soy Isabel… – dije con suavidad. Reí apaciblemente mientras le tomaba su manita cuando me la ofreció en saludo, y luego le escuchaba atentamente. – Estoy segura que seremos buenas amigas… ¡Y qué rosal más bonito te regaló Adam!. Te debe querer mucho – le respondí con dulzura a la pequeña dama, y ella solo sonrió muy alegre.

Luego alcé mi mirada para enfocarme en Adam, y vi su mano estirada en mi dirección. Su rostro parecía ligeramente enrojecido, pero no me imaginaba la razón de ello. De inmediato noté que era un chico muy guapo y atractivo, y no pude evitar sonrojarme por haber pensado eso de él… Tomé su mano con delicadeza y pude percibir una calidez agradable en él, lo cual me dio confianza para hablarle con más calma interna.  – Soy Isabel. Es un placer conocerte, Adam… – me presenté con una ligera curva avergonzada en mis rosados labios. – Sabes, ha sido un gesto muy lindo de tu parte regalarle a Sophie tan bonita planta – le mencioné con suavidad, sonriéndole tiernamente mientras le miraba a los ojos. Me había sorprendido de buena manera que se tomara la molestia de regalar tan hermoso presente, sobre todo porque pocos hombres hoy en día entendían lo agradable que era recibir un detalle como ese.

Retiré mi mano delicadamente de la suya, aunque aún podía sentir su calor. Ya no le miraba a los ojos, pues mi valentía se había escapado después de ser tan honesta con respecto al rosal, pero permanecía de pie a su lado a pesar del ligero rubor de mis mejillas. La voz de Monsieur Cartier rompió el ligero silencio y le indicó a Adam con serenidad – Adam, por favor lleva a la señorita Rubio con todos los animales que necesitan atención. Ella se encargará de hacer el chequeo médico y recetarles medicamentos a quienes lo necesiten. Y ayúdale en todo lo que necesite –

De inmediato intervino la pequeña Sophie y se acercó a su abuelito con la maceta aún en sus manos. Le miró con ojitos de cachorrito y dijo dulcemente mientras le ofrecía su rosal – Abuelito, ¿puedes cuidar mi rosal?. Mami dijo que podía ir con Adam a donde vaya –. Monsieur Cartier sonrió enternecido y tomó con mucho cuidado el regalo de su nieta. La niña abrió su boquita muy alegre y salió corriendo hacia donde estaba el chico de cabello oscuro. – Yo la cuidaré, pero pórtate bien. Y no molestes demasiado a Isabel – le advirtió el mayor a la pequeña con un tono algo divertido. Le observé con una sonrisa de agradecimiento y le dije con honestidad – No se preocupe Monsieur Cartier, no es ninguna molestia que Sophie nos acompañe. Y muchas gracias por el té, estuvo delicioso –. Una despedida breve siguió aquellas palabras, y me dediqué a seguir a mi nuevo ayudante por la protectora animal.

Caminábamos por un pasillo, y repentinamente sentí la pequeña mano de la rubia tomar la mía. Bajé la mirada y ella me sonrió con dulzura, y no pude resistirme a responder su ternura con los mismos gestos. También tomó a Adam de la mano, e iba dando brinquitos entre los dos adultos que se supone la debían cuidar mientras hacían su trabajo. – Adam… Gracias por acompañarme en mi primer día de trabajo aquí. No sabes cuánto me alegra tener a alguien a mi lado que está familiarizado con la protectora… – dije con suavidad y algo de vergüenza, evitando mirarle en ese instante. – Adam es muy bueno con los animales también. Siempre los alimenta y me deja acariciarlos para que se pongan mejores – respondió la pequeña rubia con una sonrisa divertida. Reí suavemente, llevándome delicadamente la mano libre a la mejilla en señal tierna. Sophie parecía adorar a Adam, y eso solo hablaba maravillas del chico de ojos chocolates.

Off-Rol:
Creo que me acabo de dar cuenta de algo al ver la imagen de Adam que dejaste: Él es realmente alto xD jajajaja. Revisando la ficha me di cuenta que solo mide 1.78 metros (en realidad Joshua es más alto que el por algunos centimetros xD), pero Isa tendrá que estirarse un poco cuando quiera darle un beso (solo mide 1.63 xD).

Creo que esto de rolear pensando como chica es más complicado de lo que esperaba xD jajajaja. Avisame si este mensaje te parece bien, o si crees que debería de cambiar algo en como se expresa Isabel. Poco a poco iré adaptándome a ella, o al menos eso espero ^^U. Oh, y por cierto, no es la primera vez que roleo con una niña pequeña como NPC que puedo controlar xD jajajaja. En uno de mis primeros roles con Kenichi fui a la piscina con una amiga y su hermanita pequeña, así que te imaginarás que por momentos tuve que rolearla.

A Isa le encantará el bonito detalle de Adam... Es más, lo más probable es que se sonroje apenas se las de, por lo íntimo del gesto en si (Así de tierna es mi muchacha linda ^^). Hablará muy bien de Adam, y ya con eso se ganará buenos puntos con ella xD Ese Adam es todo un casanovas (user de Isa le copiará la técnica... jajajaja).
avatar
Isabel Rubio



Mensajes Mensajes : 351
Monedas Monedas : 12570

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Adam Stanheight el Mar Mayo 20, 2014 4:02 pm

Asentí a la orden del abuelo de la pequeña rubia. Era un buen hombre, quería todo lo bueno para los animales. Giré hacia la recién llegada, que me elogió por el detalle de haberle regalado el mini rosal... Ahora me iba a dar vergüenza darle el rosal que había traído para ella, para desearle una buena bienvenida a la protectora... Ella reconoció que darle a la niña el rosal fue muy lindo detalle.

- Gracias...  Tan solo hago lo que creo correcto

Salimos de allí con la niña, quw felizmente nos tomó a cada uno de una mano, quedando ella en medio de los dos. La pequeña Sophie estaba más risueña y sonriente de lo habitual, no eran suposiciones mías, era de verdad. Salimos de la oficina e iríamos a la sala donde ella trabajaría, limpia, blanca y suponía que con todo el material que necesitaba.

-Me alegro que te siente bien que te acompañe...

Sophie... Sophie intentaría venderme a Isabel como si fuera una divinidad. Cada vez que me dedicaba un elogio el rubor de mis mejillas iba en aumento, pasando de un leve rosa suave a un rojo pasión, que trataba de disimular mirando hacia el suelo.

- ¿Sabes Isabel? Adam trae aquí a muchos animales que abandonan... Es como el superheroe de la protectora, y cuando no tenemos sitio aquí los cuida en su casa hasta que haya sitios libres.

Era cierto... Cada vez abandonaban más animales en el patio del instituto. No quería imaginarme cuando llegase el verano, cuando tienen que deshacerse de sus animales domésticos porque se tienen que ir de vacaciones.

- Eso es porque la gente mala abandona a muchos animales en el sitio donde trabajo, no soy un superheroe

La niña reía mientras le explicaba convencida a Isabel que era algo así como un superman de los animales.

- ¡Vaya, parecéis un matrimonio feliz!

Escuché la voz de Melisa detrás de nosotros. Giré la cabeza ligeramente hacia atrás y me paré, Sophie hizo lo mismo. La niña contenta de ver a su mamá soltó mi mano y la saludó enérgicamente.

- Tú debes ser Isabel. Yo soy Melisa, la madre de Sophia. Si necesitas algo no dudes en acudir a mi.

Se presento Melisa de forma muy agradable. Después me miró disimuladamente, una sonrisa divertida. Otra que tramaba algo. Ya las conocía a las dos. Sophie le preguntaría si tenia novio y le diría más cosas bonitas de mi y luego me las diría. Luego le contaría todo a Melisa y seguirían con sus planes malvados.

- En un momento Adam y yo te traemos los animalidos, Sophie tu ve a enseñarle a Isabel donde pondrá a los animalitos de nuevo buenos ¿Vale? Y portate bien. Después le enseñaremos a Isabel todas las instalaciones y las salas.

Sophie asintió tomándole de la mano a la muchacha de nuevo y yendo en sentido contrario a nosotros. Melisa y yo entramos a la habitación donde teníamos a los animales que estaban más delicados de salud, que hace unas horas les habíamos traído aquí para tenerlos más a mano para el reconocimiento.

- ¡Es guapisima! -Dijo Melisa al llegar, comprobando que estábamos solos y no había nadie presente- ¡Parecéis perfectos el uno para el otro!

- Pero...

- ¿Pero qué? ¡Pídele una cita antes de que se vaya hoy de aquí!

Me daba verguenza... Y recordé unas palabras que me dijo mi buen amigo Joshua. "A veces es bueno salir un poco de la rutina personal para poder encontrar los verdaderos tesoros que esconde la vida. Además, creo en esa leyenda urbana que reza que “todos tenemos un alma gemela esperándonos allí fuera”, y estoy seguro que es solo cuestión de tiempo para que aparezca la tuya"

- Puede que se la pida...

Ella me miró con una expresión entre sorpresa y aprobación, mientras sacaba a un perrito chihuahua bastante maltratado, cogiéndole delicadamente en brazos.

- Vaya... Pensaba que iba a costarme convencerte... Parece que te gustó mucho

Me puse totalmente colorado ante aquello.

- Ci-cierra el pico y vamos...

Le ordené con algo de nerviosismo mientras ella reía dándome una palmada en la espalda. Yo tomé la canastilla donde iban los aristogatos que se hallaban dormidos muy pegados. Salimos de la sala al encuentro de Isabel y Sophie... A saber lo que le estaría contando de mi.

off:
Siento la tardanza, tuve problemas con mi inspiración. Como viste Adam es muy timido. Y Espero que no te importe que en una parte haya copiado una cosa que dijo Joshua en el tema que tenemos, pero esas palabras han sido las que han animado a Adam a interesarse un poco más por Isabel y plantearse verse fuera de la protectora xD buen trabajo Joshua.

Sip, el personaje es bastante alto xD él tendría que agacharse: http://img1.wikia.nocookie.net/__cb20130202064557/amnesia-series/images/9/9e/Shin_Confronts_Heroine_About_Amnesia.png

Tal que así xD ves que esta inclinado: http://2.bp.blogspot.com/-Lub0_zTCCKQ/Uz2DH_cuuNI/AAAAAAAAFH4/2y-_54bdpRo/s1600/amnesia-shin-kiss.png

Y ella tiene que ponerse de puntillas para besarle xD (en los fanart, porque la tipa en el anime es más sosa que un yogur de agua): http://images6.fanpop.com/image/photos/34400000/Shin-x-Heroine-amnesia-E3-82-A2-E3-83-A0-E3-83-8D-E3-82-B7-E3-82-A2-34482412-500-750.jpg

A ver que le dice Sophie a Isabel... XD es tu elección jajja

Saludos y espero que estés pasando buenas vacaciones
avatar
Adam Stanheight



Mensajes Mensajes : 524
Monedas Monedas : 11013

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Isabel Rubio el Lun Mayo 26, 2014 4:38 pm

Aquella inocente visión que tenia la pequeña Sophie de aquel chico de cabello castaño era increíblemente adorable, y no podía evitar reír enternecida ante cada nuevo comentario que hacia la hermosa rubia de ojitos verdes. – Pero pocas personas se tomarían la molestia de siquiera llevar a esos animalitos a una protectora, mucho menos cuidar de ellos, y eso solo hace más especial tu gesto, Adam – respondí al comentario de Adam con un tono suave y algo tímido por lo que acaba de confesarle en mi pequeño halago a su persona. Creo que incluso mis mejillas se debieron haber tornado un poco rosadas en el proceso… – En este mundo hacen falta más superhéroes como Adam, ¿verdad Sophie? – le dije a la pequeña rubia mientras ambas cruzábamos nuestras miradas, y ella me sonrió muy alegre en respuesta, incluso riendo un poco con felicidad.

Mientras caminaba bajo la guía de Adam, por momentos observaba con timidez al chico de ojos chocolate. Creo que me sorprendió un poco el hecho de que hiciera gestos tan bonitos como regalar rosales y acoger animalitos abandonados para protegerlos. Debía ser el primer hombre que conocía en mi vida que era de esa manera tan gentil y agradable. Algo en él me generaba curiosidad, y ni siquiera había tenido la oportunidad de conocerle más de 5 minutos…

La voz femenina a nuestra espalda me sacó de mis pensamientos, y también logró sacarme un tono rojizo en las mejillas por la insinuación juguetona. Me detuve junto con mis acompañantes y giré para observar a la culpable de aquel comentario: Una hermosa mujer rubia que me recordó por un instante a Monsieur Cartier… Sophie corrió a ella y le saludó con un gran abrazo, y tras presentarse entendí el porqué de aquel gesto tan tierno. – Es un placer conocerla, Melisa. Es un honor conocer a la hija de Monsieur Cartier, sobre todo porque tiene una hija preciosa y divina – mencioné con tranquilidad mientras ladeaba un poco la cabeza y le sonreía alegremente.

Me pareció muy divertido como Melisa le indicaba a la pequeña Sophie que me llevara hasta el cuarto que serviría de consultorio para mi practica veterinaria del día. Se podía notar que la pequeña niña era más independiente de lo que se ve a primera impresión. – Gracias por su ayuda, Melisa. Les estaré esperando para atender a los animalitos – agradecí con gentileza para luego tomar la manito de Sophie y dejar que me guiara hacia el lugar designado. La niña seguía muy sonriente a pesar de no estar junto a Adam en estos instantes, y eso solo me alegró mucho, pues parecía estar cómoda a mi lado.

No tardamos demasiado en llegar al que parecía ser el consultorio de la protectora. Se trataba de un cuarto con paredes blanca cubiertas ligeramente de estantes con todos los utensilios médicos necesarios para la atención de los lindos animalitos residentes, y eso me facilitaría mi trabajo enormemente, sumado además que había traído en mi bolso algunos medicamentos especiales que son una donación de mi parte. – Aquí es donde se ponen a los animalitos buenos de nuevo. Yo también ayudo acariciándolos mucho – me dijo la hermosa niña rubia. ¡Dios mío, si que era tierna!. – Hoy necesito de tu ayuda para que los animalitos se pongan bien. ¿Me ayudaras, angelito? – le pedí suavemente mientras me agachaba frente a ella para quedar a la misma altura. Sophie sonrió muy grande y asintió feliz.

Le sonreí enternecida, ella era adorable y llevaba toda la mañana ganándose sonrisas como esa con cada cosa que decía inocentemente. Claro que luego me sorprendió un poco con lo siguiente que dijo en voz alegre – Isabel, eres muy bonita. ¿Tú tienes novio? –. Había sido bastante directa para ser una mera ocurrencia… – Gracias corazón, tú también eres muy bonita – respondí al principio, y aunque me sonrió feliz, parecía que aún estaba esperando algo de mí. Era obviamente la contestación a su duda – No preciosa, no tengo novio en estos momentos – terminé mencionando ante sus ojitos curiosos, y fue apenas entonces que agregó – Adam tampoco tiene novia… –

¡Hay dios mío!. Aquello sí que me hizo ruborizar por la insinuación que la pequeña Sophie soltó. Era claro que su curiosidad por el tema de los novios implicaba que tenía la extraña idea de que Adam y yo termináramos juntos, o algo así. Intenté hacer que descartara la idea inocente con mi siguiente comentario – Angelito, no creo que Adam piense que soy bonita. Y para hacerte novia de un chico él tiene que quererte mucho – intenté explicarle con palabras sencillas y suaves que las cosas no son tan simples como ella lo pensaba, pero no estoy segura de si me entendió lo que le quise decir, porque me miraba curiosa. Puse mi mano suavemente sobre su cabeza y le sonreí con serenidad – No importa si no me entendiste. Eres una niña especial, Sophie –

Escuché la puerta del cuarto ser abierta, y Adam y Melisa entraron a la habitación con varios animalitos entre sus manos. Me erguí con calma mientras observaba como Sophie corría hacia donde estaba el chico castaño y halaba un poco su pantalón para obtener su atención. – Adam, ¿verdad que Isabel es muy bonita? – le preguntó para sorpresa de todos los presentes en la sala. Por un momento dirigí mi mirada a los ojos de Adam, ¡y hay dios mío! ¡Se me suben los colores al rostro!. Giré ligeramente mi rostro hacia la derecha, ni siquiera me atrevía a verle en estos instantes. ¿Qué irá a decir acerca de mí? Si dice que soy bonita, ¡me muero de la vergüenza!. Pero, ¿y si dice que no me encuentra linda?...

Off-Rol:
Tuve que hacerlo jjajajajajaja xDDDD

Ok, como te mencioné antes, no me molesta que utilices dialogos o controles un poco a mis personajes si lo crees necesario, así que no me molesta en lo absoluto que Adam nombre a Joshua. Más bien, me siento halagado de que tomara algo en cuenta de lo que le dijo el profesor ^^

Y ya arreglaremos el tema de los besos poniéndole a Isa zapatos altos xD jajajaja. Si es que sobreviven a este pequeño sofoco, claro está... xDDD
avatar
Isabel Rubio



Mensajes Mensajes : 351
Monedas Monedas : 12570

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Adam Stanheight el Lun Jul 07, 2014 3:13 am

Cuando la mamá de Sophie y yo entramos a la sala me hizo una pregunta realmente comprometedora. Si Isabel era bonita... Tan solo al mirar a la muchacha rehuir mi mirada color chocolate recordé las palabras de mi gran amigo Joshua. "Sabes algo amigo, las mujeres son como esta mariposa. Pueden ser todas muy bellas, pero solo aquella con un alma compatible con la tuya se posará cerca de ti y querrá estar a tu lado. El truco está en buscar al tipo de mujer correcta para ti. ¿Alguna vez intentaste encontrar a una chica que compartiera tu amor por las plantas o por los animales? Si ambos tienen eso en común, te será mucho más simple entablar una conversación con ella y nunca te considerará aburrido"

- Isabel es... -Comencé a decir titubeante, mirando a la chica una vez más y luego a la niña. ¿Qué iba a decir? Isabel era con diferencia la mujer más hermosa que había visto en toda mi vida, y no quería parecer un atrevido. La pequeña Sophie me miraba con impaciencia esperando una respuesta, incluso su madre me miraba de igual manera - Como una hermosa mariposa...

Dije sinceramente sin pensarlo demasiado, pues ¿Cómo podía describirla? Ella era hermosa como ninguna otra mujer que podía haber visto, perfecta. La acababa de conocer, pero ya me pareció simplemente perfecta. A la pequeña Sophie no le desagradó la respuesta pues debió pensar que las mariposas son muy bonitas… asique por ende, había respondido que Isabel era muy bonita. No quería mirar a ninguna a la cara, pues sabía que iba a ponerme rojo de un momento a otro. No se me ocurrió otra cosa que huir de allí lo antes posible para calmarme o tirarme por un barranco por hacer tanto el ridículo delante de una mujer que podría decir que era la mariposa más linda del jardín.

- Este… voy a por Lassie… con permiso.

Dejé la cesta con los pequeños aristogatos en la mesa veterinaria en la que Isabel les examinaría. Giré en redondo y tonto de mí no recordé que había cerrado la puerta después de pasar dentro de la consulta. Como la puerta era la transparente ese fue mi error y me pegué un cabezazo contra la puerta, quedando como un total estúpido. Emití un sonido de queja, pues me había hecho bastante daño. No fue un golpe fuerte pero tampoco fue agradable recibirlo, y me maree ligeramente.

- Ay Dios…

- ¡NOOOO!

Escuché medio mareado tocándome la frente el murmuro de Melissa y el grito de Sophie. La pequeña corrió desde donde estaba hasta mí y me miró. Observé a la niña, confundido y pude ver como sus grandes ojos color esmeralda comenzaron a ponerse cristalinos y casi reprimió un puchero, pero no pudo más y dos grandes lágrimas escaparon de sus ojitos, se escurrieron en sus mejillas y cayeron al suelo por su barbilla. Se le escapó un pequeño sollozo y me abrazó fuertemente sin reprimir ahora su llanto.

- ¡Por favor no me olvides!

Gimió ella entre pequeños sollozos. Isabel u otro que no fuéramos miembros de aquella protectora no entenderían porque lloraba Sophie como histérica porque me hubiera pegado un simple golpe en la frente contra la puerta… Pero Melissa y Sophie lo entendían perfectamente. Hace unos pocos meses me comprometí a arreglar los jardines del edificio para que estuviera más bonito, y también cortar algunas ramas de los árboles para dejarlo todo parejo y bonito. Tuve un pequeño accidente en el que me cayó una rama de roble bastante grande en la cabeza y tuve una ligera crisis de amnesia por dos días. Lo recordaba todo menos a algunas personas de la protectora… y entre esas personas estaba Sophie. Cuando vio que no la recordaba estuvo muy triste esos dos días que me duró ese pequeño "reinicio de memoria" por decirlo de alguna manera. Tomé a Sophie en brazos para que se calmara y parara de llorar.

- No te olvidé Sophy… estoy bien chiquita, estoy bien… te recuerdo muy bien.

Le repetía de forma amorosa mientras ella lloraba apoyando la cabeza en mi hombro. Se calmó al oírme decirle esas palabras, y ahora fue su madre la que la tomó en brazos. La pequeña rubia se abrazó al cuello de su madre para buscar en ella su cariño y su calma, e hizo un gesto con la cabeza para que le abriera la puerta. Eso hice y Melissa salió con la niña fuera para intentar calmarla. Cerré la puerta y miré a Isabel que seguro no se estaba enterando de nada.

- Verás Isabel… Sufro de amnesia desde que era pequeño y a veces cuando me golpeo la cabeza olvido cosas por días o incluso muy pocas veces semanas… Una vez me olvidé de Sophie por dos días a consecuencia de un golpe y ahora cada vez que me golpeo ligeramente con algo le pasa eso…

Le expliqué con calma, por lo menos se merecía una explicación ya que el comportamiento de Sophie no fue normal. La pobre tenía miedo de que me olvidara de ella de nuevo, por eso tenía extremo cuidado en no golpearme con nada delante de ella... pero aquel estúpido golpe contra la puerta de hace unos segundos fue muy desafortunado.

off:
No sabía como decirle a Isabel que Adam es amnésico y se me ocurrió esa pequeña escena... y tampoco se me ocurría que podrían decir Mel y Sophy de lo de la 'mariposa' pues solo Adam y Joshua saben el significado de eso.

Espero que Isa no sienta pena de Adam por eso.
avatar
Adam Stanheight



Mensajes Mensajes : 524
Monedas Monedas : 11013

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Isabel Rubio el Jue Jul 17, 2014 5:26 pm

Allí me encontraba, con las manos sobre el regazo, huyendo de la mirada de uno de los chicos más guapos que había conocido en mi vida, gracias al inocente comentario de una pequeña niña de 6 años de edad. No estoy segura del todo porque sentía vergüenza ante sus ojos chocolates, quizás fue por la implicación que había hecho la pequeña Sophie antes de que Adam llegara a la sala acompañado de Melisa, esa en donde insinuó que él y yo podríamos ser una pareja. Nunca en mi vida había tenido novio, aún y con todo lo que pasó en mi vida. Siempre creí que algún día llegaría un príncipe azul y me haría sentir especial y amada... Pero este aún no aparecía en mi camino…

Su voz rompió el silencio, pero aún no me atreví a verle a los ojos. ¿Por qué tenía esta ansiedad de saber qué opinaba sobre mí?. Era un extraño deseo de saber que veía en mi persona, un inquieto anhelo de mi caprichosa alma. Y entonces sus palabras me compararon con una hermosa mariposa… Mis mejillas se encendían de un rojo carmesí con tan sencillas palabras y el corazón se me aceleró a una velocidad que nunca antes sentí. Era la primera vez en mi vida que me sentía de esa manera…

Permanecí en silencio el resto del momento, intentando controlar mis emociones desbocadas, y de repente escuché una fuerte vibración de la dirección donde se encontraba el joven hombre, y de inmediato dirigí la mirada hacia allí. – ¡Adam! – dije sorprendida llevándome una mano para tapar mi boca. El chico de cabello oscuro se había golpeado la cabeza con la puerta transparente de aquel cual… Recorté la distancia entre nosotros y me coloqué a su lado sin dudarlo. Sin embargo, me quedé muy confundida con la reacción de la pequeña Sophie a lo que había ocurrido. No era normal que la niña estuviera así de afectada por el golpe en la cabeza que se dio su amigo cercano, en especial porque él no estaba sangrando ni había quedado inconsciente. Aún así la pequeña rubia terminó en lágrimas y tuvo que ser reconfortada por Adam y por su madre para que lograra tranquilizarse un poco. Supuse que había algo de lo que no estaba enterada, y que era muy significativo para lo que ocurrió en esos minutos…

Adam y yo nos quedamos solos, pero yo andaba algo pensativa por el llanto repentino de Sophie. Fue entonces que la voz suave de mi único acompañante rompió el silencio de aquella sala, y comprendí la razón por la cual la pequeña rubia actuó de esa manera. Me llevé una mano al corazón y mencioné con tranquilidad – Pobrecita Sophie… A su edad no puede comprender un trastorno como ese y sus efectos –. Tomé la mano del joven hombre de mirada chocolate, y aunque mis mejillas se coloraron ligeramente de un tono rosado, dije firme – Quiero revisarte para ver si no te heriste profundamente –, y le llevé hasta una silla cercana sin soltar el agarre entre ambos, pues no quería arriesgarme a que estuviera mareado y se cayera sin mi ayuda. Mi leve sonrojo era un precio bajo por su seguridad… – Por favor, toma asiento – le solicité serenamente.

Una vez estuvo sentado en un pequeño taburete, me acerqué un poco a él y le pedí con amabilidad – ¿Puedes bajar un poco la cabeza, por favor? –. Adam fue obediente y cumplió mi petición. Me acerqué mucho a él y empecé a examinarle la cabeza en detalle. Suspiré aliviada al ver que no había ningún tipo de herida superficial o sangre. – ¿Puedes alzar la cabeza y verme a los ojos, por favor? – le solicité amigable esta vez, y nuestras miradas se cruzaron estando tan cerca el uno del otro, aunque no tenía en mente aquello en esos instantes. Me preocupaba que tuviera algún daño interno, aunque debo resaltar que tenía unos ojos preciosos que te cautivaban con solo observarlos con detenimiento. – Parece que todo está bien, Adam. Me alegro muchísimo por eso – dije con voz aliviada y una sonrisa alegre. Y apenas fue entonces que me di cuenta que básicamente nuestros rostros estaban a unos escasos 12 centímetros uno del otro. El rubor pasó de rosado a rojo claro y terminé desviando la mirada una vez más mientras me alejaba un poco.

Llevé ambas manos a mi regazo, juntándolas con un suave entrelazado de mis dedos. Tímidamente devolví mi mirada a la de aquel guapo hombre de cabellos oscuros, y dije comprensiva – Adam, el trastorno que sufres… Es algo que le ocurre a muchas personas con frecuencia. No te sientas nunca mal por ello… Y sobre Sophie, estoy segura que algún día lo comprenderá cuando sea un poco mayor. No es tu culpa tampoco que reaccione así… –. No estaba segura de si debía decir algo así a un hombre que apenas iba conociendo poco menos de media hora, pero sentí en mi corazón que era algo que debía decir, y solo esperaba que no pensara que era una atrevida por esa acción.

Casi de inmediato, me giré hacia la mesa veterinaria para observar a los animalitos que había traído el joven atractivo, y me encontré con tres preciosos gatitos que me hicieron suspirar de ternura al instante. – ¡Pero qué gatitos tan hermosos! – terminé diciendo en una voz suave y enternecida. Estaban dormidos, y me daba pena despertarlos para poder examinarlos en ese instante. Miré a Adam con la gran sonrisa que me produjeron tan bellas criaturas, y le pregunté con curiosidad y tristeza – ¿Qué tienen estos pobres chiquitos? ¿Fueron abandonados tan pequeñitos? –. Cuando se trataba de los animales, mi alma se partía de la tristeza ante la crueldad humana. Abandonar a su suerte a tan indefensas criaturitas, ¡era de lo peor!. Por suerte este mundo no estaba del todo corrompido, y almas hermosas como la de Adam se encargaban de remediar como podían estas injusticias…

Off-Rol:
Hola mi cielo xD Como habrás notado, Isa no reaccionó con pena ante Adam. Ella es del tipo de persona que es comprensiva, aunque luego le diera un poco de vergüenza el decirle a él lo que pensaba. Ay, ¡como adoro a esta linda chica! No tanto como al cielo que me da alegría, pero cerca xD
avatar
Isabel Rubio



Mensajes Mensajes : 351
Monedas Monedas : 12570

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Adam Stanheight el Lun Oct 06, 2014 3:04 pm

A varias personas le había contado lo de mi condición, pero solo a unas cuantas lograban entenderla o no juzgarme por ello. A mi jefe Elliot Rousseau que obviamente lo tenía que saber, a Joshua, a varias personas de la protectora y ahora Isabel. No pareció que le importase que sufriera de amnesia. No se sintió mal por mi, y eso me alivió. Lo que más coraje me daba es que pensaran "ay pobre hombre, que lástima"... Había aprendido a vivir con ello y tenía una vida normal. Siempre me quedaba la incertidumbre de si alguna vez olvidaría a alguien importante, pero no por eso debía de tener miedo a relacionarme con la gente por lo que pudieran decir o pensar... Solo que no quería que sintiera lástima por mi. Todo lo contrario a eso, la chica se ofreció a observarme y aun que yo sabía que no pasó nada le hice caso y me senté para que pudiera revisar si el golpe había dejado alguna herida.

- Gracias Isabel... Eres muy amable. Pero tranquila, mañana me saldrá un chichón como mucho...

Me daba vergüenza estar a solas con ella por alguna razón... Y más tan cerca el uno del otro. Por alguna razón a Isabel se le colorearon las mejillas... Y parecía contagioso, porque notaba que las mías ardían ligeramente. Estaba haciendo el ridículo de la peor manera posible, primero un golpe tonto en la cabeza y ahora un sonrojo... La gente decía que el amor a primera vista no existía pero Isabel podía robarle el corazón a cualquier muchacho con una sola de sus miradas...

-Esta pequeña blanquita de aquí es la única damita, Marie -Les iba nombrando mientras les acariciaba sus pequeñas cabezas peluditas- Este gatito negro con pancita grisacea es Berlioz y el bello pelirrojo es Touluse. Como mucho tendrán unas dos semanas de vida... Casi no caminan y les encanta el biberón que les damos de 4 a 6 horas. Al principio eran cinco pero dos de ellos por desgracia no sobrevivieron. La mañana que los encontró Melinda había llovido y a pesar de que estaban abandonados dentro de una caja el cartón no fue muy resistente contra el agua y se mojaron. Los tres parece que tomaron un resfriado y tienen conjuntivitis. Tenian parásitos externos que me encargué yo mismo de eliminar dándoles un suave baño y no sabemos si tienen parásitos internos o algo más. Deberás decírnoslo cuando les examines.

Sonreí a los pequeños gatitos que dormían plácidamente y luego a Isabel. La puerta se abrió de nuevo y entró Sophie, que tan pronto como entró fue corriendo hacia mi y me abrazó fuerte por la cintura que era hasta donde su altura llegaba, sosteniendo en una de sus manitas una carpeta que yo bien conocía, donde tenía hojas de papel de colores y dibujos, y un estuche con materiales dentro. Yo le dije que se sentara en la silla y ella me hizo caso. Me agaché a su lado.

- ¿Quieres ver como Isabel pone buenos a los aristogatos?

Ella asintió con una ligera sonrisa poniendo atención a la hermosa mujer. Besé la frente de la pequeña como si de una hija o una hermana pequeña se tratase. Me partía el alma verla así de triste. Debía animarla con algo y se me ocurrió hacerle algo que seguro le haría mucha ilusión a la pequeña. Mientras Isabel revisaba a los pequeños le pregunté a Sophie si tenía pegamento y tijeras, y ella curiosa lo sacó de su pequeño estuche y me los dio. Me senté en una de las sillas, tomé un par de papeles naranjas de su carpeta y me puse a doblar las hojas de distintas maneras. Después de unos minutos tuve hecha una flor Kusudame. Cuando se la di a Sophie se puso loca de alegría, se levantó de su silla y fue hasta donde estaba Isabel con los aristogatos.

- Isabeeeeeeeeeeel mira lo que hizo Adam para mi- Adaaam hazle a Isabel una figurita también porfaaaa

Me tuve que reir suavemente. Daba gusto verla así de contenta otra vez por tan solo hacerle una florecita de papel.

- Está bien, le haré un origami a Isabel también.

Que hacerle a Isabel... me preguntaba. Sin más se me vino a la mente uno que solo hice un par de veces. Los hacía por diversión a veces, y porque relaja. A otras personas más inquietas les ponía de los nervios sobre todo cuando no les salía bien la figura. Tomé papeles rosas y amarillos y me puse manos a la obra, y aunque lo hice encima de la carpeta en mis rodillas al no tener una mesa cerca, salió bien. Me costó como unos diez minutos acabarlo pero el resultado fue bonito. Una mariposa. Sophie la tomó cuando estuvo terminada y fue a llevarsela a la muchacha. ¿Qué diría? No se, quizá pensara que era infantil...

origamis:




off:
User de Isabel, eres un ligón xD
avatar
Adam Stanheight



Mensajes Mensajes : 524
Monedas Monedas : 11013

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Isabel Rubio el Miér Nov 12, 2014 5:39 pm

Pasado el susto y el momento embarazoso en donde mis pobres mejillas ardían con la intensidad del sol, ahora el guapo caballero de cabellera oscura y yo nos enfocábamos en los preciosos gatitos que estaban acurrucados en una canastilla. Como no adorar a tan bellas criaturas, y toda la ternura que reflejaban. ¡Era para morir alegremente aquella escena!... Aunque los hermosos Marie, Berlioz y Touluse tenían una triste historia de abandono, e incluso habían perdido a dos de sus hermanos en la dura lucha por sobrevivir. Me rompía el corazón la crueldad de las personas, era muy duro ver lo poco que les importaba la vida animal, preocupándose solamente por sus motivos egoístas… – Gracias por toda la información, Adam. Les examinaré de inmediato para confirmar el resfriado, la conjuntivitis y les daremos algo para eliminar los parásitos internos. Protegeremos a estos pequeños para que puedan crecer grandes y fuertes – aseguré con toda la convicción del mundo. No dejaría que pasaran más dolor y sufrimiento, ni un solo segundo más…

Para este caso tan especifico, decidí tomar una cajita de toallas húmedas que traía en mi bolso, y empecé a limpiar la mucosidad en los ojitos y en las naricitas de los bebés con sumo cuidado. Quería comprobar la consistencia, ya que mientras más espesa fuera la misma, más grave era la situación, especialmente considerando que era tan solo bebés de aproximadamente dos semanas de vida. Suspiré aliviada al ver que la mucosidad nasal era clara y bastante líquida – El resfriado no es tan grave, por suerte. Solo necesitarán un antibiótico especial para gatos por unos cuatro días… Pero es urgente que se les administre desde hoy mismo, porque los resfriados en gatitos bebés son muy peligrosos… Por suerte, traje conmigo un poco – mencioné a mi asistente del día, aunque le vi un poco entretenido con Sophie. No había notado en qué momento entró a la habitación, quizás porque estaba muy concentrada en mis pacientes… Pero le regalé una gran sonrisa que ella me respondió de la misma manera…

Saqué de mi bolso un frasco de antibiótico para gatos, e intenté calcular la cantidad exacta requerida para gatitos casi recién nacidos. “Con una dosis de tres gotitas diarias debería ser suficiente para curarles…” pensé mientras alzaba el gotero que venía con el frasco y le daba a cada criaturita su dosis correspondiente – Aquí tienes, mi vida. Es medicina sabrosa, y te ayudará a sentirte mejorcito muy rápido – dije a mis pacientes con tono de voz tierno y suave. Al terminar aquello, cerré el envase y lo coloqué sobre la mesa de observación, y me concentré ahora en acariciar suavemente a los mininos, aprovechando la ocasión para examinar su pelaje y la piel. Adam había hecho un gran trabajo limpiándoles los parásitos externos, porque todo se veía muy limpio y sano.

En ese momento la pequeña Sophie se me acerca y me mostró la bonita flor que Adam le hizo con papel. No sabía que en el origami se hicieran figuras de esa manera, y sonreí muy contenta por la damita, pues era un regalo increíble y muy lindo – Que flor más preciosa te hizo Adam, Sophie – le dije mientras acariciaba su cabeza con dulzura. Y a la linda niña se le ocurrió la idea de que el guapo caballero tenía que hacer una figura de papel para mí… La verdad es que me moriría de vergüenza si lo hacía… Y con solo escuchar que accedía a la petición de Sophie, ya mis mejillas se ruborizaron un poco…

Adam comenzó a trabajar en su proyecto de origami, y aunque cada vez que le veía regresaba el rubor en mis mejillas, llamé su atención un momento para darle las noticias sobre los gatitos. – Adam, terminé de revisar a los gatitos, y efectivamente están resfriados. La conjuntivitis es una consecuencia de ello, así que solo los trataremos con antibióticos por cuatro días… Les acabo de dar una dosis en estos instantes, porque al ser bebés necesitamos actuar de inmediato. La buena noticia es que no están en una etapa peligrosa, y deberían estar mejor al terminar el tratamiento – expliqué con una sonrisa alegre en mis labios, mientras miraba sus ojos achocolatados.

Tomé una pequeña pausa, en la cual acerqué a Sophie una silla para que pudiera subir y acariciar a los pequeñitos mientras le vigilaba. – Aquí te dejaré el antibiótico, para que se lo apliquen diariamente. Solo son tres gotitas lo que necesitan… Oh, me olvidaba. Sobre tu duda acerca de la desparasitación, es común que a los gatos bebés se les desparasite a las dos o tres semanas de nacidos. Sin embargo, quiero que primero se curen del resfriado antes de poder venir personalmente a darles la medicina para limpiar sus parásitos internos… No me quiero arriesgar a que estén muy débiles para soportar ambos medicamentos juntos… – siempre me preocupaba la salud de mis pacientes, y es que con ellos era más complicado que con un ser humano el saber cómo se sienten y que necesitan. Tomaba siempre precauciones al momento de atenderles.

Sophie y yo pasamos un rato jugando con los gatitos, que se veían un poco más animados ahora, cuando de repente Adam anunció que había finalizado su obra de papel. La pequeña rubia bajó de la silla y fue directamente hacia el chico de cabello oscuro, tomando en sus manos mi regalo y regresó a mi lado con una gran sonrisa tierna – Isabel, Isabel, ¡mira!. ¡Es una mapolosa! – dijo dulcemente, y la verdad que entre la ternura de Sophie y precioso detalle de Adam, estaba muy feliz en ese instante. Lo recibí sonriente y luego miré al muchacho atractivo, notando que su mirada estaba puesta en la mía. – Muchas gracias, Adam. Es un detalle muy hermoso de tu parte… Lo guardaré como un tesoro – confesé bastante ruborizada, quizás más de lo que yo misma pensaba.

Mientras esperábamos a que Melinda trajera a mi siguiente paciente, tomé asiento junto a Adam, y observaba como Sophie jugaba con los gatitos una vez más. Todavía tenía la mariposa de papel entre mis manos, y estaba un poco nerviosa por lo que estaba a punto de decir. – Adam… ¿Puedo hacer una pregunta? – dije tímida y suavemente. Él aceptó mi propuesta y entonces pregunté con algo de curiosidad y mucho interés – Me gustaría escuchar un poco más acerca de ti. ¿Eres de esta ciudad?. Aparte de trabajar en la protectora, ¿tienes algún otro empleo? –. Tomé una pequeña pausa de un par de segundos, y luego dije esquivando su mirada y sonriendo – Espero no sea molestia para ti el que quiera conocerte un poco mejor –

Quería conocer mejor a aquel hombre tan gentil y apuesto. Era la primera vez en mi vida que me sentía así por alguien, así que no sabía si estaba actuando de manera normal o si parecía una mujer loca y extraña…

Off-Rol:
Mi user no es un ligón, solo un galán de una sola dama xD
avatar
Isabel Rubio



Mensajes Mensajes : 351
Monedas Monedas : 12570

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Adam Stanheight el Mar Nov 18, 2014 11:51 am

Isabel me dejó aliviado cuando dijo que el resfriado no era muy grave y que pronto se curarían si desde ya empezabamos a medicarles. Estaba pendiente de ella mientras hacía las figuras de papel, su voz se me hacía muy dulce y me era imposible no prestarle atención a cada palabra que decía, era música para cualquier oido. El plan de la veterinaria para los aristogatos me pareció perfecto y profesional, estaba de acuerdo en que los gatitos tomaran las medicinas de forma separada en vez de las dos soluciones juntas.

- Me parece perfecta esa solución, así será más seguro para los gatitos y no habrá tantos riesgos

A Isabel le gustó la mariposa de papel que había hecho y que le entregó Sophie. Dijo que la guardaría como un tesoro y aunque no era para tanto me pareció muy tierno ese pensamiento. Era tan perfecta que no parecía real... La suave voz de la muchacha interrumpió mis pensamientos prestandole total atención. Quiso saber más de mi y aunque no me consideraba alguien interesante que vivía en un departamento de lujo o en una gran mansión, que tenía un trabajo con un sueldo con muchos ceros, y que tenía una novia cañón, proseguí a contestar las preguntas formuladas con total sinceridad.

- No es molestia en absoluto Isabel. Vivo en las afueras de Sweet Valley a unos minutos del bosque, en una casa de madera vallada. Compramos una parcela y la hicimos entre mi padre y yo hace años, dejando un lugar en la parte de atrás de la casa con una huerta para cultivar verduras, también tengo árboles frutales. Mis padres viven también cerca. No es un castillo ni una mansión pero significa mucho más que eso para mi. Allí los animales que acojo y los que son míos propios viven en perfectas condiciones al aire libre y no se escapan, tienen sitio para jugar, correr... -Proseguí a responder du siguiente pregunta- A parte de venir algunos días a la protectora como voluntario, trabajo de jardinero en casas de gente adinerada, en el instituto Sweet Amoris, y en la universidad de la ciudad de vez en cuando. El director del instituto es una persona muy agradable y le encanta como hago mi trabajo. Allí abandonan a muchos animales, sobre todo en las épocas festivas como en navidad y en las vacaciones de verano. También ayudo a mis padres usualmente que trabajan en vendiendo fruta, huevos y verdura en el mercado. Desde que era niño ayudo a mis padres los domingos en el mercado, me conozco a prácticamente todos los de la ciudad que no se han mudado a Sweet Valley recientemente. Espero que haya respondido correctamente a tus preguntas.

Para que viera que de igual forma me interesaba por ella, decidí también hacerle un par de preguntas. Sophie no estaba pendiente de nosotros por fortuna, andaba jugueteando con los aristogatos que andaban maullando por las caricias del pequeño huracán rubio.


- ¿Desde hace cuanto tiempo llevas en Sweet Valley, Isabel? ¿Te gusta vivir aquí?

Pregunté tranquilo y ameno, sin que se me notara la curiosidad. Sweet Valley era bonito. No tanto como Paris con su torre eiffel pero era mucho más tranquilo.
avatar
Adam Stanheight



Mensajes Mensajes : 524
Monedas Monedas : 11013

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Isabel Rubio el Vie Dic 05, 2014 1:03 am

No supe de donde había sacado el valor de hacer aquellas preguntas tan personales, pero en verdad quería conocer a aquel hombre tan interesante. Y él recibió aquella petición con gentileza y amabilidad, lo cual hizo que le sonriera suavemente mientras ladeaba un poco la cabeza. Le escuché atentamente y no podía evitar sorprenderme cada vez más con aquel joven de ojos achocolatados. ¡Por dios, era perfecto en todo!. No solo era amable y cortes, era una persona de corazón sensible, muy atento, con habilidades para muchas cosas, incluso era admirable que viviera en una casa que él mismo construyó, y tuviera tanta dedicación por ayudar a los animales como yo la poseía. Era una persona increíble por dentro, y además era muy guapo. ¿Cómo es que otras chicas no han buscado conquistar a tan perfecto caballero?

– Es muy admirable todo lo que me cuentas, Adam. Y aprecio mucho tu confianza al responder a mis preguntas algo personales – mencioné una vez que terminó de contarme un poco sobre él. Luego de eso, el joven caballero de cabello oscuro hizo un par de preguntas acerca de mí. Con una sonrisa tranquila y alegre, le respondí con tono suave y tranquilo – Tan solo llevo tres semanas viviendo en Sweet Valley, y es que vine para crear junto con dos de mis colegas una clínica veterinaria. En este tiempo, solo he tenido buenas experiencias en la ciudad. Todos han sido muy amables y educados conmigo – respondí inicialmente a su pregunta. Aunque luego de una pequeña pausa, decidí hablarle un poco más acerca de mi misma.

– Antes de venir a Sweet Valley, viví muchos años en Paris con mi familia. Y es que a pesar de haber nacido en España, me crié casi toda la vida en este bello país, así que me siento tan francesa como española – mencioné alegre y suave, incluso soltando una pequeña risilla traviesa al final mientras llevaba mi mano derecha para ocultarla un poco. Por un momento me quedé observándole a los ojos, y es que tenían algo especial que me llamaban poderosamente la atención… Para cuando reaccioné, terminé sonrojándome un poco tras darme cuenta de lo que había hecho, y simplemente miré hacia donde estaba la pequeña Sophie jugando con los gatitos, aunque no pude evitar sonreír tímidamente para el apuesto caballero. – Momentos como este, donde veo a un niño jugar con una bella mascota, son la razón por la que me convertí en veterinario… Quiero ayudar a todos los hermosos animales que pueda, darles una vida feliz con sus amigos humanos y que puedan disfrutar de la alegría… – expliqué un poco la elección de mi profesión, y como dejaba la vida intentando ayudar a todas estas preciosas criaturas sin voz. Retorné la vista hacia el rostro de Adam, y pregunté con un poco de duda en mi voz – ¿Crees que algún día pueda existir un mundo como ese? –

Negué de inmediato, realmente era una pregunta tonta y no era necesaria que la respondiera. Y le miré con una nueva sonrisa más tranquila y relajada, aunque no pude evitar preguntar un poco más acerca de aquel caballero – Adam, ¿has vivido siempre en Sweet Valley?. Estoy seguro que tus padres deben estar orgullosos de ti, no solo por el gran trabajo que haces siempre por tu cuenta, sino por toda la ayuda que les ofreces para facilitarles la vida –. Lo último lo terminé diciendo con un aire de admiración y un tono alegre. Era admirable que un hombre se dedicara a su familia de aquella manera, sin importar que edad tuviera.

Sophie permanecía tranquila jugando con los tres gatitos, los cuales poco a poco se veían más animados y juguetones con la pequeña rubia. Era un ambiente relajante y tranquilo, y me daba la oportunidad de sentarme a conversar con aquel chico interesante que llamaba mi atención tan poderosamente. ¿Qué será lo que me mantiene tan aferrada a su mirada chocolate?
avatar
Isabel Rubio



Mensajes Mensajes : 351
Monedas Monedas : 12570

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Adam Stanheight el Mar Ene 20, 2015 11:39 am

La hermosa muchacha morena de la trenza respondió a todas mis preguntas con amabilidad y cuando creía que no diría nada más, me contó más cosas sobre ella. Sonreí ante tan bonito detalle y comenzó a relatarme que había nacido en España pero la mayoría de su vida la pasó en Paris.

- Me alegro que hayas encontrado gente buena desde que estás en Sweet Valley, y espero que no te topes con ningún desalmado por ahí... Aunque la gran mayoría de los habitantes de la ciudad son muy buenas personas. -Como en todos sitios, también había de esos- Sobre que naciste en España, he escuchado y he visto en documentales que hay sitios muy bonitos para visitar, aunque claro es mucho mejor ir a verlos en persona para disfrutar de verdad de todo el entorno.

Nos sonreimos el uno al otro, sin yo poder dejar de mirar su rostro, en el que poco a poco sus mejillas se tornaron ligeramente sonrojadas. ¿Fue mi imaginación? Como que yo también me puse medio rojo por pensar que una chica tan perfecta podría fijarse o sonrojarse por mi. Mencionó sobre un mundo mejor, porqué se hizo veterinaria, mientras miraba a la pequeña Sophie jugar. Con animales como Christian De Vil o los traficantes de animales y pieles, no mejoraría este mundo para los seres indefensos. Ellos tienen dinero, poder, quizá algún juez corrupto en el bolsillo para quitarse cualquier denuncia de encima, pero ¿A quién tienen los animales? Menos mal que existen las protectoras y las ong para apadrinar animales en peligro de extinción... Había que luchar por ellos. No me dejó responder a eso enseguida y formuló algunas preguntas y me dedicó palabras preciosas. Pasé a responder su primera cuestión.

- Ojalá algún día el mundo se convierta en uno mejor. Una lástima que existan humanos sin corazón que lastiman todo lo que les viene en gana... Ojalá Isabel. Pero mientras existan personas como tú y como los de esta protectora, aún hay esperanza

Y era lo que yo pensaba. Si quedaban en el mundo gente buena y luchadora por los derechos animales, habría esperanza.

- Verás... Creo que desde muy temprana edad me ingresaron en un orfanato. Cuando cumplí los 6 años me diagnosticaron una Amnesia global... Esa amnesia se produce cuando sufres un trauma muy fuerte. Mi primer recuerdo fue cuando mis padres adoptivos, que los considero como mis verdaderos padres me compraron un perrito. Tendría unos 7 años cuando eso ocurrió. Ellos sabrán toda la historia detrás de esos 7 años en blanco... Pero no me han dicho nada de qué me pasó para que se produjese en mi la amnesia, ni lo quiero saber. Hay cosas que mejor deben quedarse enterradas. [/color] -Fue casi igusl lo que le conté a Joshua. Si mi cerebro bloqueó todos esos recuerdos por algo sería, y no los quería de vuelta- desde entonces tengo pequeños episodios de pérdida de memoria temporales, de varias horas cuando a mi cerebro lo cree necesario, volviendo esos recuerdos después de semanas. Ya no me pasa tanto porque recibo tratamiento.-Me explayé demasiado, pero no me importaba hablar de mi amnesia con gente que merecía la pena conocer- Creo que mis padres me adoptaron en Paris y nos mudamos a Sweet Valley poco después. Mi madres es francesa y mi padre inglés... Y lo de estar orgullosos, seguro que sí -Aunque me preguntaban siempre que cuando me echaría novia- Les adoro, son muy importantes para mi.

La niña me acercó a Berlioz, el gatito de pelaje oscuro y le acaricié tiernamente. Se llevó de nuevo el gatito donde estaba y le dio un beso a cada uno en sus tiernas cabecitas.

- ¡Isabel! cuando terminemos con los aristogatos seré tu guía y te enseñaré todas las habitaciones y te llevaré también a conocer a los demás perritos y gatitos. También tienes que ver tu regalo de Adam eh

El regalo era el rosal que traje para la hasta ahora desconocida Isabel... Que vergüenza. Me acaricié el cabello con algo de vergüenza. Justo puse en una tarjeta mi número de teléfono, pero no pensé que la chica me iba a gustar y eso se convertiría en un catastrófico momento vergonzoso.
avatar
Adam Stanheight



Mensajes Mensajes : 524
Monedas Monedas : 11013

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Isabel Rubio el Mar Feb 03, 2015 4:41 pm

Aquellas palabras de Adam acerca del mundo en que vivimos y como las personas desmerecían a los bellos animales eran certeras, y la verdad no fue una sorpresa para mí el que me pensáramos igual acerca de ello. Ambos éramos adultos muy activos en el cuidado y protección de las preciosas criaturas sin voz, tan solo bastaba señalar el hecho de que somos voluntarios en una protectora. Es extraño… No había conocido a alguien como él en todo mi pasado. Nuestras ideas y pensamientos eran muy similares, y eso llamaba mi atención…

Me sentí un poco tonta luego de escuchar la respuesta del joven hombre a mi pregunta curiosa. Por un breve instante olvidé que sufrió de amnesia cuando era un niño, y es que se le notaba muy centrado en todo momento. Pero su voz calmada me tranquilizó, no parecía molesto o preocupado por hablarme de su pasado, y de hecho aprecié mucho la confianza que estaba depositando en mí. Al final de aquel relato, mi suposición de que sus padres estaban orgullosos de él fue muy clara, bastaba con notar lo mucho que les quería y los adoraba. Sonreí enternecida, era un amor genuino el que poseía hacia sus protectores, y eso era simplemente admirable. – Esas dos personas maravillosas a quienes llamas padres, no solo deben estar orgullosos de ti, sino que también te aman como el verdadero hijo que eres de ellos. Estoy segura de eso – ofrecí unas palabras dulces en honor a su preciosa familia.

Sophie se acercó a nosotros con su ternura característica, y nos ofreció acariciar al bonito gatito de pelaje oscuro. Claro que, tras regresar con los animalitos a la mesa, mencionó aquellas palabras que me hicieron sonreír, justo hasta el final donde dijo algo sobre un regalo de Adam. Observé con timidez al apuesto hombre, y su gesto de vergüenza hizo que mis mejillas se tintaran de un ligero rosado, llevando mi mano derecha a la boca mientras reía suavemente. – Terminaré de hacer el chequeo de los bellos gatitos, para entonces salir a pasear juntos. ¿Me ayudarás, linda Sophie? – mencioné tranquila mientras me levantaba de la silla para acercarme a la mesa de observación.

Realicé la última revisión por el día de hoy a los pequeños gatitos, y a pesar de que apenas le di el antibiótico cerca de una media  hora atrás, se notaba que no tenían ningún efecto secundario y estaban comenzando su sanación. Sonreí alegremente y observé al hombre de ojos color chocolate, asintiendo con calma. – Solo necesitan un lugar cálido en donde dormir los siguientes días, y la medicina que tendrás que darles. Por ahora, hemos terminado con ellos… Se sentirán mucho mejor en un par de días… – agregué con dulzura, lo que hizo que Sophie brincara de alegría mientras corría hacia donde estaba Adam y lo abrazaba.

El resto del día, Adam, Sophie y yo la pasamos paseando por la protectora y revisando a muchos animalitos preciosos, entre ellos gatitos y perritos tan tiernos que provocaba comérselos a besos. Gracias a Dios pude ayudar a todos esas bellas criaturitas, dándoles cuidado y mucho cariño. Las medicinas que llevé fueron suficientes y pude mejorar la salud de todos mis pacientes ese día tan importante para mí. Fue por mucho uno de los mejores días de trabajo que tuve este año, y me sentía satisfecha por haber ofrecido una mano amiga a un sitio tan especial como esta protectora donde se reúnen personas tan especiales.

Al final del día, justo antes de que fuera hora de retirarnos de la protectora, Adam me pidió que le esperara junto a la recepción que estaba cerca de la salida, y me pidió quedarme con la pequeña Sophie mientras regresaba. Acepté gustosa la propuesta, aunque tenía algo de curiosidad respecto a la razón por la cual el joven hombre de cabello oscuro se estaba ausentando. Conociéndolo, quizás olvidó algún tipo de actividad que no realizó, o tal vez solo necesitaba encontrar a la madre de la pequeña. Me agaché junto a la linda rubia, y le sonreí alegremente – ¿Te la has pasado bien el día de hoy, cariño? –. Ella me sonrió tan feliz que parecía que le brillaban los ojitos verdes – ¡Si!. Me divertí mucho con Adam y contigo – mencionó con mucho entusiasmo. – ¿Cuándo vendrás para ver a los gatitos y a los perritos? – preguntó la niña con curiosidad. ¡Era toda una ternura!. Reí suavemente, y luego le respondí con calma – Intentaré venir el próximo Sábado –. Ella me abrazó con su gran sonrisa en los labios y dijo – Adam siempre viene los Sábados. Quiero que tú también vengas –

¡Oh por dios!. Esta niña tan vivaz acababa de insinuar que debería venir solo para ver a Adam. Sentí como un ligero color rojo estaría tintando mi blanco rostro… Y para rematar, en ese preciso instante apareció el guapo hombre de ojos chocolate y llamó mi atención con algunas palabras de su parte. Me erguí, aun ruborizada, y entonces él me entregó un precioso rosal en una maceta finamente decorada, mencionando que era un regalo de bienvenida a la protectora. Las mejillas ahora me ardían un poco más, estaba realmente feliz de recibir tan precioso regalo de parte de él. – Muchas gracias, Adam. Es un hermoso regalo que cuidaré mucho… Lo prometo – agradecí evitando verle a los ojos, o terminaría con el rostro entero color carmesí… – Gracias por tenerme la confianza para darme tu número telefónico… Cuando llegue a casa te enviaré un mensaje para que tengas el mío – respondí a su comentario de que me habia dejado una tarjeta con su número personal.

Llegó la hora de despedirnos, pues mi taxi había llegado al lugar. – Ya ha llegado mi transporte. Gracias por acompañarte en este fantástico día. Han sido excelentes ayudantes y no habría podido hacer mi trabajo sin ustedes – mencioné honesta y sonriente. Me acerqué a la linda Sophie y le di un tierno beso en la frente, y ella me sonrió de vuelta con inocencia – Pórtate bien, Sophie. Y siempre mima a los animalitos para que se sientan mejor – le dije enternecida, y la pequeña asintió. Luego estaba por despedirme de Adam, pero por un momento no sabía si debía hacerlo con un beso en la mejilla o tan solo un apretón de manos… Al final, ambos estiramos al mismo tiempo el brazo, y reímos divertidos ante la coincidencia, terminando de tomar con suavidad la mano ajena. – Gracias por todo, Adam. Sé que el cuidado de los animalitos estará bien en tus manos… Y gracias por los lindos regalos que me hiciste – me sinceré ante sus tiernos ojos chocolate. – Volveré la semana que viene para revisarles… Espero podamos trabajar de nuevo juntos – y con aquella confesión y las mejillas ligeramente rosadas, salí de aquel grandioso lugar, entrando al puesto trasero del taxi, para finalmente despedirme de ambos con la mano y una sonrisa agradecida.
avatar
Isabel Rubio



Mensajes Mensajes : 351
Monedas Monedas : 12570

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Adam Stanheight el Sáb Feb 28, 2015 4:13 pm

Mientras Isabel terminaba de checar a los aristogatos, Sophie le dijo de guiarla por toda la protectora. Siempre le hacía ilusión recibir a nuevas personas por aquí, y parece que ponía verdadero empeño en llamar la atención de Isabel... Seguro para hacer de celestina para mi... Esa niña y su madre tenían complejo de cupido.

- Gracias por ayudarnos con los animales, de verdad. Es todo una buena obra.

Era tan dulce... Tan bonita... Sus mejillas encendidas me deban tanta vergüenza que se me contagiaba a mi si lleve sonrojo. No tenía palabras para definirla... Una mariposa. Cuando terminó Sophie mencionó el regalo y lo olvidé por completo... Ahora me iba a dar más vergüenza aún entregárselo, pues creía que solo iba a ser una chica con la que quería ser amable, pero era tan... Compatible conmigo que no podía evitar ponerme más rojo que un tomate en cualquier momento. Como era normal tenía que irse ya, asique después de que Sophie le enseñara el lugar yo fui a por el rosal... Lo tomé con cuidado y fui hacia donde se encontraban las dos damas y no pude evitar ponerme rojo al ver que ella estaba ruborizada.

- Espero que... Te gusten las rosas... -su respuesta me dejó contento y sonreí sincero a su respuesta del número teléfonico. Otra chica quizá se lo hubiera tomado a mal recibir el número de teléfono de un hombre que acababa de conocer.- Gracias Isabel, espero que tu primer día haya sido de tu agrado y que vuelvas la próxima semana

Me sabía mal que gastara dinero en ir a casa, me hubiera ofrecido a ayudarla y llevarla a casa en mi coche, pero tenía que irse ya y yo me quedaría un rato más allí. Llego la hora de despedirnos y quise respetarla lo máximo que podía, no me parecía correcto darle un beso en la mejilla a la dama asique le ofrecí mi mano para estrecharla y ella hizo lo mismo a la misma vez. Reímos por la coincidencia.

- Ten buen viaje a casa, nos vemos el próximo día....

Sophie y yo nos despedimos agitando la mano hasta que el coche se perdió en la lejanía.

- Te gusta Isabeeeeeeel

- ¡Sophie! -ella rió de forma pícara- Y...  No me gusta, tan solo soy amab-

- Isabel y Adam sentados en un árbol, ¡B.e.s.á.n.d.o.s.e!  -Dijo deletreando lo último. Comenzo a correr dentro de la protectora al ver mi cara de enfado, cantando a pleno pulmón- Primero viene el amor, después viene el casamientoooo

Salí corriendo detrás de ella y la atrapé mientras ella reía y cuando apareció su madre dejó de cantar, recibiendo un regaño por gritar allí dentro. Cuando terminé de ayudar regresé a casa y cuando por fin chequé el móvil efectivamente, Isabel me había escrito un breve mensaje. Me senté en el sofá mientras mi gato más mimado se sentaba en mis rodillas pidiéndome mimos, le respondí al mensaje, y así  pasamos bastante rato... Hasta que me olvidé de la cena y cené bastante tarde. Se fue el tiempo en un abrir y cerrar de ojos...
avatar
Adam Stanheight



Mensajes Mensajes : 524
Monedas Monedas : 11013

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidando a los angelitos de “Ciel des animaux” [Adam Stanheight]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.