Conectarse

Recuperar mi contraseña

Elliot Rousseau
Claire Black
Xion Mitai
Hiroshi Anzai
Eita Takahara
Reglas generales Reglas del chatboxGuía para principiantesPeticionesRegistrosPreguntas frecuentesCensos mensualesgossip amorisEventosZona Corazón de melónDatos para afiliación
Últimos temas
Afiliados Vip ◄
Ser Original es un mérito, querer serlo a costa de los demás un defecto. Las imagenes del contenido de este foro y personajes cannon pertenecen a ChiNoMiko. Imagenes restantes son conetido de Tumblr y Zerochan. Diseños editador por Claire Black. Idea principal Xion Mitai. No copiar o plagiar imágenes de este foro para agregarlo a otro. Si ocurre eso será denunciado a la plataforma donde esté alojado ese foro, ya sea Foroactivo u otro sitio. Tampoco pongan el contenido de este sitio en sus webs/tumblrs/facebook o similares como si fuera vuestra. Template por Hitskin.
Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution 3.0 Unported License.

Foros de Rol en español Roleando | Top List de Foros de Rol Shiki Topsite! Kuroi Bara Top List Sekai Anime Top List Roleplay Monster ROLTop4Us
Este foro se visualiza mejor con Google Chrome

¿Una noche problemática? (Parte II.PRIV)

Ir abajo

¿Una noche problemática? (Parte II.PRIV)

Mensaje por Annie Leonhardt el Sáb Dic 21, 2013 4:54 pm

Lo que fue una noche trágica y que luego se convertiría hasta en una noche agradable, estaba llegando su fin.El tiempo pasa rápido cuando te la pasas genial y aquella noche no fue la excepción. Kenshi se sentía algo cansado, casi tanto como. Era hora de volver a casa.
Las frías y oscuras calles de la ciudad ahora daban un aspecto tétrico. Había una calma increíble, parecería como si una ola de zombies azotarían la ciudad.O peor aún, era como si todos los ciudadanos estuviera muertos y solo quedáramos Kenshi y yo.

Apreté la mano de Kenshi; sabía que algo no andaba bien.No fue hasta que  unas pisadas se hicieron oír; empezó a reinar el pánico en mí.
Era Benoit y sus malditos secuaces. —Maldita sea— me dije. —¿Es que acaso no va dejarnos en paz de una buena vez?.— Sabía perfectamente como era Benoit, le gustaba jugar sucio y a estas estancias dudo que dé marcha atrás.
Si había algo que sabía era que Benoit dejaría de montar todo este numerito si llegábamos a un trato.
¿Pero..que era lo que exactamente quería?. Porque si su objetivo es tocarnos los huevos,déjame decir que lo hace jodidamente bien
Se muda de mi antiguo instituto en Moscú, vuelve a su país natal por coincidencias irónicas de la vida ya que desgraciadamente también vine a Francia. Me encuentra en la discoteca que pronto él heredaría y,¿ tiene que venir a joderme la vida de esta forma?. Además jamás hacía sus atracos sin esos tipos. Eso era de cobardes.
¿Era demasiado pedir una noche tranquila sin tener que contar con sus dramas y presencia?.
Benoit comenzó a reír como siempre lo hacía. Aquella risa burlona que odiaba más que aquellos lunes con doble clases de matemáticas. Benoit era sencillamente despreciable.

No hizo su entradita triunfal sin antes  decir unas cuantas tonterías de la manera más sarcastica posible. Pues claro, teniendo a esos hombres musculosos y enormes cerca cualquiera tendía huevos.
¿Acaso apuntaba a Kenshi?. ¿Que mierda se le pasa por la cabeza?. No. Definitivamente no dejaría que se desatase otra pelea, no esta vez.

Pero inmediatamente nos vimos rodeados, estabamos en una increible desventaja. Estaba claro que esta vez si me defendería pero sabía que no me serviría de mucho, mi fuerza no era lo suficientemente como para zafarme de esta.
Antes de que pudiera pasar otra cosa me situé enfrente de Kenshi :— Ni lo pienses Benoit. ¿Me quieres a mi,no?. —mi miraba se tornó un tanto desafiadora, sin embargo Benoit se veía inmutable.
—Por supuesto, my lady...pero tenemos cuentas pendientes con el bastardo a que quieres proteger. No te sirve de nada, Annie. — una curva se dibujó en sus labios. Le divertía la situación, era obvio.

—No toques a Kenshi,él no tiene que ver en nada...—decía muy seria yo. Reconocía que aquel individuo podría acabar con mi vida en aquel lugar, pero vamos, tenía que defenderme. Yo no era de las mujeres que se dejan hacer de todo. Hay que pelear con uñas y dientes. Aquella situación no estaba nada a mi favor, y menos los estuvo cuando vi, que de la nada salieron otros dos muchachos.—Te crees muy valiente con ellos cerca, ¿no es así?—sonreí de lado al comprobar que seguía siendo el niñato cobarde y mimado de siempre.
—Ya deja las payasadas niña, ¿Que no quieres terminar muerta verdad?—dijo el hombre que estaba a su derecha. Un tipo de piel bronceada como de 1.90 y con músculos tan patéticamente densos que parecía como si se haya excedido con los esteroides.

Rayos, ¿Tan mala suerte tenía que tener?, faltaba que un meteorito me atravesase el cerebro. Eso sería el colmo. Y nuevamente, di un paso hacia delante, y me defendí como sabía:
—¡Por favor!, Que grupo de cobardes...Si me pareciesen un poco más amenazantes tal vez hubiera temblado un poco...— y en realidad no tenía miedo de Benoit ni de los tipos, ni de lo que pudieran hacer conmigo. Tenía miedo a que hagan daño a Kenshi.
Hasta ahora no habían reaccionado con golpes, solo con estúpidas amenazas. Sin embargo sabía que no se tardaría mucho en comenzar el desastre, y lo peor...es que no había probabilidades de huir.

Pero tal y como cae el rayo en una tormenta feroz, así de rápido Beniot me cogió del brazo tan fuerte y me rodeo. No pude moverme, luché por deshacerme de aquellos brazos fuertes que se apretaban contra mi cuerpo. — Benoit,suéltame.—
—Jamás.— decía mientras me miraba con una sonrisa tan horripilante que sentía náuseas.

Pero antes de que él empezará a ordenar a sus hombres para que golpeasen a Kenshi, le dí la patada más fuerte de mi vida en la entrepierna. Benoit gritó y se retorció de dolor, soltándome en el acto. —Te la tienes merecida.— agregué. Me sentí en la cima del mundo, pero por solo un breve momento, pues mientras me reía por mis "logros" pero algo hizo que cayera al suelo repentinamente. Me habían dado un fuerte golpe en la cara y siquiera pude ver quién lo había hecho.Que bien.Ahora  me veía como cualquier otra chica estereotipo, sumisa y débil.

El golpe hizo que caiga mareada al suelo. No era capaz de ponerme de pie, sentía que podía desmayarme en cualquier momento...maldición, si planeaban algo ahora estaba en serios problemas. Todo me daba vueltas y escuchaba distantes las voces a mi alrededor. La impotencia de tener que soportar otra mala pasada me hacía un nudo en la garganta. "Por favor, que no hagan nada a Kenshi", fueron mis pensamientos. Benoit venía preparado y podían hacer algo que lamentaría después.
—¡Que no escapen!— fue lo único que escuché saliendo de la boca de Benoit.Su voz se escuchaba chillante ya que todavía era preso del dolor de la patada que le planté.


Última edición por Annie Leonhardt el Lun Feb 03, 2014 10:08 pm, editado 1 vez
avatar
Annie Leonhardt
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 136
Monedas Monedas : 2014

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Una noche problemática? (Parte II.PRIV)

Mensaje por Kenshi Koizumi el Sáb Dic 21, 2013 7:31 pm

La noche había cambiado por completo en un simple abrir y cerrar de ojos. Mientras ambos caminábamos tranquilamente por las solitarias calles, escuchamos varios pasos que me alertaron al instante: relacionando todo lo acontecido horas atrás, esos pasos solo podían pertenecer al "famoso" Benoit y a sus secuaces, los cuales fueron llegando poco a poco a la discoteca. Obviamente, tras escuchar esos paso, le hice saber que había descubierto que nos estaba siguiendo. No me equivoque.

Con una pequeña risa, tanto él como sus compinches salieron de la nada y comenzaron a rodearnos, tanto a mi como a Annie: mi mala suerte, aquella noche, estaba haciendo su mejor actuación. Él comenzó a hablar para, básicamente, recordarnos que teníamos un "asunto" pendiente y que me lamentaría de no haber caído definitivamente en la discoteca, tras recibir aquel sucio golpe de unos de sus secuaces.

No tarde mucho en darme cuenta que estaba totalmente rodeado: el último de ellos se situó a unos escasos metros detrás de mi. Cuando quise hablar Annie se me adelantó: dejé que ella hablase mientras que con mi mirada fui dando un vistazo a todos los que se encontraban. De los que allí habían, conocía únicamente el estilo de lucha de Benoit, por lo cual deshacerme de él no sería un problema: por otro lado, se encontraban el resto de sus compinches, de los que no sabía nada; me base en su estilo de lucha dependiendo de su físico; unos serían mas rápidos y otros mas lentos por con gran fuerza en sus golpes.

Cuando me di cuenta, con un rápido movimiento Benoit cogió a Annie y la agarro, inmovilizándola. No se como me despiste de ella y dejé que él la cogiese así. Ella intentó resistirse pero fue en vano, él la tenía muy bien cogida. Annie pidió que la soltase a lo que él respondió que jamás. En un rápido movimiento, Annie le propinó un golpe en la entrepierna a Benoit y inmediatamente esboce una sonrisa que, mas bien, duro muy poco. De pronto, uno de esos compinches le propino un golpe a Annie que le dejo aturdida en el suelo.

-¡NO! -grite, tensando todos mis músculos.

Escuche una risa, justo de la misma persona que golpeó a Annie: el resto de los compinches de Benoit, fueron directos a ayudarle, ya que él todavía seguía retorciéndose de dolor debido a la patada. Desgraciadamente, me retire unos pasos de Annie ya que su agresor se acercaba poco a poco a mi, con una sonrisa maquiavélica.

Aquel compinche cargó velozmente contra mí, pero le esquive con suma facilidad. Tanto él como yo intercambiamos unos pequeños golpes y, con un poco de suerte, conseguí darle un derechazo que le hizo retroceder unos pasos hacía atrás: era robusto y si me alcanzaba con un puñetazo directo, posiblemente lo lamentaría muchísimo incluso, dependiendo de la fuerza, podría dejarme tumbado en el suelo. Rápidamente di un vistazo y me percate de un árbol con un tronco muy fino y, en pocos segundos, trace un plan que incluso a mi me dolió.

Poco a poco, retrocedía hasta aquel árbol de fino tronco. Mi adversario, furioso, volvió a cargar contra mi dispuesto a acabar con esto. Esquive, con mucha suerte, muchos de sus golpes y, finalmente, ambos nos encontrábamos al lado de ese árbol. Allí intercambiamos varios golpes y, en uno de sus movimientos, le agarre el brazo y lo estampe contra el árbol, para luego, con un golpe fuerte, romperle el brazo, haciendo que uno de sus huesos quebrase su piel y saliese al exterior. Un horrible grito de dolor salio de su garganta y todos centraron su atención en mi. Aquel esbirro fue a parar directo al suelo, mientras seguía gritando de dolor y su cara empezaba a empañarse por sus lagrimas.

-¡PARA QUE VUELVAS A TOCARLA! -grite furioso, para luego mirar al resto.

Benoit, que por fin estaba incorporado pero aun quejándose del dolor, me miro furioso. Le devolví una mirada de furia y, a los pocos segundos, hablo.

-¡Quiero a ese cabrón para hacerle sufrir, a por él! -grito

En ese momento, todos se abalanzaron contra mi y yo, me quede en mi sitio, esperando la llegada de ese asalto. Sabía que acabaría mal, posiblemente a su merced, pero no pensaba caer hasta por lo menos, llevarme uno o dos por delante.

Golpes, golpes y mas golpes, unidos a varios gritos de dolor es lo que se podía escuchar únicamente en aquella solitaria calle. Fui capaz de deshacerme de dos de ellos, pero el resto de ellos consiguieron reducirme y empezaron a golpearme. Ni yo mismo fui capaz de advertir cuantas veces me golpearon, pero ya sentía brotar la sangre, de nuevo, por mi rostro. Lo único que fui capaz de advertir era a Annie, aún tirada en el suelo, con Benoit.

Desvanecido, sentí como mi cuerpo estaba siendo arrastrado. Un golpe fuerte en mi rostro consiguió tirarme al suelo, pero dure poco allí ya que me levantaron y me dejaron de rodillas, frente a Benoit. Mi aturdimiento se desvaneció cuando sentí el tacto frío del metal en mi frente.

-¿Te disparo ya? ¿Te disparo luego...? -se preguntaba Benoit, mientras me apuntaba con su arma. -¿O me divierto con tu novia? -empezó a reírse él. -¿Tú que opinas, preciosa? -pregunto a Annie, mirándola.

Dirigí mi mirada hacia Annie y, con mis fuerzas, lance una pequeña sonrisa. Cerré mis ojos y respire hondo, para ponerme en pie. Sus matones no tardaron en dar la voz de alarma y Benoit volvió a apuntarme con su arma. Alcé mis manos al aire y hablé.

-Si me vas a matar, prefiero morir de pie... -abrí mis ojos. -¿Me dejaras tambien decir mis ultimas palabras, "chico valiente"? -pregunté.

Benoit lanzó una risa, mientras yo desvié mi mirada a Annie. Solo necesitaba ganar un poco de tiempo, un poco de tiempo para recuperar algunas fuerzas y hacer un movimiento que me costaría la vida o la muerte. Pero, con tal de salvar a Annie, merecía la pena correr ese riesgo.
avatar
Kenshi Koizumi
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 215
Monedas Monedas : 1347

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Una noche problemática? (Parte II.PRIV)

Mensaje por Annie Leonhardt el Lun Dic 23, 2013 7:07 pm

Joder, no podía ser otra, no, tenía que ser la puñetera niña rica de los cojones de aquella madrugada a la que le habían metido una buena hostia en la cara.Mi cabeza daba vueltas. El dolor que invadia mi rostro cuando recibí aquel puñetazo no se comparaba al miedo que sentía al pensar que podían hacerle algo a Kenshi. Benoit se las había ingeniado bastante bien, y vaya que después de años este fue el encuentro más fatidico que pude haber tenido con él.

¿Por qué?, ¿por qué tenía que darse así las cosas?.Lo que escuché a continuación fue la voz de Kenshi gritando, un grito tan energico y cargado de ira que tenía por seguro que lo peor apenas comenzaba. Gateé un poco, tratando de estabilizarme pero el mareo no pasaba y estaba discapacitada; en aquellas condiciones era imposible ponerme de pie. Cuando miré aterrada hacia donde se encontraba Kenshi, entre en cuenta que había retrocedido un poco ya que  mi agresor se acercaba  con una risa y amenazante a él.
Respiré agitada, no podía luchar, no podía ponerme de pie...lo único que podía hacer bien era esperar mi muerte o la de Kenshi.La desesperación me abrumo: por más de que quisiese luchar no me serviría de nada, un puñetazo más en la cara y caía desmayada.
No fue hasta que escuché como de un momento a otro Kenshi arremataba al tipo de un golpetazo contra un árbol,que entre en razón.El mareo desparecía poco a poco y a medida que recuperaba mi aplomo me puse de pie, sólo para que inmediatamente uno de los abusones de Beniot me tomara por el brazo, impidiendo cualquier tipo de movimiento.
Un grito hizo que todos miráramos en dirección a Kenshi y el tipo con el que desataba una pelea. Mi rostro se horrorizo por lo que vi a continuación: Kenshi le había dado el golpe de gracia haciendo que uno de los huesos de sus brazos salieran al exterior. El dolor del agresor era incomparable.

Aquella escena me perturbó un poco. Era la primera vez que veía a Kenshi tan inmensamente furioso. Kenshi lanzó una última amenaza con voz en grito; era irreconocible.
Intenté escapar pero el hombre que me sostenía me empujó tan fuerte que me tiro al suelo como si fuese una muñeca de trapo. —De aquí no te mueves, preciosa.—y quitó una brillante navaja suiza que la deslizo por mi cuello.—Eres la mercancía preciosa de nuestro amo...—aquello último lo dijo tan cerca de mi rostro que sentí repugnancia.

Benoit quién se había puesto de pie a duras penas, seguía dando órdenes para que no lográramos escapar.Mi deseo que querer verlo muerto se incrementó.
Todos los abusones de Beniot, menos el que me sostenía con aquella navaja se movieron rápidamente en dirección a Kenshi. Golpes,golpes y mas golpes: era un infierno;—¡Benoit, detén esto ya!—grité mientras un nudo en mi garganta me impedía seguir articulando palabra. Benoit sonreía, feliz de lo que se desarrollaba antes sus ojos,ignorando mi pedido por completo. Kenshi yacía herido...y aunque logró deshacerse de dos enormes tipos los demás seguían siendo más; y era solo uno, uno contra 5.

Una lágrima se deslizo por mis mejillas. No me importaba morir ahora, lo único que sabía era que no sería capaz de sopotar si veía morir a Kenshi aquí. Prefería antes mi muerte que la suya.
Me moví una vez más pero fue en vano, recibí otro empujetazo por parte de aquel asqueroso y sucio tipo que me amenazaba con aquella navaja.
Cuando advertí que Beniot sacaba el arma y lo hundía en la frente  de Kenshi, me alarmé.
—¡Benoit,Benoit!...por favor, no lo hagas...¡sólo tómame a mí y déjalo en paz!—supliqué entre llantos.
Pero Kenshi a pesar de sus circunstancias me sonreía. Una sonrisa tranquila como si todo lo que estuviera ocurriendo no le afectaba en lo más mínimo. Tras un par de segundo respiró hondo y se puso de pie. Pero Benoit seguía apuntándolo.

Kenshi elevo sus manos arriba:-Si me vas a matar, prefiero morir de pie... ¿Me dejaras también decir mis ultimas palabras, "chico valiente"? -
Estaba acabada. No tenía muchas opciones. Si no me resistía esto no le hubiera costado tan caro a Kenshi.
—S-sólo...déjalo, por favor.—se lo repetí una vez más.Benoit me miró tan fijamente que retiró el arma de su frente. —¿De verdad, Annie?— soltó una pequeña risa burlona.—¿De verdad lo amas tanto?—dedicó otra mirada de desprecio a Kenshi.

Entonces Benoit hace una señal con las manos e inmediatamente todos los hombres retroceden. Benoit se me acerca y me pone de pie de un tirón.—Me divertiré mucho contigo, Annie.—y pasa desliza una mano por mi cintura. Sentía asco y mi rostro no lo podía evitar demostrar.Mis ojos se centraron nuevamente en Kenshi;
—Lo siento...—murmuré apenada e impotente.

No tenía ni idea de lo que podría pasar aunque podía deducir que Beniot tenía algo muy malo planeado para mí,pero había conseguido que dejasen en paz a Kenshi. Ahora comprendía por fin, perfectamente aquella frase "entre la espada y la pared".


Última edición por Annie Leonhardt el Lun Dic 23, 2013 11:29 pm, editado 1 vez
avatar
Annie Leonhardt
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 136
Monedas Monedas : 2014

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Una noche problemática? (Parte II.PRIV)

Mensaje por Kenshi Koizumi el Lun Dic 23, 2013 10:07 pm

Aquella noche se acababa de ir a la mierda oficialmente: no tenía ningún tipo de problema en que aquel gilipollas, de nombre Benoit, quisiera terminar el asunto pendiente entre nosotros dos tras lo ocurrido en la discoteca, pero lo había jodido todo cuando metió a Annie de por medio.

Uno de sus secuaces, el cual había golpeado a Annie dejándola aturdida en el suelo, se acercaba lentamente hacía mi, con intención de golpearme. Entablamos una pelea y, con un poco de suerte junto a un plan tramado rápidamente en mi cabeza, le aseste un golpe de gracia: conseguí romperle uno de sus huesos y hacerle caer de dolor al suelo. Admitía que incluso a mi me parecía duro y quizas un poco rastrero dejarlo fuera de combate así, pero con tal de salvarla a ella, la causante de que las sonrisas volvieran a adornar mi rostro, todo me parecía mas que justo.

Grité amenazadoramente y todos volcaron su atención en mi. En ese momento, Benoit ordeno a todos sus secuaces que fueran a por mi y, como no, así lo hicieron. Sabia perfectamente que yo solo no podía enfrentarme contra todos, pero al menos no se lo pondría nada fácil. Entable combate con ellos y fui capaz de dejar a dos de ellos en el suelo, pero el resto consiguieron reducirme y los golpes contra mi fueron mas que frecuentes que antes. Caí rendido por culpa de esos golpes en menos de lo que canta un gallo.

Cuando me di cuenta, mi cuerpo estaba siendo arrastrado hasta acabar de rodillas en frente de Benoit, quien me apunto con un arma en la frente. Fue en ese mismo momento cuando podía decir que volví en mi, ya que todos mis instintos se activaron de nuevo. Escuche como Annie le pedía que no hiciera lo que tenia pensado hacer, que la cogiera a ella y que me dejase en paz. Esboce una sonrisa a Annie y me levante, alzando mis brazos al cielo y hablando. Estaba a punto de hacer un movimiento cuando ella, hablo de nuevo, lo que consiguió que Benoit me dejase de apuntar con la pistola.

Me sorprendí, pero decidí no hacer ningún movimiento. Él hablo de nuevo, incluso le preguntó si de verdad me amaba tanto, a lo que me dedicó una tremenda mirada de desprecio, una mirada que correspondí con otra mirada de tranquilidad: quizás el no lo sabía, pero se si marchaba de aquí con o sin ella, a mi me estaba dando la segunda oportunidad que nunca le debe de dar a una persona como yo.

Antes de darme cuenta, Benoit hace una señal y todos sus secuaces retroceden. Él coge a Annie y la levanta del suelo de un tirón, a la misma vez que decía que se divertiría mucho con ella. Observe, sin embargo, como deslizaba una mano por la cintura de Annie y, sin poder remediarlo, apreté mis puños, aún en el aire. Mi mirada se cruzó con la de Annie y ella, apenada e impotente, murmuro un "lo siento". Benoit me miro y lanzó una risa, a la misma vez que el y sus secuaces se alejaban.

-Tu novia y yo lo vamos a pasar muy, muy bien -comentó entre risas Benoit.-Quien sabe, ¡quizás todos nos lo pasemos bien con ella! -dijo, riendo aún mas fuerte.
-Iré a por ti, Annie, te lo prometo... -dije, mirándola seriamente.

Benoit empezó a reir mas fuerte tras escucharme. Poco a poco fueron desapareciendo y perdiéndose en la noche: cuando lo hicieron, baje mis manos y grite furioso, dejándome la voz. Cuando saque mi móvil, escuche varios pasos: eran Alexey y el resto, quienes se sorprendieron al verme con el rostro, por segunda vez en aquel día, ensangrentado, incluso mucho mas que la primera vez. Tras explicarles rápidamente lo que había pasado, Roman se ofreció a seguirlos cautelosamente hasta donde se resguardasen, prometiéndonos que nos llamaría lo antes posible una vez que conociera su paradero.

Dicho esto, todos sabíamos lo que teníamos que hacer: rescatar a Annie. Rápidamente, Alexey ordenó al resto que fueran a por la furgoneta y trajesen todo el material, para luego reunirnos en la puerta de mi casa. Fue él quien me acompaño a mi casa, que estaba a solo unos pocos minutos de aquella zona. Una vez allí, fui directo al armario de la habitación de mis padres y cogí mi otra bolsa de deporte negra, en la que guardaba mi pasado. Suspire y la abrí.

-Es por ella, pequeñajo -dijo Alexey.

Tenía razón, era por Annie. Saque la máscara de mi bolsa de deporte y la acaricie con mis dedos, luego, observe la pistola y el taser con su correspondiente munición. Volví a suspirar y negué con la cabeza. Pensar que volvería a hacer uso de lo que esa bolsa escondía, incluso me aterraba. Pero necesitaba hacerlo, volviera a hablar con Annie o no, tenia que salvarla.

Pocos minutos después, escuchamos como un vehículo paraba enfrente de mi casa y hacía sonar el claxon varias veces. Tanto Alexey como yo salimos disparados y nos metimos en la furgoneta y allí esperamos ansiosos la llamada de Roman. Todos teníamos el mismo material, las mismas máscaras: esa era la seña de identidad que nos unía. En la furgoneta, les explique a todos que utilizaríamos los taser para inmovilizarlos, luego ataríamos sus manos para evitar sorpresa y, a ser posible, entraríamos en silencio. Todos estuvieron de acuerdo en esto.

Pocos minutos después, Roman nos llamo y nos comentó en el lugar en el que se habían escondido nuestros objetivos. Así mismo, nos dijo que aún no le habían hecho nada a la chica, refiriéndose a Annie. Tan pronto como nos dijo el lugar exacto, nos empezamos a mover.

Solo esperaba que Annie aguantase lo suficiente para que llegásemos nosotros...

Máscaras:


avatar
Kenshi Koizumi
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 215
Monedas Monedas : 1347

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Una noche problemática? (Parte II.PRIV)

Mensaje por Annie Leonhardt el Vie Ene 31, 2014 1:24 am

Una pesadilla. Una terrible pesadilla.En eso se había convertido aquella madrugada. Advertí que ni siquiera habían salido los primeros rayos del sol, y podía divisarse una espesa niebla alrededor,o al menos eso era lo que podía ver desde el auto a través de la ventanilla.
Hubiera sido más inteligente de mi parte el haberme escapado cuando el auto marchaba,pero estaba trancada... y si actuaba precipitadamente el golpe contra el asfalto me mataría o me dejaría inconsciente...no tenía otra opción. Las cosas habían tomando un rumbo totalmente diferente y catastrófico. Lo más probable era que no saliera viva de esta como en otras ocasiones.

No podía borrar de mi mente el rostro pálido de Kenshi,cubierto de sangre. Y aquel arma apuntando a su frente. Me perturbaba, me sentía débil e indefensa. No tenía siquiera fuerzas para ponerme de pie o resistirme a  aquellas ataduras que me hicieron en las manos y los pies. Estaba totalmente inmóvil. Inmóvil y maniatada.
—Veamos si eres ahora te haces la lista...— Benoit soltó una risa sarcástica a la vez que forzaba los nudos. No podía sentir mi sangre correr. La presión que ejercía el nudo en mi muñeca no tardo en dejar mi piel de un color azul.
"-Iré a por ti, Annie, te lo prometo... "- de repente recordé las palabras que me había dedicado Kenshi antes de partir. Su mirada azulada llena de determinación...la misma extraña mirada que tenía  el primer día que lo vi por primera vez.
Esa mirada llena de sentimientos que no lograba descifrar, y la que antes moría por conocer más a fondo.

Así, casi olvidando mi propia situación empecé a recordarlo;en un  momento como este solo podía pensar en sus ojos, su sonrisa, su calidez...si el estaba a salvo yo moriría feliz.
Estaba inmensamente contenta de haberlo conocido. Diría que mi vida había cobrado sentido cuando el apareció.Sin embargo Beniot me saco de entre estos pensamientos cuando sentí su mano bajo  mi chaqueta.—Annie, preciosa...no podrás hacer nada esta vez.— aquello lo dijo tan cerca mío, que me sentí asqueada. No podía hacer nada más que apartar un poco la cabeza. Mi cuerpo estaba completamente paralizado gracias a aquellas malditas cuerdas.

Se escuchó como abrían la puerta del auto, entraron dos hombres. Eran desconocidos,no los pude identificar pero era obvio que eran amigos de Benoit. Uno de ellos se acomodo al lado mío y me guiñó un ojo.
—Mejor sería que optaras por divertirte, pequeña. Así no tendrás que sufrir...— esta vez Benoit poso su mano en uno de mis pechos. Lancé lo que sería una especie extraña de gruñido.
—No me toques maldito asqueroso— bufé molesta.

Pero él sonreía con malicia ignorando por completo mis palabras.Estaba más que claro que tenían en mente hacerme cosas indebidas; y no tenía oportunidad de escapar ni defenderme. Antes imaginaba que jamás me vería familiarizada con este tipo de ocurrencias: pero siempre se puede esperar lo peor.
Dediqué una mirada de desdén a Benoit, quién ahora sostenía en la mano derecha una navaja suiza.
—Pequeña, no te quieras hacer de la lista, si intentas algo te cortaré el cuello— me advirtió Benoit a la vez que deslizaba la navaja por mi cuello. Podía sentir el filo casi doloroso paseando mi piel.
—Prefiero a que me hundas la navaja en  el cuello a tener que soportar como me tocas.—le contesté con toda la ira contenida. Los dos hombres que nos acompañaban soltaron una fuerte carcajada. Por mi parte yo seguía sorteando alguna posibilidad de escapar de allí como sea.

Sabía que estos dos hombres no eran los únicos, el que conducía el auto era un tipo mayor, de unos 40 años, barbudo y de penetrantes ojos verdes. Tenía la tez morena y unos tatuajes que me hacían recordar a esos hombres enlistados en la marina. Me miró apenado desde el espejo retrovisor, como si realmente sintiera pena de mi pero no fue capaz de decir ni hacer nada.
—Acelera, tenemos que llegar cuanto antes a la guarida...presiento que el bastardo no tardará en llegar—
Abrí los ojos como platos. ¿Acaso se estaba refiriendo a Kenshi?, no tenía ni idea, todo era muy confuso. Era de esperarse que Benoit se convierta en una de esos pandilleros busca pleitos,pero,¿guarida?,¡vamos! si nos dirigiamos en algún lugar alejado y desolado tenía menos posibilidades de encontrar ayuda o algo. Mi corazón de aceleró...no tenía miedo a que me hagan algo...tenía miedo de no volver a ver a Kenshi nunca más. Pero de algo estaba segura. Si esto seguía así...tal vez no saldría viva de esta.


Off rol ~:
Una vez mas lamento la tardanza. Estuve varios días sin internet,así que me fue imposible poder acceder al foro.
Pero aquí estoy de vuelta y espero no tener que desaparecer de nuevo ;w; ¡tengo muchas ganas de seguir roleando!
Lamento las molestias ~~~
 Llorando 


Última edición por Annie Leonhardt el Sáb Feb 01, 2014 1:54 am, editado 1 vez
avatar
Annie Leonhardt
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 136
Monedas Monedas : 2014

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Una noche problemática? (Parte II.PRIV)

Mensaje por Kenshi Koizumi el Vie Ene 31, 2014 8:05 pm

Tenía la sensación de que mi corazón estaba a punto de salirse de mi pecho: la tensión por saber cuál era el estado de Annie era mayor incluso al dolor de todo mi cuerpo, que estaba pasando a enfriarse y sabría perfectamente que dentro de unos minutos el dolor inundaría todo mi cuerpo y mi movilidad, desgraciadamente, se vería reducida.

La furgoneta iba a toda velocidad, cosa que agradecía enormemente: cuando antes llegásemos al lugar, antes acabaría todo esto. Aún en la furgoneta, todos empezamos a prepararnos para lo que esperábamos que fuera un asalto rápido: entrar, inmovilizarlos, coger a Annie y salir de allí lo antes posible. Esa era mi única prioridad.

Una nueva llamada de Roman nos alertó a todos. Él nos hizo saber que ya habían llegado a lo que parecía una especie de almacén abandonado y, para nuestra desgracia, se le habían sumado dos personas más, dos personas que no estaban previstas y que podían incluso complicarnos las cosas y, para que negarlo, hubiera preferido escuchar otra cosa.

A pocos minutos de aquel almacén, empecé a prepararme: me coloque los guantes de poliamida ajustado para evitar dejar huellas en cualquier superficie, saqué varias bridas para atacar tanto piernas como manos y cargue la munición del taser. No pasaron muchos minutos hasta que finalmente la furgoneta se detuvo totalmente, lo que nos indicaba que habíamos alcanzado nuestro destino: la puerta de la furgoneta se abrió de par en par y todos salimos de allí para encontrarnos con Roman, quien nos informó del camino que debíamos de seguir para llegar hasta el almacén.

Todo el mundo, excepto nuestro conductor, ya preparados para pasar a la acción comenzamos a caminar a paso rápido en dirección al almacén. No pasaron muchos segundos hasta que lo divisamos: había una luz que procedía de allí y uno de nuestros compañeros nos advirtió que aquel almacén, el cual conocía, era bastante grande y que tenia una entrada trasera. Cerca de la entrada, todos paramos de caminar y ideamos el plan: yo les rodearía por detrás y el resto entrarían por la puerta delantera.

-Tienes treinta segundos hasta que entremos dentro -me comentó Alexey. -El resto, tened preparadas las pistolas por lo que pudiera pasar -añadió. -Buena suerte caballeros: procedimiento habitual, silencio...

En ese momento, todos nos colocamos nuestras máscaras y fuimos directos a nuestra posiciones. Yo caminé rápidamente hasta la supuesta entrada trasera mientras contaba mentalmente los segundos que me quedaban hasta que el resto actuase. Cuando llegue a aquella entrada, me encontré con la puerta entreabierta, desde donde pude observar como tenían a Annie tirada en el suelo, desgraciadamente, sin su camiseta: las ganas de matarlos a todos aumentaron en ese momento.

De pronto, la puerta central del almacén comenzó a abrirse y tanto Alexey como el resto empezaron a entrar dentro del almacén, tranquilamente, en formación. En seguida, tanto Benoit como sus secuaces se alarmaron y empezaron a gritar y los que tenían armas, a apuntar a mis compañeros. Noté, sin embargo, que Benoit cogió a Annie del suelo, agarrándola por el cuello y poniéndole lo que parecía una navaja en el cuello. Ahora que todos estaban dándome la espalda, era el momento perfecto para atacar.

Abriendo la puerta trasera, camine para quedarme a unos escasos centímetros de Benoit, quien por suerte, no se había dado cuenta de mi presencia. En ese mismo momento, le apunte con el taser y lance un silbido, llamando la atención de todos, lo que consiguió que enseguida se girasen. Sonreí, el plan había funcionado.

Cuando todos se giraron, tanto yo como mis compañeros dispararon los taser contra nuestros objetivos, haciéndoles caer al suelo sin ninguna oportunidad de moverse mientras durase la descarga eléctrica: aprovechando eso, les colocamos a todos las brias en las manos y en los pies, inmovilizándolos para cuando el efecto del taser se desvaneciese. Todos, excepto dos matones de Benoit, cayeron al suelo en cuestión de segundos, pero el resto no tardo en caer también.

Mi mirada cubierta por la mascara se cruzó con la de Annie, quien parecía mirarme aterrada: suspire y cogí su camiseta, ofreciendosela. Mientras ella terminaba de vestirse, dí la vuelta al cuerpo de Benoit para que pudiera ver a aquella mascara observándole fijamente.

-Estas oficialmente muerto, payaso... -dijo Benoit, lanzando un escupitajo a la máscara

Sin motivo aparento, empezó a reírse y, para que negarlo, eso consiguió que mi hirviese la sangre. Con un fuerte golpe directo a su mentón, conseguí que su risa cesara, dejándolo inconsciente. Levante mi mirada y observe como por fin habían acabado de atar a todos los allí presentes, a la misma vez que todos nos lanzaban insultos y miles de maldiciones.

Mientras Alexey y los otros se dedicaron a quedarse con las armas de los allí presentes, guarde el tase en la bolsa de deporte y cogí a Annie suavemente del brazo para llevarla fuera del almacén, hasta la furgoneta que nos llevaría de vuelta a casa. Durante el camino, me retire la mascara y note como mi nariz volvía a sangrar debido a los golpes que recibí varios minutos atras. Miré a Annie y suspire, parandola de inmediato y abrazándola con las pocas fuerzas que me quedaban.

-Dime que estas bien, por favor... -susurre, sin dejar de abrazarla. -Dime que...

Sin poder aguantar mas, mis piernas flaquearon y, si no llegase a ser por Annie, hubiera caído al suelo. Como suponia, todos los golpes que recibí antes empezaban a tener su efecto: me empezaba a sentir demasiado cansado y notaba como varias de mis heridas se habian abierto y estaban manchando mi cuerpo de sangre. Necesitaba un ultimo esfuerzo para llegar a casa, ducharme y caer muerto en la cama.

-V-vamos a la furgoneta -dije...

Lo unico que me importaba ahora era Annie, saber que estaba bien, a salvo. Ya podía morir en paz...

Off:
Bienvenida de nuevo, Annie: pensé que habías dejado definitivamente el foro. Espero que no te vuelva a pasar nada por el estilo con el Internet!

Welcome back!
avatar
Kenshi Koizumi
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 215
Monedas Monedas : 1347

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Una noche problemática? (Parte II.PRIV)

Mensaje por Annie Leonhardt el Lun Feb 03, 2014 7:03 pm

Bajamos del auto. Benoit me jalo de un tirón, entramos apresuradamente a lo que parecía ser una especia de almacén. Se veía dejado y viejo, parecía una fábrica abandonada. No había indicios de vida, de hecho el almacén se situaba en un callejón inhabitado y oscuro.
—¿No nos seguía nadie, verdad?—preguntó algo exaltado Benoit. Uno de los hombres que nos acompañaba apretó más el nudo de mi muñeca , aquello me ocasionó tanto dolor que pegué un quejido: ¡Para!,¡esto duele! - refunfuñe molesta. El tipo era tan grande que podría jurar que no lo alcanzaba ni hasta el torso. Este me dedico una mirada que me inquieto un poco, estuvo a punto de tocarme cuando Benoit me tomo de un tirón, situándome al lado de él.

—Es mía, bastardo. Cuando termine de divertirme con ella podrán  hacer lo que quieran.—advirtió Benoit.
Benoit era despreciable. Ahora estaba aún más segura de que no era un simple trato hostil, ahora lo odiaba, lo odiaba tanto que deseaba verlo muerto.
Sin embargo aún cuando mis posibilidades de escapar eran nulas confiaba en que podía salir de aquí, aún cuando no me quedaba mucho...quería volver a ver a Kenshi.
—Eres un cobarde Benoit, siempre lo has sido...—no podía moverme para enterrarle una patada en el estomago, cuando solíamos ser compañeros en nuestro antiguo instituto pero podía herirlo con palabras, de todas formas era la única arma infalible para mi ahora mismo.
—¿Te sientes fuerte y seguro solo con estos malditos matones cerca?— lo interrogué mirándolo con desdén.
Era inútil. Sólo conseguí que soltara otra de sus típicas carcajadas.
—Deja de lloriquear como una niña, estás muerta...pero antes...—Benoit se acercó rozando la navaja suiza de nuevo por mi cuello;su tacto me repugnaba.-te haré mía...- en un movimiento brusco me despojo de mi camisa, sabía que lo peor ocurriría ahora.

No podía dejar que ocurriera, me resistí; pero era demasiado fuerte para mi.  Pero fue entonces cuando se escuchó un ruido; no estábamos solos...
—¿Qué fue eso?...¡vayan a ver! —ordenó lo suficientemente temeroso Benoit.
Respiré agitada, sentía miedo. No quería morir de esta forma, en manos del hombre que más odiaba en este mundo.

Todos nos exaltamos cuando nos percatamos de que unos hombres invadían el almacén. De alguna forma, Benoit empezó a soltar gritos y órdenes a los suyos y estos inmediatamente acataban y apuntaban con sus armas y se posicionaban. Sin embargo no podían ver nada, todo estaba demasiado oscuro, solo había unos cuantos lugares en el almacén con pequeños orificios que daban pase a un poco de claridad, efecto quizá de la vejez de la estructura.
Si no actuábamos adecuadamente se llevaría a cabo una masacre. En un descuido Benoit me cogió desde el suelo y me sujeto tan fuerte del cuello que no podía respirar, pegaba a mi piel aquella misma y jodida navaja. Maldito.

Era el blanco perfecto. Estábamos siendo invadidos y cualquier amenaza bastaría para que enterrara aquella navaja por mi cuello. Intenté moverme pero Benoit, emitió un gruñido mientras arañaba un poco mi piel con aquella filosa navaja por, lo que ocasionó que sangrara un poco.
El dolor era agudo: —Eres un ...i-idiota...—logré decir a la vez que lo miraba con desprecio. Como siempre ignoró mis palabras, estaba demasiado concentrado mirando como sus hombres caían en desventaja. No entendía que pasaba.

Se oyó un silbido, de alguien que estaba detrás, no pude apreciar de quién se trataba pero comprendí que podía ser de unos de los hombres que habían entrado. Pero Benoit me apretó con más fuerza, ocasionándome más dolor.
Nos giramos a ver. Todo pasó muy rápido. Logramos escuchar una especie de descarga eléctrica en el aire, y podíamos advertir una línea brillante que provenía de lo que parecía una pistola. Ese tipo de armas que sólo alcanzaba a ver en la televisión en series policíacas. ¡Era una locura!, los hombres de Benoit contaban con armas, arsenales potentes pero no fueron capaces de disparar siquiera una bala...una parte de mi estaba feliz por no  tener que ver sangre por todas partes.

Los secuaces de Benoit cayeron como un rayo al suelo. No se movían, daba la impresión de estar muertos pero sabía que sólo estaban inconscientes.
Benoit también había recibido aquella descarga. Me soltó en seco, dejando caer su navaja y liberándome. Estaba aterrada, ¿quienes eran esos hombres?. Llevaban una extraña máscara que hacía imposibles reconocerlos. No estaba segura de que podían tener buenas intenciones pero le habían dado su merecido a estos malditos.

Mientras los secuaces de Benoit seguían inmóvil gracias a la descarga que recibieron, los intrusos se encargaron de maniatarlos.El misterioso hombre que se encargó de Benoit me miró a través de aquella máscara. Eran unos ojos azules muy familiares...él me ofreció de vuelta mi camisa para que pudiera vestirme. —¿Kenshí?— susurré, sólo podía ser él.
Me vestí tan rápido como pude y tomé como pude la navaja que Benoit había lanzado al suelo para cortar las ataduras que tenía en la muñeca;escuché como Benoit, incapaz de moverse,amenazó al hombre que me salvo pero recibió un bonito puñetazo en la cara que lo dejó inconsciente.

Los secuaces de Benoit recobraban la consciencia lentamente pero no podían moverse. Gracias a las tiras en sus muñecas. Salimos apresuradamente, nadie estaba cerca, afuera estaba tan desolado como cuando llegamos.Los demás empezaron a sacarse las máscaras. Los reconocí, se  trataban de los amigos de Kenshi; Roman y los demás que nos habían acompañando anoche en la discoteca. No había duda alguna ahora de que el hombre que me había tomado del brazo y sacarme afuera se trataba de Kenshi...

Caí en cuenta de que al final Roman no era un mal amigo...si había formado parte de todo esto solo podía significar que apreciaba a Kenshi.
Nos encaminamos hasta una furgoneta que nos esperaba no muy lejos y en el trayecto Kenshi al fin se deshizo de su máscara. Me alegré sobremanera de volver a verlo, sonreí pero sentía ganas de llorar. Estuve apunto de perder la vida...
—Dime que estas bien, por favor... —susurró, apretándome contra su pecho. —Dime que...— sus palabras se detuvieron ahí. Estaba demasiado cansado, su nariz despedía una delgada línea de sangre y las heridas en sus torso comenzaban a abrirse. Sentía la calidez de su sangre a través de su ropa.—E-esto bien...estoy a salvo.— contesté mientras lo abrazaba. Aún temblaba aterrada. Lo que había vivido minutos antes no había sido nada fácil, temía demasiado no volver a verlo.

—Gracias.—si seguía hablando rompería a llorar. No tenía otras palabras que decir, había vuelto solo por mí...estaba en deuda con él y sus amigos.
—V-vamos a la furgoneta—dijo, casi sin aliento. Asentí con la cabeza y apoyé sus brazos sobre mi hombro, ayudándolo a subir a la furgoneta.
—Estará bien.—dijo Roman quién estaba al volante ya esperándonos.
—En verdad...gracias por haberme salvado.— bajé un poco la cabeza. No sabía como reaccionar a este tipo de cosas. Siempre estaba acostumbrada a intimidar y llevar la razón en todo pero esta vez era una excepción demasiado grande.
—No agradezcas, pequeña. Fue Kenshi quién lo hizo realmente.— era un tipo tranquilo. Podría jurar que sonreía despreocupado.

Los primeros rayos del sol comenzaban a salir. Yo aún recordaba todo lo sucedido, rememorando cada momento en mi cabeza. Kenshi dormía sobre mis piernas. Sus heridas sangraban, y me prometí hacerme cargo de él apenas llegáramos. Acaricié su frente y aparté los mechones azabaches de su rostro.
Roman nos miraba a través del espejo retrovisor. Ahora su rostro se mostraba inexpresivo.

—Kenshi a cambiado mucho...—comentó inesperadamente.


Fin de tema

Off rol :

Si te parece podemos terminarlo aquí, porque supongo que ahora nos moveremos a otro sitio.Si te parece bien puedes elegir entre mi mansión o tu casa  Picha animadora 
avatar
Annie Leonhardt
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 136
Monedas Monedas : 2014

Volver arriba Ir abajo

Re: ¿Una noche problemática? (Parte II.PRIV)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.