Conectarse

Recuperar mi contraseña

Elliot Rousseau
Claire Black
Xion Mitai
Hiroshi Anzai
Eita Takahara
Reglas generales Reglas del chatboxGuía para principiantesPeticionesRegistrosPreguntas frecuentesCensos mensualesgossip amorisEventosZona Corazón de melónDatos para afiliación
Últimos temas
Afiliados Vip ◄
Ser Original es un mérito, querer serlo a costa de los demás un defecto. Las imagenes del contenido de este foro y personajes cannon pertenecen a ChiNoMiko. Imagenes restantes son conetido de Tumblr y Zerochan. Diseños editador por Claire Black. Idea principal Xion Mitai. No copiar o plagiar imágenes de este foro para agregarlo a otro. Si ocurre eso será denunciado a la plataforma donde esté alojado ese foro, ya sea Foroactivo u otro sitio. Tampoco pongan el contenido de este sitio en sus webs/tumblrs/facebook o similares como si fuera vuestra. Template por Hitskin.
Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution 3.0 Unported License.

Foros de Rol en español Roleando | Top List de Foros de Rol Shiki Topsite! Kuroi Bara Top List Sekai Anime Top List Roleplay Monster ROLTop4Us
Este foro se visualiza mejor con Google Chrome

Capítulo III. Meditación. Encuentros Dorados

Ir abajo

Capítulo III. Meditación. Encuentros Dorados

Mensaje por Revy Yang el Sáb Jul 29, 2017 4:31 pm



Aquella tarde era idónea. La luz anaranjada del rey astral protectaba una tonalidad similar al firmamento, con leves pinceladas de fucsia, despejado, con prácticamente ninguna nube que entorpeciera o interrumpiera la misión del rey astral, la estrella del Sistema Solar por excelencia: el Sol, de prácticamente la misma edad o mayor que el planeta Tierra, la friolera cantidad de casi cinco mil millones de años. Ya habían bajado levemente las temperaturas calurosas y el oleaje estaba más relajado por aquellas horas del atardecer. El cantar de las aves, que piaban y cazaban conforme su rutina o el hambre de los adultos y las crías; la brisa fresca marina en la piel y los cabellos; el murmullo de las olas haciendo rizos y chocando contra rocas y acantilados; aquella tranquilidad.. Incluso con tan poca gente que era perfecto.

Sinceramente pasar días y días en la ciudad de Sweet Valey regresando a sus estudios y con lo que había conseguido descifrar algunos datos arqueológicos o redescubierto otros. La granate se encontraba sentada con las piernas cruzadas en lo que parecía un montículo de rocas, con la espalda recta, ojos cerrados, en la postura del loto completa, que requiere acostumbramiento o gran elasticidad del cuerpo, es decir, con las piernas cruzadas con ambas plantas de los pies mirando hacia arriba y apoyadas sobre su pierna contraria y con las rodillas apoyándose en el suelo. Yang vestía un sendo bikini rojo intenso, con borlas de sujeción doradas metálicas al estilo egipcio, junto con una pulsera en la muñeca izquierda del mismo estilo. Los ambarinos ojos los tenía cerrados, en una pose bastante relajada, recta y concentrada, sintiendo el murmullo, el canto, no precisaba más para una correcta meditación Zen en la postura del loto completo, y más teniendo en cuenta sus antepasados del Tai Chi Kung Fu. Una larga trenza rojiza granate descendía por sus espaldas, y un par de mechones enmarcaban el semi-afilado rostro de la chica de piel bronceada. Los genes de sus padres habían hecho huella en ella, más los de su madre, a quien más se le parecía. La musculatura relajada, espalda recta. Olvidaba todo lo que podía ver, sólo sentía, escuchaba, oía. Un gesto neutro se dibujaba en su rostro, y más en el contorno de sus ojos, la nariz y sus gruesos y carnosos labios. A su lado, se encontraba una pequeña mochila, una pequeña bandolera, que contenía efectos personales. 

Spoiler:

¿Estaba sola? No lo creía.
avatar
Revy Yang
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 294
Monedas Monedas : 455

Volver arriba Ir abajo

Re: Capítulo III. Meditación. Encuentros Dorados

Mensaje por Viktor Nikiforov el Mar Ago 01, 2017 8:51 am

El perro corría libremente por la playa, yendo de un lado a otro, siempre regresando a su dueño. Por su parte, Viktor Nikiforov, ignoraba casi todo a su alrededor; de vez en cuando miraba los jugueteos de su fiel amigo, con tal de evitar un accidente. Sin embargo, lo que lo llevó hasta ese lugar, ese día en concreto, no fue solamente sacar a pasear a Makkachin. Tenía que planear las coreografías que se usarían en el siguiente Grand Prix; pero el estrés aumentaba, solo con recordar que no solo debía crear la rutina de Yūri. El programa libre, y el corto; en total, debían ser 4 coreografías distintas: dos para el japonés, y dos para él mismo. Y estuvo a punto de tirarse la soga al cuello, ofreciéndose a montar una rutina para su pequeño compatriota, pero el malhumorado adolescente se negó, proclamando que podría sacar algo mejor por su cuenta.

Y por eso se encontraba ahí en esos momentos, sintiendo la arena bajo sus pies, dejando que el sonido de las olas al romper contra la costa, le ayudase a despejar un poco la mente para poder resolver sus problemas. Había sido por la emoción del momento: Yūri anunciándole que no se retiraría, y motivado por las actuaciones de sus dos pequeños amores, puso fin a su descanso de las competencias. De la noche a la mañana, se vio en la necesidad de buscar un balance para su nueva vida doble de entrenador y participante. Pero fue su propia impulsividad lo que le llevó a ese punto de su vida. De a momentos, tenía que quitar los mechones albinos de su rostro, pues el viento parecía disfrutar con nublarle momentáneamente la vista. Incluso se tomó la molestia de tomar un pequeño video de su perro, el cual perseguía afanosamente cuanta gaviota se le cruzara en el camino.

En su mente comenzaban a tomar forma los pasos; no necesitaba escuchar la música, las notas se reproducían en su cabeza automáticamente.
–Bien, aquí podría incluir un salchow –murmuró, mientras fingía a medias los movimientos, tanto de la danza, como el salto en sí. –Queda muy bien –añadió con suficiencia, sacando el móvil para poder anotar sus progresos. Siguió su andar, una vez más, ignorando su entorno. Tan concentrado estaba, que no se dio cuenta de que Makkachin había optado por tirarse en la arena, cansado de no poder atrapar ni un ave. Los mies de Viktor chocaron con el perro, quien se levantó con rapidez; y si el ruso no había estado a punto de caer, esa sorpresiva “zancadilla”, terminó por lanzarlo al suelo. –Ouch… menos mal fue arena –se quejó, apoyando las manos en la arena para poder levantarse, mientras el perro se acercaba a lamer su rostro. Cuando abrió los ojos, lo primero que vio, fue una mochila. – ¿Alguien la habrá dejado aquí? –logró sentarse en el suelo, tratando de mantener quito al perro. – ¡Oh! ¡Hola! –exclamó con su habitual alegría, al ver a una joven a unos metros de él.

off:
Yahoo~! Espero que no te moleste que haya posteado aquí :D
avatar
Viktor Nikiforov



Mensajes Mensajes : 101
Monedas Monedas : 1141

Volver arriba Ir abajo

Re: Capítulo III. Meditación. Encuentros Dorados

Mensaje por Thomas Bangalter el Mar Ago 01, 2017 11:46 pm

Aprovechando que mis niños se fueron con su madre a pasear con ella, yo en cambio decidí tomarme el día para los hombres, mi amigo Guille y yo nos tomamos la idea de pasarla juntos después de tanto tiempo de no juntarnos, nos buscamos un lugar y nos sentamos bajo la sombrilla a disfrutar del oleaje del mar y sus ricos sonidos naturales. La ciudad era muy estresante y esos sonidos de auto mas de los obreros nos enloquecían, era hoy o nunca relajar nuestros oídos o íbamos a explotar de los nervios, había poca gente asique mejor se podía disfrutar de este hermoso sonido de la naturaleza además de darme un descanso de cuidar de los niños, no digo que sean insoportables nada mas también son complicados de cuidarlos y debes atender a sus pequeñas necesidades, cuidar hijos no es super fácil es una cosa seria pero a la vez tierna pero hoy papi Thomas quiere tomarse al menos una tarde de respiro y compartir muchas cosas con su amigo de la infancia y hablar de que cosas crearemos mas adelante y como haremos que nuestros fans sufran de nuestra ausencia y que no sepan que estamos planeando, si somos malos pero nos encanta darles sorpresitas en su momento y no de seguido si no perderán el gusto hacia a nosotros y como siempre la critica que ya no somos lo mismo, el mismo estúpido cuento, en fin igual tenemos cosas aparte divertida que queremos hacer aparte de música, como relajarnos en esta playa por ejemplo y estar desapercibidos y felices como siempre, vivir de la vida no vivir esclavizado para los demás.
avatar
Thomas Bangalter
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 119
Monedas Monedas : 1301

Volver arriba Ir abajo

Re: Capítulo III. Meditación. Encuentros Dorados

Mensaje por Dryens Sweest el Vie Ago 25, 2017 10:28 pm

Hay se encontraba un chico de pelo algo largo, que a debes de taparle un particular ojo de vidrio estaba recogido dejando ver ese particular ojo lila, traía un bañador blanco con pequeños detalles rosa fuerte el cual se podía decir que era casi rojizo, Dryens no traía ninguna camisa dejando al recibirnos su particular tatuaje, consistía en una carabela con rosas rojas y rosadas en la carabela había una daga clavada y de fondo unas majestuosas alas de ángel…te estarás pensando ¿Qué hacía aquí?
Pues…Dryens decidió pasar un rato en la playa la verdad es que necesitaba dejar de ser el esclavo de su madre por un solo día, por obra de dios su madre salió por un día completo, no era común en el hacer una “escapada”. Pero… ¿Para quién era reconfortante estar como un esclavo todo el día durante toda la semana? Aunque era mejor dejar de pensar en eso.
Así que por impulso empezó a caminar viendo el paisaje que lo rodea lamentándose de no haber traído su cuaderno para dibujar y su celular lo había dejado en casa, así que solo suspiro y siguió caminando…pero en su caminata su vista se encontró con un chico de pelo blanco y después visualizo un perro, lo que hizo que se acercara un poco para ver mejor al perro le causaba curiosidad y ternura, cuando estaba lo bastante cerca se dio cuenta que también estaba una chica por lo cual respiro hondo para hablar –h-hola, so-soy D-Dryens lamento molestar….pero…esto…s-su mascota me causo curiosidad ¿p-pue-do acariciarla?- dijo para después bajar rápidamente la mirada porque recordó que tenía su ojo expuesto la verdad es que le daba miedo que lo criticaran
avatar
Dryens Sweest
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 51
Monedas Monedas : 1115

Volver arriba Ir abajo

Re: Capítulo III. Meditación. Encuentros Dorados

Mensaje por Keiji Maeda el Mar Ago 29, 2017 9:22 am

Calor y mucho calor, pero eso no me detenida a quedarme a jugar en la playa y a buscar cangrejos y caracoles, ok, yo solo quería ver otra vez en vivo como un cangrejo selecciona su caracol, osea asiendo cambios de casitas  a casitas, no se, me parecía divertido y chistoso a la vez como lo hacen tanto que no me cansa verlos en los días de primavera o verano. Solo yo, un loco solitario andaría asiendo estas cosas raras solas, me encantaría poder compartir esto con alguien, es genial hasta tal vez coleccionaríamos caracoles vacíos que ningun cangrejo le haya gustado para armar un collar o pulseras geniales o como dicen las chicas...di..vi...nas jaja que forma de pensar tan cursi que tengo, y como me cuesta encontrar otra persona rara como yo, prácticamente siento que no le hallo a nadie, pero al final de cuenta uno no puede rendirse y seguir buscando esas personas especiales con quien pasarla bien, es una buena suerte que tenga paciencia, aahh...¿pero como puedo decir que estoy solo?, Yumekichi es mi gran compañía, el es mi soporte, aunque es una lastima que no lo haya traído a la playa, ok es mucho calor para un mono pigmeo asique se quedo en casa con un encantador aire acondicionado disfrutándolo tranquilamente. En playa llevaba solamente puesto un pantalón bermuda corto violeta con rosa a rayas, no siempre voy a ir usando por ahí mi traje especial, no soy tan loco para dejarme morir de calor llevando a todos lados mi ropa super extraña.

ESTILO DE ROPA DE BAÑO QUE LLEVA::
avatar
Keiji Maeda



Mensajes Mensajes : 19
Monedas Monedas : 641

Volver arriba Ir abajo

Re: Capítulo III. Meditación. Encuentros Dorados

Mensaje por Hugo Maltés el Sáb Sep 30, 2017 11:34 am

-¡Rayos otra vez metiendo su nariz en mis cosas, ese imbécil como siempre tomando mi vino de borgoña sin mi permiso!- dijo Hugo mientras limpiaba su barco, el estaba sin camisetas en ese momento, disfrutaba de los últimos días de calor, volvería el frió y tendría que irse a navegar para evitarlo de vez en cuando, no era para nada muy simpático el cambio de clima repentino para él asique se preparaba para su llegada dejando todo listo su hogar flotante, después de todo no tenía vivienda fija al ser un gitano no puede evitar moverse e ir a todas partes de europa o darse unas visitas a su querida latinoamerica que le encantaba visitar, en este momento el pensaba pasar el verano un poco en sus dos paises favoritos Brazil y Argentina antes de trabajar, de paso visitaría a sus viejos amigos y tendría una que otras aventuras con algunas simpáticas mujerzuelas allí.
-¡Esperen y verán amigos míos cuando vaya a visitarlos!- decía Hugo emocionado porque hace tanto que no visitaba sus viejos amigos latinos que de seguro están apostando si el vendría a verlos este año, ya los conocía a todos de ante mano asique no esperaba el momento ver quien gano la apuesta y darle un castigo el mismo al perdedor, porque ese era la regla, llega Hugo y el perdedor debe ser su sirviente hasta que se vaya a otra parte, despues de cumplir su estadía en el lugar que donde el arribaría pronto.
avatar
Hugo Maltés



Mensajes Mensajes : 123
Monedas Monedas : 2324

Volver arriba Ir abajo

Re: Capítulo III. Meditación. Encuentros Dorados

Mensaje por Jessenia Mansour el Sáb Sep 30, 2017 12:10 pm

Eran las 2 del medio día, la joven Anastasia había llegado a la playa, para ejercitarse en el agua hasta perder el tiempo al mismo tiempo; estaba sola, ya que aun no conocía a nadie en esta ciudad, y todavia no podía comenzar las clases hasta que terminen las vacaciones de verano, lo que hizo ella que decidiera rondar por toda la ciudad para conocer mejor su nuevo hogar y tal vez encontrar alguna vez a su mejor amigo de la infancia, porque eso era todo su anhelo después de todo.
Habia mucha gente en la hora de la siesta; niños y adolescentes por doquier corriendo y jugando; hasta tomandose fotos; con muchas risas; ella los veía como si fuera ver una película de 3D, observando todo lo que hacían los demás, tenía tantas ganas de socializar, pero la timidez le estaba ganando en ese momento, que en ese entonces prefirió seguir asiendo las cosas ella sola en su mundo privado, asiendo varios ejercicios en la arena antes de meterse al mar, como trotar; hacer sentadillas; abdominales, etc; porque andar asiendo nada para ella, era una perdición de tiempo; mientras ella se distraía, sentía varias miradas por todos sus ejes, tanto masculinos como femeninos, escuchaba algunos hablar de lo que hacia ella y/u algunos opinando de su cuerpo; como también buscando interés en ella para coquetear; que es algo típicamente de los playeros o porque también jamás la habían visto rondar esta playa, siendo un bicho raro para ellos, tanto que no fue así entonces hasta alguien se animo hablar con ella e invitarla a socializar hasta conocerse.

TRAJE DE BAÑO QUE USA:

avatar
Jessenia Mansour



Mensajes Mensajes : 152
Monedas Monedas : 2005

Volver arriba Ir abajo

Re: Capítulo III. Meditación. Encuentros Dorados

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.