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Strangers in the night. [Priv. Killua Zoldyck]

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Strangers in the night. [Priv. Killua Zoldyck]

Mensaje por Neferpitou Horakhty el Mar Abr 25, 2017 9:29 am

No tenía por qué excusarse: le significaba prácticamente un alivio volver a su hábitat natural, incluso si tal apreciación se basase en la cuestionable noción de un gato callejero en un callejón oscuro, deambulando con libertad subversiva como le viniera en gana, sin ninguna atadura de por medio. Suponía que las calles tenían cierto encanto en cuanto caía la noche, era mucho más fácil desplazarse y tomar a sus presas desprevenidas cuando la visibilidad de los seres humanos comunes y corrientes era reducida, le gustaba tomar ventaja de eso, incluso si no le era necesario. Le gustaba el sabor de la libertad, la expectativa de una completa nueva experiencia hacían sus ojos resplandecer con anticipación ansiosa, aunque se sentía como un felino abandonado en terreno desierto: después de todo, consideraba que la vida de fugitivo había resultado mucho más desagradable de lo que se había imaginado, la tarea de estar constantemente moviéndose y ser incapaz de dar un golpe de regreso se volvía una cosa frustrante, mayormente aburrida incluso si era por su propia sobrevivencia. Tal vez aquél era el motivo por el cual se había precipitado con tal rapidez a la primera abertura de seguridad que encontró. La idea de Francia le parecía incluso atractiva, de alguna forma.

Le maravilló el hecho que lo estaba pensando como un turista improvisando una parada más que una asesina dándose unas vacaciones, ambas opciones le parecían adecuadamente bien. Suponía que una ciudad pequeña era la mejor idea por el momento, tantear el terreno, hacerse una idea general de la situación. Necesitaba un perfil bajo, no llamar la atención. Por supuesto, tales consideraciones no significaba que no podría divertirse, como un gato yendo a cazar, sólo que no debía dejar testigos. Estaba verdaderamente ansiosa por salir a jugar, dado que se había aburrido por un período demasiado extenso para su gusto, su impaciencia natural le hervía bajo la piel, le picaban la punta de los dedos bajo las uñas largas como garras. Afortunadamente, la noche sin demasiado ajetreo y una calle vacía le dejaban el camino sencillo, tal vez demasiado fácil. En el silencio profundo, la quietud expandía cualquier minúscula perturbación, se encontraba con todos los sentidos atentos hasta al ruido de un alfiler, pero fue el eco de unos pasos aproximándose a su perímetro de asalto lo que más animó su avidez sangrienta. Como una danza macabra que estaba demasiado dichosa de ejecutar, incluso desconociendo por completo quien sería su desafortunado acompañante, no tenía importancia: estaba obligado a seguirle el juego.

El primer golpe siempre resultaba el más contunde, tal vez una patada directa a la cabeza que lo aturdiera o algún sitio vital que ayudara a sacarlo de equilibrio. El método no tenía importancia, pero la adrenalina llenaba su organismo al reconocer la expresión, el terror mezclado con la sorpresa que se expresaba de forma exquisita en los gestos de su presa, el instinto de supervivencia más básico de todo individuo: miedo. Empezar a jugar al gato y al ratón, incluso cuando el otro no tenía ninguna oportunidad de escapar. Era satisfactorio cuando sus garras se clavan en la carne como cuchillos, le gustaban el traqueteo de la marcha irregular que producía su pequeña contienda en el suelo del callejón. Dislocar extremidades y hacer uso eficaz de la fuerza que poseía pese a no aparentarla, tal vez en caso nada más se trataba de brutalidad desmedida—. Creo —con una sonrisa demasiado amplia y una expresión de júbilo todavía creciente, su voz sonaba suave como terciopelo ensangrentado—, que la siguiente parte que necesita mi marioneta es un brazo —sentenció, con el amago de sencillez de un doctor instruido en la materia. Tal vez lo siguiente que se escuchó en la calle desolada fue un ruido similar a un desgarro, y un grito extendido por demasiados segundos.
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Re: Strangers in the night. [Priv. Killua Zoldyck]

Mensaje por Killua Zoldyck el Lun Mayo 29, 2017 7:06 am

El modo asesino de Killua se manifestaba cuando la pelea ya no podría considerarse por más tiempo una, solamente un asesinato carente de cualquier compasión. En una lucha se supone que los dos participantes tuvieron la oportunidad de dar combate el uno al otro, pues eso mismo era lo que desaparecía si el menor entraba en ese estado de total seriedad, control y sadismo: Dar por hecho que iba a terminar con ello, sin dejarte con la oportunidad de vencerlo. No era el tipo de persona que comenzase a reírse sin sentido en esas situaciones sino todo lo contrario, por supuesto que podría poseer sus particulares frases afiladas al inicio o terminado su trabajo, pero eso no cambiaría que pudieras sentirlo helarte hasta los huesos con su rostro libre de expresiones y esos malditos ojos que parecen guardarte un profundo desprecio. En éste caso que tenía el encargo de erradicar a otro humano de la faz de la tierra, todavía su switch no había cambiado, principalmente se encontraba hastiado de la situación de tener que seguir al sujeto sin que ése notase su presencia hasta que llegara a un punto donde hubiera menos público. No fue necesario que tuviese que hacer algo particularmente especial para pasar a desapercibido de el otro, parecía como cualquier otra persona común y corriente en sus propios asuntos en la ciudad, esto siguió así por un momento considerable, era obvio que el albino mantenía cierta distancia para que no comenzara a asustarse antes de tiempo, sin embargo cuando estaban a punto de alejarse de la parte alegre de la ciudad fue que su presa comenzó a correr sin razón aparente—. ¿HUH? —arqueó una ceja, el agobio que ya poseía se incrementó considerablemente en combinación de confusión por el hecho presenciado. Era simplemente fantástico porque ahora estaba ya casi dando por hecho de que de alguna forma notó que lo seguían y por eso la carrera improvisada. ¿Y ahora qué? Pues ir a por él por supuesto, ¿qué más si no? Era tiempo de practicar el juego de las 'atrapadas' y como siempre al estar tan confiado, podía asegurar que el otro no llegaría demasiado lejos sin que volviese a encontrarlo y posteriormente aniquilarlo.

No estaba seguro si la acción del contrario de haberse adentrado justamente al sitio perfecto para terminar de una vez con esto era una idea estúpida y suicida de su parte o al revés y se sintiera más protegido, ¿era acaso una trampa? ¿una emboscada? Por si las dudas (aún cuando no creyera que tal fuera el caso), tomó la opción de las alturas que no solía fallar y tenía la ventaja de que tenías un panorama amplio, perfecto para idear nuevas estrategias y no hacer movimientos idiotas o innecesarios. No lo veía por ninguna parte incluso desde allí y eso le molestaba, ya estaban literalmente en el lugar perfecto, bastante gracioso si consideras que el otro pensase lo mismo de ir a esa sección más apartada para no preocuparse de la sangre que pudiera derramarse. Debía ser eso ya que no observaba cómplices suyos por ninguna parte ni nada fuera de lo común por lo que alarmarse, ¡es más! como ya se había quejado en su mente, tampoco veía al "ratón"—. Tsh —audible pero lo suficientemente difícil de entender como para que fuera malinterpretado con el sonido de un animal que anduviese rondando. "Estará tomándose atajos entre los callejones", bien por él, estaba haciendo el intento de sobrevivir por más tiempo, al menos así era el pensamiento lógico pero mientras que avanzaba y no veía nada más se comenzaba a desesperar. Bajó de las alturas, ya no le importaba si le veían porque pasaría a cometer un asesinato más brutal y directo que sigiloso como quería al inicio. Pero según daba pasos, estaba disminuyendo la rapidez de estos cuando escuchaba crujidos anormales. Estaba seguro que había escuchado un grito a la lejanía pero no le dio mucha importancia considerando su localización en el mapa.

Oler el peligro: El albino tenía algo parecido, no exactamente relacionada al olfato pero tal vez era gracias a su entrenamiento/tortura o su personalidad extremadamente desconfiada que, podía saber algo sin necesariamente tener que haber compartido antes. ¿Estaría exagerando? Decir que sentía el aura sonaba demasiado subnormal-sensible para él como para aceptarlo, de todas formas no tenía tiempo de cuestionarse bastante qué era lo que estaba pasando consigo o con lo que estaba viendo: Una mujer animada destazando al que estaba buscando. No dijo una sola palabra y estaba muy al tanto de que aquella ya se había percatado de que entró en "su zona". Fue un error muy grande el haber pisado allí, no le importaba ya la misión, de todas formas según pudo entender ya estaba realizada aunque no por él. Debía huir porque era lo más sensato, pero no sólo se sentía, estaba paralizado y no podía ocultar que sentía miedo. El sujeto que estaba en las últimas alcanzó a emitir otro quejido que fue débil y añorando por ayuda, era irónico que justo aquello lo "despertase" de el trance. Se dio media vuelta y comenzó a correr lo más rápidamente que sus piernas le permitían, lejos de ella.
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