Conectarse

Recuperar mi contraseña

Elliot Rousseau
Claire Black
Xion Mitai
Hiroshi Anzai
Eita Takahara
Reglas generales Reglas del chatboxGuía para principiantesPeticionesRegistrosPreguntas frecuentesCensos mensualesgossip amorisEventosZona Corazón de melónDatos para afiliación
Últimos temas
Afiliados Vip ◄
Ser Original es un mérito, querer serlo a costa de los demás un defecto. Las imagenes del contenido de este foro y personajes cannon pertenecen a ChiNoMiko. Imagenes restantes son conetido de Tumblr y Zerochan. Diseños editador por Claire Black. Idea principal Xion Mitai. No copiar o plagiar imágenes de este foro para agregarlo a otro. Si ocurre eso será denunciado a la plataforma donde esté alojado ese foro, ya sea Foroactivo u otro sitio. Tampoco pongan el contenido de este sitio en sus webs/tumblrs/facebook o similares como si fuera vuestra. Template por Hitskin.
Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution 3.0 Unported License.

Foros de Rol en español Roleando | Top List de Foros de Rol Kuroi Bara Top List Sekai Anime Top List Roleplay Monster ROLTop4Us
Este foro se visualiza mejor con Google Chrome

Into the uncanny valley. [Priv. Yukine Shiori]

Ir abajo

Into the uncanny valley. [Priv. Yukine Shiori]

Mensaje por Ryou Bakura el Vie Ene 27, 2017 6:12 am

No le resultó sorpresa que al escuchar los difusas noticias de la aparición de un asesino en serie merodeando por la zonas urbanas de la ciudad, de inmediato sintió aquella ansiedad aguda de curiosidad, prácticamente la necesidad de inmiscuirse en los callejones oscuros que hacían su llamado al infortunio. El anhelo siniestro de que quizá con la suficiente mala suerte podría toparse con algo interesante al cambiar de una acera a otra, que no estaba simplemente perdiendo el tiempo en introducirse a edificios oscuros como generalmente era su costumbre. Ah, si le diesen una moneda por cada vez que sucedía: era mucho más fácil encontrar de casualidad a cualquier otro ser humano perdido que una situación de peligro real, siempre acababa sintiéndose decepcionado de la poca relevancia de los acontecimientos. La tranquila normalidad era un concepto que aborrecía con creces, lo evadía como si se tratase de algún enfermo nauseabundo llamando a su puerta con demasiada regularidad. Era el motivo del por qué disfrutaba tanto la libertad que le confería moverse en la oscuridad, las horas irreverentes donde la aburrida rutina se iba a dormir y los demás seres humanos descansaban apacibles en la ignorancia.

A él le gustaba saborear el momento de la completa soledad, y despejar los pensamientos de su cabeza con la brisa fría de la noche invernal. El principio de su afición por los lugares desolados nació de ese mismo motivo, no al extremo de aborrecer por completo la compañía ajena, pero lo suficiente para refugiarse más de unas cuentas noches en los cementerios. Aunque si tenía que sincerarse, los edificios abandonados siempre llamaban su atención, las arquitecturas derruidas y el sentimiento aplastante de abandono era un excelente atractivo. Para su buena fortuna, la suerte le estaba sonriendo socarronamente en ese instante (casi sentía que le podía ver los dientes afilados), y la entrada a uno de las viviendas antiguas del sector estaba sospechosamente despejada. Como si estuviesen invitando a cualquier imbécil a perderse fuera de la vista, felizmente se dirigió en línea recta, escuchando con ansiedad sus propios pasos sobre el cemento, hasta llegar frente a la puerta principal. Por supuesto, la cerradura oxidada no iba a permitirle pasar. Y aunque eso se podía arreglar muy fácilmente, en esa oportunidad se decantó por ir por la puerta de atrás luego de examinar la posibilidad de escabullirse por una ventana. Tal como si se tratase de simple exploración urbana, y no un posible allanamiento de propiedad, llevaba una linterna para evitar tropezar con sus propios pies.

Una vez dentro, embozó una sonrisa complacida y enfocó alrededor la fuente de luz para hacerse una idea clara del panorama. Suponía que aquel lugar sería posiblemente el garaje, de otro modo, no se explicaba la repentina presencia de dos o tres maniquíes observando desde los rincones oscuros. Era un lindo detalle, sí. La decoración estaba bastante bien para un sitio abandonado, y justo al momento en que se acercaba para sentir la textura de plástico de una de las piezas, se escuchó un crujido demasiado fuerte para ser de un ratón: como si alguien hubiese tropezado de lleno con algo. Soltó un suspiro, y se lamentó en voz alta de que su fugaz tranquilidad interrumpida. Pero no iba a dejar pasar la oportunidad de asustar a alguien. Sigilosamente se aproximó hasta la fuente del ruido, y cuando sus manos tropezaron con una puerta corrediza, la deslizó lo más brusco que le fue posible. Alumbró con la linterna dentro de la profunda oscuridad, y los ojos azules de un muchacho rubio le devolvieron la mirada. Ésa era una expresión adorable—. ¿Qué estás haciendo aquí, pequeño? Pensé que los niños se iban a dormir a esta hora —le soltó, prácticamente saboreando su propia sonrisa viciosa al hablar. El sujeto no tendría más que unos años menos que él, pero tenía cierto aire infantil que le hacía querer burlarse de su apariencia—. ¿No sabes que hay un asesino suelto por el sector? No me imagino lo que te haría si te atrapara... —dejó la frase sin terminar, con la misma implicación siniestra que tenía relatar un cuento de terror a un infante.
avatar
Ryou Bakura



Mensajes Mensajes : 6766
Monedas Monedas : 16490

Volver arriba Ir abajo

Re: Into the uncanny valley. [Priv. Yukine Shiori]

Mensaje por Yukine Shiori el Miér Feb 15, 2017 4:58 am

Las noticias de ese día eran muy diferentes a las de un día normal, las cuales siempre incluían un robo menor, una anécdota sin importancia, o un discapacitado que requiere ayuda de los televidentes, pero esta vez, todos los noticiarios hablaban de lo mismo, haciendo todo tipo de reportajes y entrevistas, entregando por primera vez en varios meses una noticia de valor e importancia luego de los desastres naturales: Un asesino en serie se hallaba en la ciudad. Era un sociópata que había huido de la capital del país, y Sweet Valley era una de las ciudades en las que podría haberse ocultado, esto no tendría tanta pantalla como otros asesinos si no fuera por una pequeña cosa especial, el asesino era conocido por tener varios... “métodos” de asesinato y conservación de cadáveres, además de usar siempre lentillas de color rojo sangre, que se pueden ver incluso en la oscuridad total. Lamentablemente, Yukine no se quedó a oír más del asunto que se mostraba en la televisión porque primero; No le agradaban ese tipo de noticias ya que tan sólo oír de un asesino en serie suelto en su país ya le provocaba miedo y escalofríos, y segundo; tenía algo más importante que hacer.

¿Qué era más importante que informarse de una noticia tan llamativa como esa? Bueno, muchas cosas la verdad, pero esta vez era algo verdaderamente importante para el rubio. Su gato, Kuronekou, huyó despavorido al oír un ruido extremadamente fuerte. El rubio fue por su chaqueta y bufanda ya que era considerablemente tarde, y oyó lo poco mencionado de la noticia que su  hermano veía en la televisión mientras se arreglaba la bufanda. Obviamente se fijó primero en qué dirección había huido su mascota, siguiéndola en cuanto se halló fuera de su hogar. Apenas salió pudo divisarlo a lo lejos corriendo, gritó su nombre pero, como era un gato y no un perro, este lo ignoró. Como no había de otra comenzó a perseguirlo a toda velocidad por la calle. Cuando finalmente lo estaba alcanzando el felino volteó repentinamente y se metió dentro de una vivienda de aspecto arcaico.

Y qué vivienda, se notaba que estaba abandonada desde hace mucho, y los candados en la puerta delantera no eran muy buena señal. ¡Pero! Nada puede superar el amor por su querida mascota, así que ingreso a la propiedad, pasando por un pequeño agujero en la reja, utilizando al máximo su pequeño cuerpo. Bien, ya estaba dentro, en el jardín, pero dentro, ahora debía seguir buscando a su gato. Dio la vuelta por la vivienda ya que, como se mencionó antes, la puerta principal tenía un candado no muy lindo. Dio delicados pasos en el pasto notablemente descuidado paran no hacer mucho ruido, ya que le asustaba despertar lo que sea que pudiera despertar en ese lugar, como un fantasma o algo por el estilo. Se detuvo completamente al oír un ruido proveniente de dentro de la vivienda. Genial, el gato estaba adentro, ahora es cuando preferiría haber tenido una tortuga o un roedor como mascota. Con los nervios de punta halló una pequeña ventana milagrosamente abierta, y utilizando su pequeño y flexible cuerpo una vez más, se introdujo por ella tratando de ignorar la suciedad que la rodeaba.

Cuando finalmente estuvo dentro se incorporó y se quitó todo el polvo de todo el cuerpo, esa si que era una ventana sucia. De inmediato sintió un escalofrió al ver la decoración de ese lugar, al parecer estaba en una habitación, al parecer, ya que no veía casi nada, solo la pequeña luz de la luna que provenía de la ventana por donde había entrado. Llamó en voz baja a su querida mascota sin resultado, tendría que buscarlo más a fondo. Pero no dio ni dos pasos cuando tropezó con unas cajas que obviamente, no había logrado ver por la falta de luz. Cayó encima de dichas cajas que por suerte no tenían cosas duras dentro, haciendo que su caída fuera más un mal rato que un accidente doloroso. Su caída obviamente hizo bastante ruido, justo lo que había evitado hacer desde que entro a la vivienda, y por si no fuera poco unos segundos después de su caída alguien corrió la puerta de la habitación bruscamente. Observó asustado y aun en el suelo a quien había abierto la puerta, le molesto un poco la luz directa de la linterna, haciendo que se cubriese con el brazo un poco de esta, el hombre le pregunto la pregunta del milenio; ¿Qué demonios hacía en un lugar como ese a una hora como esa? —. Y-Yo.. yo… mi gato se escapó y… lo estoy buscando.. — le respondió aun en el suelo, ya que aún seguía como una estatua desde que hizo ese estruendo anterior. El ajeno continuo hablando, pero esta vez insinuó algo que no hizo sentir muy cómodo a Yukine —. E-eh...¿No eres…tu… verdad..? — la apariencia del chico ya le parecía algo terrorífica, pero antes de que recibiera una respuesta algo cambio en la habitación.

Algo estaba diferente, algo que era muy importante y valioso. “Qué extraño…” pensó el rubio, recordaba que al entrar a la habitación por la ventana hace no más de un minuto atrás sólo tenía la luz de la luna proveniente de la ventana para ver la habitación, y ahora que el otro chico entró con una linterna deberían haber dos fuentes de luz, pero sólo había una, y era la linterna del sujeto. Algo estaba tapando la luz de la ventana a su espalda mientras ellos hablaban. Yukine vio una expresión no muy normal en el chico de la linterna, eso sumado con el hecho de que a no había luz de la ventana hizo que girara lentamente su cabeza para ver qué era lo que el contrario estaba viendo, que según mal no se equivocaba, era la ventana que ahora ya no alumbraba nada de la habitación. …… Alguien estaba mirando por la ventana desde afuera, la cabeza de una persona tapaba la luz de la luna, causando que sólo tuvieran la luz de la linterna en la habitación. Y eso no era todo, se podía ver claramente en la oscuridad sólo una cosa; los ojos color rojo sangre del individuo, tal y como se describió en el noticiario contando las características del asesino en serie.

Eso era todo, la mente del rubio no podía soportar tanto terror en una misma escena, por eso mismo se vio perdiendo la conciencia luego de ver a la figura de ojos terroríficos en la ventana. Quedándose en el suelo a merced de ambos sujetos, el chico de la linterna y el hombre de ojos rojos, por su suerte, el hombre de ojos rojos se había ido de la ventana, lo más probable es que fuera porque él no cabía por ahí, de seguro estaría buscando otra entrada a esa propiedad.
avatar
Yukine Shiori



Mensajes Mensajes : 1168
Monedas Monedas : 4142

Volver arriba Ir abajo

Re: Into the uncanny valley. [Priv. Yukine Shiori]

Mensaje por Ryou Bakura el Jue Feb 23, 2017 1:07 am

Tal vez si le habrían dicho que tenía la verdadera oportunidad de encontrarse con un asesino en serie aquella velada, hubiera salido de casa más rápido. Más preparado, además, probablemente con un par de elementos más que una simple linterna y la navaja que acostumbraba para abrirse paso por las cerraduras. Pero no podía revertir sus decisiones, ni tenía idea de que la fortuna le estaría sonriendo con tanto ímpetu en esa oportunidad. Había llegado a la casa abandonada por mera coincidencia, atraído por el sentimiento de desolación que producían las estructuras en desfallecimiento, siempre eran lugares agradables para pasar una velada consigo mismo, en la oscuridad de las paredes derruidas y los detalles interesantes abandonados en los rincones. El lugar parecía estar en el sitio ideal para incitar la soledad que necesitaba, un poco alejado de los alrededores y levemente cercano al camino que daba al cementerio, ¿cómo podía resistirse? Se dio la vuelta en lugar de entrar por la puerta principal, rodeando la propiedad hasta hallar una puerta convenientemente abierta. El olor a encierro no era tan espeso como otros lugares, pero le restó importancia con rapidez impresionante y se dedicó a complacer sus ojos con la apreciación de las figuras de cera dispuestas en la habitación.

Aunque su entretenimiento fugaz se vio interrumpido, esta vez no por un intruso desafortunado que dio a parar en el mismo lugar, sino un ruido estruendoso que delataba la presencia de uno. Se encogió de hombros, como resignado, pero rápidamente volvió a formarse la sonrisa de sórdida diversión en sus facciones como consideró la opción de asustar a cualquier alma desamparada con la mala suerte de estar bajo el mismo techo que él. Se precipitó hacia la puerta que daba con la habitación contigua, y sin delicadeza había prácticamente azotado la puerta resbaladiza hacia el costado, divirtiéndose con la expresión de sorpresa y estremecimiento que mostró de inmediato un muchacho de cabellos rubios, quien se encontraba reposado sobre una tumba de cajas viejas. Tenía una expresión de terror adorable, como un animalito desvalido. Por supuesto que él iba a aprovecharse de eso—. ¿Hm, un gatito? Conmovedor —la ligera inflexión en su voz no daba credibilidad a sus palabras, no cuando su sonrisa se extendía lo suficiente para casi asomar colmillos por los bordes. Cuando su frase tuvo justo el efecto deseado, el leve tartamudeo y el nerviosismo evidente en el tono del contrario, sintió que podía soltar una risa estridente en ese mismo momento. Se acercó a pasos firmes, sólo para quedar de pie frente al bulto de carne que lo miraba desde el suelo—. ¡Por favor! ¿Acaso te parezco un asesino? —exclamó, con cierta retórica malevolente, y casi sintió que el bolsillo donde guardaba la navaja le hacía cosquillas.

Lamentablemente, el espectáculo fue interrumpido de manera abrupta, esta vez con mayor sutileza que un sonido estridente: reconoció a una figura parada en la ventana, estática, y creyó distinguir entre las sombras difuminadas de la silueta la presencia de dos ojos de color rojo demasiado brillante. Su propia expresión cayó del júbilo hasta el desconcierto, con un mal presentimiento asomándose por las escalofríos de su columna vertebral. ¿Quién era ese sujeto? Su presencia le daba una desconfianza inexplicable, como un preludio al peligro. Aunque el momento de silencio fue breve, apenas el muchacho de cabellera rubia elevó el cuello para observar a la misma figura, se desvaneció allí mismo. Literalmente se había desmayado en una situación así, con dos extraños potencialmente peligrosos bastante cerca. Si acaso volvió a sentir ganas de reír, se trataba de un motivo muy diferente: era tan patético que a sus ojos resultaba hilarante. Cuando volvió a fijarse en la ventana, la figura desconocida se había dado a la fuga, dándole nuevamente espacio para moverse y respirar con calma. Había decidido enfocarse en eso después, primero estaba el problema del bulto inmóvil en el suelo—. Ah, ¿no puedo dejarlo e irme...? —se quejó con tono desganado, lamentándose profundamente estar cargando con una responsabilizad que no se le antojaba. En situaciones normales lo haría, de no estar el peligro de un posible asesino en serie asechando alrededor.

Desafortunadamente para el chico desmayado, delicadeza no era uno de sus rasgos característicos. No quería perder más tiempo en esa sala, no cuando había mucho más por explorar e inmiscuirse en el edificio de una planta. Necesitaba un método rápido—. Hey, inútil. No creas que te puedes quedar a dormir como si estuvieras en tu casa —sus palabras no eran precisamente amables, y tampoco era alentador el hecho que su consideración por la anatomía ajena era prácticamente nula. Empezó a pegarle patadas de fuerza media en el estómago, tal cual esperarse que un bulto pesado se moviera del camino—. ¡Te estoy hablando! ¡Dije que despiertes! —no poseía la suficiente paciencia para aquello, y le dio el "golpe de gracia" imprimiendo más fuerza de la necesaria en su pie. No se sentía culpable si el otro se doblaba de dolor segundos después, lo importante es que estuviese consciente—. No voy a lidiar con un bulto, así que te levantas o me reiré de ti cuando aparezcas en las noticias rebanado en un callejón —se cruzó de brazos, observándole con la misma mueca de burlona que al principio del encuentro. Le miró de arriba a abajo, tanto como permitía enfocar la luz de la linterna, sin ofrecerle una mano en ayuda mientras se levantara. Una vez de pie, le indicó con una mirada de fastidio que lo siguiera, cruzando hacia la bodega por donde él había entrado—. No sé qué tanto te importe tu gato, pero si te vas a desmayar por un extraño en la ventana, yo te recomendaría salir y no molestarme —sus palabras contundentes se asemejaban más a una orden que a una mera sugerencia, pero su semblante se congeló un instante breve cuando al girar el pomo de la puerta, ésta se escuchaba trancada.
avatar
Ryou Bakura



Mensajes Mensajes : 6766
Monedas Monedas : 16490

Volver arriba Ir abajo

Re: Into the uncanny valley. [Priv. Yukine Shiori]

Mensaje por Tema Cerrado el Vie Jun 02, 2017 12:40 pm

Tema cerrado
Se ha procedido a cerrar este tema por inactividad y/o pérdida de rango de uno o más participantes.

►Si quiere abrir el tema por inactividad debe ir a petición de reapertura de temas.

►Si quiere recuperar el rango debe pedirlo en petición de recuperación de rango
avatar
Tema Cerrado



Mensajes Mensajes : 1639
Monedas Monedas : 19336

Volver arriba Ir abajo

Re: Into the uncanny valley. [Priv. Yukine Shiori]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.