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Angel Of Death — Privado

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Angel Of Death — Privado

Mensaje por Seth Rockefeller el Vie Mayo 15, 2015 9:48 pm

Recuerdo del primer mensaje :

Angel Of Death8:00 pm ● Auditorio ● Electra LeonheartEstaba John Davison Rockefeller VII, o sea, Seth por ahí afinando su voz como en los viejos tiempos. Su voz se caracteriza por ser del tipo de tono barítono y es muy frecuente en él el uso del falsetto o falsete. A medida que había pasado el tiempo, por la falta de práctica, de alguna manera su voz no sólo era una. Era uno de los monaguillos de la iglesia, cuando aún su madre tenía vida. Una mujer devota, una típica mujer devota que llevaba a su hijo a la iglesia pero este era un diablillo dentro de un territorio donde no se sentía cómodo y apoteósico a la vez. No obstante esa imagen del pequeño diablillo dentro del coro destacaba, era como si se transformara en un genuino ángel brillando y opacando a los demás niños. Era el más reconocido de su barrio, cómo no serlo si además proviene de una familia muy famosa y multimillonaria en los inicios del estallido de la Guerra Civil en 1861 que acabaron siendo monopolios, dándole una gran oportunidad a su tatara tatara… abuelo John Davison Rockefeller,  y la familia Rockefeller acabó siendo una de las industrias más monopolizadas de la historia de estados Unidos. Ahora Seth goza de una gran fortuna gracias a sus ancestros y llegó a moldar a aquel muchacho como prácticamente un príncipe caprichoso y mimado. Capaz de todo puesto a que tiene un gran “poder”, conseguir lo que desea. Pero hace mucho que tenía un gran interés por la música, estaba por crear su propia banda pero poco a poco su interés de apagó desde la muerte de su madre y, desde ese momento su personalidad no fue la misma.

Desde que encontró un papel poco llamativo en el mural del instituto, con saber que alguien tiene la voluntad de crear una banda, sin duda Seth se apuntaría. Sólo esperaba que no haya perdido la práctica en cualquiera de los instrumentos esenciales en una banda, aunque el piano es pan comido para Seth y la vocal. En ese momento el interés en la música revivió y se puso las pilas para practicar con su voz ¿Cómo no rechazarle? Si tiene una voz perfecta para una banda de rock. ¿Qué tal si se trataba de una banda otra que no sea rock? No le importaba, de todos modos siguió con la práctica. Hasta que una mañana se levantó tarareando, imaginando que estaba en un concierto, dentro de la ducha empezó a cantar como si estuviese enamorado de alguien, aunque no había un alguien aún si no él mismo, y saliendo de la ducha trepándose por la puerta del baño como un mono. Un completo lunático, como resultado a aquella estupidez que esa puerta no resistió el peso de Seth por esta vez, y la puerta cayó junto con Seth pero cayó sobre él intentando aplastar como venganza pero el rubio logró apartarla fácilmente — Ok, me he quedado sin puerta — pero con el dinero que tiene que podría gastarse en diez vidas, puede comprar otra puerta sin problemas pero Seth olvidó mandar a arreglar ya que tenía prisa en ir a Sweet Amoris que iba tarde. Aunque a la vez no tenía tanta prisa, después de todo es Viernes.

Más tarde, ya el día dio paso a la noche.  Seth como si fuese un ser de la noche, muy activo más allá de las seis de la noche decidió ir a un Karaoke del centro comercial de Sweet Valley. Bien sabe que la mayoría de las féminas se pasan por ahí y el rubio se iba paseando por esos lares atrapando miradas de las féminas como si fuese “miel” y las muchachas unas “abejas”. Es muy seguro de sí mismo que podría encantar con su estremecedora voz a alguna fémina. Se adentró a aquel bar dentro de ese mismo solar comunitario, no tenía ventanas, tenía luces neón por todas partes, buena calefacción. El señor Rockefeller suspiró nostálgico. Hace mucho que no salía de noche por el trabajo, su maid, la escuela y los videojuegos también lo mantenía como un bicho raro asocial. Seth está de vuelta y muy decidido a pasarla bien esta noche. Después de reservar un turno en el Karaoke, cantó uno de sus temas favoritos de Coldplay, y la voz le sentaba muy bien. Y así captando la atención al público y él, con los nervios de acero, siguió entonando su voz melodiosa a todo dar.

Cold - Cure my Tragedy
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Electra Leonheart el Dom Mayo 24, 2015 11:43 am

Bueno, por esta vez admitiré que me había pasado con el enfado que había pillado con lo del término “conejita” había sido demasiado exagerado, por algún motivo siempre termino yéndome por donde no es y cogiendo inútiles enfados… creo que debería comenzar a acostumbrarme a esto… aunque preferiría no ser ten bipolar con los enfados, realmente siempre simplemente salían, no era algo que pudieses controlar, si sentía que debía gritar y enfadarme simplemente lo iba a hacer sin importar las consecuencias, era lo que siempre me acababa sucediendo, me pregunto si algún día podría conseguir tranquilizarme con todo esto, porque hasta el momento no lo había conseguido… y la verdad… preferiría perder esa costumbre de enfadarme casi por cualquier cosa que se salga un poco de mis casillas. En eso había salido a papa, con lo de mis enfados bipolares, al menos eso es lo que dice mamá, yo la verdad es que no recuerdo haberle visto nunca enfadado, siempre o sonreía o expresión serena pero ¿enfadado? No, sin lugar a dudas nunca llegué a ver esa expresión en su rostro, pero bueno, si eso ya se corregirá con el tiempo.

Lo cierto es que si lo pienso fríamente en realidad las discusiones refuerzan la unidad del grupo, al menos si se arreglan, es como una familia, discutir les hace más fuertes, pero una cosa es una discusión cada cierto tiempo y otra muy distinta es una discusión de a diario y que siempre termine mal, eso no es lo que buscaba, yo deseaba que el grupo fuese como una segunda familia para todos, comencé a comer cuando escuché aquella pregunta, por lo que me limité a asentí -Sip, cuando no da tiempo a hacer de comer es lo que solemos comprar- dije con normalidad, es decir… ¿había dicho algo extraño? Aunque me sé de alguien que no va a volver a ver el ramen instantáneo con los mismos ojos, este era mucho mejor que el otro, miré con curiosidad a Seth, es decir no era tan raro comprar el ramen de las tiendas ¿no? -No son tan deliciosos como estos, pero para cuando no da tiempo de hacer nada de comer vienen bien- al menos el de ternera no estaba mal, creo que de los instantáneos es mi preferido.

Creo que o yo como muy despacio o él muy deprisa, porque desde luego yo apenas acababa de empezar y él ya había dejado el ramen vacío y comenzó a atacar el Sushi, seguí comiendo con normalidad, pero en realidad estaba bastante sorprendida con esta demostración, parecía que era él quien había estado todo el día sin probar bocado en lugar de ser yo. La cosa cambió cuando comenzó a decir esas cosas sobre mí, creo que a alguien no le ha quedado claro que me sonrojo con nada por no estar acostumbrada a ese tipo de cosas, era un tanto vergonzoso, además no pienso que yo sea de esa forma, es decir sólo soy una chica más ¿cierto? Quitando el carácter que aflora cuando quiere me refiero… -De… Deja de decir eso no soy alguien tan impresionante, no creo que sea tan especial- dije algo avergonzada sin poder evitar desviar la mirada de esos ojos azules, le miré algo avergonzada -Oye Seth… que sé cocinar, y cuando quieras te lo demuestro, además de que es algo que me gusta hacer- dije cruzándome de brazos antes de hacerme la ofendida... aunque realmente me acababa de ofrecer para cocinar algo para él... -De hecho en casa quien hace de comer suelo ser yo- dije ladeando la cabeza –Mis hermanos son un desastre, no les confiaría la comida a ellos ni aunque mi vida dependiese de ello- aseguré con pesadez recordando aquellos desastre que hacían en la cocina llamándolo “comida” eso tiene de comida lo que yo me sé…
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Seth Rockefeller el Dom Mayo 24, 2015 5:00 pm

No estaba tan preocupado si la muchacha seguía enojada pero él pensaba que no era nada a comparación de los enojos de Seth. Cuando realmente se enoja puede hasta ser frío y el más cruel del mundo. Pero luego se olvida y sigue con sus cosas que realmente son importantes. Cuando se enoja de broma, nunca había pasado porque simplemente es tranquilo y paciente. Y como por arte de magia estaba una porción de Temaki en sus manos, era como arroz envuelto de algas y todo aquello que le meten los japoneses. A veces ni tiene la más remota idea de lo que come pero es delicioso. Aunque estaba algo confundido porque ella apenas había tocado el ramen y Seth ya estaba probando el Temaki que incluso ya lo había acabado todo lo que tenía en las manos. Había tomado otro y dejó uno para la dama. No quería comer él solito. Había pensando algo así como “Lady and the Tramp” sobrándole la albóndiga para ella. — “Que cosas pienso…” — negó un poco y siguió comiendo.

Lo que viene que es el Sashimi, trozos de pescado y mariscos crudos. Esto es lo que su maestro solía comer y era el primer plato japonés de origen coreano que había probado Seth. La verdad no estaba tan mal. Rockefeller agarró el pescado lo mezclaba con la salsa y aderezo que venía con rábano daikon rallado. Mientras que lo sopaba al a salsa, aprovechó de alzar uno de los tres rábanos rallados. A diferencia de la gente que no tienen tiempo para comer, Seth podría darle el tiempo completo en su comida pero también es ocupado. — Cuando no da tiempo para hacer comida… — dijo una vez que había terminado casi la mitad del Sashimi. — “Si algún día vivimos juntos siempre habrá algo que hacer en la cocina” — ha estado tan ido, sólo pensando en la comida y de por medio Electra estaba en sus pensamientos y con Seth cocinando juntos. — “¿Qué tipo de retraso tengo?” — sacudió un poco la cabeza y así se desvanecía ese pensamiento. — Ramen instantáneo ¿verdad? A ver si un día vemos una peli y comemos ese ramen — sonríe y no duda que le vaya a gustar; es comida.

Le empezaba a gustar estar junto con ella, sentía mucha calidez y que por primera vez se sentía que alguien le comprendía. No tiene idea porqué pero nunca había disfrutado tanto de la compañía de alguien como ahora. De repente de una ya quería invitarla al cine que están cerca del mismo pero no acababa de recordar que era demasiado pronto y que sería otro día para pasar un tiempo con ella. — “Que tonto, si es comida casi todo lo que pienso se me va…” — pensó mientras que había ya comido una parte de los mariscos fritos del Tempura. — Admito que me la he pasado muy bien contigo que incluso quería invitarte, después de comer, al cine. Ahora. Pero eso lo podríamos dejar para otro día ¿no? — de una forma más disimulada que pude, le había citado ya sin pensársela dos veces después de estar perdido en sus pensamientos quedando embobado en lo que podrían haber hecho después de aquella cita.

Negó el hecho que le empezaba a gustar la muchacha. Frunció el ceño pensando y tratando de recordar algo para olvidar todo lo que se trate de la futura cita. La banda era lo primero y no una estúpida y empalagosa cita. — pero no es una cita, si no un tiempo para conocernos mejor y un descanso de lo… — que estaban hablando antes. Era algo muy importante para ambos — ¿Qué estábamos hablando antes? — es como que al comer se olvidara todo lo que tenía en mente, las ideas, los instrumentos y todo aquello sobre la banda. Hasta en sus manos había aparecido un pedazo de fritura japonesa de mariscos y verdura, era el Tempura. No le había dado ni un solo mordisco el camarón frito que tenía entre los palillos que sostenía el rubio. — ah! Si, lo de la conejita… — le echó una mirada lasciva pero en plan broma — neh! Mentira. Bromeo. — se rió un poco. — Es sobre los instrumentos de la banda y los miembros — le había dado un bocado al marisco frito que tenía en sus palillos — pero si mantienes la fe, se caerán del cielo a tus pies hahaha — tratandod e ser gracioso pero a sí mismo se veía como un tonto por el intento.
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Electra Leonheart el Dom Mayo 24, 2015 6:22 pm

Vaya… sí que tenía buen apetito, la verdad es que comía bastante deprisa este chico, pero no lo veo como algo malo, es decir, si se tiene hambre comes, no hay más misterio, pero era un tanto divertido  ver cosas como esta, pero para que nos vamos a engañar independientemente de que estuviese arramplando con toda la comida me hacia feliz verle de esa forma, sólo preocupándose por comer, es como si le hiciese feliz el hecho de comer cualquier cosa… creo que tendré en cuenta llevarle algo para comer de vez en cuando, porque sinceramente, me gustaba ver esa expresión en su rostro… “¿Qué?... deja de pensar esas cosas Electra” ese pensamiento peculiar se había escapado sin pedirme permiso, es decir, era cierto que me gustaba esa expresión de felicidad que tenia con la comida, pero de eso a pensar cosas como esa había un paso realmente grande, así que seguro que hoy había algo mal conmigo… será la emoción de haber encontrado al vocalista, seguro que era eso.

Mientras seguía observando esa peculiar forma de comer con la que arrasaba aquello simplemente sonreí, seguro que con él nunca iba a sobrar comida en la mesa, eso seguro, era raro, me sentía feliz por ver como come otra persona, era una sensación rara y desde luego única -Sí, a veces no me da tiempo a llegar a la hora de comer o simplemente estoy estudiando y no puedo sacar tiempo para cocinar, así que a veces los compramos instantáneos, de hecho es en el único momento que suelo tomar ramen- como he dicho esta era la primera vez que tomaba el ramen casero, es decir el original, y sinceramente había diferencia -Claro, será un placer, pero a ser posible el de ternera que de esos ramen es mi preferido~ bueno, más bien es ternera picante pero a pesar de eso me encanta- dije con sinceridad, no me gustaban las cosas excesivamente picante, pero eso lo soportaba, además el sabor valía la pena.

Cuando al fin termine con aquel ramen aproxime mis palillos al plato de Tempura, la verdad, de la comida japonesa que había probado la Tempura era mi preferida, me encantaba, además al dar el primer bocado recordé porque me encantaba el sabor de la Tempura, era indescriptible… no hay duda, al oír sus palabras ladee la cabeza -Claro, no hay problema, me encantaría verte otro día, además si tenemos en cuenta que eres desde hoy miembro de la banda necesitaré verte muchas veces más- dije con sinceridad -Así que vete acostumbrando- dije con una breve risa -Pero de verdad, me encantaría lo de la película, pero tienes razón quizás sería mejor otro día, seguro que lo pasamos genial- dije con una sonrisa, ahora que lo pienso quizás debería haber avisado sobre mi pánico a las películas de terror… pero no, no creo que haya tan mala casualidad con eso ¿verdad?

¿Cita? ¿Había dicho cita? No hay una mejor manera de ponerme nerviosa… lo prometo, es decir… éramos amigos ¿verdad? Fuera de eso no había nada más ¿me equivoco? -Claro, solo será para conocernos mejor, quiero conocer bien a los miembros de la banda- ¿Por qué no iba a empezar conociendo al cantante? Al escuchar su pregunta solté una pequeña risa -¿De verdad lo olvidaste?- pregunté con una pequeña sonrisa en mi rostro, en cierto modo era comprensible habíamos hablado de muchas y distintas cosas por lo que veo más que normal que se le haya ido un poco el hila de la conversación -¿Otra vez con eso?- pregunté riendo, de algún modo una vez aclarado lo de antes no lo veía tan molesto… -Más te vale- dije guiñando un ojo, era divertido estar junto a Seth en realidad no había poseído tiempo para aburrirme…comencé a aplaudir al escucharle -Acertaste ¿Qué quieres de premio?- pregunté con tranquilidad, tras aquello me decidí a probar uno de los pocos sushi que Seth dejó con “vida” -Tranquilo seguro que lo harán sobre todo ahora que estamos juntos en esto- aseguré como si se tratase de algo normal.
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Seth Rockefeller el Dom Mayo 24, 2015 8:42 pm

Le encanta mucho dormir como comer, y mucho. Es como si quisiera ser un león literalmente, que su leona, su reina, le traiga de comer y luego dormir todo el día. Un buen apetito, si tenía, y le encantaría mucho saber que cierta personita disfrutara de verlo feliz comiendo. Pero intentó no comer todo lo que estaba en la mesa, lo comestible obviamente y dejárselo para la dama. Comer es lo necesario para mantenerse vivo pero para Seth lo toma algo como más que placer. Era la gula, uno de los peores pecados capitales que posee el noble. Si no es la soberbia, avaricia, lujuria, ira, pereza; es la gula. El único de los pecados que se mencionan como definición en Seth era la envidia, nunca la había sentido y es algo que está fuera de su comprensión. Que incluso no estaba satisfecho con la carne animal, y consideraba comerse a persona completa. Y si ese día llegara, sería obvio que no sentiría el mismo sabor que la carne de cualquier otro animal que la incomparable de la humana.

Temía que eso se volviera a una adicción y lastimara a las personas que tanto quiere. Pero la carne que más ama es la del pescado, que hasta ama su olor ya sea crudo o cocido como están los mariscos fritos. Tanto había abusado de la comida que sólo había dejado un marisco frito. Observaba a Electra y el marisco — “Tendría que darle de comer para que probara esa delicia…” — se ha olvidado completamente del picante, la salsa era dulce, o al menos así él lo sentía. Admiraba la hermosa lengua de la muchacha, hasta es resistente al picante pero para Seth no lo resiste y le hace daño revolviéndole el estómago. Pero si ella cocinara algo con picante, por ella probaría la comida sin dudarlo — “Espero que no se me salga y que lo soporte” — pensó.

Cuando vio que ella se acercaba al Tempura, se alivió porque muy en lo más profundo de él sentía que ella no le gustaba la comida japonesa. Se sentía tan tonto de pensar eso aunque no era ningún problema que se comiera él solo todo lo que está la mesa. Insisto, lo comestible. Dejó de comer y sirvió a Electra la limonaba y al fina se sirvió a él para luego beber en seco y cuando terminó de beber añadió pensativo — Qué interesante… con picante. — pero Seth prefería el dulce que el picante. — Tal vez si en ese día tan especial, comamos a lo mejor ramen picante. Ramen con picante, nunca lo había probado… a ver si un día probamos ramen picante a ver quien resiste más hahaha

Ahora el rubio todo lo veía como una cita. Era de noche, una cena. ¡De noche! Tanto hablar se le había volado el tiempo. Al menos había pasado unas dos horas o más. Pero nunca había sentido así, le gustaba la compañía de la albina. Eso de la cita no sería precisamente una cita, puesto que Seth no es para nada romántico. Está completamente fuera de lo que es el romantisismo. Peor ha sentido un gran golpe en el estómago o algo así desde que Electra le había guiñado el ojo. Es como si la mirada de Leonheart era de glaciar, paralizando a Rockefeller. Tan rápido había reaccionado, la observó con una mirada seductora, ladina, lo que tanto le caracterizaba — Ya empezamos ¿he? — dijo algo divertido pero a la vez en un susurro en tono lujurioso. — ¿Un premio dices? ¿Seguro quieres saberlo? — Entonces tomó el último marisco frito que quedaba, sopándolo a la salsa y le asomó a Electra — Entonces debes probar esto. En serio. — tal vez era algo muy precipitado de su parte pero sus dotes de encantar a las personas ¿Cómo decirle que no?
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Electra Leonheart el Dom Mayo 24, 2015 10:11 pm

No sé porque estaba tan condenadamente feliz de verle comiendo de aquella manera, era particularmente extraño… aunque me lo estuviese auto-negando sé que sólo por ver de nuevo esa expresión en su rostro… podría estar así durante el tiempo que hiciese falta, realmente estaba de buen humor sólo con observarle de esta forma, era extraño todo esto, pero la verdad, ahora me alegraba aún más de tenerle en el grupo, espero de verdad que pueda tener la oportunidad de verle de nuevo de esta forma, no sólo era su expresión sino que su mirada era única sin lugar a dudas, de verdad era alguien de lo más encantador, me gustaba esa mirada y el color de sus ojos, estar con él se sentía inesperadamente natural estar a su lado al menos así era como yo me sentía en estos instantes… era algo agradable nunca antes me había sentido de esta forma… era extraño.

La verdad es que estaba emocionada porque algún día probase ese ramen, aunque no era demasiado picante es decir no de forma exagerada, porque sino yo iba a ser la primera que lo echase atrás, no me gusta demasiado el picante por no decir que apenas soporto un par de cosas así que no sé si le gustaría porque de hecho mis hermanos critican mucho el que no sea capaz de comer lo mismo que ellos por no gustarme, pero es que me suelen irritar la garganta, claro que no era algo agradable de tomar, al menos no con demasiada frecuencia, el picante era el amante del mayor de nosotros tres, pero yo no era amante de eso, de hecho aunque a veces hiciera algo así para mis hermanos nunca lo probaba a la hora de comer.

Asentí varias veces al escucharle -Sip, tiene un sabor curioso, mis hermanos dicen que no pica tanto, pero no te podría asegurar no me gustan mucho las cosas picantes, incluyendo que no tengo aguante para eso, pero curiosamente ese ramen no me da mayor problema- dije con sinceridad momentos antes de dedicarle una sonrisa a Seth… era divertido, me gustaba pasar tiempo con él, pese a que le había acabado de conocer y no diría que no a lo de vernos para tomar ramen instantáneo fuese mañana o en algún tiempo, comencé a reír al oírle -Pues seguro que me ganas no resisto mucho con la comida picante, pero desde nunca, creo que siente por mí lo mismo que los instrumentos de viento, un odio incomprensible- afirmé con esa leve carcajada.

De algún modo al notar aquella mirada sobre mí tuve que desviar la mirada, pero no porque no quisiese mirarle, más bien al contrario pues me gustaba observar sus formas de actuar, sus expresiones y sus reacciones, pero me sentía avergonzada con esa mirada por lo que tuve que apartar la mirada de él durante un instante, debía tranquilizarme pero me era imposible de verdad… -Sí, dímelo si está en mi mano lo haré, sea lo que sea, prometido y mira que te aviso que nunca rompo una promesa- afirmé con aquella seguridad que estaba acostumbrada a mostrar, le miré con curiosidad al comienzo, no sabía que me pediría la verdad y tenía curiosidad por ello, creo que soy una cotilla… -Está bien, pues si es lo que quieres no me da reparo alguno- dije entre risas antes de probar aquel trozo de comida, la verdad es que estaba bueno, es decir era algo que nunca había probado y desde luego su sabor era de lo más interesante -Me gusta- dije con sinceridad antes de dirigir mi mirada hacia este chico de cabellos rubios.
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Seth Rockefeller el Lun Mayo 25, 2015 12:01 am

Es primera vez que, había comida en frente de él, dejara de comer y esperaba a que su compañera comiera. Le encantaba que comiera de forma muy lenta. Claro que no había prisas ni nada pero le encantaba verla comer, como si fuese una auténtica “chica de sus sueños” pero que va, es sólo su compañera y no quiere apresurar las cosas. A él no le gusta apresurar las cosas si goza de lo que le gusta. Es mejor darle algo de espacio, no le gustaría “agobiar” a su más reciente compañera. Ese presentimiento de extrañez era mutuo pero sentía que ella estaba tan feliz como él, era alucinante. Era muy posible y natural hablando de muchas cosas y hay tantas cosas que contar. Todo lo que quería Seth era impresionarla pero existían tantas cosas que Seth puede hacer, pero eso se lo puede mostrar otro día y los que siguen sucesivamente.

Imposible que se aburrieran, además le emocionaba el reto del ramen con picante seguro que Electra ganaría pero no hay un momento donde Seth siempre había dado pelea y demostrar que es capaz de hacerlo hasta que ya no sienta más sus papilas gustativas durante al menos una semana. Algo más compartían unos gustos — ah ¿si? Tenemos algo en común. Prefiero los dulces que el picante. — le dijo en un susurro mientras que se asomó más a ella y observando a los lados por si alguien lo pillaba pero lo había hecho con gracia — pero no se lo digas a nadie — sabía muy bien que se trataba de una muchacha de confianza y es por eso que decidió confesar ese secreto aunque no muy secreto. Susurrar era algo inútil ya que de por si su voz era demasiado sonora. Mantenía su sonrisa ladina pero algo seria en su mirada.

Tampoco le doy sentido a la comida exageradamente condimentada eso si, es como si bañaran el verdadero saber en perfume. Como las muchachas que veo a menudo se maquillan tanto que no muestran su verdadera belleza — añadió por último. Gustos, disgustos. Cosas en las que Seth es bastante quisquilloso y si hace falta, hay que tener un bloc de notas o más que eso, una especie de lista tan larga de las cosas que no le gustan y de las que sí. Pero a la vez es tan flexible y adaptarse a los gustos de quien le importe mucho — Y la que me ganaría en el reto eres tú, Electra. — como le gustaría apostar por ello. — porque sueles comer picante con tus hermanos, básicamente es como si ya tienes práctica hahaha

Como le gustaba verla apenada y cuando ella había dado un mordisco al camarón frito, Seth en seguida le dejó ese trozo colgando de su boca, era gracioso porque se la veía como una auténtica conejita. Conejita porque, parecía que tuviese una zanahoria, el marisco frito del Tempura se lo veía tal cual. Se rió pero luego mantuvo la risa de observarla — A que no… — carraspeó sacando pecho y así evitaba reírse más de la cuenta — Sorry, no pude contenerme y no te he sobrado más de esa delicia… — le osbervód e arriba y abajo, y otra vez volvió aquella mirada pícara y ladina — pero supongo que eso sería suficiente para cuidar tu figura ¿he? — mantener la figura femenina de su futura guitarrista que eso no le complicaría ni hasta para hacer un solo. Ya faltaba poco para que terminaran de comer. El centro comercial puede estar abierto hasta las once o más, la verdad no tenía idea pero le gustaría pasar más tiempo con ella si es que Electra lo desea — Bueno, falta poco. Luego de esto te invito un helado~ — dijo mientras sacó su billetera de la parte trasera de su vaquero. Hizo señas a un camarero para que se dirigiera a su mesa y pagara la cuenta.
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Electra Leonheart el Lun Mayo 25, 2015 12:57 am

Normalmente tendía a acostumbrarme más rápido a la presencia de los chicos que de las chicas, tengo dos hermanos mayores, así que para mí era común estar cerca del género masculino, sin embargo con Seth era algo distinto a lo que yo estaba acostumbrada, es decir de alguna manera… era algo ligeramente distinto, pero sin embargo era un algo que me agradaba, no era como otras veces que un chico simplemente era molesto o un idiota y lo mandaba tan ricamente a tomar el aire, lejos de mí y preferiblemente ensartados como un pollo asado, aunque también me vale que esté inundado entre espadas, cualquier cosa me valía con esos chicos molestos, sin embargo por Seth lo que tenía era curiosidad no deseos de que se fuese a tomar el fresco lejos, deseaba observarle, conocerle, saber más de él, era una curiosidad inexplicable, estos sentimientos eran de lo más extraños y particulares, pero tenía curiosidad por ver a dónde me llevaban y si en ese camino pudiese ver de nuevo aquella expresión de Seth que he visto mientras comía sería feliz, lo suficiente para no arrepentirme del camino a tomar.

Continué comiendo algo de lo que quedaba que si no me liaba a hablar con él o solo mirarle y me iba a despistar por completo con este tema y me iba a olvidar de que habíamos venido a comer, aunque era la primera vez que me ocurría algo como esto, pero lo que sentía no era miedo, más bien estaba emocionada, mucho si te digo la verdad, todo esto era nuevo para mí, pues normalmente no me ponía a pensar en cosas como estas, pero sí, era interesante… de eso no tenía dudas -Los dulces me gustan~ no irritan la garganta ni te dejan la lengua con la sensación de no sentir nada- dije antes de sacar la lengua un instante, sonreí sin poder evitarlo -Tranquilo será nuestro secreto, no se lo diré a nadie- afirmé, no era del tipo de chicas que va soltando secretos por ahí a diestro y siniestro, no, en absoluto me gusta esa gente así que yo no iba a convertirme en una de ellos, creo que nunca conté secretos ya tuviesen la etiqueta de “no se lo cuentes a nadie” o no la tuviesen, simplemente respetaba sus decisiones, son sus palabras por lo tanto es normal que ellos decidan el que hacer o no hacer.

-No me lo recuerdes… aún recuerdo esa pasta que preparaba mi abuelo con un bosque de orégano por encima, de verdad, no pude comerlo ese día creo que teniendo eso en cuenta aprendí a cocinar por instinto de supervivencia- dije entre pequeñas risas mientras le miraba, creo que nos íbamos a llevar bastante bien por el tema de no picantes y negativo a demasiados condimentos, respecto al maquillaje creo que a lo largo de mi vida solo lo usé el año pasado para una boda… llamadme marimacho pero es que no soy de las obsesionadas con las pinturas, de hecho para salir a discotecas y similares lo único que usaba es brillo de labios y poco más, no me gusta lo de no sentir mi propia cara… recuerdo la vez que a esa persona también llamada tía se le ocurrió maquillarme para esa boda… aún me debe esa guitarra que prometió -Que va, lo único que medio aguanto es ese ramen- afirmé con una sonrisa -Sólo cuando es ese ramen, ellos si son fans del picante, estoy por hacerle algún día algo con las guindillas y los pimientos a esos dos- dije haciéndome la molesta.

Vale eso no me lo esperaba… creo que la expresión de mi rostro fue de lo más peculiar, pero sinceramente no sabía si reírme o darle una colleja, pero extrañamente opté por lo primero -Bueno, eso seguro- dije entre pequeñas risas, continué comiendo a mi ritmo o sea despacio al menos comparado con su velocidad de comer hasta que una sonrisa se dibujó en mi rostro -Acepto esa oferta, me encantan los helados- dije con sinceridad, recuerdo que antes era la tonta del helado de turrón pero cuando apareció en mi vida el de vainilla caramelo y nueces todo cambió, extrañamente en los helado yo no era fiel al chocolate.
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Seth Rockefeller el Lun Mayo 25, 2015 5:20 pm

Si, se notaba que se trataba de una muchacha muy natural y le gustaba tal cual. No le consideraba un marimacho si no se pintaba como un payaso. Ahora se la veía muy bien sin maquillaje y si se maquillara no diría que dejaría de ser hermosa si no de lo contrario, y es más, llamaría demasiado la atención para cualquier otro chico. No diría que eso a Seth le molestaría, ella es libre de hacer lo que guste pero para mantener la promesa de Rockefeller, sería hacerles volar cualquier otro tipo que se le acercara. De repente es como si ya no tuviera apetito porque simplemente ya no se sentía vacío. La comida tal vez tenía algo que ver con cómo se sentía como siempre. Cuando había llamado a uno de los camareros que estaban ahí, no les hizo caso. No es ese tipo de restaurantes que acostumbraba el rubio y por lo tanto no les traería una bandeja de plata para pagar la cuenta. Se había quedado algo tonto por que no le habían hecho caso. Pero tan pronto eso no le importó hasta que había notado que Electra era algo despistada, como él, pero aún así era graciosa y esperó pacientemente a que terminara la comida. — “Es muy linda…” — sonrió.

Respecto a los condimentos había algo que su maestro le había explicado en la india que no recuerda en concreto, que la pimienta era el que bloqueaba algo en el chakra o algo así. Era en unos tiempos en el que Seth no prestaba mucho la atención, era un adolescente, estaba muy distraído con cosas de su edad pero mientras que mantenía su arduo entrenamiento. Recuerda sólo el entrenamiento duro que le proponía y la supervivencia en uno de esos bosques donde Seth se encontraba cara a cara con los tigres. Al principio se quedaba congelado con tan sólo con la mirada y el rugido de un tigre pero luego de salirse con la suya empezó a acostumbrarse. Pero cuando su maestro se enteró que se escondía dentro de una cueva le dijo que no se comportara como un ratón y él debe ser el felino. — “era muy joven y… muy estúpido” — pero físicamente no podría domar a los tigres a esa edad pero su maestro le enseñó un truco del grupo secreto de los Sumai. Técnicas que sólo pueden ser reveladas cuando sea necesario y así cuando tan sólo los dieciséis años dominó la selva.

Sólo le preocupaba que ponerle tanto atención ella dejara de tener interés en él, entonces desviaba la mirada aunque era casi inutil. Otra cosa en la que ambos tenían en común. Si a ella le agradaban los dulces, sabe cocinar y si lo hace bien, si o si debería ser ella “la indicada” — Soy adicto a los dulces y es difícil que me empalague… — dijo en un suspiro a gusto estando con ella y no evitaba ver aquellos ojos rojos de la albina. Le encantaba mucho que se asomaba un poco para observar a detalle. — A ver si algún día creamos un pastel pero eso sería después de ver si una de nuestras canciones tiene éxito… — aún esperaba a que un “mozo” le atendiera para que pagara la cuenta pero nunca aparecía. Entonces debería ir a la caja registradora para pagar. — Sin duda será un éxito haha — se sorprendió un poco al oir sobre el bosque de orégano — que delicia… un bosque perfumado a ese agradable olor del orégano. Que delicioso — ama el orégano y mucho más si es en sopas como en de sopa de pollo es su preferido.

Se hacía la molesta, se la veía igual de bien a diferencia de otras chicas que se ven muy mal cuando se enojan. Bueno, tendría que pararse e ir a por la caja para pagar la cuenta mientras que Electra termina de comer y cuando ella una vez había aceptado la invitación del helado — Disculpe señorita, voy a pagar la cuenta — le guiñó y se dirigió a por la caja. Hacía cola pero habían tardad un poco. Eso de ir a restaurantes normales era algo muy nuevo para Seth. Cuando llegó su turno, cuando le cobraron los sujetos desconocidos que hacían cola se quedaron algo atónitos por el precio. Para el rubio no era nada el precio y simplemente había pagado. Se largó de ahí y en cuanto ella terminara la comida, Seth esperó pacientemente.

Esperaba a que la mirada del rubio no sea tan fuerte e incomode a la fémina cuando ella estaba comiendo. Luego de eso consideraba guiarle donde él supuestamente había visto un puesto de helados. — Bon appetit — En cuanto ella terminara caminó junto a ella, salió de ahí después de ella. No habían caminado mucho porque había un puesto de helado que incluso era mejor de lo que él se esperaba aunque no tanto como él acostumbraba. Que había justo al lado del restaurante japonés. Pero antes dejó que ella hiciera su pedido antes de él — ¡Buenas! Dos helados en cono por favor. — pero antes de pagar debería decidir cuál de los combos preferiría Electra y esperó a que ella deciciera cuandos sabores quiere — Electra, puedes elegir cualquiera de los sabores, pueden ser todos los que quieras — para Seth siempre le ha gustado el chocolate con limón, pero esperaba que ese gusto no se le haga raro para Electra ¿y cuando le interesaba la opinión de los demás? Jamás, pero esta vez, esto era muy diferente.
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Electra Leonheart el Lun Mayo 25, 2015 7:13 pm

No sabría cómo explicar esta peculiar sensación que me encontraba sintiendo en estos momentos, pero si había algo de lo que estaba segura es de que era una sensación agradable, era extraño… nunca me había puesto a pensar tanto en estas cosas como que pudiese pasarme horas mirando a alguien que acababa de conocer y sin embargo aquí estaba yo, pensando sólo en volver a ver aquella expresión desde luego era algo que no sabía cómo calificar, todas estas cosas que me estaban pasando un día, pero me alegraba, estaba feliz de ello, de haber encontrado esa perfecta voz para el grupo, desde luego hoy no había sido un día tan malo, pues al final de todo le había conocido, por lo tanto no estaba del todo mal la cosa, esto tan sólo había sido el comienzo que marcaría el futuro del grupo. Pero no voy a mentir a nadie con que sólo quiero conocer más a Seth por el grupo, sólo quiero conocerle mejor, es una persona de lo más interesante, por lo que no veía mal el que quedásemos más a menudo para bueno conocerle, me parecía que de algún modo íbamos a llevarnos bien porque quitando el evento “conejita” realmente no había tenido problemas hablando con él, aunque vale, admito que fue totalmente culpa mía por malinterpretar las cosas, pero es que era a lo que había estado acostumbrada hace tiempo por lo que era para mí común tirar por esa rama, digamos que algunos de los amigos de mis hermanos eran para darle tres hostias por centímetro de piel hacer falta más golpes por si se olvidaron de lo dicho… no sé como las aguanta ni sus madres a algunos de esos tipos tan repelentes y odiosos, pero no me hacía falta indaga para saberlo, Seth era diferente, es decir, no se había ganado mi odio ni nada de eso, era un alguien agradable con quien no me molestaba compartir tiempo.

Lo que me resultaba difícil no era otra cosa que no mirarle, era como si no pudiese evitarlo, mis ojos estaban clavados en él mientras que escuchaba cada una de las palabras que salían de él, era la primera vez que me sentía así con alguien -Muy bien pues como muestra de dotes de cocina alguna vez te prepararé algo dulce ¿Cuáles son tu preferidos?- pregunté, de verdad me hacía ilusión el hacerle algo que le gustase como agradecimiento por lo de hoy además que aceptó sin dudar lo de mi grupo y eso que apenas nos conocíamos de un “hola” -Prometo que hasta la perfección no pararé- he ahí otra de mis pequeñas y curiosas manías, no parar de hacer algo hasta que sea simplemente perfecto, por eso me quitaban los instrumentos de viento, porque me quedaba sin aire y quería seguir tocando aún así. Sonreí con la simple idea de volver a alguna de las casas de los miembros y preparar entre todos un gran pastel, sería como el símbolo de la unión entre todos, no estaría mal… -Me encantaría que sucediese algo como eso, sería algo genial además de divertido, sin contar que suena genial eso de comer algo dulce tras que hagamos nuestro primer gran éxito- dije con seguridad, esto saldría bien, contaba con ello -Desde luego, sólo nos falta reunir a los miembros restantes y todo será perfecto- dije con sinceridad -No suena tan bien cuando te pasas todo el tiempo escupiendo ramitas del orégano, aunque admito que al recordarlo ahora se vuelve de lo más divertido- dije entre risas recordando aquellos momentos, incluso una de las veces el abuelo admitió que se había pasado hasta para él.

Seguí comiendo un poco con tranquilidad y la verdad es que ya quedaba poco en la mesa por lo que asentí al oírlo -Claro, prometo no moverme del sitio~ seré buena- dije entre pequeñas risas, era divertido el pasar tiempo con él sobre todo si de regalo me caía una cena como esta, pero quitando la comida había sido una tarde agradable, de esas que hace años que no tenía, me sentía de nuevo como una niña pequeña, estaba emocionada por el hecho de haber tenido la oportunidad de conocer a Seth, como cuando eres pequeño y conoces a alguien con quién tienes algo en común que te emocionabas tanto o más que en tu cumpleaños… así me sentía en esos momentos.

-Gracias- dije mientras le sonreía con honestidad, no tenía que fingir sonrisas sólo ser yo misma, esto era nuevo, ni falsas risas ni nada, sólo yo, Electra, me gustaba esta sensación no tenía dudas de eso, una vez terminé me levanté de la mesa y obviamente tocaba el helado, comencé a mirarlos todos con curiosidad, hasta que encontré algo que me gustó, puesto el que solía escoger parecía estar agotado tocaba entonces la combinación que solía escoger antes de conocer a ese amigo -Creo que entonces me quedo con mi típica, chocolate y vainilla- dije con sinceridad, siempre me habían costado ambos sabores y extrañamente juntos también eran deliciosos, al me el helado de Seth miré con curiosidad -Nunca había visto esa combinación, suena interesante- dije con una sonrisa, chocolate y menta si había cogido a menudo pero no esos dos peculiares saberos juntos -Con esta calor nos bien el tener algo fresquito de vez en cuando- admití, si soy calurosa, que le vamos a hacer.
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Seth Rockefeller el Mar Mayo 26, 2015 5:56 pm

Está acostumbrado llamar la atención y más que todo ser “atacado” con las miradas femeninas. Eso cada vez ocurría cuando salía de su “jaula de oro”. Y no era algo que no le gustaba, si no era lo contrario. No hay nadie que no pueda resistir a los encantos y la singular elocuencia del rubio a no ser que se traten de personas amargadas, infantiles, envidiosas y/o simplemente odiosas. Es amable cuando se lo propone y raras veces ve algún enemigo. Que el rubio los ignora al fin y al cabo, simplemente no se merece la atención de este apuesto sujeto. Nadie hasta ahora se aburría con la presencia de este noble Rockefeller. Sabe que hacer enojar a veces hace algo mal médicamente pero era divertido y sacarle de quicio a Electra una que otra vez no venía mal. Era como si fuese una pizca de sabor a la relación. La chispa importante entre los dos para que simplemente, que no sea aburrido. Pero aún no estaba pensando en un apodo para su más reciente amiga que elegía unos sabores para su helado. — Ok, helado de dos sabores será — pagó para el combo de dos sabores y para que no se cayera siempre había preferido los helados en “canasta” y además tiene un sabor agradable — ok, entonces mejor en canasta — que era mejor que el tradicional cono y es más cómodo comer. Estaban disponibles y la vendedora le sirvió ambos sabores que eligió Leonheart en un especie de plato hondo de galleta.

Ahora que lo pienso mejor… —No había un “postre” dulce que no le gustara. Le gusta todo lo que sea extremadamente dulce. Entonces siguió con el tema ese del pastel — Mis preferidos… a ver, déjame pensar — pero no había otra que admitir — La verdad, amo todo lo que sea dulce. — y la opción que tenía en al cabeza podría ser la indicada para destejar. Algo que no se suelen hacer en fiestas como pasteles, masas, etc — un Mousse de Vainilla — o a menos eso es lo que él pensaba. — Esos ería mejor que un pastel… además me encanta cómo quedan algo así como gelatina — ahora que lo piensa, casi quedó babeando en frente de ella pero se controló. — A ver si tengo otra idea…

Un hermoso apodo y debería ser algo que le gustara mucho a ambos y que sólo puede llamarle Seth. Pero mientras que le servían a la albina, Seth estaba observando a través de los cristales de las muestras de sabores. El sabor favorito de Seth estaba disponible porque posiblemente a casi nadie le gustaba, el de limón. Ahí también estaba otro de sus sabores que le vuelven loco, que era el de las “pasas al ron”. El chocolate amargo también — Chocolate amargo y limón, please — Si a la dama le molesta que le dijera “conejita” así que ya había pensado en un apodo muy bonito. Mientras que esperaba a que le sirvieran, Seth giró y observó a la muchacha fijamente y sonriendo pícaramente. Asentía como si tuviese una idea — tengo una idea — propiamente dicho. Si ella esperaba ideas para la banda no era lo que pensaba — Eres una gatita albina, entonces. — dijo sin más. No todo el tiempo pensaba en los dulces, si no en lo dicho. Pensando en un apodo único al que nadie llamaba. A las chicas en general les decía “conejitas” e incluso a sus maids y Electra se merecía algo único — Y yo sólo puedo decirte gatita albina — se rió luego algo burlón pero afablemente. Amaba todo lo que Electra tenía y era muy notable su sonrisa honesta y nada de falsedad. Es muy cristalina, lo poco que suele ver en las personas. Alguien en quien confiar. Era porque aún no había visto sus defectos pero ¿quién sabe? Puede que le guste hasta sus defectos pero eso hay que verlo.

Un día llovía como si cayera un mar sobre la ciudad y el otro día hacía un calor terrible. Algo que Seth estaba aprendiendo acostumbrar — El cambio climático. Odio el calor pero eso es lo que hay — se había olvidado del calor. Lo que se sobrepase de los veinte grados Celsius era mucho para él y no era por exagerar pero prefiere menos de quince. Una vez servido los helados, sólo tocaba bañarlos con jarabe de sabores que Seth no estaba seguro que eran y eso era ya para auto servicio. Había chispas de colores, de chocolate y un jarabe de chocolate blanco que le llamaba mucho la atención. Ese último se lo puso en su helado. En cuanto ella también terminara de servirse los sabores para bañar el helado, le acompañó a la salida del lugar. Consideraba llevarle a casa porque ya era de noche y era peligroso para una dama pasear por la ciudad sola.
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Electra Leonheart el Mar Mayo 26, 2015 7:49 pm

Era la primera vez que me encontraba de esta forma, no suelo ser de esas chicas que hacen amigos porque sí o incluso los sacan de debajo de las rocas, no, definitivamente yo no era de esas chicas que estaban con ese comportamiento de doña perfectas o princesas, yo era bueno, eso “yo” no nadie especial pero sí estoy segura de algo, nunca me arrepiento de mis decisiones, y aunque no sea de quienes le salen amigo por todos lados se que cando confío en una persona de verdad puedo contar con ese alguien, aunque en el caso de Seth era realmente reciente confiaba en mi “sexto sentido” o “intuición femenina” como quieras llamarlo, pero cuando confío en esos “instintos” hasta la fecha nunca me he arrepentido de haberlo y hecho y no iba a comenzar ahora con esas inseguridades, hasta el día de hoy todo había salido bien y él, Seth no era alguien que me diese una mala impresión… sí lo tenía decidido, alguien con una voz así no podía ser mala persona, iba a confiar en él, no va mal dar un voto de confianza de vez en cuando ¿no te parece?... además se que aunque insista en decir que no es tarde para decir que no, de algún modo había sido fácil hablar con él desde el comienzo. Sí, sin lugar a dudas lo del helado venía muy bien iba a ser algo la mar de refrescante hoy, porque creerme si de algo estaba segura es de que odio el verano, he vivido casi toda mi vida con el abuelo… y eso viene a ser Rusia… ¿crees que me voy a acostumbrar a el calor de una forma tan rápida? -Sí creo que será lo mejor, no es bueno tenerlo que comer obligatoriamente a prisas porque se le antoje al helado comenzar a derretirse- dije haciéndome la ofendida unos instantes, con los helados de cono siempre pasaba… imposible comerlos si alguien te acompaña porque comienzas a hablar y no sabes cómo demonios comenzar a comerte el helado por estar a otra cosa.

Al parecer era un enamorado de todo lo que llevase azúcar… pero es que con mi suerte soy capaz de preparar lo que no le guste me conozco demasiado bien y es algo que podría hacer, si algo puede salir mal saldrá mal, al menos me pasaba siempre con esos asuntos de escoger comida, al menos si no conocía mucho a la persona -Tranquilo Seth, tienes todo el tiempo del mundo para pensarlo, no es algo que me corra prisa- sólo es que quería agradecerle de alguna forma, y para una cosa que se me da bien tenía que aprovecharlo ¿no? Creo que me empezaba a emocionar con este asunto, me gustaba más cocinar para los demás que par mi misma por lo que solía ser perfeccionista en la cocina siempre -Ese amor por el azúcar es malo para decidir ¿no?... en mi caso creo que diría que teniendo chocolate soy feliz- dije con una breve risa -Muy bien~ eso será entonces- dije con sinceridad, no sé cuándo podría hacerlo, pero… lo que era seguro es que terminaría haciéndolo algún día, y preferiblemente pronto -Intentaré hacerte uno, prometido- dije con sinceridad.

Nunca escuché tal combinación de helado, la verdad es que suena de lo más interesante, sí, desde luego era algo curioso, pero la verdad es que ahora tenía curiosidad, comencé a jugar con un mechón de mi pelo, la verdad es que hacía tiempo que no probaba el helado y si encima era uno de chocolate y vainilla tenía más ganas de ello aún, estaba dudosa al oírle, solté aquel mechón de mi pelo y dirigí mi mirada hacia él -¿Qué tipo de idea?- pregunté dubitativa, ahora mismo estaba fuera de juego, pero poco después no pude evitar soltar una pequeña risa -Muy bien, con eso no tengo quejas, además me gustan los gatos, por eso te vas a librar- dije con sinceridad antes de dedicarle una sonrisa, este día estaba siendo peculiarmente extraño, pero a la vez… había mejorado con las horas, desde luego lo de venir a por las cuerdas ha sido bueno… -Prometido, si alguien intenta decirlo le puedes dejar sin el miembro viril~… o simplemente mandarle a tomar viento~ eso como quieras Seth- aseguré mientras miraba a esos ojos azules con calidez junto a una sonrisa, esa sonrisa de Seth… era simplemente perfecta, de algún modo es así como lo sentía en estos momentos y no creo que vaya a cambiar de idea -Eso sólo puede ser tu privilegio- añadí tras una breve pausa.

-Otro como yo~ verás he vivido casi toda mi infancia en casa de mi abuelo, lo que viene a ser Rusia vamos, así que pese a que llevo un par de años aquí no me acabo de hacer a las temperaturas- dije con sinceridad. A la hora de adornar los helados tomé algunas de las chispas de chocolate y algo de un jarabe de caramelo, la verdad es que sonaba bien por lo que la curiosidad me pudo y bueno acabó en mi helado, el día había sido un tanto interesante pero imagino que era hora de despedirnos… -La verdad es que ha estado bien esta peculiar forma de conocernos- dije con sinceridad -Pero imagino que para bien o para mal es el momento de que vaya yendo a casa- dije con un suspiro -Gracias por todo Seth- afirmé con una sonrisa antes de mirar la ora en el móvil… ese salgo un momento se había alargado y mucho… -Pero no creas que me iré sin más- afirmé guiñándole un ojo -Necesito tu número para contactar contigo… que eres el vocalista de la banda, necesito algún modo para hablar contigo… porque no me veo yendo todos los días al centro comercial por si hay suerte- dije con una pequeña risa.
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Seth Rockefeller el Miér Mayo 27, 2015 6:56 pm

Intranquilo, si se trata de ideas. Si se tomara su tiempo se olvidaría lo pensado y nunca se lo diría. El nuevo apodo que le otorgó Seth le quedaba muy bien y en esos momentos se la imaginaba con ojeras y cola de gato blanco. — “Se vería perfecta” — pero imaginándose como una tigresa albina igual se vería muy perfecta. Seth representaba al tigre en uno de los grupos secretos de su maestro, aunque la mayoría de sus miembros le han costado mucho aceptar a Seth pero gracias a su carisma y esmero lo aceptaron y con algo de ayuda de su maestro. — “Se vería perfecta en cualquier traje” — evitó estar babeando, otra vez en frente de ella y que no lo viera como un bicho raro. El calor no era tan exageradamente con en el oriente medio pero captó el chiste eso de que los helados empezarían a derretirse. — aunque será raro pero también me gusta el helado derretido… se vuelve más esponjoso y así siento el dulce hehehe — se rió algo nervioso pero no dejó de sonreír. Y es por eso que tardaba mucho en darle cucharadas a su helado de chocolate amargo y limón. Al final no le había dado ninguna cucharada hasta que ella comiera su helado. Era como si ella no lo hiciera, él tampoco, si ella salta, él saltaría.

¿Las golosinas dijo ella que no era una buena opción? A Seth casi le había dado un infarto pero luego le había dado gracia. ¿A quién no le gusta el chocolate? — No hay quien en el mundo que sea humano que no le guste el chocolate. Si alguien dice que no le gusta, tarde o temprano se dará cuenta que sí… hahahha —Simplemente porque libera endorfinas que hacen sentir muy felices a las personas, algo así como sentirse enamorado. En algunos casos es una receta secreta para las comidas para que así los clientes, si están deprimidos, se tranquilicen. En muchos casos como un antidrepesivo ya sea en la comida o sin ella. La felicidad que tenía Seth no era gracias al chocolate si no de encontrar al fin a alguien que le entendiera y que siente algo especial que no sabe exactamente que es. Era como si las cavilaciones ya no significaban nada después de estar sedado luego de su placentero encuentro con su nueva líder. — Sería la primera vez que hago un Mousse o algo dulce — lo dijo porque estaba dispuesto a ayudarle con el pastel. Detesta cocinar pero esta vez sentía que si lo hace ya empezaría a gustarle a cocinar.

Seguía extasiado de que le haya gustado la idea de la “gatita albina” y en los conciertos Seth se la imaginaba con unas simples orejas de gato y una cola — una gatita albina tocando el bajo~ — dijo con un tono algo cantado, con gracia, y luego se rió de ello pero le gustaba la idea que ella vaya con esa pinta única. Al menos eso de lo “única” era lo que pensaba porque no había visto a otras chicas llevar orejas y cola de gato en un concierto de rock. Le sonrió ladino y pícaro. Era la primera vez que caminaba con la cabeza algo baja. No era lo propio de Seth y cada tanto volteaba la mirada por si alguien lo seguía, o algo así era como él se hacía entender. De alguna forma pensaba que si ella prometería que llevara las orejas y la cola. — Me alegra ser el único que te dijera “gatita” y con gusto desmembraré a quien se atreva a decirte de esa forma que no sea yo claro haha — se rió pero luego elevó su mano a la nuca y desvió la mirada. Sus manos frías refrescaron esa parte y pensó que así le refrescara las ideas que no sean personales y que trate más a la banda. Pero esa idea era de lo que se podría hablar luego. Tal vez de tantas emociones, era mejor que la llevara lo antes posible a su casa. — a ver si algún día viajamos porque en serio me intriga ver el campo de orégano.

Se hacía tarde pero Seth no tenía prisas de despacharla en cuanto antes. La compañía de Electra le hacía sentir muy bien y eso que no le había dado una cucharada a su helado. Empezó a pensar que no necesitaba del chocolate más. Caminaba a su lado hacia la salida mientras que aún tenía su helado en una mano. — No es nada. Me ha dado un gran gusto de conocerte, disfruté de tu compañía que olvidé de todas las cavilaciones — dijo con toda la sinceridad del mundo y con mucha naturalidad pero poco se notaba que había algo raro en él. En cuanto ella pidió su número de teléfono, este le dicto el suyo. Luego sacó su móvil para que ella le dictara el número de ella o que le haga timbrar para que de esa forma quede grabado en su cel. Como ella prefiera. Finalmente habían salido de ese lugar. — Permíteme por favor acompañarte a casa. Las calles de noche en Francia no suelen ser tan seguras como aparentan — le propuso acompañarla a casa.

Ahora el ambiente era más silencioso a comparación de ahí adentro y más oscuro. — Cómo me gusta la oscuridad… espero que no te asuste la oscuridad que estoy para protegerte — dijo como si fuese el típico príncipe que. Le gusta mucho estar en la oscuridad y precisamente no sabe por qué. Las calles en Sweet son algo ajetreadas de día pero de noche es algo muy relajante pero siempre a las personas les incomodaba que Cupido después de tantos flechazos, que anda ahí la gente exhibiendo su amor. A Seth no le incomoda en absoluto pero ahora se sentía algo incómodo sin razón alguna. — Francia y su aire romántico haha — dijo con tono irónico pero algo nervioso. Aún así caminó sin prisas. Como no conocía dónde se encontraba la casa de su compañera, nada más le dejó guiar por dónde ella gustara.
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Electra Leonheart el Miér Mayo 27, 2015 8:35 pm

Desde luego el helado derretido era más fácil de comer y desde luego no se te partía la típica cuchara de plástico por estar demasiado congelado, odiaba quedarme con media cuchara en la mano la verdad, pero parecía ser que esta vez la suerte estaba de mi lado, este helado no parecía estar excesivamente congelado por lo que no parecía que iba a haber mala suerte con ello -En eso no te falta razón Seth~ además si están demasiado congelados son egoístas y quieren quedarse con la cucharita- dije a modo de protesta antes de soltar una pequeña y suave risa, la verdad me sentía bien al lado de Seth, era agradable por lo que no tenía queja alguna de cómo había resultado el día, era la primera vez que conocía a alguien como él... clavé la cuchara en el helado entre ambos sabores antes de probarlo, definitivamente sabía genial, lo echaba en falta, el tener algo frío en la garganta como era este el caso, siempre me había gustado el sabor del chocolate y de la vainilla juntos, pero sinceramente era la primera vez que probaba a incluirle caramelo, el resultado había sido bueno, creo que ya tengo otra combinación en mente para la próxima vez -Echaba de menos el helado en realidad- dije antes de sonreír a Seth, la verdad, las cosas a su lado salían de forma realmente natural por lo que me encontraba feliz de hacerlo de esta forma, de estar junto a él de esta manera… eso era algo que de verdad me gustaba, es decir, me sentía cómoda.

Comencé a reír, pero tenía razón era raro ver que a alguien no le gustase el chocolate, es decir estamos hablando del chocolate, no de cualquier cosa, ese dulce perfecto para todos, sólo hay una forma de no comer chocolate, que una persona sea intolerante a la lactosa, entonces, sólo entonces no le gustará por alergia no por su sabor -Tienes razón en eso no existe, o dice que no le gusta solo por verse diferente a los demás una de dos, porque lo de la alergia es distinto, son motivos de que se hincha y le pica todo, no de alergia- dije con sinceridad, los pobres… no saben bien lo que se pierden con lo de ser alérgicos a algo tan dulce y delicioso como era el chocolate. La verdad es que me hacía feliz el poder cocinar algo junto a él, de algún modo era algo que me emocionaba… siempre cocinaba yo sola fuese lo que fuese, era bonito que para variar alguien me ayudase a cocinar… sin pretenderlo me había hecho feliz… ahora no iba a poder borrar esa sonrisa de mi rostro… conseguido estaba de buen humor por algo que otra gente consideraría “trivial” -Seré feliz de cocinar algo junto a ti, es decir…- desvié la mirada sin apenas darme cuenta -Es la primera vez que no voy a cocinar yo sola así que me hace ilusión que llegue el día- dije con sinceridad mientras observaba detenidamente a Seth.

Sería curioso que fuese a tocar con unas orejas y cola de gata, sería como una bajista cosplayer, desde luego original iba a ser pero pese a ello no soy de esas que van con traje de gata en este caso tan tranquila -Pues mira, original es, no te voy a decir lo contrario Seth, desde luego así no habría ningún grupo como el nuestro y de eso estoy muy segura- asentí, no sería de otra forma, de algún modo si no era él quien lo decía sé que no me iba a resultar para nada algo a lo que llamar agradable, sólo podía hacerlo él… de lo contrario me iban a poner de mal humor, y mira que eso no es algo que me guste mostrar porque sí, además que para algo lo había escogido él personalmente, no sería justo, no, de ninguna de las maneras -Así me gusta, porque ese privilegio, sólo será tuyo, si lo intenta hacer otra persona no prometo para nada que me vaya a alegrar oírlo- de hecho lo más probable era que me enfadase si lo hacían por intentar ir de graciosos. Tomé otra cucharada del helado antes de comenzar a reír -Prometo que eso no lo esperaba- dije mientras dejaba escapar una risa -Lo verás, no te preocupes que algún día lo verás, no veo por qué no podamos ir a casa de mi abuelo, así que… próxima parada Rusia- dije antes de comenzar a reír de nuevo.

Me gustaba mirar a Seth, esos ojos azules me encantaban, no era la primera vez que había visto unos ojos azules, pero los suyos tenían un algo especial que hacían que no parase de mirarlos, era de lo más extraño si soy sincera… -Sí en eso estamos de acuerdo ha sido un placer conocerte Seth, desde luego ha sido un gran día- aseguré sin dudar, apunté su número en mi móvil antes de darle un toque, no por nada, es que era mucho más cómodo de esa manera. No esperaba que se fuese a ofrecer de escolta la verdad, me había salido un curioso guardián, asentí con lentitud -Claro, después de todo eres mi ángel guardián ¿cierto?- pregunté dirigiendo mi mirada hacia él mientras guardaba el móvil.

Hoy las calles estaban animadas la verdad, no era como un paseo tétrico a la luz de la luna -Bueno… depende de la ocasión la verdad- dije entre risas, si es acabando de ver una película de terror sí, me asusta y mucho, apenas soy capaz de caminar sola en la oscuridad en esos momentos, pero hoy estaba sin películas de terror y en buena compañía -S…si… la verdad es que es una bonita ciudad, tiene un algo que me gusta si te digo la verdad Seth- dije antes de desviar la mirada, tras ello obviamente fui indicándole el camino a mi casa… aunque sólo espero que mis hermanos no estén en modo cotilla, cosa que me da igual la verdad ellos tienen su vida y yo la mía...
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Re: Angel Of Death — Privado

Mensaje por Seth Rockefeller el Jue Mayo 28, 2015 6:09 pm

En cuanto caminaba y cuando el rubio vio que había probado al fin su helado, él lo hizo lo mismo pero la parte derretida que yacían al fondo de la canasta de galleta. Ya el sabor del limón y el chocolate se habían mesclado pero le gustaba así derretido que frío. Era como si fuera pudin. Había probado sólo una cucharada del jugo de ambos sabores. Le agradaba el humor de Electra, en un tanto tierno que a Seth le daría ganas de agarrarle las mejillas y también de “mimarla” a su manera. — Un Rockefeller tiene siempre la razón — dijo en un tono serie mientras que observaba dentro de su helado y notó que le falta algo derretirse. Además por ahora ella le daba la razón y no estaba en contra como ciertas personitas. Le había dado un buen humor y los sabores que había probado se sentían muy agradables aún. — Cocinando a tu lado igual sería feliz… — y también se alegró de ser la primera persona que cocinará con ella — … y la primera vez que cocino — susurró desviando la mirada otra vez junto con una mueca.

Detestaba cocinar pero por ella, es raro pero, le gustaría mucho cocinar y en sus adentros y sus entrañas no se podían esperar ese día. Agarró la cuchara de plástico entre sus dientes y empezó a intentar mascarlo por los bordes porque simplemente es muy nervioso. Al parecer le había gustado la idea de la gatita albina en los conciertos y al escuchar su opinión ella estaba segura que era algo original. En parte, Seth estaba seguro de haber visto que otros grupos que no son de Rock que levaban con trajes de animales y tal. — gatita con bajo… — dijo con la cuchara entre los dientes pero lo quitó para hablar normalmente — una gatita albina con bajo, te verías muy perfecta… — a medida que caminaban, las calles poco a poco se habían muy desoladas. Cuando le había hecho timbrar, él rápidamente anotó su hermoso nombre y ponerle a primera fila para que así no se mezcle con los del montón y que sea más fácil llamar. Llamar no, no le gusta mucho llamar, pero si dejar mensajes. — pienso que con cualquier traje te verías bien… — admitió o a lo mejor se le había soltado eso por pensar en voz alta. Era lo que le pasa cuando se pone más nervioso de lo normal. En su cabeza simplemente la desnudaba en su mente mientras que también se la imaginaba con otros trajes de lencería pero luego de soltar eso dejó de pensar esas cosas que ya estaba empezando a embobarse y ha estado atento a su alrededor. Él había bajado un poco la guardia y menos mal que no había pasado nada.

El barrio no era de su gusto pero esas cosas no eran tan significante mientras que estaba a lado de Electra. No le importaba mucho el entorno, de alguna manera estaba perdido mientras picaba su helado y a ese paso ya se había derretido dentro de la pequeña canasta de galleta. — La pasé bien, muy bien — dijo con un tono muy normal pero algo diferente, era la calidez que nunca usa con las personas — Siempre voy a ser tu ángel guardian — Sabe muy bien que a las chicas les encantar sentirse seguras; la intención de Seth. El rubio empezó a sentirse raro y le había dado sed. Tomó el jugo del helado en una tajo y no tiró la galleta que le gusta comer las galletas como el cono de lso helados — Te secuestraría en cualquier momento, ya sé donde vives hahaha — dijo bromeando — No, no me gustaría agobiarte. — eso lo dijo con franqueza. Si él estuviera en su lugar, no le gustaría que me acosasen o que me agobiaran. Prefería su libertad y él estaba dispuesto a darle esa misma libertad a Electra. — pero si acosarte hahaha ok, no — dijo en broma pero de todo era capaz. Y una vez que ambos llegaron a su destino, Seth se despidió con ella y una vez que ella entró a su casa sana y salva. Este rubio se fue caminando de ahí paseando entre las oscuras calles, en un “camino de cabras” para llegar directamente a su mansión. Él no tenía anda que temer caminando solo por estos lares, si no cualquier otra persona deberían temerle a él.
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