Conectarse

Recuperar mi contraseña

Elliot Rousseau
Claire Black
Xion Mitai
Hiroshi Anzai
Eita Takahara
Reglas generales Reglas del chatboxGuía para principiantesPeticionesRegistrosPreguntas frecuentesCensos mensualesgossip amorisEventosZona Corazón de melónDatos para afiliación
Últimos temas
Afiliados Vip ◄
Ser Original es un mérito, querer serlo a costa de los demás un defecto. Las imagenes del contenido de este foro y personajes canon pertenecen a ChiNoMiko. Imagenes restantes son conetido de Tumblr y Zerochan. Diseños editador por Claire Black. Idea principal Xion Mitai. No copiar o plagiar imágenes de este foro para agregarlo a otro. Si ocurre eso será denunciado a la plataforma donde esté alojado ese foro, ya sea Foroactivo u otro sitio. Tampoco pongan el contenido de este sitio en sus webs/tumblrs/facebook o similares como si fuera vuestra. Template por Hitskin.
Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution 3.0 Unported License.

Foros de Rol en español Roleando | Top List de Foros de Rol Shiki Topsite! Kuroi Bara Top List Sekai Anime Top List Roleplay Monster ROLTop4Us
Este foro se visualiza mejor con Google Chrome

Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Ir abajo

Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Mensaje por Kouhei Erika el Lun Abr 27, 2015 11:12 pm

En ningún momento se creó una expectativa sobre el nuevo lugar en donde al parecer tendrían que vivir ahora, en aquella nueva ciudad, lejos de todo lo que alguna vez conoció. Y es que desde la perspectiva de Kouhei, dudaba que sus padres se esforzaran mucho en encontrar un lugar demasiado lujoso para dos personas de las que se intentaban deshacer, por muy hijos suyos que fueran. Por ello tampoco se sorprendió demasiado al notar que de hecho, era una casa bastante grande y bonita, no una mansión como en la que vivió casi toda su vida, pero tampoco estaba mal -“Todavía hay apariencias que cuidar...”- Pensó sin darle más vueltas al asunto, no había otra razón para tanta consideración, ni se daría falsas esperanzas al respecto.

Por su parte había acabo de desempacar completamente aquel mismo día, a pesar de haber llegado hace unos tres, le mantuvieron ocupado con los tramites del instituto, al ser tan inusual el trasladarse e ingresar al instituto en esas fechas, fue menos sencillo de lo que se imaginó en un comienzo. Pero ya todo estaba arreglado, y podía darse el lujo de estar en casa, conocerla, pasear por ella -Demasiadas escaleras...- Murmuro justamente cuando bajaba por una de estas hacia el segundo piso, quedando su habitación en la tercera planta. Este no era un problema para su persona, mientras más alejado estuviera del resto era mejor para él, pero no pudo evitar pensar en quién tal vez sí tendría problemas con esto mientras no se acostumbrara, persona a la que justamente buscaba en ese momento de manera disimulada con cada paso que daba.

Durante todo el viaje y parte de su llegada, habían mantenido al pelirrojo menor sedado como “medio de precaución”, obviamente ya no confiaban en su juicio y no deseaban otro escándalo hasta que llegaran a Francia. Esto no le hubiera importado, pero en consecuencia no pudo hacer lo que se había propuesto, que era interactuar más con su hermano... al menos pudo ser más amable, es decir, no se puede ser agresivo cuando estas drogado y atontado, pero tampoco le hablo mucho y durmió casi todo el transcurso. Pensar en esto le hizo sonrojar ligeramente, pues si era sincero, no recordaba bien lo que dijo o hizo en esos momentos, sólo retenía una fugaz escena en donde al parecer se quedo dormido reposando la cabeza en el hombro de Chizuri, mientras iban en el avión.

-“¡Ahh! ¡¿Cómo pude hacer eso?! ¡Fue demasiado directo!... no, de seguro sólo lo soñé, nada más...”- Intentaba pensar para calmarse, llevándose una mano al rostro para cubrirse el sonrojo que aún le quedaba, con el ceño fruncido y negándose a la idea de que haber sido tan confiado, por mucho que quisiera actuar diferente con el mayor, sería algo que le tomaría su tiempo en lograr. Siendo así que mientras se distraía con sus pensamientos, que escucho un ruido cercano, ahí en el segundo piso, mirando alrededor un tanto alarmado y todavía tratando de cubrir el sonrojo, pensando que podía ser alguno de los empleados de la casa que continuaban ordenando y transportando muebles o demás por la nueva casa.
Kouhei Erika
Kouhei Erika
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 89
Monedas Monedas : 1521

Volver arriba Ir abajo

Re: Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Mensaje por Chizuri Erika el Vie Mayo 01, 2015 8:04 pm

Por lo que tenía entendido, nuestro hogar era mucho más modesto que el que habíamos habitado toda la vida, aunque la verdad para mí no había mucha diferencia, ya que en la casa anterior no había recorrido mucho nunca, tan solo iba a sitios específicos como la cocina, la sala, jardín y algunos pasillos que me llevaban a esos lugares. Mi espacio era muy reducido, me daba miedo perderme y quedarme más solo de lo que ya estaba. Y dudaba mucho que este nuevo lugar fuese diferente en cuanto a experiencia, lo más seguro es que me hiciera una ruta fija que conociera bien y con eso me bastara para el resto de nuestra estadía allí, la cual era indefinida, o tal vez permanente, no lo sabía con certeza.
El viaje en avión había sido una experiencia totalmente nueva para mí, las sensaciones eran extrañas, en especial esa gran presión y mareo que sentí al momento en el que nos despegamos del suelo, hasta se me habían tapado los oídos, comenzando a zumbarme de  manera molesta. Me sentí totalmente desorientado durante mucho tiempo, aferrándome a mi asiento, intentando hablarle a Kouhei, quien estaba sentado justo a mi lado, en un intento por tranquilizarme, pero sin recibir respuesta alguna, o al menos no una coherente. Él había estado adormilado o directamente dormido casi todo el trayecto, a veces durmiéndose en mi hombro, otras alejado de mí. Fue un poco incómodo para mí, ya que no sabía muy bien qué hacer, incluso después de que los mareos y el zumbido desaparecieran, me hacía sentir mal el hecho de tenerlo cerca de mí pero no poder hablar con él… sin embargo era increíble como con solo estar a su lado la intranquilidad por el vuelo desaparecía. Sé bien que era contradictorio, pero para mí, sentirme incómodo por no poder hablarle y sentirme a gusto por estar a su lado, era algo normal, además que me alegraba poder estar a una distancia tan corta, no como en mucho tiempo que siquiera sabía de él.
Al llegar a Francia y a nuestra nueva casa, ya nos estaba esperando gente que se presentó con nosotros como nuestros empleados, los cuales nos separaron para encargarse de cada uno de nosotros, Kouhei por estar aún medio dormido por lo que había notado y de mí… bueno… por lo evidente de mi condición.

Fui guiado por un largo camino hasta unas escaleras de quince escalones, la que me llevaba al segundo piso, donde estaría mi habitación. -Nunca había estado en un segundo piso antes… espero no tener problemas con las escaleras…- pensé en lo que me llevaban a mi habitación, yendo por el camino izquierdo a partir de las mismas. No tuve mucha noción de la distancia, pero era más de la que esperaba, el segundo piso era muy amplio, y desconocía la cantidad de puertas, pero no me atreví a preguntarle al muchacho que me estaba ayudando, no quería ser tan molesto. -Muchas gracias por tu ayuda… perdona que te quitara tu tiempo…- agradecí ya cuando estuve dentro de la habitación, justo antes de que ese joven se marchara a seguir con sus labores después de dejar mis maletas y cerrar la puerta. -Bueno… creo que es hora de conocer este nuevo espacio- me dije a mi mismo de manera nerviosa.

Tardé bastante en reconocer la distancia y tamaño de las cosas, así como el lugar de las mismas, chocándome muy seguido con varios muebles, incluso tropezando o cayendo sentado apenas aferrándome a lo que tuviese cerca, pero sabía que habría sido mucho peor de no tener mi bastón conmigo, lo demás fue por torpeza de mi parte.
Con el tiempo me hice a la idea de lo que poseía en mi espaciosa habitación: dos sillones y un sofá de telas suaves y bastante mullidos, acomodados en círculo alrededor de una pequeña mesita que parecía ser de madera, o por lo menos eso me indicaba su sonido, ya que su textura era suave, y debajo de estos objetos, una alfombra enorme y áspera. Un armario de puertas corredizas bastante espacioso, que poseía en el interior del lado derecho una cajonera; me dediqué a guardar mi ropa y zapatos allí, tratando de memorizar donde dejaba que cosa, incluso repasándolo varias veces para no confundir nada. También tenía dos bibliotecas y un escritorio con cajones a los lados, en las primeras acomodando los numerosos libros en braille que había coleccionado desde mi infancia, metiendo en los cajones algunas otras pertenencias mías. Y por último una cama grande, de dos plazas tal vez, en la que coloqué a mi “Kouhei”, mi conejo de peluche, él debía estar a mi lado siempre a la hora de dormir o cuando quisiera estar en la cama, jamás lo movería de allí a menos que lo llevase conmigo.

Habían pasado pocos días, apenas tres por lo que me indicaba mi reloj, programado para anunciarme la fecha y algunos horarios específicos que podía programar a libertad usando mi voz; pero aunque había sido un tiempo importante el que ya estaba allí, había tardado tanto en reconocer mi habitación que no había tenido la oportunidad de explorar un poco lo demás. -Debería empezar con el resto del recorrido, ya no quiero molestar más a nadie… y no quiero que siempre me vengan a buscar para llevarme al comedor o que me traigan la comida a la habitación…- me dije sentado en la cama, abrazado a mi pequeño conejo, el cual dejé nuevamente en su sito tras prepararme mentalmente para salir de la habitación… muy mala idea hacerlo solo a fin de cuentas.

En cuestión de minutos había terminado completamente desorientado y perdido en los pasillos, ante mis manos todo lucía igual, y aunque intentaba regresar a mi habitación, las puertas que abría no eran las correctas, ya que no tenían el olor suave a lavanda con el cual solía perfumar y usar como referencia, tampoco lo sentía a lo lejos, por lo que pensaba que me había alejado demasiado.

Tampoco tenía la suerte de encontrarme con nadie, avanzando temerosamente hasta que choqué contra algo que sentí era una mesa, la cual terminó por caer, provocando un sonido a vidrio roto. -¡Ay no! ¡¿qué hice?!- exclamé asustado, soltando tontamente mi bastón por el impulso, terminando en el suelo sin saber bien en qué dirección cayó. -¡No, no! ¡Vuelve, te necesito!- pedí ya casi a punto de llorar, arrodillándome para poder buscar a tientas lo que había perdido, sintiendo debajo de mis rodillas y manos algo mojado, entendiendo así que lo que se había roto era posiblemente un florero. -Espero fuera eso y no una pecera pequeña- pensé gateando un poco para cubrir más espacio, con la mala suerte de aplastar con la rodilla izquierda y ambas manos unos pedazos del supuesto florero, soltando un grito agudo y adolorido, sentándome automáticamente sobre lo mojado. -Me duele… me duele mucho… ¿hay alguien?, ¿hay alguien ahí?... por favor…- pedí en un hilo de voz, comenzando a llorar por la impotencia, por lo inútil que me sentía y por cómo me ardían las heridas.

Me había quedado estático, sentado las rodillas levantadas y ambas manos llevadas al pecho, llorando sin poder detenerme pero casi en silencio; cada vez sentía más mojado mi pantalón… era una sensación asquerosa… en verdad deseaba con todas mis fuerzas el pedir ayuda de una forma más eficaz… pero la vergüenza hacía que mi voz se atorara antes de poder salir.
Chizuri Erika
Chizuri Erika
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 38
Monedas Monedas : 1828

Volver arriba Ir abajo

Re: Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Mensaje por Kouhei Erika el Jue Mayo 28, 2015 10:29 am

Escuchar el sonido de algo rompiéndose fue preocupante, pero para el pelirrojo era mucho peor pensar en que quién lo pudo provocar lograra verlo en el estado que se encontraba en ese momento. A veces odiaba que su piel fuera tan pálida y que el sonrojo demorara en irse, por ello estuvo pensando seriamente en subir las escaleras de nuevo y encerrarse en su cuento un rato, sólo hasta que pasara, pero la seguidilla de ruidos que escucho, en especial el de una voz que conocía mejor de lo que era capaz de admitir, llego a sus oídos y le impidió continuar con su intento de huida.

Fue gracioso admirar como intentaba caminar sin hacer ruido mientras se dirigía en la dirección por la que creyó escuchar el ruido, justo derecho frente a la escalera donde antes bajo y doblando a la izquierda por el pasillo, descubriendo a cada palabra que oía la confirmación de sus temores y al mismo tiempo, de su alivio, ya que de tratarse de esta persona, preocuparse porque le “vieran” no era un real problema... por desgracia las palabras del mayor no lograron tranquilizarlo ni mucho menos -“¡¿Esta herido?!”- Pensó en una milésima de segundo, lo mismo que tardo en finalmente dejar su sigilo y casi correr para doblar la esquina y encontrarse con el panorama que se temía.

Era un desastre, pero lejos de lo que imagino -Algo mucho más fatalista- encontrar el florero roto, el agua esparcida y a su hermano sentado y abatido en medio de todo aquello no fue tan impactante, pese a ello, la preocupación no se le quitaría por eso -¡Chizuri! ¡¿Qué hiciste?!... joder...- No pudo evitar vociferar mientras se le acercaba, arrodillándose a su lado para ver cómo se encontraba, pareciendo en sus palabras que le culpaba cuando en realidad sólo fue por el nerviosismo que le provocaba siempre estar cerca del mayor, sumado a la creciente preocupación al ver las heridas que se causó por los vidrios rotos. Dudando un momento cuando iba a tomar sus manos para ver las heridas, sonrojándose de nuevo, el contacto físico no era lo suyo -No te muevas... espera, déjame revisar... ¡Tienes que tener más cuidado!- Murmuro cuando por fin tomo sus manos para intentar limpiarlas o al menos quitar los posibles pedacitos de vidrió que aun quedaran, con una delicadeza inesperada e influenciada por lo mencionado antes, regañándole por impulso al final de notar unos pedacitos que quito con delicadeza y al parecer sólo se clavaron en la piel, pero no traspasaron mucho, a diferencia de otros en donde la sangre se notaba.

Ver sangre no le gustaba desde lo que le hizo a sus propias muñecas, pero se estaba controlando bastante en pro de ayudar a Chizuri, o al menos intentarlo, revisando posteriormente sus rodillas -Vale, cálmate, no es nada grave... sobrevivirás. Te llevaré a tu cuarto para curarte y que te cambies de ropa... ¡D-digo, l-llamaré a una sirvienta para que te ayude en eso! Y-yo sólo... ¡E-estarás bien!- Por un momento su seriedad regreso, hasta algo de sarcasmo se le escapo, pero conforme las palabras salieron por el mero alivio de verlo bien, fue que se dio cuenta tarde que hablo demás, otra vez avergonzado al pensar en ver a su hermano semi-desnudo y no, esa imagen visual no podía contenerla ni aunque quisiera, ni podía evitar pensar en lo sensual que sería eso y sintiendo asco de sus propios pensamientos en semejante situación -“¡Eres un jodido enfermo! ¡Concentrarte y llévalo a su cuarto! Es la primera oportunidad que tienes para hacer algo bueno por él, de empezar de nuevo... no la desperdicies...”- Pensaba mientras apretaba un momento los ojos, que cerro por impulso como si así pudiera alejar las imágenes, viendo al pelinaranja de reojo.

-Vamos... ten cuidado, sujétate... como puedas..- Hablando bajo y levemente angustiando y avergonzado, pero no dejando que se le notara del todo, dejando su posición inicial para hincarse y ayudar al otro a levantarse sin tener que tomar sus manos heridas y pasando una mano por su cintura y la otra sujetando el antebrazo derecho del contrario. No quería que ambos cayeran ahora y por eso tuvo cuidado de ayudarlo a levantarse tan rápido como pudo y a la vez sin perder el equilibrio. Ahora nada más bastaba llevarlo a su cuarto, el cual disimuladamente pidió a las sirvientas se lo indicaran desde un comienzo cuando llegaron, aunque él ya sabía reconocerlo... el aroma a lavanda era la clave, lo sabía, le gustaba ese aroma desde que noto que Chizuri lo usaba como guía, por eso y pese a saber la dirección no podía evitar respirar profundamente para reconocer y encontrar el sendero de dicho aroma al caminar.
Kouhei Erika
Kouhei Erika
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 89
Monedas Monedas : 1521

Volver arriba Ir abajo

Re: Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Mensaje por Chizuri Erika el Mar Jun 02, 2015 7:01 am

Podía sentir mis manos cada vez más calientes y con un ardor molesto, pensar en cerrarlas era imposible, el solo intentarlo un poco hacía que quisiera dar un pequeño grito de dolor. Y lo malo es que nadie pasaba por allí, no se oían pasos, siquiera murmullos lejanos, solo un silencio aterrador que me envolvía y en el cual nada más resonaban mis insignificantes quejas enmudecidas y sollozos.
No obstante el silencio fue roto por el sonido de unos pasos acelerados que se detuvieron junto a mí, oyendo una voz que me regañaba duramente al mismo tiempo que se ponía a mi altura.

No creí jamás que fuese él quien apareciera a ayudarme, pero su voz era inconfundible, no había duda para mí… y a decir verdad… me hacía feliz que fuese Kouhei quien acudiera a mi pedido de auxilio… aunque al mismo tiempo odiase el hecho de estar molestándolo con esto, se escuchaba irritado. -L-Lo siento… lo siento mucho…- respondí todavía con lágrimas cayendo por mis mejillas.

Podía sentir una ligera emoción en mi pecho, tal vez solo por saber que se trataba de él… habían pasado algunos días desde que tuve un contacto tan directo con mi hermano, era una lástima que fuese en una situación así. Asentí cuando pidió permiso para revisarme, sintiendo seguidamente como mis manos eran sujetadas por él, notando que la temperatura de mi rostro iba en aumento hasta volverse molesta. Estaba siendo muy delicado y atento, tanto que me ponía nervioso sentir lo cálidas que eran sus palmas en contacto con mi piel, incluso el dolor de sentir como extraía lo que creía eran pedazos de cristal en los cortes que me había hecho no me distraía de este sentimiento cálido.

Sabía que estar cerca suyo me hacía feliz, pero no creí que llegara a ese punto… se sentía muy extraño pero me gustaba mucho estar así pese a la situación; momento que se rompió ligeramente ante el nuevo regaño que me dio. -… In-Intentaré tenerlo…- respondí alterado por su voz, calentándose mi rostro al sentir como luego revisaba mis rodillas. -¿Eh?... n-no… ¿q-qué hago?- noté como la vergüenza se acrecentaba violentamente dentro de mí, atinando solo a apretar los ojos, queriendo esconderme bajando el rostro y esperando que mi cabello hiciera aquel trabajo.

No estaba acostumbrado a que me tocaran, no en las piernas al menos, no podía evitar el reaccionar de aquella manera. Aunque lo que más extrañado me dejaba era que mi comportamiento fuese provocado incluso sabiendo que se trataba de mi hermano menor… me apenaba mucho todo aquello, pero tenía que dejarlo revisar, seguramente estuviera buscando heridas, no podía detenerlo por más incómodo que me sintiese.

Sin embargo escucharle decir que me llevaría hasta mi cuarto me dejó altamente sorprendido, levantando la cara hacia él, en vano ya que no podía verle, nada más fue un reflejo debido al impacto producido por sus palabras. -¿Vendrá a mi habitación?... ¿t-tengo ordenado?, no recuerdo haber sacado nada de su lugar… la ropa creo que la acomodé…- solo podía pensar en no dejarle una mala impresión, que no pensara que era un desastre de persona ni que tenía que mantenerme vigilado.

Pero su siguiente rectificación atolondrada logró que mi emoción momentánea decayera totalmente… y era de esperarse si lo pensaba bien… seguramente aún no me había ganado su perdón por lo que había pasado hace tantos años, hecho que desconocía y no terminaba de comprender pero seguro había sido mi culpa.
Seguramente mi angustia se reflejaba en mi expresión, nunca pude ser demasiado disimulado con mis sentimientos por lo que me habían llegado a explicar las sirvientas de mi antigua casa. Me decían siempre “eres muy expresivo, es fácil saber cómo te sientes con solo mirarte”, pero por mi parte era algo incomprensible, lo único que podía notar era la humedad de mi rostro al llorar o la calidez al enrojecer.
Quise decirle a Kouhei que no se preocupara, que yo trataría de encontrar solo el camino hacia mi habitación, que con lo que había hecho por mí era más que suficiente, más de lo que podría haber pedido; y sin embargo recibí mucho más, sintiendo como me sujetaba con fuerza desde la cintura y me tomaba por el brazo para intentar levantarme… ahí estaba otra vez ese calor en mis mejillas, esta vez sintiendo como se me desbocaba el corazón de tan rápido que palpitaba.

-Está bien…- mencioné cooperando para poder pararnos, sintiendo un frío asqueroso en mi parte trasera al estar de pie. -… debo cambiarme la ropa interior…- pensé asqueado, pero sin poder abandonar o dejar a un lado los nervios de tener a mi hermanito tan cerca de mí, en verdad me colmaba de felicidad. -… perdóname por esto, Kouhei… no sé cómo agradecerte por la ayuda…- sonaba nervioso al empezar a caminar, intentando no perder el equilibrio, agarrando a duras penas su ropa con la punta de los dedos, ya que cerrar la mano era difícil. -… si hay algo que pueda hacer por ti solo tienes que decirlo… aunque no sé muy bien si seré capaz de hacerlo… si eres tu quien me lo pide haré mi mejor esfuerzo…- le sonreí torpemente, aunque en verdad quería darle las gracias de alguna manera. Aunque una duda me surgió mientras caminábamos lentamente. -Ahora que lo pienso, ¿sabes dónde está mi habitación?...- soné curioso y extrañado, por mi parte no se lo había dicho, estaba seguro ya que ni yo mismo sabía dónde estaba, y aunque lo supiese tampoco se lo había dicho porque no habíamos hablado tanto como para poder tener esa conversación.
Chizuri Erika
Chizuri Erika
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 38
Monedas Monedas : 1828

Volver arriba Ir abajo

Re: Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Mensaje por Kouhei Erika el Jue Jun 25, 2015 10:36 am

Pese a lo que sentía por su hermano, aquello que intentaba negarse una y otra vez, pese a que casi siempre estuviera observándolo desde lejos o tratando de entender su mundo, habían cosas bastante obvias a plena vista que el pelirrojo menor no era capaz de notar. Observando el sonrojo ajeno, sus palabras nerviosas, sus torpes movimientos en su presencia... todo era tan habitual que el menor no lo atribuida a nada más que su forma de ser, ni siquiera pensando que fuera algo que él provocara, quizás estando demasiado ocupado fijándose en lo que él mismo hacia y como se comportaba frente al mayor para advertir señales ajenas. Además, siempre ponía más atención a sus palabras, escuchándolo atentamente mientras le ayudaba a levantarse, pero en medio de esto, notando otro detalle al instante en que sus cuerpo se toparon uno con el otro para hacerle de soporte -“Su corazón... esta acelerado, como el mío... ¿Cómo se supone que me concentre si esta así de cerca?!”- Pensaba, sonrojándose más si es que podía y frunciendo el entrecejo, a la par que escuchaba a Chizuri y que de hecho, fueron sus palabras las que lo distrajeron del contacto físico que ahora tenían.

El mayor siempre había representado para Kouhei muchas cosas buenas, puras, hasta inocentes... quizás siendo la parte que más le gustaba de su hermano, y su única razón parar creer que quizás, en aquel horrible mundo en que vivía, existía al menos una persona buena en quién realmente podía confiar... pese a que por lo normal le despreciada o derechamente no le hablara. Por eso no pudo evitar bajar la vista mientras caminaban, a un paso lento, sujetando mejor el cuerpo del contrario al notar que le costaba trabajo sostenerse, todo haciéndolo con un increíble cuidado y gentileza que a la vez tenía un toque firme, pues claro, si lo dejara caer tanta amabilidad no serviría de nada -... no tienes que agradecerme nada Chizuri... tampoco quiero que hagas algo por mí, no lo necesito... q-quise ayudarte porque... u-ummm...- Hablando neutral, hasta calmado, una gran diferencia con el tono enojado de antes. Deseando decir algo bueno, que le había ayudado porque lo quería y no deseaba compensación de regreso, pero no, las palabras no le salían. Poniéndose nervioso al final y nada más apretando los labios en un balbuceo.

-... ??!!!- Y como si fuera un balde de agua fría, una pregunta inesperada pero obvia llego, la que ya había practicado como responder, pero de todos modos le altero -Y-yo no!... f-fueron las s-sirvientas quienes me lo dijeron! E-ellas pensaban que sería bueno que lo supiera, por si acaso. Para no confundirme o por si ocurría alguna emergencia... no es como si quisiera saber cuál es tu cuarto... ugh- Respondió de nuevo con el aceleramiento de antes, torpemente, que conforme fue avanzando logro tomar el control de sus palabras, aunque de nuevo, sin decir nada bueno entre ellas y por el contrario, pareciendo despectivo e indiferente como siempre, antes de llegar a esta ciudad -“¡¡Idiota idiota idiota!!... ¡Le harás creer que lo odias de nuevo! ¡¿Eso quieres?! ¡¿Quieres estar lejos de la única persona que te hace feliz otra vez?!”- Se gritaba mentalmente mientras continuaba caminando, apretando los dientes con fuerza mientras se torturaba con sus propias ideas, pero sin nunca soltar al mayor y todavía sujetándolo con firmeza al andar.

Manteniéndose en silencio al no saber que decir luego de aquel estúpido comentario, hasta pensó que lo dejaría en su cuarto y luego realmente llamaría a una sirvienta para que atendiera a Chizuri... pero la idea de estar perdiéndose una gran oportunidad lo atormentaba otra vez, además y pese a lo avanzado, todavía no sentía el suave y relajando aroma a lavanda -... ¿Todavía te duele?... te revisaré de nuevo cuando lleguemos, para ver si no se me ha quedado algún trozo que no haya visto... Chizuri, yo... d-de verdad...- Tomando el valor de hablar de nuevo con aquella pregunta, queriendo creer que hizo un buen trabajo antes, pero nunca se sabía. Ya luego intento que sus palabras siguieran fluyendo, ahora sí ¡Podría decirle algo bueno!... pero al voltear para verlo al rostro, fue recién cuando noto lo cerca que estaban, algo obvio, pero no advirtiendo que sus rostros también lo estaban -...!!- El rojo en sus mejillas, que realmente nunca se fue, volvió a sentirse más caliente. Estando a unos pocos centímetros de tocarlo con su propia piel, sus mejillas... hasta con sus labios, si se arriesgaba a intentarlo. Quedándose con este pensamiento en la mente y sus palabras en los labios, parando un momento sin notarlo, como si el mundo se le hubiera borrado y sólo le importaba ver a su Chizuri.
Kouhei Erika
Kouhei Erika
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 89
Monedas Monedas : 1521

Volver arriba Ir abajo

Re: Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Mensaje por Chizuri Erika el Sáb Jul 04, 2015 8:31 pm

Podía sentir su fuerza en mis brazos al sujetarme, era intenso, pero a la vez nervioso y gentil… describir lo que estaba sintiendo en ese instante sería complicado, una mezcla amorfa de remordimiento, alegría y vergüenza.
Cuando le dije aquello de agradecerle de alguna forma, en cierta manera me esperaba una respuesta así. Una negativa que solo me dejara pensando “no hay nada que pueda hacer por él”, pero fue algo diferente, ya de por sí en toda aquella situación había un ambiente distinto al que siempre rondaba a nuestro alrededor. Lo escuché sereno y amable en gran parte, no se sentía enfadado en lo absoluto, además se notaba nervioso por su voz en cierto punto, tal vez por eso es que no llegó a terminar la frase, dejándome con la intriga de cuál fue su razón para ayudarme tan desinteresadamente. Tal vez fuese porque éramos hermanos y estábamos solos allí, no literalmente ya que había quien nos supervisara y atendiera, pero en lo que respecta a familia solo estábamos Kouhei y yo, debiendo protegernos entre nosotros. Pero repito, algo no era común o esperado, o tal vez se tratase de mí mismo y esos latidos tan acelerados en mi pecho. Sin embargo, de una u otra forma, no terminaba de entenderlo.
Se formó un pequeño silencio tras que Kou censurara sus propias palabras, no me animaba a preguntar de qué se trataba, por lo que cambié de tema haciéndole otra pregunta repentina que había aparecido en mi mente, la cual solo arruinó el momento, haciendo que mi hermanito nuevamente retomara su cotidiano modo de comunicarse conmigo cada que nos veíamos: acelerado, agresivo, con un deje de torpeza, pero con un desapego total a mí.

-No debí preguntar… es mi culpa que reaccione así… las sirvientas fueron muy amables por preocuparse… pero solo volví a causarle molestias a Kouhei…- fue lo que pensé tras analizar lo que dijo, él no tenía intenciones de saber dónde estaba mi habitación y simplemente le insistieron para que lo supiera, o por lo menos esa fue mi deducción.

Me dejé llevar por aquellos pensamientos, guardando silencio con una expresión que sentía era triste, pero me era imposible modificarla o intentar decir algo que cambiase esas circunstancias. Quería evitar volver a hablar y decir algo fuera de lugar… no quería seguir siendo un estorbo, ya de por si era demasiado que Kouhei me estuviese escoltando, debía agradecer eso y no pedir más… era lo justo o al menos así yo lo interpretaba.
El silencio fue roto repentinamente mientras me ahogaba en mí pensar, oyendo que Kouhei reabría nuevamente la conversación con aquel tono de voz calmado que había usado antes.

Otra vez me transmitía esa sensación tranquila pero nerviosa de antes, pero lo que me llamaba la atención en verdad era que sonaba bastante preocupado por mi bienestar, cosa que me hizo sonreír un momento, con alivio al pensar que no era del todo odiado por él. -¿De verdad te quedarías a mi lado más tiempo?... aun duele un poco… pero de verdad no quisiera quitarte tiempo… si estás ocupado… ehmm…- había dejado pasar la nueva interrupción que hizo de sus palabras, pero no fue por ello que me detenía a mí mismo, sino más bien porque podía sentir algo más que extraño.

No era la primera vez que me ocurría, ya otras veces lo había sentido y siempre haciéndome sentir de la misma manera, pero esta vez era más fuerte que nunca. Podía notar una fuerte presión sobre mi rostro, me hacía sentir avergonzado al punto de percibir como mis mejillas se calentaban hasta volverse insoportables. Si quería ser más preciso, no sentía que me tocaran… era extraño, jamás fui capaz de explicarlo con palabras, pero cuando niño una sirvienta me comentó que eso podía ser el “peso de la mirada”. Nunca encontré a nadie que me lo explicara correctamente, y mi tutor de biología no supo decirme nada que la sirvienta no dijera: se trataba de la fuerza que transmitía la mirada de otra persona hacia uno mismo, la cual variaba según el sentimiento que se quisiera transmitir con ella. Al parecer ser ciego me hacía levemente más susceptible a esa presión… pero la verdad era que jamás cambiaba… a veces más fuerte, a veces más débil, pero siempre se sentía de la misma manera, como si se tratase de la misma persona… y ahora esa sensación venía nada más ni nada menos que del lado en que se encontraba Kouhei.

Un poco temeroso por esto fui volteando mi rostro hacia mi hermano, solo para verificar que ese sentir no se desvanecía. -¿K-Kou…hei?... ¿qué ocurre?...- pregunté en dirección a él… pude notar mi propia respiración revotando contra algo, haciéndome pensar que estábamos más cerca de lo que notaba… y por alguna razón esto solo me puso nervioso, podía sentir un fino sudor recorrerme, mis piernas temblar, en mi vida me había sentido tan debilitado como en ese momento. -… ¿p-por qué nos detenemos?...- pregunté tratando de evitar mencionarle lo que por mi mente había cruzado, aquella duda extraña, de si esa presión que sentía en ese momento era la misma de casi toda mi vida luego de conocer a Kouhei… me asustaba pensarlo, pero a la vez me emocionaba… quería que fuera cierto y a la vez que no lo fuera por alguna razón… no me entendía. -¿Eh?... ah… e-este… K-Kouhei… p-puedo sentir el olor a lavanda… y p-por alguna razón no tengo fuerzas… ¿podríamos ir?... no podré sostenerme en pie mucho más…- usé mis dos manos para sostenerme de sus ropas, sin ser capaz de apartar el rostro de aquella posición.

Mi respiración estaba en verdad agitada, me comenzaba a marear fácilmente, ¿qué era lo que me estaba pasando?, ¿acaso me había resfriado?, ¿sería por estar mojado?, ¿se me habrían infectado las heridas de las manos?... mis manos… me ardían muchísimo en ese instante, y aunque era insoportable no podía soltarme de él… o más bien no quería hacerlo… sentía como si necesitase estar así un momento más, aunque eso me provocase sentirme extraño a cada segundo que pasase.
Chizuri Erika
Chizuri Erika
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 38
Monedas Monedas : 1828

Volver arriba Ir abajo

Re: Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Mensaje por Kouhei Erika el Lun Ago 03, 2015 6:33 am

Pudo haber respondido a lo dicho por su hermano, que prácticamente le salvo de tener que responder alguna cosa vergonzosa gracias a sus palabras, aunque decir que de verdad deseaba ayudarlo y estar a su lado sería lo más sincero que le pudiera haber dicho desde que llegaron ahí, no era su estilo y seguía siendo muy pronto para él mismo adoptar ese modo de actuar. Por ahora seguía concentrado en cómo estaban de cerca, y que Chizuri se volteara y empezar a hablar de nuevo no mejoro las cosas. Su rostro ardía, su cerebro dejo de funcionar, las piernas se le petrificaron y aun de querer responder a la nueva preguntar, las palabras no le salían de la garganta. Si, sentía como si algo se moviera a su alrededor, producto de todo lo anterior dicho se estaba mareando y la presión no ayudaba, hasta sentía que se estaba cercando cada vez más al contrario y eso no mejoraba las cosas, las hacía mucho peor de hecho, peor en un buen sentido para sus propias fantasías pero malo para la imagen que había construido durante tanto tiempo.

Si en algún momento llego a reaccionar fue por que, más allá de sus fantasías, la preocupación por el bienestar del mayor era mucho más grande y su cerebro pudo por fin reaccionar al oír lo que le ocurría, sintiendo la nueva presión de las manos contrarias en su ropa como un conector a la realidad y trayéndolo de regreso -... c-claro! Vamos, ya casi llegamos... n-ni se te ocurra desmayarte!...- Hablando de nuevo bajo con alguna variaciones, mientras dejaba de preocuparse por los detalles y nada más continuaba llevando a Chizuri hasta su cuarto, al que de hecho no se demoraron mucho en llegar cuando decidió apurar más el paso, si estaba herido y además débil quizás no era la mejor forma de actuar pero arrastrarlo hasta el lugar tampoco sería lo mejor, menos siendo tan escuálido como era, apresurarse era lo único que le quedaba.

Abrir la puerta fue menos problemático de lo que creyó, ignorando por un momento el dulce aroma a lavanda que le encantaba y que le lleno los pulmones al entrar, de por si había estado lo suficientemente cerca de su hermano para considerar esto mucho mejor que sólo sentir el aroma con que le reconocida... de hecho, quería creer que ya había estado lo suficientemente cerca de éste para sentirse conforme por el resto del año... pero sabía que no, siempre necesitaba más. Dejándolo sentarse sobre la colcha de la cama para que no se cayera o desplomara en el piso, antes de soltar y observarle como si con eso pudiera saber que le pasaba -“Esta ruborizado... debe sentirse asustado o nervioso por los cortes y no me lo quiere decir... aunque él siempre ha sido así...”- Pensó fugazmente y sin atribuir esta reacción a algo que el pudiera provocar -eso no podría pasar jamás, asumía- antes de alejarse y mirar alrededor del lugar, ahora que lo pensaba, era la primera vez que entraba ahí... con el consentimiento de su hermano al menos. Era un jodido psycho, pero pensar eso ahora no ayudaría.

-¿Todavía te sientes mal?... sólo son un par de cortes Chizu, e-estarás bien...- Era molesto sentir como se repetía el patrón de estar calmado y de pronto con una simple palabra que salía de su boca por error le alteraba y le ponía nervioso de nuevo, aunque en esta ocasión fue más discreto. ¿Desde hace cuándo no lo llamaba de esa forma? ¿Desde que eran pequeños?... pero si lo pensaba no era nada fuera de lo común, intento convencerse, tenía que centrarse y dejarse de idioteces si quería ayudarlo. Mirando alrededor y buscando el armario -Llamaré al médico si quieres, pero lo de tu ropa mojada esta primero... ¿Dónde guardan la ropa seca? La buscaré para ti...- Deseaba ayudar a su hermano, hacerlo él y que no viniera un tonto médico, que de por sí no le gustaban, pero si algo más grave le estaba pasando... ¿Era muy pronto para marearse por una infección? No lo sabía, si fuera su caso no le importaría, pero por el mayor se aguantaría la presencia de quién fuera necesario. Avanzando hacia donde sabía estaba su ropa y buscando entre ella, la pregunta fue sólo para no ser tan evidente, olvidando que había dicho que una sirvienta se encargaría de eso, al parecer, la “desconexión” que sufrió antes le provoco omitir esas palabras de sus recuerdos. Atento a lo que escuchaba y sólo volteando cuando tuvo la ropa que pretendía darle su hermano ya entre sus manos y centrando su mirada en este de nuevo.
Kouhei Erika
Kouhei Erika
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 89
Monedas Monedas : 1521

Volver arriba Ir abajo

Re: Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Mensaje por Chizuri Erika el Mar Ago 04, 2015 10:41 am

Decirle que me sentía débil no era mentira, todo rastro de fuerza me había abandonado en esos momentos, dependiendo casi por completo de que Kouhei me sostuviese para no caer arrodillado en el suelo nuevamente. Aquella sensación tan fuerte se desvaneció de manera abrupta cuando él nuevamente me habló, empezando a apurar el paso para poder llegar pronto a mi cuarto.
Opté por dejar de lado aquellas preguntas extrañas que me había hecho pese a que me colmaban de curiosidad, más me preocupaba mi estado de salud tan repentinamente delicado, con esos mareos y falta de aire y fuerza que tan extraños se me hacían. Nunca había tenido una salud tan frágil, pero en esos momentos sentía como si la más mínima briza pudiera destrozarme por completo. ¿Por qué pasaba esto tras sentir aquella presión?, ¿por qué me sentí así de confundido cuando creí que provenía de mi hermano?... había tantas cosas que no llegaba a comprender… y aun así no tenía el valor de abrir la boca y preguntarle directamente a él si sabía algo sobre esto que me ocurría, si en verdad aquello que había sentido desde pequeño provenía de él… a fin de cuentas… no sabía si me sentía extraño por mi salud o por mis emociones alteradas… no llegaba a entender absolutamente nada en esos momentos.
Solo fue cuestión de unos cuantos pasos más para al fin llegar a mi habitación, donde el aroma a lavanda colmaba todo el lugar. Abrir la puerta tomó unos escasos momentos por mi culpa, Kouhei debía hacer todo el trabajo por si solo mientras yo me sujetaba de él… la idea de ser un lastre llenaba mis pensamientos instantáneamente, y me molestaba mucho pensar en ello cuando por fin podía estar cerca de mi hermanito otra vez.

-No quiero pensar en cosas así, no quiero, no debo, no ahora, me niego a hacerlo- repetí aquello las veces que fue necesario, caminando hasta que pude tuve mi cama a mano, sentándome en ella con pesadez mientras un suspiro de gran alivio se escabullía de entre mis labios. -Gracias de verdad por ayudarme, Kouhei…- dije con una voz suave, un poco ruborizado y bastante feliz al darme cuenta de que él estaba en mi habitación, cosa que no ocurría desde aquellos días de nuestra infancia que sabían tan tristes cada vez que los recordaba. Negué con la cabeza a su pregunta, sonriendo amablemente al responderle. -Por suerte ya no me siento mal, es como si todo ese malestar de antes siquiera hubiese ocurrido…- soné tranquilo hasta que terminé de hablar, momento en el que caí en cuenta de lo que había escuchado a parte de aquella pregunta y regaño por mi posible exageración.

No sé cómo es que para el mundo se ve la sorpresa en un rostro, pero por dentro eso era lo que predominaba en ese momento, repitiendo en mis recuerdos la voz reciente de Kouhei llamándome de aquella forma tan cariñosa con la que me nombraba de pequeños. Chizu… Chizu… era algo que prácticamente había olvidado, un apodo dulce que creí que jamás en mi vida iba a tener la oportunidad de escuchar otra vez viniendo de él.
Pude sentir una enorme felicidad creciendo en el fondo de mi corazón, una enorme presión en mi pecho y una fuerte melancolía que se fundía con la felicidad. Tenía ganas de llorar, no podía evitarlo, estaba tan emocionado, tan contento que no podía aguantarlo, pero si seguía con el rostro alzado él lo vería, vería mis lágrimas y seguramente se preocuparía, no quería que eso ocurriera, no deseaba asustarlo ni hacerle pensar que algo estaba mal.
Rápidamente bajé mi rostro lo suficiente como para sentir que mi cabello lo cubría lo suficiente, escuchando por suerte que Kouhei quería buscar algo de ropa para mí.

-Est… ejem… Está en esa dirección…- mi voz se entrecortó ligeramente al principio, carraspeando para aclararla y poder hablar sin levantar demasiadas sospechas. Alcé el brazo para señalar en línea recta al otro lado de la habitación, ya que había memorizado que mi armario se encontraba allí, y al escuchar por fin los pasos de mi hermano, comencé a dejar salir en silencio unas pesadas pero felices lágrimas. -No quiero que esta felicidad se termine… por favor, que no se termine… quiero seguir sintiendo esto por más que me haga llorar… por favor…- pensaba en ruegos, abrazándome a mí mismo y apretando los dientes para no dejar escapar ni un solo sonido.

Pero en ello caí en cuenta de que él pronto voltearía a verme, no podía dejar que me viese de esa forma, así que me obligué a dejar de llorar, secando mis lágrimas con las mangas de mi camiseta, frotando mi rostro con fuerza hasta que lo sentí seco. Sin embargo eso no era todo lo que debía hacer, la ropa la sentía mojada, y si seguía sentado en la cama el acolchado también se mojaría… Desvestirme ante otra persona me ponía nervioso ya que no podía saber lo que pudiese estar mirando de mí… pero se trataba de mi hermanito, ¿con él debía estar bien, no?, ¿no debía preocuparme, cierto?, además me daría ropa seca, me vestiría rápidamente, así que seguramente todo estaría bien.
Me puse de pie y toqué la cama con la mano abierta, por suerte no se había mojado tanto como para tener que cambiarla; habiéndome quitado esa preocupación de encima, me quedé parado de frente a la cama, quitándome la prenda superior que tenía la parte trasera inferior completamente mojada, continuando por sujetar los elásticos de mi pantalón y bóxer juntos para quitarlos al mismo tiempo.

En pocos movimientos había quedado completamente desnudo… en la misma habitación donde se encontraba mi hermanito… -¡N-No puedo evitarlo, me da vergüenza!- pensé nerviosamente, subiéndome a la cama a gatas hasta poder recargar la espalda contra la pared, tanteando con la mano izquierda cerca de mis almohadas para agarrar a “Kouhei” y sostenerlo en brazos contra mi pecho tratando de estar menos nervioso, levantando mis rodillas para cubrirme lo más posible dejando los pies separados. -¿Y-Ya tienes la ropa?- pregunté temeroso y con el rostro caliente a mas no poder.
Chizuri Erika
Chizuri Erika
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 38
Monedas Monedas : 1828

Volver arriba Ir abajo

Re: Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Mensaje por Kouhei Erika el Mar Oct 27, 2015 11:14 pm

Ya estaba más calmado, el “error” de antes paso desapercibido o eso creyó el pelirrojo menor, al no ver las lágrimas de su hermano. Ahora con la ropa de cambio en mano y creyendo que había tomado todo lo necesario para el mayor, por un momento Kouhei sintió que podía volver a tener el control de la situación -... ¡Pff! ¡Ah!... ¡Auch!- Pero que equivocado estaba. Aunque seamos sinceros, no fue del todo su culpa, pues nunca se esperó que al dar la vuelta tendría que ver aquella imagen de su hermano, completamente desnudo y en esa pose, tan tierna, hermosa y sugerente a la vez... sugerente más que nada por las fantasías que su hermano menor tenía sobre él. Por casi atragantarse, ese grito ahogado y tener que voltearse de nuevo para sostenerse del mueble y no caerse mientras se golpeaba en el proceso, sin dudas no le haría sospechar nada bueno al no vidente ahí presente de lo que le estaba pasando.

-“¡¡Aaaah!! ¡¿Por qué ahora?! ¡¡Me tienes que estar jodiendo!! ¡¿Es una puta prueba?! ¡¿AH?! ¡¿Cómo mierda se supone que ignore esto?!!”- Rojo al punto de estallar y apenas sujetándose del mueble con un temblor general por todas las emociones que esto le causaba, fijo que le daba un infarto ahí mismo y las cosas que pasaban por su mente no ayudaban precisamente a calmarlo. Todo lo que alguna vez había deseado estaba a poco y nada de su alcance y no podía tomarlo, literalmente, ni tomarlo, cogerlo o follarlo sin antes desmayarse. Una cosa era lo que imaginaba y otra muy diferente era verlo en vivo y directo, siendo lo segundo demasiado para su pobre mente... por suerte la ropa que aun sostenía y que ahora estaba apoyada contra su pecho con fuerza le hizo regresar a la realidad cuando casi la deja caer. Cierto. Debía entregársela al mayor que de seguro se había preocupado al escucharlo.

-¡N-no pasa nada! Y-ya la t-tengo... ah...- Pero enseguida de pensar en voltear y verlo de nuevo le hacía sentirse mareado otra vez por culpa del calor en su rostro, que se iba expandiendo al resto de su cuerpo le agradara o no la idea, a fin de cuentas, era un adolescente sobre-hormonado más en el mundo -“¡No no no no!! ¡Tengo que salir de aquí!!”- Era salir o que le diera algo peor, no podía ser sano que el corazón le latiera de esa forma, casi y saliéndosele del pecho, entre otras “reacciones” en las que no deseaba seguir detallando. Como fuera, tenía que darle la ropa primero o al pelinaranja también le daría algo, quizás se resfríe o alguien lo viole por accidente -“¡¡Aaah!! ¡¡Cállate!!”- Se gritaba mentalmente a sí mismo y a sus propios pensamientos impuros. Aunque en medio del desastre que ahora era su cabeza, también logro tener la sensatez suficiente para saber qué hacer, esa pequeña zona de cordura que lograba mantenerse estable a pesar de todo.

Dándose el impulso para avanzar hacia la cama de Chizuri con rapidez, siempre mirando al suelo pese a morirse de ganas por levantar la vista, se mantuvo centrado al saber que de hacerlo el caos regresaría -Vístete, iré por tu bastón y el botiquín para curarte, ya regreso...- Hablo rápido, aunque de forma continua y hasta calmada de cierta forma, una digna actuación considerando que no estaban viéndole el rostro. Dejo la ropa lo más cerca que pudo y antes de hacer o escuchar algo más, salió tan rápido como le permitía su estado actual de la habitación contraria. Cerrando la puerta sin mucha fuerza y luego de hacerlo, dejando que su espalda se apoyase en la misma como si necesitara descansar un momento de lo que acaba de pasar. Alzando por fin la mirada mientras se llevaba una mano a la boca, sintiendo como la sangre en sus mejillas continuaba ardiendo, aunque extrañamente todo pareció silenciarse de golpe, tanto a su alrededor como en su propia cabeza -“... te está oyendo, muévete”- Se repitió y antes de tener otro tonto ataque, camino por el pasillo de regreso hacia donde había quedado el desastre con el florero.

Luego de dar varios pasos y sentirse lejos de la habitación de sus fantasías, de nuevo y todavía, era como si un repentino vació se tragara la tormenta que hace nada le alteraba -... ahí está- Murmuro al ver el bastón y agachándose para tomarlo, teniendo cuidado de no pisar o agarrar un pedazo de vidrió, cierto, necesitaba avisarle a las sirvientas para que limpiaran eso. Debía encontrar un botiquín. Tenía que pensar como volvería al cuarto de su hermano y saber que no tendría otro ataque o si continuaría sintiéndose devastado como en ese momento, como quién sufre un gran desaliento, sólo sintiendo el latido de su corazón todavía en carrera pero más calmado que antes -Me vas a matar... otra vez...- Musito, apretando el bastón en sus manos como si pudiera aferrarse a este por siempre, antes de encaminarse a encontrar lo que le faltaba.
Kouhei Erika
Kouhei Erika
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 89
Monedas Monedas : 1521

Volver arriba Ir abajo

Re: Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Mensaje por Chizuri Erika el Sáb Oct 31, 2015 2:50 am

Tras hacer esa pregunta nerviosa pude escuchar algunos sonidos inestables, sonaban a tropiezos y caídas, algo que por supuesto me puso en alerta, bajando las rodillas rápidamente, como si tratase de lanzarme a ayudarle pese a que no podía saber a ciencia cierta qué ocurría. -¡¿Está todo bien, Kouhei?!, ¡¿qué ocurrió?!- pregunté en extremo preocupado, aun en mi lugar y con mi conejo apoyado en mi regazo para ayudarme a cubrir mi… mi… “intimidad”.

La respuesta de mi hermanito se escuchaba un poco torpe y acelerada, cosas que no disminuían mi angustia en lo más mínimo… ¿pero al no poder verle, qué más podía hacer sino era creer en su palabra de que todo estaba bien?... era frustrante en lo poder ayudarle, me molestaba y me llenaba de pesar el corazón y los pensamientos, mucho más al escuchar esa voz tan calma en él, la cual solo aumentaba desmedidamente la preocupación que en mi se manifestaba. Escuché como salía de la habitación casi al instante de haberme dejado la ropa como había oído que hizo, sin darme tiempo a preguntarle que ocurría en verdad, quedándome allí solo otra vez, con un nudo en la garganta debido a lo inútil que me sentía.

-¿De qué sirve un hermano mayor si no puede cuidar a su hermano menor?- murmuré con la voz un poco quebrada, tragándome como me fuera posible el llanto que deseaba salir de mi con violencia.

No podía ponerme a llorar, él seguramente regresaría pronto, si me veía de esa manera solo le causaría molestias y ya no quería hacerlo más, ya había sido suficiente por ese día y además se iba a tomar las molestias de revisar mis heri… mis heridas… por un rato las había olvidado totalmente. Estaba tan abrumado por los nervios, la vergüenza, la angustia y el miedo que había olvidado lo dolorosas que estas eran; solo volví a ser consiente de ellas cuando apoyé las manos en la cama intentando buscar la ropa, dando un salto hacia atrás que provocó que me apoyara de lleno sobre mis rodillas, volviendo a sentir un punzante dolor proveniente de mi rodilla izquierda, obligándome a levantarla velozmente.

-Me duele… me arde…- pensé entre sollozos, soplando las palmas de mis manos y herida de la pierna en un intento infantil porque el dolor desapareciera. -¿Y… Y si ensucié las sábanas con s-sangre?- aquel pensamiento temeroso inundó toda mi mente, no tenía forma de saber si las sábanas, las almohadas o, incluso, si “Kouhei” estaban sucios por mi culpa.

En mi vida había visto una mancha, pero si recordaba lo molestas que se ponían las criadas que me cuidaban cuando “manchaba” algo, me regañaban y me decían que tuviese más cuidado, y así trataba, pero a veces se me hacía complicado, y sabía que la sangre ensuciaba bastante y a veces costaba quitarla. Simplemente me ahogué en angustias, terminando por sentir como pequeñas lágrimas recorrían mis mejillas calientes, teniendo miedo incluso de tomar la ropa limpia, no podía saber si la ensuciaría también… Solo me quedé allí, abrazando mis rodillas pero esta vez sin peluche de por medio ya que lo había soltado rápidamente para no llenarlo de sangre.

Era insoportable… no lo aguantaba más… y seguramente Kouhei se molestaría conmigo al regresar y ver que no estaba vestido aun. -… Lo siento… lo siento mucho… perdón…- decía entre llanto silencioso, hundiendo mi cara un poco por debajo de las rodillas para no tocar la herida y seguir sufriendo, notando como mi cabello se deslizaba por los lados de mi cuerpo, como si tratase de esconderme mucho más y por fin desaparecer para dejar de causarle problemas a todo el mundo.
Chizuri Erika
Chizuri Erika
Visitante
Visitante

Mensajes Mensajes : 38
Monedas Monedas : 1828

Volver arriba Ir abajo

Re: Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Mensaje por Tema Cerrado el Dom Dic 06, 2015 2:31 pm

Tema cerrado
Se ha procedido a cerrar este tema por inactividad y/o pérdida de rango de uno o más participantes.

►Si quiere abrir el tema por inactividad debe ir a petición de reapertura de temas.

►Si quiere recuperar el rango debe pedirlo en petición de recuperación de rango
Tema Cerrado
Tema Cerrado



Mensajes Mensajes : 1639
Monedas Monedas : 19640

Volver arriba Ir abajo

Re: Do you want restart the game? [Privado Chizuri Erika]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.