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You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

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You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

Mensaje por Shuu Tsukiyama el Mar Mar 24, 2015 6:04 am

Hoy era un día importante, era un evento de alta moda donde grandes celebridades reconocidas dentro del medio estarían todas reunidas y por supuesto que no podía faltar la presencia del super modelo de cabellos morados. Estaba despampanante, fresco, listo para enfrentar los rostros de los colegas que vería está noche en una playa privada la cual poseía un hotel de cinco estrellas, por supuesto que todos los presentes deberían poseer un lugar en el cual obtuvieran un merecido descanso luego de tan agotadora reunión.

El pelimorado ya había llegado desde hace dos días antes a dicho lugar, tenía una de las mejores habitaciones, maravillosa vista, era amplia como le gustaba, en general podría decirse que cumplía con varias de sus exigencias, pero había un detalle cuando solían llevarle comida, en ese asunto no puede negar que se habrá quejado alguna que otra vez al considerar esa comida tan mala que ni siquiera para un perro era adecuada, sus finos gustos no podían dignarse a comer tal cosa sin más, no se lo perdonaría. Los encargados sabiendo quien era se atrevieron a pedirle de favor revisar que todo estuviera en orden para la gran noche, pero él no estaba allí para trabajar por lo que se negó, los chefs que ahí laboraban aunque tenían muchas opiniones en las cuales concordaban con Tsukiyama llegaban a considerar al joven como arrogante e inclusive exagerado por lo que probablemente alguno haya suspirado aliviado de que aquél se negara y las cosas continuaran así de pacificas.

Al dar las 09:00 p.m. el momento tan esperado por fin había llegado, apenas y se podían encontrar unas cuantas personas en el lugar y los empleados vestidos para la ocasión recibiéndoles. Aunque estaban al aire libre el clima era de lo más favorable, además de que habían zonas con piso de madera por aquellos que no fueran aficionados de estar caminando por mucho tiempo sobre la arena y qué decir sobré la iluminación, era perfecta, además de que la música creaba un mejor ambiente y todos parecían estar muy calmados con copas de vino ya en su posesión. Los saludos y las falsas preocupaciones no se hicieron faltar en cuanto los individuos comenzaban a interactuar entre ellos, como aquellas historias donde se recordaban anécdotas en las que ambos habían estado y así crear una conversación más o menos decente.

Había mucha gente que aunque no fuera importante para todo el mundo, tenía dinero y el dinero es una de las cosas que mueven el mundo, así que no era para nada sorprendente que hubieran contratado el servicio de la policía, qué importaba lo absurdo que aquello fuera o que alguien más lo necesitara, primero estaba la seguridad de ellos ante todas las cosas.


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Re: You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

Mensaje por Akira Mado el Dom Mar 29, 2015 9:16 am

Para empezar, ¿qué hacía ella ahí? Su trabajo era investigadora de policía, no guardia de seguridad de un montón de personas con dinero que se juntaban en la playa en una especie de reunión social sin sentido. ¡Tenía cosas más importantes que hacer…! De hecho aquello era una vil mentira, no es como si alimentar a una gata y hacer rompecabezas fuera algo mucho más interesante que estar allí entre toda la gente, pero ese día, o momento, estaba especialmente irritada y sus zapatos medianamente altos combinados con la arena no ayudaban en absolutamente nada, había sido un suplicio llegar hasta el suelo de madera. Se guardaría toda protesta, ella había aceptado después todo.

No tenía mucho de qué quejarse, a decir verdad, era pura manía de lloriquear de molestia. Estar en el lugar no había sido para nada incómodo hasta el momento, porque por ser la seguridad privada contratada para el evento le habían dado una estadía en el lujoso hotel que se encontraba a metros de la playa, con todo incluido y pago, de eso se haría cargo el departamento de policías. Al principio la idea le había parecido excelente, ¡podría disfrutar al máximo los lujos sin pagar si quiera un centavo! Incluso había aceptado, cabe destacar que con todo su pesar, dejar en manos de su vecino a Maris Stella, dando las estrictas instrucciones del cuidado adecuado para su pequeña mascota quisquillosa. Estaba emocionada, por supuesto, no había tenido ese tipo de “vacaciones” desde hace tanto tiempo y es que aunque su padre podría haber costeado unas, simplemente se encontraba bastante ocupado trabajando duro como para tener tiempo de un receso, e inclusive cuando ella creció y podía irse sola o con amigas no pudo, porque estaba concentrada en sus estudios para llegar a donde estaba, sin duda alguna siempre había un pero con respecto al tema.  De todas formas comprendía que no estaba allí simplemente para disfrutar y ésa era la principal razón del porqué de su mal humor.

Debía estar allí desde varios días antes de que el evento se llevara a cabo, por la simple razón de que muchas personas consideradas importantes tenían, al igual que ella, estadía en el lugar y su trabajo no sólo era cuidar de ellas en dicha reunión sino también alrededor de los lugares, hasta en el hotel, se podría decir. No obstante ningún percance se hizo presente en aquel periodo de tiempo por lo que pudo  disfrutar de la tranquilidad y paz, de las deliciosas comidas, de las extravagantes vistas, de tener toda la calma que necesitaba cuando estaba sola… ah, eso se acababa de escuchar realmente triste. A las siete de la tarde del fastidioso día comenzó a alistarse, porque no, no iría con uniforme, nada que requiera movimientos bruscos pasaría en ese evento estaba segura de aquello, aunque debía admitir que debería ir uniformada. Su vestimenta no sería más que un simple vestido tubo que a pesar de la simpleza era ciertamente elegante y le permitía ciertos movimientos y unos zapatos de medio tacón que complementaban perfectamente el atuendo; había decidido no hacer las típicas trenzas en su cabello y aquello le parecía extraño, aún más cuando el sutil maquillaje adornó su rostro. Nunca solía verse así, eran pocas las ocasiones.

Había llegado una hora antes y desde entonces allí se encontraba, parada en una esquina mirando con gesto de fastidio a cada persona que se le pasaba por en frente. Su humor era irracional e incomprensible, pero a cualquiera le ponía de mal humor estar entre ricachones que se regocijaban vaporosamente de toda su riqueza y hablaban de lo que parecían hazañas para ella como si fueran trivialidades. Qué fastidio, un poco de alcohol no le vendría mal, ignorando el hecho, otra vez, de que se encontraba en su trabajo. Se movió mecánicamente dejando el puesto que ella misma se otorgó y dirigiéndose al mesón servían el más fino de los vinos, tenía un nombre francés y no cabía duda de que jamás en su vida había pasado por sus labios, eso sería un gusto totalmente nuevo. Rápidamente llegaría hasta él si no fuera por la distraída persona que se había entrometido en su camino. –Con permiso. –pidió débilmente pero con un toque de autoridad; el hombre de cabellos extrañamente morados no se movió del lugar, estaba concentrado en su charla. –Con su permiso. –volvió a demandar, con la voz un poco elevada, cargada de frustración. De acuerdo, ya comenzaba a exasperarse más de lo que estaba. –Podrías por favor moverte del lugar, estorbas, ¿es que no te das cuenta? ¿Acaso eres ciego y sordo? –prácticamente gritó. Bien, la había jodido, demasiado. Llevarse por impulsos no era para nada bueno, ahora seguro que estaba en problemas y unos muy grandes.
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Re: You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

Mensaje por Shuu Tsukiyama el Jue Abr 09, 2015 10:42 am

Las palabras no sólo llamaron la atención del joven en cuestión, sino de varias otras personas que se encontraban lo bastante cercas como preguntarse a qué se debía tal alboroto. Las miradas por supuesto fueron inmediatamente dirigidas hacía la pequeña rubia y a la "victima" de tal agresión verbal, un silencio bastante brusco se había ocurrido y una persona que aún había continuado hablando se detuvo al ver como el ruido había cesado, por parte del Gourmet no iba a permitir que le molestara ni mucho menos, al contrarío, parecía haberse visto interesado por aquellas palabras tan energéticas que había usado esa mujer. —Estaba bastante distraído charlando con el señor aquí presente, debo admitirlo—. Fue educado que hasta le presento a al sujeto con el que yacía hace unos momentos platicando de trivialidades, el otro no tuvo más que saludarle amablemente, parecía que había sido metido injustamente a algo que no le incumbía por lo que decidió despedirse en cuanto fue presentado, no sin antes dedicarle una mirada de desaprobación a la atrevida. —Bueno, te concedo el paso— Dijo moviéndose a un lado, lo que hizo que todos regresaran a sus respectivas conversaciones al ver como todo se había ido por un camino harmonioso.

No obstante eso no había terminado allí, le habían interrumpido, a él y no de una manera que mereciera tener compasión hacía la otra parte, ¿Quién se había creído? ¿Qué hacía ahí? Su rostro no le sonaba para nada y aquél vestido era de lo más sencillo ¿Era enserio? Pudo haberse esforzado más, estaban en un evento en que se estaban reuniendo celebridades con relación al entorno de la moda. Eso provoco aún más curiosidad y procedió a seguirla descaradamente hasta la sección de vinos. —¿Y siempre eres así de agradable con los desconocidos?— Le comento de manera seca, parecía que se estaba burlando, después de todo si no fuera por él, ella no sólo se encontraría en esa bochornosa situación, sino también en apuros de otro tipo ya que al parecer ella no era alguien "importante". —Quizá esto te parezca un tanto atrevido— Se río un poco luego de escuchar su propia oración —...O no, no después de aquél mini escándalo tuyo, pero debo decir que no me pareces familiar, ¿Eres acaso una de esas personas que acaban de conseguir el éxito?— Cuestionaba mientras se servía un poco del vino del cual la señorita había querido llegar desde el principio, ni siquiera estaba muy seguro de por qué estaba realizando tal acción y aún más sabiendo de la mala condición que tenía para aguantar las bebidas alcohólicas, quizá lo hacía por inercia, o quizá era porque el ambiente se veía mejor con tal escena, sea lo que fuera no le iba a hacer daño tomar una copa, ¿O sí?

Ya habiendo una cantidad considerable de personas reunidas y como era costumbre, se daría un evento dadas las primeras horas, por algún momento lo había olvidado hasta que un chico de cabellos terracota llegó casi corriendo hacía donde estaba el pelimorado ya dándole un trago a una de sus bebidas. —¡Señor Shuu!— menciono alegre el chico que se veía algo agotado —Lo he buscado por todos lados y al fin lo encuentro, debe venir conmigo. No me diga que ya olvido la inauguración.— ¡Y sí que lo había olvidado! Pero no era nada de lo que alarmarse —Calmato, iré en cinco segundos— Algo desconforme el ajeno se alejo con la misma rapidez en la que había llegado, era un chico bastante activo y agradable, suponía.—Me ha encantado conversar contigo— Parecía estarse despidiendo, pero claro que no podía dejar que tal señorita y de tan dudosa procedencia fuera por ahí vestida de tal manera arruinando la perfección de tal sagrada celebración. Fue así que de un momento a otro él fingió como si se hubiera tropezado, sin caer al suelo, obviamente. El movimiento fue lo suficiente brusco como para que el liquido manchara el vestido de su acompañante. —¡Qué tonto he sido!— Aunque eso podría ser tomado como una disculpa, realmente no hizo nada para remediarlo más que aquellas palabras de consuelo —Pero tienes mucha suerte, esté vino tiene el color preciso para que no te sientas excluida, marsala. El color de moda en esté 2015— Ya satisfecho se dio media vuelta, y aunque parecía dispuesto a retirarse dijo unas cuantas palabras antes —Más vale que me sigas si quieres cambiar esa cosa horrible que traes puesta—.
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Re: You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

Mensaje por Akira Mado el Miér Mayo 27, 2015 8:00 am

Estaba sumamente avergonzada, su forma de actuar sólo había dado una imagen incivilizada de ella misma y se había expuesto de sobremanera a un montón de personas, ¿gritar de esa manera a un hombre que simplemente estaba hablando? ¿Qué rayos le sucedía? Esa actitud era sumamente impropia de ella y claramente le echaría la culpa a su irracional malhumor, y aún así no tendría la decencia de disculparse ni mucho menos, mantendría intacto su orgullo pase lo que pase; en cambio decidió entregarle un leve asentimiento con la cabeza cuando le concedió el paso y con eso también demostraba agradecimiento por evitar que la situación se fuera a más. Y pensando que todo había acabado se movió automáticamente al lugar planeado desde un principio, llegando al mesón y alzando una copa que movió en un rítmico vaivén antes de llevarlo a su labios dando una sutil probada y comprobar que realmente era un vino que jamás había tenido la oportunidad de probar; sin embargo la voz del que había pensado dejó atrás interrumpió el pequeño deleite y se vio obligada a alejar la copa de su boca para responder.

No creo que eso sea algo que tenga mucha relevancia, ¿no crees? –objetó cortante como si con eso intentara evitar cualquier otro tipo de diálogo y se pudiera deshacer del tipo por fin, y de todas formas se mantuvo allí escuchando, más por cortesía que por interés y es que de cierta manera sentía que se lo debía y escuchando su palabrerío podría saldar su cuenta. –No, lo siento, no pertenezco a este círculo de personas, sólo soy seguridad. –la pregunta la había descolocado un poco, era imposible que alguien se confundiera y pensara que ella era una persona que “comenzaba a ser conocida”, comparada con las gente allí carecía de eso que llamaban clase o carisma para estar entre esa elite, y ni mencionar el dinero, ¿acaso había visto como estaba vestida? Su vestido no valía ni la mitad de las ropas que allí se mostraban. La imperiosa necesidad por preguntar qué lo había hecho pensar tal cosa estaba latente, y lo habría preguntado de no ser por la interrupción. El nombre del excéntrico hombre era Shuu, mas no lo conocía, nunca lo había visto y si no fuera por que debía trabajar allí quizá ni siquiera sabría quien era, principalmente porque la farándula de los ricos nunca le había interesado y nunca lo hará. –Igualm… –y allí quedó su habla, pues el vino que antes residía en una fina copa ajena ahora se encontraba cómodamente esparcido por todo su vestido. El movimiento fue hecho a propósito, hasta demasiado forzado si se puede decir, se había dado cuenta de ello con facilidad. Maldito bastardo… Lo pensó y si fuera otra ocasión lo dejaría salir sin ningún problema, sin embargo ya había causado desastres y no quería que haya más problemas. ¿Marsala siquiera era un color? ¿De qué hablaba?Espera, ¿vas a dejarme aquí sin más? –vociferó antes de que el ajeno se diera vuelta y le indicase que la siguiera.

El rencor con el que lo veía era inigualable y la idea de tirar el contenido de su copa sobre el fino traje era tentadora, pero no era tonta, él tenía razón, debía cambiarse de vestido aunque eso fuera algo relevante en el momento. Lo siguió a paso apresurado, pasando por el piso de madera perfectamente puesto en la arena y dirigiéndose al hotel. – ¿No es que tenías que dar un discurso o algo parecido? –interrogó curiosa, con una pizca de preocupación en la voz. No quería ser ella luego la causante de que un regaño por parte del personal que organizaba la fiesta de allá abajo ni mucho menos, ella simplemente quería tomar un poco de vino y dejar que las horas pasen para que finalmente su trabajo finalice y pueda disfrutar del día extra que aún tenía. – ¿A dónde me llevarás? –volvió a preguntar, no obstante lo seguía de todas formas. Pasaron el hall de la recepción, donde las personas los miraban curiosos y algunas risas se escapan de los labios de los que poco sabían disimular. Subieron al ascensor y subieron hasta el piso en el que el hombre a su lado residía. Poco era decir que una vez que entró en la habitación se quedó impresionada, nunca había tantos lujos, incluso la habitación en la que ella se hospedaba era mucho más pequeña y menos refinada que aquella, ¡aunque estuvieran en el mismo hotel! –Y bien, ¿qué es lo que piensas darme? No tendrá un color raro como “marsela” o algo como eso. –no tenía ni idea si lo había pronunciado bien, el color nunca lo había escuchado, tampoco tenía conocimiento de a qué color se acercaba. –Más te vale que no sea algo más feo que lo que tengo puesto. –se permitió bromear, ante el malhumor y la situación. Debía poner algo de ligereza al ambiente y qué mejor con una broma tonta y poco pensada.
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Re: You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

Mensaje por Shuu Tsukiyama el Sáb Jul 04, 2015 7:39 am

La rubia le estaba siguiendo como él había indicado, en realidad no tenía de otra ¿No es así? Ya había dicho que no era nadie especial así que conseguir solucionar el problema de su vestimenta debería ser relativamente sencillo habiendo tanta ropa dedicada a la presentación, pero ¿Quién se la daría? ¿No sería algo irónico que seguridad le robe a quién está protegiendo? Después de todo tampoco era una de las modelos… « ¡Modelos! » No sólo fue el pensamiento que impactó en su cabeza como un rayo, sino también aquél comentario de falsa preocupación por parte de su… ¿Víctima? ¿Qué no él lo era en un principio? Había sido una pequeña venganza pero por la forma en la que le había observado suponía que quizá ella quería vengarse por la venganza del pelimorado. « Es como estar dando vueltas en círculos,... Pero más importante es cómo se me puede olvidar dos veces seguidas en tan poco tiempo lo del evento, sí que estoy distraído » —Sí, sí, al parecer tengo que dar un discurso o “algo parecido”— Comentó sus mismas palabras a modo de respuesta, ciertamente parecía que seguía jugando con ella.

Al llegar le había resultado algo extraño llevar a su habitación a una mujer que no tuviera relación alguna con aquél mundo del que venía o que fuera de la limpieza por lo menos, ¿Sería demasiado cínico darle un uniforme de maid? Se dirigió sin prisa al gran armario que poseía, quizá debía ser algo extraño para su invitada que un hombre tuviera ropa de mujer guardada —Es verdad, sientente libre de tomar asiento— En cuanto comenzó a revisar la ropa habían tantas cosas pero muchas de ellas no eran de su talla, o al menos era lo que asumió luego de haber caminado junto ella y echarle descaradamente un vistazo nuevamente. —Descuida, no te daré ese color… No tengo con ese color de tu talla de todos modos..— Finalizó esa última oración bajando su tono para que no le escuchará pero seguido salió con algo increíble, no se esperaba que la rubia fuera la clase de persona que hacían bromas y mucho menos en situaciones estresantes como lo debía ser ésta.

—No… No… No…— Negaba y negaba sin importarle realmente si lo había hecho en voz alta o no, la frustración de no encontrar lo que quería no era buena hasta que dio con un vestido que llamó su atención, no estaba seguro puesto que era bastante largo, pero no podía permitirse gastar su tiempo en un asunto tan trivial. —Esto— Regresó sosteniéndolo con ambas manos para luego extenderlo enfrente de la chica, lo mostró como si estuviera intentando vendérselo —Claro que no puedes usarlo solo y ya…. Sostenlo— Lo dejó caer en las manos ajenas en cuanto lo creyó asegurado y rápidamente se dirigió a por lo que serían los accesorios que le acompañarán —Asumo que habrás escuchado mi nombre, pero aún así lo rectificare; me llamo Shuu Tsukiyama… Ya con mi presentación concluida quiero saber ¿Cuál es el nombre de la señorita de seguridad?— Regresó hacia donde ella y le dio los accesorios que hacían juego con el nuevo guardarropa que vestiría. —¿Y bien? ¿O qué acaso prefieres seguir usando esa prenda manchada?— No le estaba dando importancia a que quizá y muy lógicamente ella necesitaría que él se marchara para cambiarse, estaba acostumbrado cuando pasaba en las pasarelas que veía a las modelos cambiarse en frente del staff tras bastidores como si hubieran olvidado lo que era la vergüenza, tampoco es como que le interesara demasiado los cuerpos en el ámbito sexual, todo esto hizo que tomara un rato para decir algo que estaba de sobra, o quizá no, después de todo esa era su habitación —Saldré un rato, avisa cuando ya estés lista, debemos de irnos pronto— Por supuesto que también se consideraba a sí mismo como un caballero, aún aquel desliz no había sido lo suficiente como para ser hostil con ella.

Mientras esperaba dándole la espalda a la puerta como si estuviese cuidando que nadie entrara, casi parecía que hubieran cambiado los roles, aunque era un tanto divertido que aquella mujer fuera de seguridad. Claro, no parecía como aquellas a las que necesitan ser constantemente protegidas o que todos sus actos son femeninos, no, pero definitivamente tenía una gran boca, aquella insensatez no se le hubiera ocurrido a alguien con una personalidad débil, incluso aún estando enojada en un evento apostaría que encontraría la forma de calmarse de ser el caso. —Y dime, ¿Por qué seguridad? No dudo que puedas darme una paliza aún con tu pequeño cuerpo, pero aún así...— “Darle una paliza” ¿Eh?, ¿Ahora intentaba ser agradable? Realmente aún con su imponente estatura quizá por su manera de vestir no se esperaría que fuera del tipo que supiera alguna que otro movimiento de combate, claro que tampoco los demás no se esperaban que pudiera comer personas, definitivamente las apariencias engañan y si ella era una oficial sería mejor no hacer algún comentario de ese tipo con ella ni ahora y quizá en ningún momento. —¿Todo listo?— Se alejó cuando sintió la puerta abrirse y le observó ya cambiada, podía apreciarse más su existencia con esa ropa que con lo que traía hace rato. —¡Magnifica! Ya no nos queda más que hacer por aquí, deja tu otra prenda en el depósito para la ropa sucia, ya vendrán y se harán cargo de eso— Mencionó despreocupado y despego un poco su brazo del cuerpo para que se pudiera tomar de allí, no le molestaba si no lo hacía, de ambas formas así se daría cuenta un poco más de su personalidad. —Bueno, ahora no queda más que ir a mi “discurso” ¿No es así? Seguramente todos estarán esperando… Pero, ¿No lo sabes? No llegaré tarde, simplemente los demás llegaron muy temprano— Un comentario bastante descarado aún cuando a él le encantaba tener las cosas perfectas, pero si ya se estaba escapando desde un inicio y olvidándolo en cada momento quizá realmente no era algo que merecía tanta importancia de su parte, sin mencionar que ya había recibido muchos mensajes a su celular de parte del chico de hace un rato. Definitivamente le invitaría algún día por el favor que le habría hecho en esos momentos, que seguro se las habría ingeniado para mantener todo en paz.


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Re: You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

Mensaje por Akira Mado el Miér Ago 05, 2015 9:08 am

Quizá ella no se había calmado en su totalidad, quizá la idea torpe de haber soltado una broma así sin más no había sido una de sus brillantes ideas y quizá debía hacerle caso al recién conocido hombre y sentarse en alguna de las lujosas sillas que estabas puestas en la habitación para la comodidad. Comenzó a pensar que realmente debería estar agradecida con el hombre, más que mirarlo con desdén, puesto que los problemas hubieran sido mayores si la aparente amabilidad del ajeno no hubiese hecho aparición. Era mejor eliminar cualquier pensamiento referente a “qué hubiera pasado” y que se centrara ahora en esperar por que le entregaran un vestido y cambiar el suyo manchado con vino. —Gracias. —respondió brevemente, sentándose en el asiento más cercano al armario donde el hombre veía la distinta variedad de prendas, en busca por una que encajara con ella; ya tendría tiempo en soledad luego para recriminarse aún más los fallos estúpidos que había cometido.

Se limitó a callarse, a escuchar los diálogos que el pelimorado parecía tener con él mismo. Verdaderamente prestaba poca atención a lo que estaba escogiendo. No era como si tuviera una fe ciega en que él escogería lo mejor de lo mejor de la fiesta, después de todo sólo era un cambio de ropa, y por eso mismo le interesaba bastante poco qué sería lo que escogiera, más allá de su broma sin gracia. El hombre al que respondía por el nombre de Shuu volvió con ella, entregándole un vestido largo de colores térreos combinado con un celeste claro. A primera vista el vestido le había encantado, parecía bastante delicado a sus ojos poco refinados, y a pesar de que consideró el largo lo dejó pasar: no era un tema relevante. —¿Accesorios? ¿No crees que es algo innecesario? —pero hizo caso omiso, al poco tiempo tenía en sus manos –además del vestido– los zapatos, collares y pendientes que se acoplaban a la perfección entre sí. —Es un gusto, Tsukiyama. Me llamo Akira, Akira Mado. —esperó allí en su lugar, entregándole una mirada al hombre con algo de suspicacia: sus ojos claramente tenían la duda de si él se quedaría allí observándola. Si bien era cierto que ella era poco femenina y la mayoría de su vida la había pasado con un hombre a su lado ella era una señorita después de todo. El hecho de que sus compañeros eran casi todos hombres también era bastante cierto, mas ella no era el tipo de personas que acostumbraba a perder la vergüenza con su propio cuerpo.

Carraspeó cuando finalmente Tsukiyama pareció entender y una vez que él se encontraba fuera de la habitación procedió a dejar las prendas y accesorios de su mano en un lugar seguro mientras se desvestía. E incluso sabiendo que nadie entraría de sopetón a la habitación mientras se cambiaba y el piso era demasiado alto como para que alguien pudiera verla por la ventana ella seguía estando un poco cohibida. Rió ante el comentario del ajeno, sí, ella era pequeña, pero como lo había dicho él mismo aún podía hacer cosas con ese pequeño y delicado cuerpo que tenía. —No soy realmente de seguridad, soy una investigadora de policía, sólo hago el "favor" por ordenes de superiores. —aclaró con parsimonia, se le estaba dificultando ponerse el vestido más de lo que esperaba, no quería arruinar el soso peinado que tenía. —No hay una razón especial, mis padres también lo eran y seguí su camino. —y era cierto, no había más razón que esa, a pesar de que no sonaba muy interesante. Se vistió con velocidad, dejando su vestido manchado encima de la silla en la que anteriormente estaba sentada junto con sus zapatos y luego de verse al espejo comprobando que no había tenido un mal peinado, salió.

Todo listo. —ratificó con un pequeño asentimiento de cabeza. —Ah, gracias. —sonrió levemente antes de auto-inspeccionarse ella misma. Realmente no se veía como alguien especial, aunque ahora ya no desencajaría mucho con el demás tumulto de personas que se encontraban aún en la playa. De repente, la idea de que podrían haberla requerido para algo sin mucha importancia como solía pasar y ella no estuviera se hizo bastante verosímil. Debería intentar desde ya que lo que realmente había pasado no se escuche como una excusa a los oídos de sus compañeros. Observó, entonces, como el pelimorado ofrecía su brazo. Dudó, pero finalmente lo tomó y emprendieron de vuelta su camino. Soltó una leve carcajada otra vez —: ¿No esa la excusa que usan los reyes y reinas? —no tenía mucho que decir, no le recriminaría que la puntualidad era algo sagrado y que cuando no se cumplía era una falta de respeto: si desde un principio ella no hubiera sido tan impulsiva nada hubiera pasado. — ¿De qué se supone que es el discurso? No estoy muy familiarizada con este evento, pero, ¿acaso se trata de algo de moda? —interrogó, algo curiosa de saber qué tan importante era el evento al que ella debía proteger de cualquier percance. Volvieron a hacer la misma rutina: bajar por el ascensor, pasar por el vestíbulo y esta vez sin risas mal disimuladas. Quedaba un poco de tramo para llegar de nuevo a la playa, pero ella tenía una duda —: Espera, ¿no importa si nos ven llegar juntos? Es decir, no entiendo mucho de esto, sin embargo, aún sigo siendo la mujer de seguridad, y tú perteneces a ese círculo de personas prejuiciosas. —tal vez sonaba como un insulto imperceptible, lo cierto era que hablaba sin darse cuenta de que Tsukiyama pertenecía al mismo status quo. —¿Estará bien si llegamos de esta forma? —.
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Re: You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

Mensaje por Shuu Tsukiyama el Jue Oct 01, 2015 12:05 pm

“Algo innecesario” comentó hacía la idea de los accesorios, había causado que el modelo moviera su cabeza en negación de manera pausada, bien su expresión era como si le hubiese dado una mini jaqueca. Ella parecía estar en el lugar incorrecto y haberse topado con la persona menos deseada, por lo menos sabiendo en el ambiente en que se estaban moviendo, en otro lugar pudo haber sido más armonioso su encuentro, pero eso no fue y no era necesario mortificarse creando escenarios que ya jamás ocurrirían. —¿Investigadora de policía? Eso suena bastante interesante —Y vaya que sí, la persona que se encontraba tranquilamente cambiandose de ropa en su habitación no era una simple guardia de seguridad, sería un problema si se pusiera a hurgar entre sus cosas « Keep calm and be the most harmless person ». No había de qué preocuparse, no es como si tuviera un cadáver hecho trozos dentro de una maleta oculto en alguna parte de sus aposentos, ¡¿Verdad?! Pues claro que no, no todas las partes del cuerpo de un humano valen la pena y no sirve de nada si se va a estar pudriendo, en un lugar tan concurrido como en el que estaba no podría hacer nada. —¿Es algo así como una tradición familiar pasada de generación a generación? —Una bufa cortada fue la que esbozó —Creo que eso es algo desalmado seguir sus pasos si no es tu verdadera pasión, quién sabe, aún podrías estar a tiempo para cambiarlo de yo estar en lo correcto —La confianza en su forma de hablar era indiscutible, era gracioso porque sonaban como palabras de aliento, pero si decidía hacerlo o no, no era de su incumbencia.

Su acompañante salió de la habitación e inmediatamente sus ojos se abrieron en sorpresa, —Bellissima! —Extasiado de que con otros atuendos todos (o casi todos) podían lucir tan “chic” « “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda” ¿Existía un dicho así? Debes estar de suerte, tú, pequeña investigadora impaciente, para suerte tuya esa no es tu situación » Pensaba sin descuidar su expresión apacible. —¡Ah! ¿Pero qué dices? Me duelen tus palabras, esa no es para nada una excusa… Es una realidad —Su inicio fue quejumbroso para terminar tan resuelto, como si aquello fuera una verdad absoluta. La rubia disparó sus dudas, de hecho, ya se había tardado siendo que para ser contratada a laborar no parecía saber nada en sí de en lo que estaba trabajando, ¿Ocurriría lo mismo si fuera algo ilegal? Probablemente no, pero esto podría serlo y ella no tener la más remota idea —Veo que no hiciste tu tarea… —Le recrimino de manera sutil, pero en lugar de dejarlo así, decidió dar una respuesta vaga, de todos modos terminaría por estar allí —Sí, sí, trata sobre algo de “la moda” —Ciertamente no podría dar un discurso illuminati aún si quisiera, considerando que la seguridad no estaba “corrompida”, eso podría solucionarse, pero no era ese el punto.

Si no eran nervios lo que estaba presentando la mujer a la que escoltaba, entonces estaba bastante perdido, quizá era normal tenerlos cuando ella no venía precisamente a divertirse, pero hey, en lo que respectaba, el Gourmet también estaba trabajando y aún así la situación no era similar —Señorita Mado, todo ese estrés suyo no es bueno para su salud —”Personas prejuiciosas”, no podía negarlo, la gente con las que conversaba hace un rato y las pláticas que tenían eran siempre de negocios, era comparable a una de esas fiestas elegantes, no le molestaba aquello, de ser así lo hubiera dejado hace mucho, simplemente a veces podía aburrirle bastante y era más entretenido conocer al otro lado de la sociedad, como ella, parecía ser una persona simple, él al ser alguien excéntrico hasta la médula aquello le hacía mucho contraste, sí, era agradable hasta que terminará su interés, lo que solía pasar de manera fugaz. —No debería angustiarse tanto, mientras se encuentre al lado mío usted estará a salvo —Bien podría ser un arma de doble filo tenerlo tan cercas —Así que eche a un lado esos pensamientos pecaminosos de lado y disfrute de la suerte que ha tenido —Ahora le llamaba así al “incidente” de arruinar sus prendas.

Todo el mundo se encontraba sentado en sillas, frente a ellos estaba el piso de madera que se encontraba como podía esperarse, unos centímetro más arriba de la arena, tal cual un escenario para que el locutor pudiera explayarse como era debido, sin mencionar que había una pasarela que dividía a la multitud. Al ser de noche, habían luces colocadas estratégicamente en el suelo de la pasarela y algunas otras por encima del escenario principal. Todos se extasiaron cuando por fin había realizado su aparición el pelimorado, estando consigo al lado suya la rubia que ya parecía pertenecer al evento. —¡Damas & caballeros! Sé que han esperado impacientemente para dar de manera oficial inicio este evento del buen gusto… —Sus palabras fueron tal como había avispado su acompañante, sobre moda: marcas, modelos, diseñadores, colores, estampados y alguna que otras palabras de esa índole fueron las que salían de los labios del anfitrión. —Y para abrir esto como es debido, les presento uno de las prendas veraniegas que aún no han salido en tiendas. —Se alejó de la rubia unos cuantos pasos para que todas las miradas se enfocaran en ella, las facciones de confusión se hicieron notar por unos instantes debido que nadie parecía conocerla aún si fuera una nueva modelo, pero luego de unos segundos aplaudieron, después de todo había sido Tsukiyama quien le había exhibido como un producto. Quizá era una mala costumbre suya hacer eso, pero no la dejó allí sin más, podría arruinarlo, no era algo que había preparado como para dejar que desfilara y cayera, así que simplemente hizo una seña al asistente que controlaba los efectos de luz y sonido, para así aprovechar que el enfoque iba a alguien más y retirarse; tomándola a ella por la cintura fue tras bastidores. La gente lo vio como algo normal sin hacerse más preguntas cuando vieron que todo prosiguió de manera normal, pero quizá los supervisores de Akira al verla tan festiva allí arriba le reñirían, claro, si se alejaba de él, ¿Había dado su palabra no es así? —Fantástico, Akira. Lo tomaste muy bien para creo ser tu primera vez —Era un sinvergüenza, ya quedaba claro.
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Re: You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

Mensaje por Akira Mado el Miér Dic 02, 2015 4:22 am

Si bien era cierto que ella era investigadora al igual que sus padres no significaba que era “una tradición de familia”. Akira tenía sus buenas razones, al principio era sólo por su madre, debía apoyar a su padres en la búsqueda del maldito que la había asesinado a sangre fría y la única forma en la que era útil era convirtiéndose en investigadora de policía. Y luego llegó el caso de su padre para afirmar que realmente estaba en el camino correcto: la igual que su madre la muerte de su padre fue totalmente misteriosa y no estaba segura si fue a manos de la misma persona o no, y por eso se empeñaba mucho más en su trabajo antes que cualquier otro. Aquello, el tener un propósito de esa magnitud, no era nada malo, ¿no es así? Y no cambiaría eso por nada, porque le apasionaba, era algo en lo que era buena: investigar detalles que otros no captaban con facilidad y tener el poder de apresar a las personas injustas. —No es precisamente una tradición, el trabajo me gusta y me ayuda asuntos pendientes. —explicó vagamente, no daría más información de la necesaria, no había una razón especial, así era ella. —Le agradezco el consejo, pero creo que prefiero seguir siendo investigadora de policía. —explicó de forma amable, sin ánimos de menospreciar las “buenas intenciones” que tenía el hombre de cabellos excéntricamente morados.

Tras salir de la habitación recibió un par de halagos que ella seguía sin creérselos, sino más bien como una muestra de amabilidad, sin embargo comenzó a desesperarse, ideas de hechos que podían haber llegado a suceder y que pudieron perjudicarla comenzaron a llegar a su mente y tenía el mal presentimiento de que seguro habían sucedido, no obstante debía ir al paso del hombre, quien se supone había llegado al horario justo. Soltó una pequeña risita y negó con la cabeza, en definitiva aquello era una excusa, pero no tenía ánimos de contrarrestar al pelimorado, puesto que volvería a repetir, si no fuera por el manchón en su ropa esto ni siquiera hubiera sido necesario. Pero no tenía de qué quejarse, ya se encontraban en camino de nuevo hacia el evento de alguna cosa en particular que no tenía idea. ¿De qué trataba? Se sintió como una pequeña niña en la escuela regañada por un maestro, pero eso no importaba mucho, su compañero temporal le había dicho que “algo de moda” afirmando sus dudas, y aun así su respuesta vaga le hizo dudar.

Se encontraba un poco nerviosa de que la vean llegar al evento con él, sí, porque en cuanto a ella no estaba en ese lugar para andar a sus anchas disfrutando del discurso y de lo que sea que se llevaría a cabo, ella estaba allí con el propósito de proteger el lugar y a las personas por que algo malo llegaba a suceder y sin embargo ahora mismo estaba haciendo todo lo contrario, sus jefes no se encontraban en el lugar, por suerte, pero ¿y si sus compañeros avisaban de la incompetencia de Akira? Ya había sufrido por el percance de la tienda de tatuajes, siendo ella la que dio la cara por todos sus compañeros imbéciles y no quería que volviera a suceder en esta ocasión, la estaba pasando tan bien que no podía tener un final trágico. Él decía que el entrés le haría mal, pero estaba acostumbrada a eso. —Tener que lidiar con investigaciones no es precisamente algo relajante, señor Tsukiyama, puedo lidiar con esto. —explicó de forma innecesario, sólo por el simple placer de hacerle saber que ella podía. —Si está seguro de eso, entonces voy a creerle. —por supuesto que se encontraría a salvo a su lado, pero ¿y luego? No tendría a Tsukiyama para explicarle a sus jefes que todo había sido un accidente.

Pronto llegaron al escenario donde las personas los esperaban, o mejor dicho, lo esperaban a él. Cuando hizo acto de presencia se escucharon los bitores en forma de aplausos dándole la bienvenida al encargado de todo el evento. Observando bien la escena, podía darse cuenta de que en verdad tendría lugar allí un desfile de modas, había una pasarela y las luces la alumbraban, como si pasaran por allí personas importantes. Frente a ella y a los costados estaban las personas expectantes por el discurso que daría el hombre a su lado, porque sí, ella también subió al escenario. Nerviosa y callada escuchó como él presentaba el evento y una prenda de verano exclusiva y al principio vio hacia los costados para ver de qué prenda hablaba él. ¿Y por qué todos la miraban? ¿Y por qué Tsukiyama la apuntaba? Oh, sí, al parecer el vestido que estaba usando era el tan esperado atuendo que abriría la pasarela. Si antes estaba nerviosa ahora podía morir de un ataque, no sabía qué hacer y optó por poner su mejor sonrisa y quedarse allí para que todos admiraran al vestido, no a ella. No pasó mucho tiempo hasta que sintió que la alejaban del lugar tomándola de la cintura y pronto estuvieron tras bambalinas. — ¡¿Tomarlo muy bien?! ¡Casi muero del pánico allí afuera! —no gritaba, pero su voz era mucho más alta que antes, las modelas la miraban extrañadas: ella no pertenecía allí y les llamaba la atención.  

¿Qué fue eso Tsukiyama? ¡Quería pasar desapercibida! Y yo ni siquiera soy una modelo. —sus palabras eran de reclamo pero se encontraba mucho más calma que antes. Ahora podía respirar con tranquilidad. — ¿Por qué no me avisaste que éste vestido era uno exclusivo…?  ¡Y que sería la entrada! Otra persona debería haberlo usado. —bombardeó de preguntas al pobre pelimorado, y estaba segura de que él lo había hecho apropósito y aunque no había sido nada muy grave había estado muy nerviosa.
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Re: You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

Mensaje por Shuu Tsukiyama el Miér Dic 23, 2015 3:51 pm

Utilizar a la rubia como la modelo para presentar la prenda había sido riesgoso pero al final podría darse por buen servido, ¿quién imaginaría que iba a ser un civil y no una profesional? ¡Y aún más! Era de las mismas personas que debían de estar cuidando de todos. Se moría de ganas por contar aquello, pero creía que ya tenía suficiente con el hecho de que sus compañeros pudieron haberla reconocido como para echar más leña al fuego. Definitivamente había tomado una buena decisión, pero ahora se encontraba con los reclamos y dudas existenciales de la otra que al parecer era su deber resolver. —¡Pero no moriste! —Comentó inmediatamente al momento en que terminó con sus primeras líneas, que retomo a más preguntas y lo que parecía ser inseguridad. Tenía un punto, estaba rodeada de modelos, incluido la propia persona que le metió en todo aquello. —Mmh, tienes razón, demasiada razón… —Tocó su barbilla, dando una apariencia de que se estuviera pensando las cosas, pero la sonrisa no ayudaba mucho a avalar aquella teoría, aún cuando sus cejas mostraban mortificación. —Porque, vamos, ni siquiera en cuanto llegaste te destacabas en algo, ¿qué tendrías tú de bueno como para suplantar y hacer mejor el puesto que correspondía a alguien preparado? —Todas aquellas palabras eran crudas, pero el tono que estaba usando era sarcasmo, por supuesto que no se detuvo y lo dejó allí, al final de cuentas, también estaba de la cordura del pelimorado al ponerla allí y eso no era perdonable. —¡Claro! Deberíamos remediarlo… Pero, ¿sabes qué? Resulta que no traje conmigo mi máquina del tiempo. Tendrás que vivir con el recuerdo de que fuiste tú y lo hiciste bien. —Le dedicó una sonrisa como si ella se tratará de un infante, casi parecía que le iba a dar dos palmaditas de apoyo.

El deber de tener que abrir el evento ya estaba saldado y por ahora estaría libre un rato, ¿qué quedaba por hacer? Lo lógico, disfrutar de la fiesta. —¿Te parecería si salimos de aquí? —La pregunta resultaba incluso insultante, o al menos era comprensible si le parecía de esa manera, después de todo sólo habían llegado a ese punto por el Gourmet, más si se quedaban allí estáticos estarían molestando a todo el equipo que aún debía de continuar con el show, ¡era una locura! gente desvistiendose y volviéndose a vestir en un flash y los encargados de su imagen yendo de un lado a otro para atenderlos. —Supongo que ya has visto muchos desnudos por hoy… —Lo decía porque literalmente en esa parte en específico los habían, más su comentario sonó con un poco de duda puesto que estaban en la playa, no era tan descabellado el factor.

Por fin, volvían a estar afuera de aquello, la gente estaba concentrada en donde se estaba presentando la pasarela mientras que ellos todavía estaban lo suficientemente alejados como para no sentir mucho la conmoción de lo que estaba pasando. —Es verdad, tengo una pregunta que hacerte, si no te molesta, ¿por qué no traías un uniforme puesto? —Entre las posibilidades encontraba que sería para que pasaran por más invitados y si alguien causaba alboroto que no se esperaban quién les atrapó, pero, aún así destacaban bastante comparados con los invitados reales. Al menos los que estaban en el medio podían, debían de saber reconocer que lo que usaban o le faltaba algo, o no estaba al día, y un largo etcétera. —Si fuera alguien a atentar contra uno de nosotros, supongo que algo sabrá del tema y se vendrá preparado por su propio bien. —Dijo analizando desde el punto del “villano” y cómo no, si él podría algunas veces ser considerado uno. Eso le recordaba lo hilarante que era se estuviese llevando aparentemente bien con una persona que podría intentar arrestarlo algún día y quedar muy frustrada por el resultado. El sujeto tenía sus contactos y el dinero le sobraba como para estar alimentando la chimenea, la justicia no podía hacer mucho si el caso llegara a darse.

Siguió avanzando mientras escuchaba sus respuestas hasta llegar de nueva cuenta a donde había iniciado todo, la parte en la que estaba localizada el vino. Seguro la otra notaría sus intenciones, por lo que al terminar ella de hablar hizo el comentario que "comprobaba su inocencia”. —Descuida, está vez el vino no se me derramará por error. —Le guiñó un ojo, como si la situación bochornosa de la cual había sido víctima fuera ahora alguna clase de plan entre ambos para que ella se saltará el aburrido trabajo de estar vigilando personas toda la noche. Claro que era muy temprano para que las cosas se calmaran de una vez por todas, ya que llegó uno de las personas que laboraba con Akira a reclamar qué era lo que había visto a lo lejos. Ella divirtiéndose; pasándosela bien con un niño bonito, vistiendo ropas nuevas, ¡exhibiéndose en plena pasarela! Y para colmo, estaba como si nada a punto de beber vino con el susodicho. Un montón de regaños fueron aventados con agresividad. —¿Niño bonito? Espero que estés consciente para quién estás trabajando en estos momentos. —Le estaba retando por completo, como le llamó no le molestaba, era la manera despectiva en que lo dijo que le hizo sentir la necesidad de ponerlo en su lugar. —¿Y por ella? Tienes razón en algo, ella sigue conmigo. —Paso uno de sus brazos alrededor de la rubia, como si la estuviera reclamando. —Y tal como lo veo, yo soy una de las personas a las que deben de proteger, ¿no es así? No está incumpliendo con su deber. —El sujeto por supuesto que no estaba nada complacido escuchando como le incitaban.
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Re: You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

Mensaje por Akira Mado el Lun Ene 04, 2016 6:39 pm

Podía sentir las manos prácticamente temblándole insistentemente por los nervios; habían sido un par de minutos en los que realmente no había más que quedarse parada luciendo el vestido de nueva temporada de una forma demasiado pobre, y es que ella no era más que una simple investigadora de policía, ella se encargaba de rastrear a las basuras de la sociedad, no de vestir lujosas telas en una pasarela. Su primera reacción fue exaltarse con cierta moderación, porque a pesar de que estaba con los nervios de punta ella aún tenía la consideración de no hacer un espectáculo más del que había hecho quizá una hora atrás y segundos antes. Tenía que dale la razón al hombre, ella no había muerto, el hecho era demasiado simple y sin importancia, no era más que presentarse frente a desconocidos, y lamentablemente no existía ninguna máquina que pudiera llevarla al pasado y eliminar todo lo ocurrido, ciertamente tenía que vivir con ese recuerdo, que, en un futuro, la hará reír, pero que ahora, en el momento, le frustra un poco—. ¡Exacto! No tengo nada realmente especial, ¿cómo podría presentarme como una modelo? ¡Me quedé parada allí haciendo nada! ¡Esto es… frustrante! —dejó salir un suspiro desde el centro de su pecho. Llevó la mano hasta su frente para secar el sudor frío que le recorría en toda su extensión, y entonces, lo dejó pasar: no tenía sentido mortificarse por algo como eso, lo único que quería era salir de ese lugar lleno de desastre y modelos desnudos, ¿es que no tenían algo de vergüenza? Por supuesto que no, no tenían tiempo para pensar en eso, pero ella sí, y no le agradaba la sensación de pasearse entre cuerpos sin ropas—. Sí, por favor, se lo agradecería mucho —le entregó una sonrisa débil, como diciéndole gracias por la consideración.

Ya fuera del lugar se sentía mucho más tranquila, más relajada, no había personas desnudas ni pasarelas, tampoco ninguna exageración de miradas sobre ella, lo único que quedaba era la nueva pregunta de Tsukiyama—. No tengo un “uniforme” —dio una explicación rápida, con unas comillas en sus dedos, antes de seguir con su razonamiento mucho más extenso—. Soy una investigadora, los uniformes no son necesarios, este trabajo es como algo extra, un castigo quizá, por descuidos anteriores —recordar la incompetencia de sus compañeros y de la suya propia en el robo simple de una tienda le molestaba, pero fue sinceramente efímero—. Acostumbro a usar trajes formales, pero es un capricho, pensé que desencajaría un poco, los demás se visten así para pasar desapercibido —sí, aquella era la razón de los demás, no creía que pasaría mucho en ese lugar, pero ciertamente era mejor no llamar mucho la atención por si tal vez se había infiltrado alguien. Realmente no le importaban cómo estaban vestidos los demás y le traía sin cuidado la mayoría de ellos: nunca prestaban atención a las órdenes de los superiores, eran sencillamente unos imbéciles. Debía darle créditos por el razonamiento bastante acertado, pero de nuevo diría que no creía que algo de tanta magnitud ocurriese, y el hecho de cómo estuvieran vestidos no cambiaría la situación—. Si alguien quiere atacar, atacará de todas formas, sin importable la cantidad de seguridad que haya —explicó—. Estamos aquí más que nada por situaciones menores, que no requerirán mucho esfuerzo —.

Llegaron finalmente al lugar destinado: la mesa donde yacían inertes las copas con los vinos. Lo miró con cierta desconfianza, ya habían tenido un gran problema por esos líquidos antes, se vio obligada a vestir con nuevas ropas que no eran de ella, y hasta por aquello se encontró modelando—. Entonces, ¿lo hará a propósito? —inquirió, con un deje de broma en la voz, negó con la cabeza y entonces dijo —: No hay problema, lo sé, no creo que suceda, este no es un vestido barato y ajeno —dedujo con cierta gracia. Si su vestido se manchaba sólo sería su problema, mientras que este que tenía puesto implicaría un gasto muy grande. Las cosas parecían ir tan bien que era imposible pensar que nada pasaría, y casi como si hubiera llamado a la mala suerte apareció su compañero de trabajo, tirando recriminaciones sin tener ningún cuidado en cuanto a ella, tampoco por Tsukiyama. Quiso hablar, no para quejarse de que le estaba reprochando sus acciones, sino porque se estaba metiendo con el hombre; sin embargo, el pelimorado sabía defenderse sólo—. ¿Y tú quién te crees que eres? Ella está incumpliendo su trabajo tomando bebidas alcohólicas de todas formas, deberías cerrar la boca —bien, era suficiente, las cosas se le escapaban de las manos al ajeno y aquello terminaría demasiado mal, por supuesto, para él—. Disculpa, sé muy bien que estoy incumpliendo con mi trabajo y lo siento pero lo que yo haga no debería ser inconveniente tuyo, y no creo que deberías meterte con Tsukiyama —explicó, con la voz lo más calmada posible, pero bastante irritada por el tono de voz de su compañero—. Él es, ciertamente, tu jefe temporal, así que el que debería irse y cerrar la boca eres tú —con aquello, el hombre se quejó con un bufido sonoro y se fue, alegando en voz baja que las cosas no se quedarían de esa forma y que Akira tendría problemas, como si ella no lo supiera.

Cuando él se fue, se dio cuenta de lo cerca que estaba el hombre con cabello de color excéntrico, y con cierta disimulación de su incomodidad se alejó de él con la intención de quedar cara a cara—. Lo siento por él, no tengo compañeros muy inteligentes… —aunque, en un principio, ella también le había gritado como si fuera cualquier otra persona común. Ignoró el hecho, y dejando la copa de lado,  siguió —: No creo que esto sea bueno, ¿verdad? Quiero decir, que la jefa de la tropa de policías esté tomando vino tan tranquilamente con el anfitrión del evento, el desfile fue un error —terminó, con la voz consternada: sabía que de nuevo tendría problemas y no había pasado ni siquiera tantos meses que ella estaba trabajando en la sucursal de investigaciones de Francia.
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Re: You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

Mensaje por Shuu Tsukiyama el Mar Mar 01, 2016 11:10 am

La explicación de la rubia era muy bonita y todo, pero no capto su atención hasta que mencionó que era alguna clase de castigo asistir a un evento de tal calumnia, ¿no estaba de broma? Si hasta había entrado allí gratis, obtuvo un conjunto de ropa hermoso, desfiló en algo que no debía, casi obtuvo vino y finalmente pero no menos importante, era él quien le estaba haciendo todo ese recorrido V.I.P que cualquier mortal debería soñar con obtener, sin embargo en lugar de replicar cualquier cosa se sonrió por la actitud y desplantes de honestidad que estaba teniendo—. Al menos puedo decir que comparto tu gusto por vestir de manera formal, ahora no es precisamente mi mejor momento debido al clima que me impide traer uno de mis traes habituales, pero creo que aún defiendo mi punto —por supuesto que lo hacía, incluso estaba a cargo de algo como en lo que estaban metidos en esos momentos, era… ¿Cómo ponerlo en palabras bonitas? ¿ser modesto? En realidad sólo era vanagloriarse de otra forma. Sin esperar el comentario ajeno que de seguro no existiría hizo otro más que merecía de la explicación de una profesional, quizá era un poco descortés hacer tantas preguntas de esa índole, pero, ¿no era lo más interesante? Escuchar por la boca de alguien quien tiene de oficio tal cosa su opinión, se pueden aprender muchas cosas de las personas—. Lo haces sonar como si esto no fuera importante —señaló. Ya había quedado muy claro que para ella eso sólo era trabajo, reunida de gente superficial que piensa que si un sujeto dice que ahora tal color está de moda todos saltarán como borregos a hacer tal cosa, al menos se imaginaba que más o menos así sería el razonamiento ajeno y no podía contrarrestarlo, claro que es así con todo, ¿no? Simplemente aquí es más obvio.

FANTASTIC! ¡Pareces captar deprisa! —alzó sus manos y dio dos aplausos. Por supuesto que no sería capaz de ensuciar aquél vestido, ¿o sí? ¿Por qué se lo estaba negando y aparte lo ponía en duda? ¡Claro que podría! Más no lo haría por la sencilla razón de que no tenía ningún motivo para efectuar la acción, ni siquiera la noción que ya había entrado a su cabeza era suficiente, para eso estaban más personas que podían arruinar las cosas en cualquier momento y debía pensar en lo fuera de contexto que sería hacerlo ahora sin más; ¡¿no era eso lo interesante?! ¡Basta! Esas ideas debían de irse por la paz y así fue en cuanto vino otro de los trabajadores: un compañero de Akira. La situación parecía aproximar una pelea y no de palabras, por fortuna la señorita por la cual se había iniciado todo acabó en “buenos términos” al momento que el sujeto entendió quién era su jefe, sus últimas palabras antes de desaparecer en la lejanía fueron apenas comprensibles, el pelimorado no tenía nada que temer ya que no era su problema pero al ser él quien de alguna manera metió a la otra en esa situación se vio en la obligación de darle una ayuda—. Mientras conmigo no presentarás incordios y eso incluye que no te hagan factura para los siguientes días en tu vida, así que… —se quedó pensativo, con su mirada fija hacia arriba, evaluando las posibilidades. Él tenía una agenda que cumplir y tampoco le hacía mucha ilusión conocer a más del personal y menos aún para eso, ¿una carta? —¿Una especie de justificante? —se las ingenio para seleccionar la peor manera en la que pudo haber dado la idea, era casi como si estuvieran hablando a nivel de estudiante, lo cual debía ser hilarante teniendo ambos dos trabajos estables y al menos uno de ellos con la vida resuelta. Lo notó deprisa y para pronto dio una explicación a lo que se refería—. Quiero decir, podría escribir una carta donde especifique detalladamente que yo te he pedido hacer de mi guardaespaldas personal, de esa forma deberían de dejarte en paz. Estás cumpliendo con tu trabajo al mantenerme a salvo —por supuesto que para él estaba más que claro que podía cuidarse solo y con aquella demostración seguro que su compañera también lo creía.

La preocupación ajena estaba comenzando a ser una molestia, ¿tenía la necesidad de estar tan tensa? Se había olvidado de la última vez que se preocupaba así por motivos de trabajo, se preguntaba si quiera si eso había pasado alguna vez—. ¿Tomando vino? —estaba especialmente observador con aquellos deslices que tenía, no estaba seguro si aquél había sido a propósito puesto que era un tanto confuso al sentir su consternación verdadera —no hemos siquiera comenzado a beber un trago dada la interrupción, me dices que esto ha sido un error y sin embargo ya estás dando un paso adelante al futuro —la sonrisa traviesa volvió a asomarse en su rostro, mientras él se volteaba para tomar nuevas copas: entregó una a la investigadora y ahora quedando nuevamente su mano diestra libre agarró la primera botella de vino que le parecía más atractiva en esos instantes. Lo que seguía luego de haber servido la sustancia era más que obvio a menos de que quisieran que se desperdiciara—. A tu salud, donna bella —elevó su copa, invitando a que la otra lo hiciera para así chocarlas: un sonido satisfactorio para sus oídos fue el que se produjo y al beberlo se vio satisfecho de que su elección fuera acertada—. Todo el tiempo que hemos pasado juntos y que no ha sido demasiado, he escuchado lo mucho que te aflige ese trabajo tuyo, corrígeme si me equivoco y de antemano disculpa la intromisión: ¿No crees que estás algo neurótica al respecto? —era una de las personas menos indicadas para apuntar tal cosa, quizá él no lo experimentaba de la misma manera, pero vaya que lo hacía —después de todo ya te he asegurado que al menos por mí no te despedirán, barajan de rango o similares —aunque debía aceptar que el hechizo de Cenicienta sólo estaría haciendo efecto por un tiempo limitado, cuando se hubieran “enfriado” las cosas pero el rencor permaneciera es cuando debería ella tomar cartas en el asunto y esta vez él podría lavarse las manos por completo. De seguir en contacto el cuento de hadas podría permanecer el tiempo que tuviera que durar, sólo que no lo visualizaba, no tenían muchas cosas en común y la razón por la que estaban ahora allí bebiendo era el descuido inicial de ella.

Se pensó en tomar asiento, pero le molestaba que cualquiera pudiera venir y arruinar el ambiente, sí, cualquiera, el ejemplo ya había llegado en forma de trabajador cabreado—. ¿Te apetecería acompañarme a otro lado? —en una parte recóndita de su ser se esperaba que la respuesta fuera negativa, sin embargo avanzó como en las otras ocasiones. Nuevamente, si no lo seguía no debía de existir ningún problema, sabía ahora dónde quedaba su habitación y podía ir a entregar la ropa y exigir su carta si así lo deseaba. Estaba calmado al respecto, no era una bola de nudos como la otra que si bien el alcohol no era la solución a sus problemas tampoco lo sería quedarse allí a “trabajar” o lo que sea que estuvieran haciendo esas personas, en serio, qué si no ocurría un altercado contra la paz en ese evento iba a quedar decepcionado. No es como si quisiera sabotear su propio show, pero sí.
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Re: You're not the type who enjoys life. Doesn't it? //Priv. Akira Mado//

Mensaje por Tema Cerrado el Dom Mayo 08, 2016 3:21 pm

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