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Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

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Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Reginald Jefferson el Dom Dic 28, 2014 4:39 am

Las ventajas de las vacaciones de invierno eran infinitas, entre ellas no tener que levantarse temprano era la que más le gustaba al pseudo payaso. No porque fuera demasiado perezoso, pero vamos ¿Quién no era feliz al saber que podía quedarse un poco más en la cama descansando? En especial durante aquellos helados días de invierno, jamás fue fanático del frío, por ello acurrucarse entre las calentitas sabanas era su placer culpable por excelencia de la época. Pero al final siempre encontraba una razón para levantarse y salir de su acogedor refugió, cosas fundamentales como comer, por ello cocinar, por lo cual necesitaba ir a comprar alimentos, de los cuales misteriosamente se acaban más rápido durante esa época. Sobre todo sus provisiones dulces, las que necesitaba casi como una cábala para garantizar un buen día. Si no fuera porque se ejercitaba constantemente y de que tenía un metabolismo idóneo para sus gustos, de seguro sería un chico obeso, pero no era el caso.

-¡Gracias miss!... oh, y felices fiestas- Terminaba sus compras en la tienda de costumbre, donde la vendedora ya le conocía lo suficiente para no alarmarse u observarle con sospechas mientras se paseaba por la tienda con su apariencia desgarbada y el rostro pintado. Incluso le había regalado un par de dulces extra por la recién pasada navidad, el local quedaba algo lejos de su departamento, pero por esos pequeños detalles valía la pena llegar hasta ahí. Y es que tampoco tenía nada mejor que hacer durante ese día sábado, hasta podía darse el lujo de tomar el camino largo y así sentir que hacía algo productivo, pues tampoco tenía trabajo programado. La tarde estaba cayendo y el ambiente parecía enfriarse cada vez más, fue entonces que viendo el camino y la bolsa que sostenía en su mano derecha que se dio cuenta de un pequeño detalle, del cual dudo un momento hasta que un escandaloso coro de tripas se lo recordaba y confirmaba. Desde la mañana cuando desayuno un té y un trozo de pan de pascua fue que no había probado más bocado, por un momento lo olvido, eso le ocurría más seguido de lo que podía admitir desde que vivía solo, pero que se resolvía rápido como en ese mismo instante al desenvolver y llevarse a la boca uno de los dulces que le regalaron. No le quitaría el hambre, pero le engañaría el estómago hasta llegar a casa y preparar algo.

Siendo durante en ese pequeño transcurso de segundos cuando desvió la mirada y luego la regreso al frente que el panorama delante suyo cambio, no porque se hubiera equivocado de camino ni mucho menos, sino por la llamativa figura de alguien que antes no estaba ahí o no la había notado, dudando eso último, porque resultaba ser alguien bastante llamativa. Percibiendo en su paso algo de duda al caminar, como quién se encontraba perdida y trataba de encontrar el camino correcto, durante sus años en las calles aprendió a identificar esas cosas, por motivos de los que no estaba orgulloso, pero en la actualidad resultaban útiles de una manera más positiva. Si lo pensaba bien, en ese lugar donde estaban ahora no era precisamente el mejor barrio de la ciudad, por el contrario, hasta el ambiente era más sombrío y de mala espina al verlo, si él lo atravesaba era por costumbre y jamás le dio mucha importancia, pero quizás no era así para la chica frente a él si sus deducciones eran correctas -“La buena obra del día... no está mal empezar a sumar puntos para la próxima navidad”- Pensaba con ánimos algo infantiles, pero de buena fe al querer ayudarle, suponiendo que necesitaba ayuda, de una u otra forma tendría que acercarse y preguntar. Esperando que su maquillaje no intimidara a la chica, apuro su paso para alcanzarle, casi al punto de correr cuando noto que otra persona parecía tener el mismo plan de acercársele... y por su actitud y andar, dudaba que fuera con su misma intención.
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Yuriko Suzushina el Mar Dic 30, 2014 12:24 am

El invierno había llegado y tras él muchos adornos navideños inundaron la ciudad, algunos muy lindos y llamativos, pero Yuriko no era una chica que solía festejar, por lo que no les prestaba mucha atención, por lo que ahí iba ella, con un tapado de polar marrón claro cubriéndole, en las piernas tenía una falda gris oscura, larga hasta las rodillas, y bajo estas unas bucaneras negras para ayudar a abrigarse, algo simple, o al menos creía que lo era, lo importante aquí es de donde volvía la albina, ni más ni menos que de la biblioteca, al ya no tener clases debía entretenerse con algo, bueno, con o sin clases iba igual a la biblioteca, realmente le gustaba leer, pero también el ambiente tranquilo que dicho lugar tenia.

Se suponía que solo iría a la biblioteca y volvería a casa, era lo planeado, más por alguna razón al terminar de leer tuvo el extraño deseo de caminar y explotar, quizá sea por haber leído un libro de aventuras, quizá sea por querer conocer un poco más la ciudad o por querer buscar nuevas cafeterías…probablemente era porque simplemente tenía ganas de pasear un poco por la ciudad, un milagro navideño al que no le quería prestar mucha atención. Más en su caminata termino perdiéndose, era de esperarse, pero se había convencido a si misma de que iba a saber cómo volver, de que podía ubicarse perfectamente en cualquier lado! Pues…se había equivocado, a medida que seguía caminando los alrededores se tornaban más oscuros y peligrosos, los nervios no tardaron en llegar, pero por fuera intentaba mantener una pose de chica segura, cosa que obviamente no estaba funcionando.

Perdida y nerviosa, había terminado ni más ni menos en la zona peligrosa de la ciudad, la joven no tuvo más remedio que seguir avanzando a paso dudoso y rogar por encontrar una calle conocía, pero nada, tan solo veía gente extraña y casas algo abandonadas, no tardo en mostrarse cada vez más insegura, mirando para todos lados, sospechando de todo y todos, debía salir de ese horrible lugar! Por un momento se le ocurrió llamar a sus hermanos, seguro podrían venir a recogerle, pero luego recordó que su celular ya no tenía batería…maldición.

“Al menos ningún idiota vino a molestarme…” Pensaba intentando buscar el lado positivo del asunto, mas como si fuera una especie de broma pesada, apenas se quedó parada alguien parecía querer acercársele, bueno…dos personas en realidad, una se veía bastante extraña y sospechosa, para empezar estaba maquillado como un jodido payaso, definitivamente debía evitarlo, hasta le miro mal, el otro…bueno, ese era más pasable, mas sus prejuicios terminaron llevándole en contra, pues quien primero vino a molestarle no fue ni más ni menos que el sujeto más normal.

-Oye hermosa, te quedaras conmigo esta noche- le ordeno el maldito con una sonrisa de lado, incluso se atrevió a tocarle, rodeando su brazo por su cadera y finalmente depositando su mano sobre esta, enseguida la albina sintió un gran asco hacia ese maldito, además de que sus nervios aumentaran y un leve sonrojo apareciera en sus mejillas, pero fuera de lo que cualquiera hubiera esperado al verla así de perdida y pequeña, Yuriko frunció el ceño y clavo su fría mirada contra el extraño.

-Tienes cinco jodidos segundos para quitar tu asquerosa mano de encima mío- Comenzó a decir molesta, obviamente sin importarle su vocabulario, en sus años con su “padre” había aprendido muchas malas palabras, por supuesto, aun si su enojo fuera real, no podía quitar lo nerviosa que estaba por dentro, ya que aquel tipo le tocara le incomodaba bastante, pero no tardó mucho en cambiar eso, pues apenas pasaron esos cinco segundos que dijo –sí, los conto- empujo al tipejo con fuerza, la cual realmente no era mucha, pero servía para alejarle aunque sea un poco. El hombre por supuesto no estaba contento con la situación, al parecer él creía que Yuriko era solo una conejita asustada, y no estaba lejos de la realidad, pero también tenía su carácter, o al menos se obligó a mostrarlo para sobrevivir sin miedo día a día.

-Pendeja de mierda, no sabes con quien te met--!!- Amenazaba el extraño, cosa que solo hacia ponerla más nerviosa, pero por lo mismo, más molesta, interrumpiendo al idiota con un golpe en el estómago, nuevamente no era con mucha fuerza, siendo que no tenía, pero igual estaba atacando –El pendejo aquí eres tú! Lárgate imbécil! A menos que quieras que patee tu horrible trasero- Amenazaba de vuelta, por supuesto dicha amenaza jamás seria cumplida, todo ese contraataque era solo por la emoción violenta del momento, seguramente cuando logre salir de ahí y vuelva a su casa correría a abrazar a sus hermanos, o quizá a esconderse dentro del armario…como sea, de todas formas sus insultos y amenazas solo lograron hacer enojar más aun al extraño, mierda…ahora que lo recordaba…no había otro chico por ahí también?...cuando vio al payaso para fijarse no tardo en notar lo rápido que parecía acercársele, por primera vez un gesto preocupado y nervioso aparecieron en su rostro, ya no podía seguir fingiendo, quería irse a su casa!.
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Reginald Jefferson el Mar Feb 10, 2015 5:14 am

Su apariencia no era la más confiable del mundo, de vez en cuando olvidaba ese pequeño detalle, la principal razón de esto era por qué ya se había acostumbrado demasiado a pasear como si nada por la propia ciudad, por ello fue que mientras se acercara a la chica no se imaginaba que se su presencia sería mucho más sospechosa y amenazante que la del otro tipo. Insistía, su experiencia en las calles le permitía reconocer a las personas, a veces incluso sus intenciones, por lo que la casi carrera que se mando para ir en ayuda de la damisela en peligro fue sorpresivamente frenada cuando, al estar cerca del supuesto acosador y la víctima, si dio cuenta rápido de que ésta no era para nada lo que aparentaba -... honk- Musito en voz baja, con la mandíbula levemente abierta por la sorpresa, al escuchar las palabras y acciones de la pequeña muchacha, hasta casi se le escapo el dulce que antes se colocó en la boca y le hizo olvidar su hambre.

Okey, no había escuchado del todo bien en un comienzo el intercambió de palabras, recién pudo oír mejor en lo que parecía ser la segunda parte de la discusión, descubriendo que la chica tenía algo más que un lindo rostro, sino también una actitud de respetar... además de una boca de camionero, pero vamos, seria hipócrita de su parte si se quejara por eso, cuando básicamente su segunda lengua natal eran los insultos. Posiblemente no era para tanto, su impresión se debió más que nada a encontrarse con alguien que no aparentaba lo que era... y le agrado más de lo que podía admitir o notar en ese mismo instante. Sin embargo, no podía detenerse a pensar en eso, ya que el otro hombre parecía aún más enojado con las reacciones de la albina y no pareció precisamente alegrarse al voltear para verlo a él. Recién entonces Regi noto que sus pasos se detuvieron, cerrando la boca de nuevo antes de volver a avanzar, ahora estaba a muy pocos pasos, así que no necesitaba apurarse.

-Hey, amigo... vamos, no seas un jodido insistente de mierda, la chica ya dijo que no te quiere cerca, déjala que siga su camino en paz- Hablo con su tono calmado y despreocupado de siempre, esbozando una sonrisa al terminar de hablar, ya cerca de los otros dos, pero sobre todo, dejando a la chica un poco más atrás de su posición y así tratando de bloquearle el paso al otro sujeto. Hasta donde había visto y escuchado, era obvio que la menor no quería cerca al otro sujeto, incluso si se conocían y tal vez se estaba inmiscuyendo en un problema ajeno, no le dejaría acercarse. Y por supuesto, al tipo continuaba sin hacerle gracia su presencia -No soy tu amigo, estúpido... ¡Y esa puta niñata me golpeo! Esto no es asunto tuyo... ¡Mejor vete si no quieres que te golpee a ti también!- Vocifero el mayor de todos ahí presente, quizás eso era lo que más le molestaba al payaso, pero no tanto como la parte de aquel dialogo en la que dijo “a ti también”. En otras palabras, que si o si atentaría contra la chica o al menos eso le dio a entender.

-Viejo, eso es una putada... lárgate y no jodas más- Continuaba hablando calmado, pero esta vez mucho más serio que antes. No le gustaba pelear, pero lo haría si el otro cumplía su amenaza, sobre todo ahora que estaba actuando como “héroe”, aunque ni el mismo se tragaba eso, sólo intentaba hacer algo bueno por quién consideraba indefensa... ok, quizás no taaan indefensa, pero sabía que tampoco podría meterse a pelear con un tipo que pesaba al menos diez veces lo que ella. Incluso inconscientemente su postura se enderezo tan alto como era, más que aquel tipo, quién pareció notarlo también y término por retroceder unos pasos ¿Le intentaba intimidar? No, sólo fue una reacción de su cuerpo, una parte primitiva que al parecer cumplió su cometido.
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Yuriko Suzushina el Vie Feb 13, 2015 5:25 am

Día a día el mundo parecía querer mostrarle que todo hombre era malvado, que esos caballeros de los cuentos solo eran leyendas, quizá no había esperanza para los hombres...todos eran unos feos y aterradores monos violentos! O al menos es lo que ya comenzaba a pensar por la actitud del extraño que la molestaba, pero no eran solo dos en este escenario, pues un tercero se les había acercado, el más extraño por su maquillaje de payaso, pero seguro era un idiota también! Seguro también quería molestarle, definitivamente aquel payaso no era más que un simple y estúpido...ah, ¿le estaba defendiendo?

-...- un gesto sorprendido se formó en su rostro, pese al tono calmado del chico, no podía evitar seguir sorprendida por el hecho de que quisiera ayudarle....seguro era una trampa! Si, seguramente aquel payaso quería hacerse el héroe para tener su atención y cariño...pero no lo lograría! Desconfiando del mayor claro está, aunque debía admitir que se sentía un poco más segura, solo un poco.

-...!!- mas no tardo en alarmarse bastante al escuchar al extraño hablar, amenazando no solo al payaso, sino que a ella también, con esas palabras la albina ya estaba asustada, no quería golpes...no, no de nuevo! -D-Déjame en paz!- dijo nerviosa y preocupada, pero intentando seguir mostrándose enojada pese a todo, intentando mostrarse fuerte...solo que no le salía muy bien.

-Vete a molestar a otra parte joder! O q-quieres que te mate!? Imbécil de mierda!- continuo con sus amenazas, amenazas que jamás cumpliría claro, de hecho hasta retrocedió varios pasos de los dos hombres, aun atemorizada por la idea de poder llegar a salir herida de todo esto…deseaba ser más fuerte, más grande...un monstruo si era necesario, lo que fuera para alejar a todo aquel que quiera hacerle daño. Pero claro, nuevamente no estaba sola en todo esto, una vez más aquel payaso salía en su defensa, joder...era muy alto! O quizá para ella lo era una vez le vio enderezado, considerando que era bajita, pero no solo ella se sorprendió de la altura contraria, sino también aquel jodido extraño, hasta retrocedió un poco... ¿intimidado? Ja! Por infeliz le pasaba!.

-Eso! Lárgate y no jodas más!- repitió, aun algo alejada, pero ya no tan nerviosa y asustada, no es como si el apoyo de ese payaso le calmara...claro que no! Solo...que era muy fuerte y mala! Claro que sí, era tan fuerte que no se asustaba con nada! Era lo que se puso a pensar...y aun así, cuando el acosador pareció avanzar un poco de nuevo para encararles...la albina volvió a asustarse de nuevo "Quiero ir a casa!" lloriqueo para sus adentros, su fachada de niña ruda cada vez se rompía más y más

-....joder, creen que van a salirse con la suya?- comenzó a decir el extraño, volviendo a alejarse un poco, ¿se estaba rindiendo? ¿Podría ser? Un brillo se esperanza llego a la chica –No tienen ni idea de con quienes se meten…- y como si fuera por arte de magia, el maldito termino huyendo hacia quien sabe dónde, dando media vuelta y empezando a correr hacia el horizonte, dejando a una albina confundida y sorprendida.

-…¿G-Ganamos?- murmuro sin pensar, ¿lo habían asustado? –Sí, tenía que incluirse en esto- lo habían….echado! Ganaron! Una sonrisa victoriosa comenzó a formarse en su rostro, junto con una gran, graaaaan sensación de alivio, ya nadie le intentaría golpear!....ah, pero aún no estaba a salvo por completo, aún quedaba ese payaso, que pese a que le haya salvado, seguía sin confiar en él, frunciendo el ceño y mirándole algo feo incluso, preparándose mentalmente para una segunda ronda de peleas verbales.
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Reginald Jefferson el Sáb Feb 14, 2015 11:55 pm

Las palabras de la menor no parecían mejorar la situación, por mucho que haya intimidado al sujeto frente a ellos con su altura y gestos, no era suficiente y lo sabía. Si la cosa se ponía fea, de nuevo, no le quedaría más que usar los puños... algo que no fue necesario al ver como el mayor les dedicaba unas ultima palabras de amenaza, que no supo si tomárselas enserio o sólo como prepotencia de alguien que notaba su poca oportunidad ante el asunto. Sea cual fuera la razón, por fin se había ido y el mismo pelinegro suspiro con alivio, no asustado, simplemente trataba de evitar la violencia innecesaria tanto como pudiera. Volteando para ver a la chica con una sonrisa divertida por lo dicho, le pareció tan infantil a su manera, hablando como si estuvieran jugando a dúo en un videojuego.

-Eso creo... al menos ya se fue y no te molestara- Mantenía su tono calmado y relajado, encogiendo los hombros de nuevo y regresando a la pose desgarbada de siempre, no demasiado en realidad, pero se notaba que su postura no era tan rígida como antes. No era importante tampoco, ya que ahora estaba más ocupado observando la sonrisa que había puesto por un instante la albina, que antes parecía tan enojada y asustada, prefería verle de esa forma, era mucho más encantadora... lástima que durara poco, extrañándose por como ahora le miraba a él, una vez más enojada y con el ceño fruncido, sin comprender enseguida el porqué de esto ¿Hizo algo malo? Hasta que la situación presente le agolpo de nuevo en la cabeza. A pesar de estar a salvo como dijo, él continuaba siendo un extraño y por ello, un potencial peligro considerando el lugar donde estaban y lo que acaba de pasar.

-M-mi nombre es Regi... y no tienes que preocuparte por mí, no busco lo mismo que ese tipo. Quería ayudarte, nada más, este no es un buen barrio... ¿Qué mierda haces paseando por aquí solita? ¿Te perdiste?- Tartamudo al comienzo, sus ideas continuaba hilando el contexto de la situación, por lo que trato de ser tan claro y conciso como pudo, hasta que la principal duda de todo el asunto llego, la pregunta que pretendía hacer en un principio cuando quiso acercarse, justo cuando el otro sujeto se le adelanto. Todavía daba por hecho el que se hubiera perdido, de lo contrario hubiera escapado al conocer mejor las calles, entre otras opciones. Sus intenciones de ayudar todavía continuaban en pie, por lo que al terminar de hablar y esperar una respuesta, volvió a pronunciar palabra sin dudarlo.

-En ese caso, puedo acompañarte hasta que llegues a un lugar más seguro, si eso quieres... también tengo que seguir por esta ruta para llegar a mi casa, así que podemos hacernos compañía mutuamente... ¿Qué dices?- Por muy amable y considerado que tratara de ser, su apariencia no dejaba de ser extraña y sospechosa. Su sonrisa despreocupada ahora parecía algo más ansiosa, incluso la bolsita en su mano se mecía suavemente de un lado a otro, como si fuera la colita de un perrito que con felicidad esperaba que su dueño le dejara salir a dar un paseo.


off-rol:
Regi: Para la chica más linda, especial y mal hablada del mundo~ <3

¿Te dije que soy cursi? (?) xD~
♥ ♦ ♥:



¡Feliz día de San Valentín! x3 ♥



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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Yuriko Suzushina el Lun Feb 23, 2015 6:23 am

Ya estaba a salvo, o al menos la primera y principal amenaza se había ido, mas eso no significaba que estuviera bien del todo, aun había problemas alrededor de ella, para empezar, estaba perdida, segundo, aun había un extraño a su lado, que pese a que le haya salvado, no significaba que ahora tuviera confianza en él y le quisiera, todo lo contrario, si le estaba mirando mal era precisamente porque aun desconfiaba de ese chico y le quería lejos, ella solo confiaba en su conejo Cappuccino! Pero él no estaba ahí para salvarle y guiarle a casa, en cambio debía soportar a un payaso extraño, en todo el sentido de la palabra.

Claramente ignoro las primeras palabras del contrario, mas no las siguientes, levantando una ceja por la presentación, que no le importaba! No quería volver a ver a ese tipo después de todo, por mal agradecido que suene eso, aun que le dio más importancia al resto de sus palabras, ¿estaba tratando de caerle bien o algo? Ja, no lo lograría así, no sabía cómo interpretar las palabras que el otro usaba, ¿era un signo de agresión? No estaba muy segura…de todas formas termino cruzándose de brazos y mirando hacia otro lado un momento, antes de responder –Como si fuera a creer eso….si me perdí no es de tu importancia!...solo fue un pequeño desvió- hablo de forma algo cortante, a la defensiva siempre, sin querer dar muchas explicaciones sobre su problema de ubicación, quería volver a su casa, realmente quería hacerlo….pero su orgullo y desconfianza tuvieron que aparecer para que se negara por ayuda.

La proposición que llego no se la esperaba, el chico parecía amable, le había salvado y ahora le ofrecía llevarla a su casa….seguro era una trampa! ¿Qué tal si cuando llegaban a su casa quería entrar y robarle? o hacer algo peor! No podía permitirlo, debía cuidar a su conejo de ese desastre! Obviamente no creía aquello de que compartían ruta, seguro era una mentira también! Si, realmente podía ser muy desconfiada –¿Y qué me asegura que no me estas mintiendo? Que me hayas ayudado no significa que confié en ti!- mostraba su desconfianza, como si no fuera obvia ya, entrecerrando los ojos mientras le observaba de arriba hacia abajo, juzgándolo con la mirada casi –….¿por qué me ayudaste en primer lugar? No te lo pedí- interrogo de pronto, sin deshacer su cruce de brazos.

Aun que si lo pensaba mejor…¿quizá estaba siendo muy ruda con el chico? Se veía extraño y hablaba raro pero….le había ayudado…agh no! No podía bajar la guardia solo por eso, aun si se sentía más segura a su lado, no debía caer ante eso, todos eran malos! En especial si eran hombres –…..– aunque por otro lado, la sonrisa contraria era algo…tonta, ansiosa, pero tonta….no es como si eso le hiciera más confiable, por supuesto que no! Pero quizá…¿menos amenazante? Agh, no importaba! –….g-gracias de todas formas…- murmuro bajo de pronto, sin mirarle de nuevo, con un leve sonrojo en sus mejillas, no necesitaba ayuda! Seguro hubiera podido sola con aquel tipejo, ignorando que hace no mucho estaba asustada sobre él, como sea, supuso que aunque sea debía agradecerle al payaso….solo un poco!

-Y….me llamo Yuriko- agrego, igualmente en un murmuro, supuso que darle su nombre no traería nada malo….aunque sí que sepa donde vivía, eso sí era malo! Que le haya agradecido y dado su nombre no significaba nada…le seguía mirando algo mal incluso, debía agradecer que le seguía hablando! Claro que sí.
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Reginald Jefferson el Lun Feb 23, 2015 10:24 am

Tal y como debió imaginarse con las primeras palabras que le dedicaron, la chica no confiaría en el tan fácilmente sólo por prestarle un poco de ayuda, no la culpaba para nada con lo que acaba de pasar, pero aun así prosiguió adelante con su empeño y ganas de poder ayudarla un poco más si se lo permitía. Pero las dudas ajenas eran razonables ¿Por qué confiar en un completo extraño, en más de un sentido? Era desagradable admitirlo, pero no todo el mundo ayudaba a otros con buenas intenciones, como una vez le dijeron, todos buscando algo más, todos tienen un precio... pero él no, no ahora mismo al menos, su altruismo era genuino, fue lo que pensó por la pregunta que le hizo la muchacha luego. Sin llegar a responder, pues un inesperado agradecimiento llego, que por un instante le sorprendió, para luego volverse parte de la sonrisa más animada en su rostro, que en realidad nunca se fue, escuchando por fin el nombre de la pequeña albina, en un susurro, pero audible.

-Yuriko, que bonito nombre... suena parecido a los de esos monos chinos que a veces salen en la televisión- Pero como era típico de su persona, no puedo evitar arruinar lo que estaba diciendo sacando a colación una tonta comparación con las caricaturas que a veces veía cuando estaba demasiado aburrido y se permitía prender el pequeño televisor de su cuarto. No era fanático de la animación japonesa, no conocía el término correcto, pero escuchaba como otros le llamaban así, razón de que copiara esa expresión. Pero sin darse cuenta de que pudo ser ofensivo, continuó hablando sin dejar de mostrarse contento y algo emocionado, por la pregunta de antes que todavía tenía ganas de responder, creyendo que de esa forma la chica accedería a tomar su favor.

-Te ayude porque pensé que eso era lo correcto, quería hacer algo bueno por alguien que parecía perdida... no me esperaba que ese otro hijo de puta apareciera, pero me alegra haber estado aquí, y que no te hubiera hecho nada malo- No pretendía ser un justiciero ni mucho menos, simplemente describía lo que en verdad pasaba por su mente, aunque otros no lo pudieran creer y lo creyeran extraño, el payaso era más noble de lo que él mismo podía alcanzar a entrever. Sin embargo, no tenía la capacidad de quitarle la desconfianza a nadie, bajando la mirada unos instantes y llevándose la mano libre que tenía hacia la nuca para rascarse la cabeza, casi pensativo, buscando la manera de que le creyera.

-No tienes que confiar en mí, ya sé que doy una primera impresión de mierda... ¿Qué tal si buscamos un colectivo y así no tienes que ir conmigo?- Dar una propuesta diferente a la de antes le pareció mejor opción, por su cuenta, podía seguir la ruta a solas, pero ya no sentía poder dejar a la chica sin amparo luego del problema con el tipejo, con temor a que volvería, aunque posiblemente era no sucedería, era mejor prevenir que lamentar. Si el problema era el dinero, tampoco tenía mucho en su poder en ese momento, pero quizás alcanzaría para llevarla lo más cerca de su casa y evitar en lo posible el peligro, que estaba más cerca de lo que se imaginaba, buscando refuerzo antes de regresar. El tipo de antes parecía no querer rendirse y llevaría su amenaza a cabo, algo que Regi y Yuri todavía no se imaginaban, pero pronto lo verían de nuevo.


Última edición por Reginald Jefferson el Lun Mar 30, 2015 5:40 pm, editado 1 vez
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Yuriko Suzushina el Vie Mar 27, 2015 10:25 pm

Por supuesto la joven albina no iba a dejarse engatusar fácilmente, podría ser ingenua sí, pero sólo cuando confiaba en alguien y por supuesto este no era el caso. Seguramente el contrario le había ayudado para obtener algo a cambio, aun si le dijera que no, no iba a creerle! Ni a sus palabras ni a su tonta sonrisa, que le haya agradecido y presentado fue solo por cuestión de cortesía, nada más!.

Todo siguió cayendo de mal en peor cuando el mayor volvió a hablarle, lejos de mostrar alguna sonrisa en su rostro, frunció mas el ceño y -si era posible- intento matar al chico con su mirada, no era una gran fan de sus raíces, de hecho de estas sólo tenía el nombre, pero aun así defendería su nombre! Principalmente porque sintió aquellas palabras como una burla, ni siquiera saber que aparentemente su nombre era lindo le desconcentro de su ira -Es japonés imbécil! Y no son "monos chicos", se llama anime e igualmente es japonés! You uncultured shit- no pudo evitar insultar, vamos, que era algo común en sus tácticas hostiles de alejar personas, aunque esta vez se le escapo un poco de inglés, con ese acento que caracterizaba a los nativos de dicha nación, Inglaterra, si el contrario podía entenderle o no, no era su problema, ahora solo quería volver a su casa y olvidar este feo día, como también a las personas que encontró.

No comprendía porque tanta emoción y alegría por parte del extraño joven, comenzaba a frustrarse al creer que al parecer sus tácticas de alejarlo no estaban funcionando, de hecho ni afectado parecía... pero joder! Se iría ella entonces! Aun si no tenía la más mínima idea de hacia dónde, no tuvo que escuchar las palabras contrarias para recordar que estaba perdida, nuevamente no creyó en dichas palabras, por bonitas y heroicas que fueran, los héroes sólo existían en la tele! Aun que de todas formas se sonrojo un poco por como termino aquel comentario, mirando hacia otro lado un momento, hasta parecía levemente avergonzada, pero seguía con el ceño fruncido -P-Puedo ubicarme cuando quiera sabes? Y...no te alegres por mí! No me conoces!- le resultaba extraño que un desconocido se preocupara por ella, aun si había buena gente en el mundo que hacia esas cosas, Yuriko no había tenido la dicha de conocerla, o si lo hizo, probablemente la haya alejado con su mala actitud, lo que intentaba hacer una vez más ahora, de hecho.

Se sorprendió un poco al darse cuenta de que ese chico no parecía ser tan tonto en realidad, pues pareció darse cuenta de su desconfianza, bueno... quizá era demasiado obvio, ¿No se lo había gritado en la cara?... detalles!! Al menos le propuso una segunda opción que le parecía mejor, pensándolo un momento antes de responder -.... está bien, pero tú no te subes al colectivo!- supuso que eso ultimo ya había quedado claro, pero lo dijo de todas formas, buscando un monedero entre sus pertenencias, no sabía si tenía el dinero suficiente para el transporte, pero esperaba que sí, tampoco iba a pedirle dinero al chico, no quería deberle nada! Pero no sabía que en realidad terminaría debiéndole mucho.... pero por ahora se quedó esperando a que el otro le guiara, seguía sin confiar en él, pero no tenía más opciones.
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Reginald Jefferson el Lun Mar 30, 2015 6:15 pm

Se merecía el regaño por haber dicho semejante idiotez por lo del nombre de la chica, pero lejos de molestarse o siquiera avergonzarse, por alguna razón que le insultara en ingles le provoco una emoción extraña ¿Ilusión, tal vez? No era masoquista, para nada, pero escucharle hablar en su lengua natal le agradó, al final, pocas veces lo escuchaba estando en aquel país y pese a ser un insulto, lo valía. Ya para lo siguiente si tuvo que calmar sus impulsos, era cierto, no la conocía y más que una simple ayuda como la que estaba ofreciendo no podía darle, pero le alegraba pese a ello y aunque le dijera que no lo hiciera, no lo podría evitar. Con su última idea aparentemente aceptada, reacciono con una risita nerviosa y encogiéndose un poco más de hombros por el reclamo.

-Si si... no subiré, tranquila jeje... será mejor ir ya o se hará más tarde, hace bastante frío de por sí...- Deseaba amenizar un poco el ambiente, realmente no sabía cómo, en su experiencia era más sencillo para su persona empeorar un panorama que hacerlo ver mejor, pero haría el intento. Empezando a caminar a paso lento, esperando que la menor le siguiera, por el camino que ambos parecían estar siguiendo antes de la interrupción del tipo. Notando que más adelante se detectaba un camino mucho más iluminado que en donde estaban ahora, en varios sentidos -... a esta hora la gente sigue prendiendo sus luces de navidad, aunque sea pasado de fecha, creo que es bonito... ¿No?- Pese a que la navidad ya había pasado hace pocos días, tal como dijo, las personas continuaban prendiendo las luces de colores que todavía no quitaban de sus casas, dándole al ambiente un toque mágico a su parecer, posiblemente lo que más le agradaba de esas fechas, esperando que pudiera compartir ese gusto con la chica.

Desviando la vista de nuevo, enfoco la mirada en la rojiza contraria, quizás no era necesario ver sus gestos para saber si le estaba molestando al hablar, casi podría adivinar que lo haría, pero se conformaba con notar al menos un gesto de calma en el trascurso. Sabía que llevarse malas experiencias a casa no era bueno, queriendo hacer lo posible para que el mal momento de antes se disipara un poco, mientras buscaban el colectivo para la chica. Pero de pronto se detuvo en seco, al escuchar el sonido de varios pasos que se iban aproximando desde sus espaldas y el tenso ambiente que les inundo de pronto, lejos de la conversación que ellos pudieran tener, sabía que aquello era por causa de algo más, volteándose a mirar de qué se trataba. Por un momento se había abstraído tanto en la situación de Yuriko y en cómo ayudarla, que había olvidado la amenaza que les dieron antes.

Él tipo había regresado, ese no era un problema, lo que realmente les ponía en aprietos, fue que ahora no venía solo, sino que con un grupo de al menos cinco matones caminando en dirección hacia ellos, a un par de cuadras, pero les alcanzarían como siguieran parados ahí -¡Les dije que no sabían con quién se metían! Ya no eres tan chulito ahora ¿Eh?! ¡Fenómeno de mierda!- Regi alcanzo a notar como algunos de estos tipos traían unos palos y un par de fieros, agradeciendo en el fondo que no fueran armas de fuego, no expuestas a simple vista al menos. Pero no tenía tiempo de meditar sobre eso o esperar verlas, lo único que podían hacer era una cosa. Tomando la mano de la chica con la que no sujetaba la bolsa y empezando a correr, dándole un pequeño tirón al comienzo para que reaccionara y no la arrastrara de golpe, aunque la situación lo ameritaba -¡No huyas, puto cobarde!- Escuchando los gritos, pero los ignoro, corriendo tan rápido como podía y por un momento sin pensar que la menor no podría seguirle el paso, pero como no se apuraran, las cosas terminarían muy mal para ambos.
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Yuriko Suzushina el Dom Abr 26, 2015 8:34 pm

No pudo evitar un leve gesto de sorpresa al notar la aparente emoción contraria por su insulto, realmente no le importaba si le había entendido o no, bueno, en realidad si le importaba en el fondo, pues deseaba que dicho insulto hiciera efecto, mas tuvo el menos esperado, por lo que no pudo evitar frustrarse un poco, pero intento superarlo, después de todo no faltaría mucho para que aquel payaso solo quedara en su recuerdo, no es como si volvieran a encontrarse o algo por el estilo, no? Oh, por supuesto que no.

-Mas te vale....y mejor si hace frio, es mas lindo- Por supuesto, a la joven albina no le gustaba el calor, no solo por miedo a quemarse o por lo sofocante que podría ser, sino también porque le hacia algo de daño por su condición física, naturalmente iba a terminar prefiriendo climas fríos, donde el sol no era tan fuerte y no le hacia daño a su vista o piel, pero eso ya no era importante, lo que nunca dejo de interesarle era el hecho de volver a su casa, por lo que en cuanto el mayor se puso en marcha, ella le siguió con cierta molestia. Procuro mantener cierta distancia entre ellos, pese a que caminara a su lado, por así decirlo, había como mínimo varios pasos de distancia, por las dudas, no sea cosa que el mayor le estuviera guiando a cualquier lado y intente atraparle....siempre imaginándose el peor escenario, la pequeña Yuriko tardaría mucho en confiar en ese hombre, ni el camino mas iluminado pareció persuadirla -Puede ser....aun que estas fechas me dan igual- sus palabras seguían siendo algo tajantes, pero no lo podía evitar, además, no mentía, las veces que había festejado la navidad como correspondía eran muy, muy pocas, hasta podía contarlas con una sola mano, por lo que prefería restarle importancia a ese hecho a arriesgarse a una posible depresión por el hecho de no tener una linda infancia una vez mas.

Como sea, la caminata hacia la parada del colectivo siguió su curso, por su parte intentaba mantener la vista en el camino, o mas bien, observar todo el camino para no ver nada sospechoso, pero por lo mismo obviamente también observaba al mayor de vez en cuando, mas aun que no lo parecía, intentaba relajarse un poco, no quería parecer tensa, pero si se notaba su molestia, eso no quería disimularlo después de todo, que el otro entendiera que no lo quería! Mas eso dejo de importar cuando, de la nada, su compañero de caminata se detuvo en seco, cosa que le sorprendió, incluso por un momento pareció sobresaltarse, mirando al mayor con sospecha y confusión, no tardo en montarse la película de que se había detenido para hacerle algo, pero por suerte o desgracia, pasaron solo segundos para que se diera cuenta de lo que realmente pasaba.

Detrás suya, varios pasos y voces se escuchaban, mas no le había prestado atención hasta que el contrario se volteo, haciéndolo igualmente....si ya de por si era realmente pálida, al ver a todos esos tipos enojados acercándoseles con palos y fierros....podría decirse que ya nada de sangre corría por su cuerpo, todo su ser pareció detenerse y en su rostro un claro gesto asustado se mostro, cualquier esfuerzo por disimular su miedo era nulo, solo le faltaba temblar y llorar, la chica que pretendía ser fuerte comenzaba a mostrar su verdadero ser....una niña temerosa y débil, uno de sus peores temores se le acercaba en forma de varios hombres, solo faltaba que uno de los palos fuera una antorcha y ya estaba todo completo....pero la verdad es que de un momento a otro termino realmente asustada y preocupada, uno de sus grandes temores era sin lugar a dudas, ser golpeada, ser maltratada, pues ya había vivido aquello mucho tiempo y no deseaba volver a experimentarlo nunca mas. Ni siquiera logro procesar lo que esos matones les gritaron, simplemente se quedo ahí, petrificada por el miedo y unos muy malos recuerdos que venían a su mente, si hubiera estado sola, probablemente todo hubiera terminado muy mal, mas por suerte no fue así.

No era precisamente un príncipe con armadura dorada, pero seguía siendo su salvador, pese a haberlo insultado y intentado alejar varias veces, de nuevo le estaba ayudando, haciéndole reaccionar con aquel tirón de mano, parpadeo un momento y miro al mayor, aun con miedo en sus ojos, pero también algo sorprendida, por un momento todo le pareció en cámara lenta, los gritos de los malditos quedaron en segundo plano mientras sus ojos seguían enfocados en el rostro del payaso, ¿podría ser que....los caballeros en armadura de los cuales tanto había leído realmente existieran? Fue lo que paso por su mente en esos segundos eternos, antes de que la huida empezara.

Intento correr lo mejor que podía, seguirle el paso al payaso, mas sus piernas no eran tan largas como las contrarias, y su estado físico no era el mejor, por lo que se notaba que le costaba un poco seguirle, pero aun así lo intentaba, corría con todas sus ganas, debían apurarse, debían alejarse de esos monstruos! No quería que le hagan daño, realmente no quería, nuevamente ese temor era lo que ocupaba su mente, por lo que comenzó a dejarle de prestarle atención al camino, dejándose guiar simplemente, no se dio cuenta cuando entre calles y calles terminaron acercándose a un callejón, los tipos de antes obviamente les estaban persiguiendo, pero al parecer los habían perdido de vista, cosa que hubiera calmado un poco a la joven albina, sino fuera porque cuando en un momento tuvieron que doblar repentinamente para entrar al callejón, su pie se doblo, pisando mal y perdiendo el equilibrio, tontamente soltó la mano contraria en vez de aferrarse a ella, terminando de rodillas en el suelo, terminando no solo con su pie adolorido, sino con unas rodillas raspadas y a poco de sangrar.

-u-uugh....- un suave sollozo se escapo de sus labios mientras observaba sus rodillas lastimadas, mas luego levanto la vista para ver al mayor, sus ojos ahora estaban algo húmedos, mas se mordía el labio inferior para no llorar, ¿un pequeño destello de orgullo quizá? No quería verse débil, pero era muy tarde para intentar remontar aquello -Q-Quiero ir a casa....- murmuro casi como una suplica, mientras cierto sonrojo comenzaba a teñir sus mejillas, el hecho de verse así de débil le avergonzaba, pero no podía evitarlo, como tampoco pudo evitar estirar sus manos hacia el mayor esperando ser cargada, cual niño, que importaba ya, solo quería ir a su casa, quería volver y abrazar a su conejo para sentirse mejor, pero aun no podría....¿verdad? Debían esconderse....por suerte, en dicho callejón había un basurero bastante grande como para que ambos pudieran entrar, en caso de estar vacío por supuesto, sino podrían esconderse detrás, pero debían ser rápidos o les encontrarían...y aun así, seguía ahí tirada a punto de llorar.
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Reginald Jefferson el Mar Mayo 05, 2015 8:03 am

Trataba de que ambos pudieran correr al mismo ritmo, no quería que la menor se tropezara y callera, pero al mismo tiempo mucho menos quería que aquellos estúpidos los atraparan y... ni siquiera deseaba imaginar lo que podría ocurrirles si eso pasaba. Pero al parecer la albina estaba dando su mejor esfuerzo pese a notarse que le costaba correr, de hecho, lograron sacarles bastante ventaja a sus perseguidores. Lástima que, justo cuando encontró un lugar en donde poder refugiarse, un callejón en el que tal vez por unos momentos podrían ocultarse mientras los otros se alejaban y entonces huir otra vez, algo inesperado ocurrió -“...?! ¡Mierda!”- Insulto en los interiores de su mente cuando sintió como su mano se alejaba de la contraria, lo hubiera hecho verbal, pero estaba concentrado en no hacer ruido. Cuando vio a la menor en el suelo, herida por el tropezón que se dio, sintió que el corazón se le encogió por un segundo, pero por suerte y al verle a simple vista no se notaba que fuera nada grave.

Pero si, logro ver otro lado de la menor, uno que al parecer y hasta ahora le estuvo ocultando. Aquella vulnerabilidad que mostraba, esos intentos por no llorar, le hizo tener más ganas de llevarla a casa, sana y salva, tal como le pedía con su voz y esa mirada. Ni siquiera lo pensó cuando la albinita estiro sus brazos hacia él, rápidamente tomo a Yuriko en sus brazos y así, ambos, lograron adentrarse en el callejón justo al tiempo en que los tipos les alcanzaron, escondiéndose al lado del gran basurero que ahí se encontraba y quedando así resguardados de la vista de otros. De cuclillas, con la menor aun en sus brazos, en una pose de princesa, la coloco casi pegada a la pared mientras él le servía de escudo, por si las dudas de que les atraparan, mientras miraba de reojo por el espacio que le daba el basurero para fijarse en cuanto los otros tipos pasaran por la otra calle y finalmente se alejaran sin notarlos.

Por otro lado, no se daba cuenta de lo pegado que quizás estaba a la pobre niña, no tuvo tiempo de pensarlo, quería protegerla y eso a veces significaba pasar por alto la comodidad de quién protegías. Sin embargo y en cuento noto que los tipos se fueron, tomo distancia por fin de la pared, lo suficiente para sentar a la menor en el suelo -Fijándose apenas de si estuviera despejado antes de ponerla ahí-, mirándole de manera más detenida y preocupada para luego hablarle de nuevo en un susurro ahora -¿Te duele mucho?... don't worry, everything will be okay... te llevaré a casa, I promise...- Deseaba tranquilizarla, por lo que hablaba de la manera que se le daba más amena, combinando ambos idiomas, sin ser aquello lo más relevante. Realmente deseaba que todo estuviera bien, quería llevarla a casa sin más rasguños, pero si ahora la chica estaba herida y necesitaría cargarla él, la situación cambiaba un poco.

Apoyando una rodilla en el suelo, recordó la bolsa que llevaba en su otra mano y que nunca soltó, ni cuando cargo a Yuriko, a quién le entrego la bolsa en sus manos y luego, quitándose la cazadora negra que llegaba puesta y sólo quedando con un poleron de tono morado, coloco la primera por sobre la cabeza de la chica, cual capa, y casi le “escondió” con esta. Sonriendo luego con simpatía renovada, buscando todavía calmarla -Iré a distraerlos... los guiaré por otro camino para perderlos y que no nos sigan, luego volveré por ti... espérame ¿Vale?- Seguía con el susurro, explicando su supuesto plan, mientras se ponía de pie y volvía a estar erguido, retrocediendo un poco antes de mirar al exterior de callejón de nuevo, sin escuchar nada pero sabiendo que seguían cerca y que podría alcanzarlos -Volveré, tú tranquila... no te muevas de aquí- Repitió una última vez, con una última mirada y una última sonrisa, antes de correr de nuevo en dirección a la calle y dejar a la chica en aquel escondite improvisado, donde pretendía regresar por ella.

La verdad es que era irresponsable de su parte, rozando lo confiado, al decirle que le esperara o siquiera que regresaría, sabiendo que pese a no gustarle mentir, era justamente lo que había hecho al hablar con la albina de lo que haría. Sabiendo que perderlos sería difícil siendo tantos, además, algunos notarían la ausencia de Yuriko y podrían ir a buscarla... no, eso no era permitible, por eso su plan era imposibilitarlos a todos, uno por uno o a todos juntos, fuera como fuera, pues no dejaría que se acercaran a la muchacha. Esto conllevaba pelear, algo que tampoco le gustaba, pero lo haría, sin saber en qué condiciones terminaría luego, de todos modos deseaba regresar por ella y llevarla a casa, lo prometió y cumpliría con aquella promesa a como diera lugar. Ya cuando llego donde los sujetos, varias calles alejadas, estos no tardaron en notar su presencia -Vaya vaya, parece que no eres tan marica como pensé... o que seas más estúpido de lo que creí...- Dijo el tipo que empezó todo aquello, golpeando el fierro en su mano contra el suelo al hablar, palabras que no hicieron más que sacarle una sonrisa al payaso, viendo como los demás igualmente se le acercaban -That's right, I'm a fuckin' idiot... honk-.
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Yuriko Suzushina el Mar Jun 02, 2015 12:16 am

¿Podría ser peor su situación? de rodillas, a pocos minutos de ponerse a llorar, perseguida por un grupo de matones...todo era una gran mierda, todas sus defensas para parecer fuerte se habían roto una por una y sus hermanos no estaban aquí para auxiliarle, ni siquiera su pequeño conejo podía ayudarle, pero en realidad no estaba sola, si había alguien que le ayudaba....por extraño que fuera y por mucho que intento alejarle, seguía ahí con ella, Regi, esta vez si decidió que recordaría su nombre, suponía que era lo menos que podía hacer por el, le estaba salvando....y ayudando una y otra vez, como ahora que la había tomado en brazos para adentrarse en el callejón, fuera de molestarse o avergonzarse, simplemente se dejo cargar hasta detrás del basurero, estaba bastante alterada como para sentir otra cosa, o al menos así fue al principio.

Una vez lograron esconderse detrás del callejón intento calmarse un poco, sus rodillas seguían doliendo un poco, pero eso no era en lo que se fijaba ahora, sino en lo pegada que estaba a la pared, o mas bien, lo pegada que estaba al otro, esta vez si se sonrojo por ello, mas no dijo nada, seria estúpido de su parte reclamar ahora, por lo que simplemente desvió la mirada hacia la pared con un gesto avergonzado, mientras llevaba sus manos a la altura de su pecho, por un momento se sintió como un gatito siendo cargado, pues sus manos estaban en una pose parecida, como sea, eso no era de importancia ahora, lo que importaba era esconderse y permanecer callados hasta que los tipos de fueran, por suerte, eso paso mas rápido de lo que creyó.

Quiso creer que todo había pasado cuando el mayor se separo de ella, terminando sentada en el suelo, no le dio mucha importancia si estaba sucio o algo, tan solo miro al contrario aun con una expresión algo avergonzada, pero preocupada a la vez, como queriendo preguntarle con la mirada si ya todo estaba bien, mas las palabras que llegaron no era precisamente lo que quería escuchar, pero igualmente le calmaron un poco mas -N-No tanto....¿podemos ir ahora?- igualmente hablaba en susurros, su tono de voz era delicado y temeroso aun, pero se la veía un poco mas calmada, al menos ya no iba a llorar, pero seguía preocupada y asustada, mas por un momento se sintió confundida, mas específicamente cuando el contrario le entrego su bolsa, mirando esta y luego al mayor, nuevamente buscando respuestas con su mirada -...!- mas lo único que llego fue la cazadora negra del contrario, no tardo en entender que pasaba, por lo que inconscientemente llevo una mano a la ropa contraria, no quería que se vaya....no quería estar sola ahora, joder que no quería, pese a estar escondida, que pasaría si los tipos venían de todas formas?....mas que calmarse parecía volver a asustarse -P-Pero...- otro susurro temeroso se escapo de sus labios, teniendo que soltar al contrario cuando se paro, no iba a poder detenerle verdad? Que tal si no volvía....mas algo le decía que debía creerle, con todo lo que habían pasado no podía dejarle ahora, cierto? Intentaría creer en esas palabras y sonrisa -...- quiso decir algo, pero aun si abrió la boca nada salió de ella, teniendo que ver como el mayor se iba corriendo, sola....ahora estaba sola.

Como si fuera algo automático, a penas noto que el mayor ya no estaba en el callejón acomodo mejor la prenda que le había dejado, tapándose con ella como si fuera una manta o algo, poniéndosela por encima de su cabeza, pero dejando espacio para poder ver su rostro, obviamente la prenda no era suficientemente grande como para cubrirle como quería, pero se sentía mas segura así, pegando sus rodillas a su pecho, dejando la bolsa entre estos dos, sin llegar a aplastar nada, simplemente se quedo ahí sentada esperando a que el mayor vuelva, en silencio...mas por dentro su cabeza no se callaba, entre las dudas de si el otro volvería o no, si realmente estaba a salvo ahora, de lo tonta que había sido hace un momento por caerse y actuar así de patética...muchas cosas, que hicieron que se abrazara a sus piernas, esta vez tuvo que apretar un poco la bolsa por ello, pero le resto importancia.

-Vuelve rápido....idiota...- susurro para ella, su tono de voz era algo quebrado, ahora no había nadie para que tuviera que fingir ser fuerte, de todas formas no quería llorar ni nada de eso, tan solo se sonrojo un poco de nuevo y frunció el ceño, bueno...quizá si estaba pretendiendo ser fuerte, era eso o sucumbir por el miedo -Tienes que llevarme a casa...-
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Reginald Jefferson el Jue Jun 25, 2015 7:36 am

Oculta en un callejón, estaba una pequeña chica albina a la que había prometido llevar a su casa. La que, sin que se lo dijera, pudo ver en sus ojos al marcharse sus deseos de que se quedara o por el contrario, que regresara pronto a su lado. Esta idea se repetía una y otra vez en la mente de Reginald, ahora de pie frente a los cinco sujetos que antes los perseguían, sabiendo que por nada del mundo debía dejarse ganar en esta situación, por más desventajas que tuviera, su premisa era simple: No podía perder. Manteniéndose en esa misma posición incluso cuando pudo ver como ahora los sujetos le pretendían rodear y así, evitar que escapara a ningún lado -Te propongo algo, idiota... dinos donde está la chica y te dejaremos ir, nada más con una pierna rota ¿Hecho?- Dijo en un tono burlón, aquel que parecía liderar el grupo, mientras los demás a su alrededor se reían de lo dicho y continuaba haciendo un especie de circulo alrededor del pelinegro, que parecía bastante calmado pese a ello.

El flequillo de su cabello impedía que sus ojos se vieran, dándole una apariencia más sombría de pronto, razón por la que posiblemente los demás y que no hablaron, guardaron silencio al ver sonreír de pronto al payaso y no era para menos, por la forma escalofriante en que lo hizo. Mientras quién había formulado la pregunta y quién n se había percatado todavía de esto, continuaba riéndose confiado, hasta que el silencio le abrumo y presto nueva atención al chico, alzando una ceja, incrédulo -... ¿Eso quieres?... ¡Jódete entonces!- Vocifero el hombre, iracundo, pero en vez de atacar, hizo una señal con la mano que no pasó desapercibida para el payaso, quién la capto enseguida. Tras de sí, uno de los malditos que le rodeaba y que iba con un bate, se abalanzo contra él con el objeto en alto y listo para golpear. Dejando boquiabiertos a los demás cuando, en un movimiento veloz, Regi se adelantó y tomo el arma junto con el brazo del tipo, lanzando al sujeto por encima de su hombro con ayuda del impulso del mismo al correr, de paso, despojándolo de su arma y dejándolo estampado contra el suelo -... les voy a partir la madre a todos, hijos de puta... no saben con quién se metieron...- Pronunciando estas palabras en español, dejando confusos a los que le rodeaban, mientras daba vuelvas el bate en la su mano con agilidad, lo que sólo molesto más al resto. Al parecer, los golpes no eran lo único que activaba sus instintos.

Le hubiera gustado decir que fue sencillo, usando el bate para romperle la mandíbula al siguiente que se le lanzo encima, esta vez por el lado, alcanzando a esquivar el golpe con el fierro que iba a darle. Más no tuvo suerte por el otro lado, en donde le había agarrado dos, uno por la espalda y el otro golpeándole la cabeza a puño limpio y cerrado, lo que sólo le incentivo más y “despertó” sus ganas de pelear. Pegando un fuerte cabezazo al que tenía por detrás, justo en el rostro, aprovechando que le soltó para sujetarlo esta vez él por los brazos y casi usarlo de arma humana, para empujarlo y lanzarlo contra el que le golpeo antes, derrumbándolos a ambos en el suelo, que como si no fuera poco, volvió a usar el bate para “asegurarse” de que se dejaran de mover -Five, four... three, two... and one...- Conto el payaso en voz alta, las dos primeras veces, golpeando de nuevo con el bate a quienes tenía en el suelo, un golpe para cada uno. Alejándose y apuntando con el bate a los que se habían quedado tirados en el suelo y parecían haberse rendido sin más. Dejando para el final al pez gordo, que de hecho y luego de la amenaza, no hizo más que observar, a quién Regi ahora apuntaba con la punta de bate y miraba fijamente, antes de acercársele a paso lento.

El hombre retrocedió, atemorizado, sin saber si era por lo que acaba de ver, la fuerza de Regi o por el simple hecho de ser un maldito cobarde -¿Qué pasa? Viejo... ¿Te has cagado en los pantalones? Jajaja... ¡Hooonk!- Casi parecía que otra personalidad se había apoderado de Regi, pese a ser el mismo de siempre, la poca piedad y burla cruel que mostraba ahora distaba mucho del muchacho que normalmente era. Gritando al final y casi corriendo en dirección al que faltaba, que sin decir nada, salió huyendo y gritando del lugar -... eso creí...- Murmuro el payaso al detenerse, observando a su alrededor, el bate, sus manos... sintiendo el dolor que recién estaba asimilando en su rostro, además de notar como un líquido caliente se escurría por su nariz y por dentro de su boca, un sabor metálico le embriagaba. Tuvo que respirar hondo mientras asumía la situación, lo que acaba de hacer y como lo hizo, cerrando los ojos y sólo en ese momento, pareciendo consiente de todo. Mas no tuvo tiempo de sentirse culpable -“Yuriko...”- Recordando a la chica de pronto, cierto, su razón para lo que acaba de pasar... soltando el bate mientras empezaba a correr en dirección al callejón de antes.

Tuvo que limpiarse la sangre de la nariz con la parte interior del poleron que llevaba, si usaba el exterior, la mancha asustaría a la niña, fue lo que creyó. Llegando al lugar en donde antes había dejado a la chica, sin saber el tiempo transcurrido desde ese momento hasta el actual... serían uno diez o quince minutos? No estaba seguro... todo lo que sabía, era que tenía una promesa que cumplir y todo lo demás, ya no importaba -¡Yuriko!- Llamando a la chica, cuando estaba llegando al basurero y casi para avisarle que había regresado, comprobando que... continuaba ahí. Llegando a suspirar con alivió por ello y dejándose caer de rodillas frente a ella, con una sonrisa satisfecha. Todavía quedaban algunos rastros de sangre en su cara, muy pocos, pero se notaba que algo había limpiado de su rostro y que su maquillaje estaba corrido... pero los ojos brillantes de felicidad y la sonrisa del pelinegro restaban importancia a esto -No te fuiste, me alegro tanto... ya está despejado el camino, podemos seguir... ¿Todavía te duele?- Siendo sincero, por un momento, temió que se fuera, sin saber porque. Preocupándose de nuevo por la chica antes que por sus propias dolencias, recordando lo de sus rodillas y observando estas con el fin de saber si había intentado curarse o si continuaba igual. Lo peor ya había pasado, deseaba creer... dudaba que aquel hombre regresara por más, pero si lo hiciera... esta vez no lo dejaría escapar.
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Yuriko Suzushina el Mar Ago 04, 2015 9:54 pm

Los minutos pasaban lentos y tortuosos, como si fueran años casi, no es que deseaba exagerar, pero la pobre albina seguía asustada, y eso solo empeoraba todo, no quería quedarse sola mucho tiempo, pero tampoco tenia el valor para salir por si sola, no ahora al menos, quizá luego...dentro de varias horas, cuando la necesidad le obligue a salir, deseaba no llegar a eso, tenia que confiar en el mayor, si ya tanto le había ayudado porque le abandonaría ahora, no? Ugh...para una persona que le costaba mucho confiar en otros se le hacia difícil pensar en positivo, es decir, quizá el contrario si quería volver a buscarle pero...¿y los otros malditos? Que tal si le atraparon...que haría para distraerlos para empezar!! Muchas cuestiones llegaron a su pobre cabecita empeorándose la situación sola y preocupándose mas.  

"No, no, tengo que ser positiva..." pensaba mientras negaba con la cabeza, claro! Seguro todo estaría bien! Volverían a casa juntos y...ugh, a quien engañaba, no podía ser positiva, querer intentarlo sonaba tan estúpido y ridículo, mas en este momento, escapándosele un bajo sollozo por sus propios pensamientos "¿por que el mundo es tan malo?..." se pregunto de pronto, mirando sus rodillas lastimadas....de alguna u otra forma siempre terminaba pasando algo, no hablar con nadie no parecía ser suficiente, siempre había algún imbecil dispuesto a lastimarla...pero también alguien para salvarla...muy pocas veces pasaba, o eso creía, pero esta vez paso....no le alegro tanto como esperaba, de hecho, siguió sintiéndose mal, no quería ser salvada, quería ser lo suficientemente fuerte para hacerlo sola y cuidar a sus hermanos, pero aun así ahí estaba...herida, escondida, tras un basurero....debía admitir que se sentía inútil "Quiero ser un monstruo..." claro, así todos le tendrían miedo y no la molestarían!...sonaba tan bueno y lejano a la vez.

Suspiro, preguntándose cuanto tiempo había pasado, probablemente a penas unos minutos, pero seguían pareciéndole eternos, mejor distraerse con otra cosa, su herida por ejemplo, debía limpiarla o se infectaría...pero no tenia agua, por lo que con mucha delicadeza, uso la manga de su propia ropa para limpiar como pudo sus rodillas, pasando cual trapito, quejándose bajito de vez en cuando -...!?!?- pero entonces, de la nada, su nombre resonó en el callejón, sobresaltándose y asustándose pese a ser una voz conocida, esa voz era de...de!!.  

-...s-si volviste...- susurro al principio, aun en su sorpresa, pese a desear que el mayor volviera, no podía creer que realmente lo hubiera hecho, es decir....si analizaba todo, parecía un cuento, llegando algo tarde las palabras contrarias, volviendo en si por ello -Ah, um, n-no, ya no me duele mucho...- balbuceo algo nerviosa al principio, sin saber del todo porque, quería creer que era por aun seguir algo sorprendida de que el otro haya vuelto, mirándole mejor, su sonrisa....oh, pero había algo mas, mostrando un gesto preocupado al notar el maquillaje y lo demás -¿Te lastimaron?...- pregunto bajito, como si aun tuvieran que esconderse pese a todo, pero se notaba lo preocupada que parecía -....- agachando mas la cabeza de pronto, era su culpa! Por su culpa se había lastimado, por no ser fuerte para ahuyentar a esas horribles personas! Comenzó a pensar con cierta culpa, mordiéndose el labio por querer llorar de nuevo, pero no lo haría! Tenia que ser una niña fuerte.

-La...La próxima vez y-yo iré a echarles!- y en otro intento de parecer fuerte, volvió a levantar la cabeza y miro al chico a los ojos, con el ceño fruncido y aparentando estar un poco mas animada, solo un poco, pese a saber que sus palabras eran una mentira, algún día...seria el monstruo del que todos deben temer! Pero por ahora seguiría siendo una conejita asustadiza, de hecho, volvió a sobresaltarse cuando un ruido sonó por la entrada del callejón, aparentemente alguien había pasado y estornudado, algo muy irrelevante, pero que de todas formas asusto un poco a la chica de nuevo, sonrojándose y frunciendo mas el ceño por ello -Ugh...ya vámonos! Tienes que lavarte la cara en mi casa!- dijo de pronto, al menos ya se había calmado...quizá en el fondo si le alegro que volviera y no se dio cuenta, hasta pareció ignorar como sin siquiera preguntar invito al chico a su casa, pero solo por un rato! Y para que se lave la cara...no es como si tuviera miedo de volver sola, claro que no!.
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Reginald Jefferson el Dom Nov 01, 2015 3:46 pm

Al aparecer la sorpresa grata y el alivio de volver a encontrarse era mutuo, fue lo que descubrió cuando escucho las palabras de la albina, antes de que le respondiera. ¿Cómo es que todo había terminado de esa forma? Oh bueno, realmente ya no importaba, alegrándose al saber que el dolor en las rodillas de la chica ya no era tan fuerte como antes, aunque si lo pensaba, volver a cargarla no le costaba ni molestaba para nada, era tan pequeña y liviana que seguro podía con eso e incluso con el dolor de los golpes que lograron de antes. Pero dejando sus pensamientos a un lado cuando escucho el murmullo de la chica y recordando lo de su rostro, seguramente sin haber limpiado del todo bien la sangre y tratando de poner una sonrisa más tranquilizadora -Hey, no es nada grave, tranquila...- Musito con el mismo noto de voz, sin desear que se sintiera culpable o algo, porque bien pudo haberle ido mucho peor... pero creyó que era mejor no mencionarlo.

De todos modos se terminó sorprendiendo por las palabras de la chica, que por fin parecía tener más confianza, algo que le pareció lindo a su manera. Riendo bajo y asintiendo luego, con un gesto igual de seguro -Les partirás la madre y ya no volverán a joderte nunca más jeje.... ¿?!- Dándole ánimos a la albinita, fuera cierto o no, tampoco quería desmereces lo que había dicho. Alarmándose igualmente un poco cuando también escucho el ruido desde el callejón... pero sólo fue un hombre estornudando. Okey, demasiada acción y sustos para ambos por esa noche, mirando a Yuriko luego de lo que había dicho y asintiendo, sep, lo mejor era ir a casa de la chica de una buena vez para que el también pudiera regresar a su hogar, aunque... -“¿Me está invitando a su casa?”- Medito, al asimilar mejor sus palabras una vez se puso de pie pero sin ánimos de querer preguntar, quizás lo dijo por impulso. Estirando una mano a la albina para que también se levantara, si es que acaso necesitaba ayuda, claro.

Ya sólo les quedaba irse y encaminar a la chica hacia la parada del taxi que le dejaría en su hogar, aunque luego de lo sucedido, hasta el mismo se sentiría mejor si la viera entrar sana y salva a su casa -¿Cuidaste bien de mi comida?- Comento luego al recordar la bolsito que le había pedido que cuidara, cierto era que ese fue el motivo de su salida y lo que le permitió conocer a Yuriko, por lo que no podía olvidarse de ella... aunque si iba a comérsela de todos modos, no es como si pudiera guardar algo así como un recuerdo, sería demasiado tonto hasta para él. Llegando de nuevo a la salida del callejón y verificando antes que no hubiera nadie sospechoso, por mera precaución -No lograron desviamos mucho de nuestro camino...  si seguimos derecho, llegaremos de una jodida vez a la parada del taxi- Dijo con calma, mirando a la menor todavía con una sonrisa. Seguía con la idea de verla llegar sana y salva personalmente pero, si ella quería, era mejor dejarla ir por su cuenta. Por otro lado, ahí llegarían por fin a la calle más conocida y quizás la propia albina cambie de opinión y lo deje acompañarla, empezando a avanzar mientras esperaba una respuesta.
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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

Mensaje por Tema Cerrado el Dom Dic 06, 2015 3:32 pm

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Re: Apariencias que engañan [Privado Yuriko Suzushina]

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