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The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

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The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Nate Adams el Vie Dic 26, 2014 8:08 pm

Aquella noche no tenía nada especial que hacer pues no había hecho ningún plan y tampoco es que conozca a demasiada gente en la ciudad para salir a divertirme. Me encontraba tirado bocarriba en mi cama con las manos tras mi nuca mientras daba un suspiro. Lo peor de todo es que no podía dormirme y estar simplemente tirado en la cama me aburría demasiado. Me levanté dirigiéndome hacia el baño para darme una ducha y al salir miré el reloj que se encontraba encima de la mesa del salón. Era la una de la mañana… Di un suspiro dejando la toalla sobre una silla y volví hacia mi cuarto para ponerme una camiseta negra junto a una cazadora del mismo color. Volví hacia el pasillo cogiendo las llaves del apartamento desde una estantería junto con el móvil y el casco de moto y salí por la puerta principal cerrándola tras mío. Salí del portal y me subí a mi Honda CBR 1000 rr encendiendo el motor. Supongo que daría una vuelta por la ciudad para conocer mejor toda la zona. Y un paseo nocturno no estaba nada mal.  

Todo iba bien, la noche era tranquila y no había demasiado tránsito por la carretera, no obstante como siempre algo tenía que fallar. Justo cuando iba atravesando las zonas bajas de la ciudad, una rueda de la moto se pinchó y ya no podía avanzar más. – De puta madre… – murmuré molesto mientras me quitaba el casco de la moto, poniéndome de cuclillas para ver mejor el neumático. Ni modo, estaba pinchado. Di un suspiro mientras me frotaba la nuca y suspiré. No tenía ninguna rueda de recambio y aquello era una completa putada. Pero bueno, nunca he sido una persona que pierde los estribos muy rápido por lo que me lo estaba tomando con calma. “Relájate Nate…” supongo que luego llamaría a un taxi para ir a casa y a la mañana siguiente vendría con la rueda de recambio. Tan solo esperaba que no me desmontaran la moto y se llevaran sus piezas. Si esto pasaba lo más seguro es que acabaría asesinando a alguien, sin exagerar. Puse la alarma de la moto y comencé a caminar por aquél sitio de mala muerte. Y digo de mala muerte porque el lugar apestaba que no veas y había vagabundos y prostitutas por cada rincón de la calle. Hasta una de ellas se me acercó, preguntando si quería divertirme un rato con ella y lo único que hice fue ignorarla olímpicamente. Ya odiaba a las mujeres y ella no iba a ser una excepción aunque quisiera liarme con alguien esta noche. Al final del callejón divisé un pequeño bar y decidí entrar a tomar algo para no caminar sin rumbo alguno por aquella zona.

Cuando atravesé la puerta noté como algunas miradas se posaron en mí, nunca he estado en este lugar así que no me sonaba la cara de ninguno. Aunque pude notar que algunas de las mujeres que había dentro no me quitaban los ojos de encima. ¿A caso estaba desnudo? Bueno… Supongo que era normal. ¿Quién no miraría a un tipo tan atractivo? Solté una risa sarcástica interna y me dirigí hacia la barra sentándome encima del taburete. Dejé el casco de la moto encima de esta y cuando tenía la atención del barman le dije: – Ponme un J&B anda. – cuando tenía la bebida entre mis manos, la tragué de golpe y me giré colocando mis codos sobre la barra. – A ver si consigo entretenerme con algo… –
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Yubel Dracssenkrad el Lun Ene 05, 2015 10:48 am

El día relucía por lo ajetreado que se había puesto, desde la mañana en que despertó y descubrió que luego de haberse servido cereal en un tazón junto con fruta al abrir el refrigerador no había leche y la que estaba era caducada. —No, no, no, ni de broma me voy a tomar esa porquería— Menciono a si mismo luego de recordar la vez que lo intento y las cosas no salieron favorables. No volvería a cometer ese error, por lo que su desayuno se convirtió en un desperdiciar de frutas. Molesto recibió una llamada a su móvil, al parecer era el chófer de Noctis que al notar que le contesto le paso inmediatamente el celular al ya mencionado.

"—¿Prompto? Necesito que estés listo en máximo veinte minutos, estamos por llegar contigo. Apresúrate—" Fueron las palabras de a quien consideraba su mejor amigo. —Yo también te quiero— Dijo con el celular aún puesto en su oído a pesar de que sabía que el pelinegro ya había colgado. Eso había sido muy grosero, o eso es lo que diría alguien que no estuviera acostumbrado a la manera en que se trataban entre ellos, bueno, de todas maneras no le quedaba opción que hacer lo que le había dicho, ya podía ir despidiéndose de comer como una persona decente.  

Fue con una flojera a buscar algo que ponerse, optando por algo simple, eso hizo que estuviera listo demasiado temprano así que fue a buscar cosas que serian una buena idea llevar consigo como lo eran la cartera, llaves y su móvil. Por la llamada seguramente tendría que llevar un arma pero no fue necesario dado que en cuanto llegaron como él suponía, ellos le proporcionaron el arma a escoger y las balas. En el camino se encontraba con su cuarteto en un carro deportivo, al parecer tenían que ir a arreglar cuentas con personas las cuales debían dinero a la familia a la que servía. El juego trataba de ir y asustar un poco a las personas u obligarlos a pagar ya dependiendo las circunstancias y si era necesario o las cosas se ponían feas teníamos derecho a usar la fuerza y a cometer asesinato.

Al caer la noche sólo quedaba deshacernos de tres personas, el chófer por supuesto que fue con Noctis y a mi me dejaron la misión que era en un bar de mala muerte. "Fantástico, siempre me tocan los mejores lugares" Pensó sarcástico pero a su vez divertido. El arma de fuego que traía consigo estaba en los bolsillos interiores de su chamarra, aún si podía divisarse que la traía no le importaba mucho, sabía que podría arreglárselas de alguna u otra manera. Ese lugar apestaba a alcohol y los cretinos que ahí se encontraban parecían ser feos por naturaleza, además de las mujeres vulgares que podías visualizar sin dificultad pero había alguien que no caía con la pinta de ese lugar y ese era su objetivo o al menos lo parecía, se acerco de manera impulsiva hacía el castaño que se encontraba en la barra sentándose a su lado, quería terminar con esto de una buena vez, lo único que había comido en el día era una puñetera barrita de granola y eso no bastaba. Sabía que no podía hacerlo en plena vista de todos —Tú no pareces caer con la pinta de este "pintoresco" lugar — Comento finalmente a la que creía era la persona la cual debía deshacerse esta noche.


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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Nate Adams el Sáb Ene 10, 2015 2:46 pm

Tras unos minutos volví a pedir otra bebida pues realmente no había demasiadas cosas con las que poder entretenerme en este sitio. Ni siquiera podía acercarme a alguna mujer pues todas me parecían jodidamente feas. “Hoy no es mi noche de suerte” pensé dando otro trago al J&B mientras soltaba un leve suspiro. Quizás salir aquella noche había sido una mala idea. Aunque claro, ni yo mismo sabía que iba a acabar por estas zonas de mala muerte. Resoplé girándome hacia el barman entrecerrando algo mis ojos. – ¿A caso en estos sitios nunca pasa nada interesante? – el tipo me miró como si estuviera chalado y yo puse los ojos en blanco procediendo a acabarme la bebida. – Jodida sea, si no fuera por la moto… – volví a voltearme apoyándome sobre la barra y justo en el momento en que pensaba que quería largarme de ahí, un rubio me habló sentándose a mi lado. Giré mi rostro con total parsimonia hacia el tipo mientras alzaba una ceja. – Oh… Quieres decir que resalto entre toda esa pandilla de cretinos. ¿No es así? – pregunté acabándome nuevamente la bebida de un trago. – Digamos que acabé aquí por un pequeño accidente… Aunque dudo que te interese. – era raro que repente comenzara a hablarme de la nada, como si quería decirme algo que realmente no podía descifrar. – Tú tampoco encajas demasiado en este sitio… Y si has venido a hablarme no será para contarme tus penas y beber. ¿A caso quieres algo de mí? – enarqué una ceja mirándole con total tranquilidad mientras apoyaba otro codo sobre la barra.

En este momento, una de las mujeres que había dentro del lugar se acercó hacia nosotros y colocó cada mano en los hombros de ambos. – Oh pero mira a qué chicos tan guapos tenemos aquí, este sitio no suele ofrecer mucho de esto, hoy estoy de suerte. – pues vaya, yo no diría lo mismo. La tipa nos sacaría unos veinte años y no me hacía ilusión irme por ahí con alguien quien podía pasar por mi abuela. Además, detestaba con toda mi alma a este tipo de mujeres. Quité su mano de mi hombro, como si de una cucaracha se tratara. – Piérdete. – mascullé dedicándole mi típica mirada fulminante y la tipa resopló, bastante cabreada retirándose hacia quién sabe dónde. – De esas hay que deshacerse en un instante, sino no te dejan en paz durante toda la jodida noche. – comenté girándome de cara hacia la barra.

Pensé que ya no habría más molestias por parte de nadie, pero básicamente tras unos 3 minutos, un hombre se acercó hacia uno de los taburetes y diría yo que tampoco encajaba demasiado en este sitio. Miró en nuestra dirección y si mal no me equivoco fulminó con la mirada a ambos y se levantó de la silla procediendo a acercarse hacia nosotros. Vale… Ahora ya no entendía nada. El tipo se puso en medio de ambos y rió sarcásticamente mientras decía: – ¿Creíais que no sabía que ibais a venir? No estoy solo y tenéis cojones viniendo aquí los dos solos. – giré mi cabeza hacia él, algo sorprendido. Iba a preguntarle a qué jardín secreto se refería pero ni tiempo me dio pues miró al otro rubio y le dijo: – Más os vale salir fuera, ya sabéis, no queremos que haya una matanza dentro del lugar. – comentó cogiendo a ambos por los brazos. Vale… Creo que me estaban confundiendo con alguien o me metían en un asunto en que simplemente no tenía nada que ver. Y creo que no podía esperar nada bueno. “Genial Nate, esta noche seguro que vas a aburrirte mucho” nótese la ironía.
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Yubel Dracssenkrad el Sáb Ene 17, 2015 12:06 am

Escucho la respuesta tan soberbia de aquel sujeto, definitivamente a pesar de que no entonaba con el ambiente de ese lugar tenía aún el coraje para expresarse de aquella manera. Aunque después de todo, debía de, considerando que no era una "blanca paloma" como aparentaba. —¿Pequeño accidente, dices?— Repitió aquellas palabras con curiosidad, era verdad que no le interesaba mucho la historia, después de todo, el tipo iba a morir hoy. El sujeto siguió hablando, y quizá tenía razón. Prompto no encajaba mucho con ese lugar tampoco a pesar de que él se la pasara frecuentándolos, era algo irónico. —Pues ahora que lo mencionas ten..— Contuvo sus palabras cuando una mujer se acerco hacía ellos, al parecer no era necesario que este la negara, aquel castaño se encargo de ella de una manera muy hostil pero efectiva. No lo culpaba demasiado, esa clase de chicas no se iban a menos de que fuera muy firme en su decisión, sin titubeos o tonterías que la tomaban de pretexto para quedarse.

Aquel pequeño espectáculo causado por aquella "señorita" no pareció ser suficiente, para pronto un sujeto había llegado hacía nosotros dos. Podría decir que era algo parecido al tipo con el tipo con el que estaba iniciando una conversación hace unos momentos, el peinado y color de cabello era bastante similar. "Me abre equivocado" Cruzo por su mente en cuanto dijo que el venía con el chico que acababa de conocer. —Ah, ah~ Creo que cometí un error...— Comento desganado y dándole un toque humorístico a sus palabras. "A Noctis no le va a gustar esto" Pensó mientras su cejas se enmarcaban como las de una persona que lamentara algo y su sonrisa dibujada, se burlaba incluso de su propio error, pero ya no había nada que hacer al respecto, era una lastima para su nuevo "compañero" que él se viera ahora envuelto en esto.

Al parecer estaban sujetando a los dos como si fuera alguna clase de casanova con dos de sus perras. Eso le causo un poco de gracia, les estaban tomando como si no pudieran zafarse de un sólo sujeto. Dudaba que el castaño trajera un arma consigo, pero supuso que igual podría serle de ayuda, aunque no estaba seguro de comprometer a un ciudadano indefenso, claro sin contar que hace unos cuantos minutos él era su blanco.

"—Escucha, dile a Caelum que ni aunque tuviera esa información se la entregaría, creo que me ha tomado muy a la ligera al sólo mandar a un par de niños—" Dijo aquel estúpido con aires de grandeza, al parecer aquí los tres teníamos un problema de egocentrismo que a su manera todos parecían creer que la situación estaba controlada por ellos. —Ha, eso estaba a punto de decírtelo yo— En un movimiento rápido logró soltarse al torcer el brazo del contrincante, este había adoptado una nueva posición, parecía lo suficientemente disgustado y aún con la fuerza que estaba aplicando el rubio sobre él, metió la mano que había dejado libre al soltar descuidadamente a Nate en su abrigo, parecía buscar... ¡Un arma! Al darse cuenta el rubio intentaba sentir la suya, pero era algo tarde que al concentrarse en eso otro, el hombre volvió a quedar libre, dando un disparo a quién fuera. La bala paso muy cercas de Nate, casi lo rozaba, definitivamente esa era una noche que no olvidaría, dado que con sólo ese estruendo, como si fuera algo digno de una caricatura, muchas de las personas de allí estaban armadas. —Bueno, compañero. Estés listo o no, aquí vamos.— Dijo dirigiéndose a Nate sin verle al rostro, intentaba pensar en un plan de improvisto para cumplir con lo suyo y salir vivos.
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Nate Adams el Sáb Ene 24, 2015 5:24 pm

¿Sabéis? Normalmente mis noches de sábado solían ser algo así como quedarme en casa leyendo o viendo la televisión. Otras veces simplemente salía y me pillaba algún polvo de una noche; pensé que hoy sería lo mismo, pero no… ¡Como iba a ser lo mismo si casi me vuelan la jodida cabeza con una bala! ¡Una bala! Creo que nunca me había quedado sin palabras de tal forma. Aquél rubio definitivamente había traído la mala suerte consigo. Me alejé un paso del tipo que tenía el arma y al ver que los demás presentes también estaban armados no tardé en abrir los ojos con sorpresa. “Mi noche de relajación se ha ido al diablo.” Cuando el rubio se acercó hacia mí lo miré alzando una ceja.  – ¿Ir a dónde? ¿Qué mierda es todo esto? – repliqué mirando al otro tipo que nuevamente estaba apuntando su arma hacia nosotros. Por inercia me eché hacia un lado, pues no quería acabar muerto en este apestoso lugar, y de paso arrastré por la chaqueta al rubio ya que tampoco me hacía especial ilusión verle con una bala en la cabeza. Las voces de los presentes no tardaron en alzarse, entre los gritos de las mujeres y las quejas e insultos de los hombres aquello se había vuelto todo un jodido desmadre. Aproveché aquella situación para dirigirme hacia la puerta trasera porque quería salir de aquél sitio lo antes posible y ojo, otra bala casi me da pero en el hombro. Si no tuviera buenos reflejos y me agachara a tiempo seguro que ya estaría tirado en el suelo y desangrándome. Y no, me quiero demasiado como para que pase algo así. – ¡Vale ya noté que intenta matarnos! – exclamé con cierto toque de ironía en la voz.

Iba a abrir la puerta, no obstante alguien se me adelantó abriéndola desde fuera. – ¡¿Qué es todo este alboroto?! ¿Aún no acabas? – dijo uno de los hombres que ahora también habían entrado dentro. Entonces fijó su mirada en el rubio y en mí, y en aquél mismísimo instante supe que aquella era la compañía del tipo que intentaba matarnos pues tampoco tardaron en sacar sus armas. – Que alguien me diga que esto es una cámara oculta y me están tomando el pelo… – pero para mi desgracia aquél no era el caso. Volteé rápidamente volviendo al medio del bar y sinceramente, aquello parecía una jodida película, y no me hacía especial ilusión ser uno de los protagonistas porque: uno, jamás alguien me ha apuntando con un arma; dos, yo nunca había utilizado una; tres, me querían volar los sesos.

Uno de los tipos se me acercó queriendo darme un golpe, pero no le resultó pues lo esquivé rápidamente cogiéndole por un brazo y dándole un codazo en la jeta. En aquellos momentos ni os imagináis cuanto agradecía saber pelear. Los demás no tardaron en lanzarse hacia nosotros, siempre intentando darnos algún golpe pero a pesar de ser dos y ellos unos… ¿Siete, ocho? Creo que nos las estábamos arreglando bastante bien. O bueno, al menos eso pensé hasta que noté como el primer tipo con el que nos encontramos le apuntaba al rubio con su arma desde atrás. Mierda, lo tenía a muy poca distancia… Tenía que pensar algo rápido. No quería muertos esta noche. Sin pensarlo demasiado, cogí entre las manos uno de los taburetes de madera del bar y se lo reventé en la espalda de aquél sujeto. Este se desplomó al suelo, creo que tardaría bastante en despertarse. Miré rápidamente al rubio mientras soltaba una risa sarcástica. – ¿No hace falta decir que me debes una no? –
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Yubel Dracssenkrad el Vie Ene 30, 2015 10:47 am

Al ser arrastrado por la chaqueta se sentía como si fuera un primerizo en esta clase de situaciones cuando realmente aquí el novato era otro, de igual manera eso hacía que se sintiera como si estuviese con sus compañeros en las misiones, tenían que cubrirse la espalda los unos a los otros cuando iban juntos, ¿Si no para qué más serviría ir en grupo? —Sííí... Puedes estar cien por ciento seguro de que intentara conseguirnos para colgarnos en su pared como trofeos de caza— Menciono despreocupado luego de dar un suspiro, se suponía que esto iba a ser algo rápido y simple.

El pánico que sentía su nuevo compañero era aceptable, por lo menos no era un estorbo y sabía cuidar de su vida y de paso de la del rubio también, casi podría pensar en unirlo si no fuera porque no es así de simple y probablemente luego de esto necesitaría terapia, y aún si salían de esto; ¿Necesitaría matarlo? Es decir, que supiera que él estaba en esa clase de negocios ya era algo malo. "Otra vez se fue al Diablo lo de mantener el perfil bajo" Pensó junto con una imagen mental de Noctis dándole un sermón sobré su conducta poco profesional, de seguir tomando todo tan a la ligera cuando no debía ser así. Joder, definitivamente su amigo pelinegro debía aprender a calmarse. Calmarse... Claro, casi olvidaba en la situación en la que se encontraba de no ser porque aquel chico castaño hizo alboroto nuevamente, que inocente. Aún pensaba que todo esto era sólo una broma de mal gusto.

Los demás eras tantos y aún así no tuvo que hacer todo solo, el chico les estaba dando una paliza e incluso le salvo el pellejo. —Yo creo que no será por mucho— Se divirtió con aquel comentario y disparo a tres sujetos directo a la frente, la muerte fue instantánea, cayeron al piso sin más, quizá algo intenso para su acompañante si nunca había visto algo así, pero hey, mejor esos sujetos que ellos.  Corrió rápidamente hacía uno de los cuerpos sin vida y tomo una de las pistolas, regresando de la misma manera casi barriéndose, no sin antes llevarse a Nate con él luego de comprobar que sí valía la pena salvarlo por el momento. —Escucha, esto es una pistola— Menciono lo obvio y le entrego el arma de fuego que recién había hurtado de aquel tipejo. —¿Sabes como usar una?— Su expresión se volvió seria de repente y antes de que le contestara le explico lo básico rápidamente, dado que ahora se encontraban detrás del lugar donde se sirven los tragos no se acercaba nadie por temor a que les mataran en el acto.

—No podemos quedarnos aquí toda la vida teniendo todos los licores detrás de nosotros. Si están pensando lo que yo, probablemente moriremos quemados.— Dijo luego de aquel momento de seriedad y se levanto un poco por arriba de la barra para disparar a uno rápidamente y volver a su lugar. Sin duda ahora todo pintaba a una película del viejo oeste —Y por cierto, me llamo Prompto— dijo finalizando, pero lo que pudo haberse visto como un momento muy cool termino por arruinarse cuando sus tripas rugieron recalcando que tenía hambre.
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Nate Adams el Lun Feb 02, 2015 6:02 pm

Justo tras salvarle el pellejo presencié como se cargaba a tres tipos, con un disparo… En la frente. No pude evitar quedarme algo impactado ante aquella escena, era la primera vez que veía como asesinaban a alguien y… En fin, era la primera vez que veía cadáveres maldición. E inmediatamente me sentí algo idiota pues antes había pensado que no quería ningún muerto esta noche, pero por lo que veía mis esperanzas se estaban yendo al garete. “Cálmate Nate, cabeza fría.” creo que nunca me había puesto tan nervioso, siempre he sido una persona cautelosa y eso no iba a cambiar solo porque haya presenciado la muerte de tres tipos completamente insignificantes para mí. ¿No es así? Pero digamos que hasta para un tipo como yo aquello estaba siendo un tanto desconcertante.

Sentí como fui jalando por el rubio tras la barra y cuando me entregó la pistola, lo miré con una sonrisa irónica como si estuviera diciendo: “Obviamente que no.” Escuché atentamente sus explicaciones, a pesar de que hablaba bastante rápido logré captar lo básico. En aquél momento agradecía tener un coeficiente intelectual elevado. Aunque claro… Eso no significaba que pudiera darle a alguien a la primera, es más, en mis pensamientos no tenía intención de hacerlo. Por muy indiferente que fuera con mucha gente, no me veía capaz de dispararle a alguien, nunca lo había hecho. Aunque claro, si era para salvar mi pellejo y si era realmente necesario… Creo que no lo dudaría demasiado. – Me di cuenta, sí. ¿Pero cómo se supone que saldremos de aquí sin que nos intenten volar los sesos? – comenté encogiéndome un poco al escuchar el disparo del rubio que ahora era conocido con el nombre de Prompto. No pude evitar abrir mis ojos con algo de sorpresa al escuchar su estómago rugir. Alcé una ceja, esbozando una sonrisa un tanto burlesca mientras decía: – Si pretendías quedar guay no te funcionó. – mencioné algo divertido aún sin dejar de sonreír de aquella forma que me caracterizaba tanto. – Yo soy Nate. – no podía decirle que estaba “encantado de conocerle” pues no era el momento ni la situación adecuados, pero si realmente la iba a palmar esta noche al menos  ya sabía el nombre de la última persona con la que he hablado.

– Bueno Prompto, se ve que tu estómago exige comida así que deberíamos acabar con esto lo antes posible. – di un suspiro, mientras sujetaba bien la pistola y me asomaba un poco fuera de la barra para ver las posiciones de los tipos. Retiré rápidamente mi cabeza hacia atrás pues una bala no tardó en llegar hacia mí. – Vale, creo que necesitamos una distracción. – levanté un poco mi brazo, intentando llegar hasta el casco de moto que había dejado encima de la barra y lo cogí rápidamente mientras me levantaba un poco. – Tiraré el casco para distraerles, inmediatamente saldré e intentaré darle a alguno pero aviso… Yo no soy experto, nunca he disparado un arma y es muy probable que no acierte. Tú no eres primerizo en esto así que estoy seguro que puedes acabar con estos tipos si tienes la oportunidad. ¿O me equivoco? – hablé seria y rápidamente mientras lo miraba frunciendo un poco mi entrecejo. – Allá vamos… –

En este momento, me asomé fuera de la barra, tirando el casco hacia uno de los individuos quien inmediatamente disparó hacia este. Alcé la pistola en alto dirigiendo el cañón hacia él mientras tragaba algo de saliva. Era él o yo. Y sin vacilar, logré encertarle en el hombro provocando que las miradas de los demás se centraran en mí. Me tiré rápidamente al suelo pues no tardaron en comenzar a dispararme. Maldita sea, le había dado una perfecta oportunidad a Prompto para que pudiera cargarse a estos tíos, o la aprovechaba ahora o estábamos muertos.
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Yubel Dracssenkrad el Vie Feb 06, 2015 9:37 am

No dijo nada ante la pregunta esperada y obvia, claro que él tampoco tenía ni puta idea de cómo saldrían, ni siquiera había planeado como iba a matar antes a Nate desde un inicio cuando se suponía era su blanco. ¿Cómo se supone que ahora iba a contestarle semejante cosa? Por aquello y más decidió guardar silencio, dicen que el silencio también es una respuesta, ¿No?  Al menos en vista que no consiguió nada, él decidió bromear, no podría saber si era así siempre o acaso tenía algún tipo de estrés y esta era su manera de reflejarlo, de igual manera asumía que esta no sería la última vez que se vieran. —Sólo para que quede claro, yo tengo una buena explicación para aquello— "Claro que no me deja mejor parado la explicación que el sonido de mi estomago arruinando aquello" Pensó.

En su pequeño escondite ya todo parecía ser color de rosa, hablando de el hecho de que por lo menos sabían sus nombres, aunque supongo que eso iba a ser lo de menos si morían esa noche. —Sí, también lo creo, ese era el plan desde el inicio... Pero tú sabes, son sólo algunos errores de calculo— Dijo con una sonrisa que mostraba los dientes acompañado de una ceja levantada, ya que para ser alguien con experiencia en aquello no había dado la mejor impresión que podía, pero realmente ¿Cuándo sí la daba?.

"¿Está dispuesto a ser la distracción?" El castaño era demasiado temerario para ser una persona desligada a aquél mundo en el que se encontraban, ya hasta había ideado un plan y se había ofrecido a si mismo de señuelo, al parecer él sí tenía los pantalones en su lugar, por decirlo de alguna manera. Escucho lo que tenía que decir y aunque ya estaba acostumbrado a hacer lo que Noctis le dictaba por alguna razón le molesto un tanto tener que seguir el plan de un novato. —Bien, allá vas— Le dio aquellas palabras de animo a que realizara lo que acababa de decir como un suspiro, sólo esperaba que el plan funcionara para acabar con esto de una buena vez.

En cuanto Nate se dispuso para efectuar aquello, el rubio tomo una botella de alcohol con su mano libre. Se había levantado y comenzó a disparar a aquellos que faltaban, por supuesto que no a todos logró darle en la cabeza, pero el dolor que les había ocasionado recibir un balazo les tenía tirados en el suelo quejándose del dolor. Personalmente se acerco al sujeto que estaba buscando. Aquel gasto varios de sus disparos e iba a darle uno más pero se había quedado sin balas, probablemente el rubio también. Ahí es cuando decidió usar aquella botella, golpeándola contra la pared haciendo que quedase sólo a la mitad. La mitad que él conservaba fue usada como una arma blanca para así ser enterrada en las entrañas de quien era al que buscaba desde un inicio, aún con aquel dolor el tipo le dio un golpe en el rostro con las pocas fuerzas que le quedaban para finalmente desplomarse en el piso —Al parecer la misión fue completada—.

Aquel momento de aparente calma duro poco. Aún quedaba alguien que no había sido exterminado ni había sido lo suficientemente listo para retirarse, dado que de la nada no sólo pudo escucharse una pequeña explosión, si no también empezaba a llenarse de humo. —¿Qué?— "Rayos, tenemos que salir de aquí antes de que los bomberos lleguen" Dado que probablemente eso seria lo que llamara antes la atención de la gente antes de enterarse que había ocurrido una matanza. —¡Nate! Tenemos que irnos— Antes de aquello busco en el traje de aquél tipo la información que necesitaba pero no la tenía consigo y era demasiado tarde para entretenerse, por lo que decidió dejar eso de lado y salir de ahí con el castaño. —Traes una moto, ¿Cierto?— Le cuestiono al recordar que la había mencionado antes de que todo eso pasara.
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Nate Adams el Mar Feb 17, 2015 12:43 am

Puedo decir que desde siempre me han gustado las típicas películas del oeste donde todos se matan los unos a los otros y siempre queda uno de pie. Estas cosas me divertían bastante pero jamás esperé encontrarme en una situación parecida. Y ahora estaba ahí, tirado en el suelo mientras me tapaba la cabeza con ambas manos intentando que ninguna bala pudiera alcanzarme. Esta noche no la iba a olvidar ni de coña. Gateé hasta una estantería, escondiéndome tras esta y asomándome de vez en cuando para intentar darle a alguno con la pistola que llevaba entre las manos, pero lo cierto es que no estaba del todo convencido de lo que estaba haciendo. Por lo menos Prompto supo arreglárselas muy bien para cargarse a todos los que faltaban. Vaya… Se notaba que experiencia no le faltaba. Antes de darme cuenta ya me había quedado sin balas. Lo único que hice fue resoplar y tirar la pistola hacia un lado, ya no me era útil y sinceramente… Esperaba no volver a usar una. Di un leve suspiro, quizás algo aliviado por haber salido vivo de esta, pero claro, nunca hay que apresurar las cosas.

Escuché algo parecido a una explosión, bastante alarmado me levanté mirando a Prompto mientras alzaba una ceja. – ¿Qué pasa? – aunque ni hizo falta que respondiera, el humo proveniente de alguna parte del bar hizo que atara cabos rápidamente. “Mierda…” comencé a caminar hasta la puerta trasera del sitio junto con el rubio y salimos de ahí cagando leches. – Sí, tengo una moto pero… – me acerqué corriendo hasta la zona donde había dejado aparcada mi Honda, esperando que Prompto me siguiera y di un suspiro al verla mientras me frotaba la nuca bastante nervioso. Volteé hacia el rubio, aún sin bajar los brazos y le dije: – ¿Recuerdas sobre el pequeño accidente que te conté? Se me pinchó la jodida rueda. – creo que en aquellos momentos más que nunca maldecía que no tuviera una rueda de recambio a mano. Pero claro… ¿Cómo? Si uno va en coche por lo menos puede guardar una en el maletero, pero una moto no tenía de eso aparte de la caja de herramientas dentro del asiento.

Abrí el asiento de la moto, comprobando que tuviese todas las herramientas necesarias y me acuclillé delante del neumático examinándolo con cuidado. – Como no le cambiemos la rueda no arrancará. – me enderecé parándome delante del rubio y bastante serio le dije: – Dime que por esta zona hay algún garaje donde podamos robar algún neumático porque si no estamos jodidos. Puedo arreglarlo en 5 minutos, pero necesito la rueda. – sabía que no teníamos mucho tiempo, los bomberos como mucho tardarían 15 minutos en llegar hasta aquí y si veían la masacre y llegaban a pillarnos no quería imaginarme lo que pasaría después. Maldita sea, después de esto necesitaría ir a un puto psicólogo. Quizás le haría una llamada a Karen. – ¿O tienes una mejor idea? –
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Yubel Dracssenkrad el Mar Feb 24, 2015 12:49 pm

Instintivamente fue a seguirlo, una pregunta tan importante no podía ser simplemente respondida con el encanto de el silencio en un momento de emergencia como lo era aquel. Al llegar a el posible transporte de escape no fue ni siquiera necesario que le hubiese dicho aquello, era claro lo que le pasaba. —Tsk— Hizo aquél ruido de evidente molestia, para él seria algo muy sencillo tener que repararla si se trataba de un problema más complejo que aquello, es decir era una maldita llanta y no cualquiera, sino para una motocicleta.

—¿Te parece que luego de todo esto tengo idea de dónde pudiera haber un garaje?— Se le quedo mirando unos momentos como si aquella pregunta que había realizado hubiera sido una broma de mal gusto a su persona, pero, puesto que no poseían el suficiente tiempo como para meterse a debatir sobré la poca información que poseían ellos de donde se encontraban varados. Y fue cuando llegó, llegó la idea principal a él que tenía desde un inicio de no haber creído que aquel chico iba a facilitar la situación —Hey, ¿No te molesta dejar tu moto aquí por una noche al menos?— "¿Qué estoy diciendo? Claro que no le molesta, es eso o dejar que nos echen la culpa de lo que paso... Cosa que es parcialmente verdad, pero nadie tiene porque enterarse" Aquél pensamiento hizo que avanzara rápidamente a encontrar un vehículo cercano más o menos decente, no sin antes tomar una de las herramientas de Nate sin permiso y dirigirse a otro lado sin decir nada, mirando a todos lados como si buscara "algo".

El primer carro que observo que por lo menos en apariencia se veía que sí iba arrancar y no les iba a dejar tirados fue al que se acerco deprisa y con un truco barato con aquella herramienta logró abrirlo, se pudo escuchar la alarma sonar pero para cuando entro al asiento del conductor soluciono ese problema. —¿Vas a entrar o qué?— Eso sonó y era totalmente una invitación a que el castaño apresurara esas piernas y se sentara en donde el copiloto.

El rubio no tenía en mente una manera de llevar a la moto de Nate con ellos, suponía que eso necesitaría de más dedicación y tiempo, pero esas dos cosas especialmente la última eran un lujo. Y aunque podría pensar en que cargarse a los indefensos bomberos era cosa de niños, aún seguían siendo gente inocente que sólo se vería involucrada por sus deslices. Aún se preguntaba si le reñirían por aquello, se preguntaba qué iba a hacer con aquél chico, pintaba perfecto de camarada y por lo menos se había acoplado completamente a pesar de lo extraño que pudo haber sido eso. —Recomiendo que volvamos cuando aquello se haya calmado, tampoco es como que le abandonaremos...— "Aunque no me emociona volver a la escena del crimen tan pronto" Ese pensamiento hizo que suspirara con pesadez, sólo esperaba los comentarios de Nate mientras conducía sin estar muy seguro hacía donde.
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Nate Adams el Mar Feb 24, 2015 11:39 pm

Aquella situación creo que ya no podría ser peor. Primero aquel tiroteo en el que casi pierdo la vida vamos, luego el maldito incendio y ahora esto. Si no conseguíamos una jodida rueda nos sería imposible salir de aquí y cuando Prompto afirmó que no tenía ni idea de dónde había un garaje bufé molesto mientras llevaba mis manos detrás de la nuca. Decir que estaba exasperado era poco. – No, no me molesta. De todos modos iba a dejarla aquí antes de que todo esto ocurriera.  – dije mientras caminaba de un lado para otro. Entonces, observé como el rubio tomaba una de mis herramientas y se acercaba hacia un coche. No tardé en comprender lo que estaba haciendo y por un momento me quedé algo descolocado. ¿Cuántas leyes había infringido hoy este chico? No estaba seguro, pero lo que sí sabía es que si la policía llegaba a pillarle le caerían unos largos años en el calabozo.

Negué con la cabeza dando un largo suspiro y cerré con una mano el asiento de la moto donde guardaba las herramientas; apresurándome en entrar dentro del coche para sentarme en el asiento del copiloto. Le eché un último vistazo a la moto, mientras el auto arrancaba y bufé apoyando mi cabeza contra el asiento. Joder, si habría sabido lo que pasaría aquella noche ni de coña habría salido de casa, aunque debo admitir que fue una completa explosión de adrenalina. – Obvio que no… Esta moto me ha costado un maldito pastón. No pienso dejarla ahí. Aunque como dices lo mejor será esperar, no vayan a pensar que estamos metidos en este incidente… – desvié mi mirada a Prompto y alcé una ceja. – Aunque realmente lo estemos. – volví a voltear mi rostro, mientras colocaba el codo sobre la ventanilla y apoyaba mi cabeza en los nudillos de la mano. Pasaron unos cuantos minutos de viaje, ni siquiera sabía a dónde íbamos pero la verdad es que me importaba poco. Lo único que estaba en mi mente en aquellos momentos era volver a por mi moto en cuanto pudiera.

Pero entonces una pregunta pasó por mi cabeza y me sentí algo idiota por no habérsela realizado antes al rubio. – Oye Prompto. – acoté algo seco volviendo a poner mi mirada sobre él. – Ya que he sido envuelto en todo este lío deberías contarme al menos de qué va toda esta situación. ¿No? Ambos sabemos que merezco saberlo. ¿Qué eres? ¿Traficante de armas o algo por el estilo? – pregunté con una leve curva en los labios mientras me cruzaba de brazos. – Espero que después de todo esto no tengas que matarme o algo así, me sabría mal que alguien quien llegó a caerme bien tuviese que volarme los sesos. – a penas terminé la frase, di un bostezo volviendo a apoyarme en el respaldo del asiento. No sabía si Prompto realmente iba a contarme de qué iba todo este cuento pero no me moriría por preguntar, supongo.

El coche siguió avanzando y yo sentía mis párpados cada vez más pesados. Ya serían pasadas las tres y decir que estaba cansado era poco. Jamás había hecho tantas cosas en una noche y me encontraba realmente derrotado no solo física, también mentalmente.
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Yubel Dracssenkrad el Sáb Feb 28, 2015 9:09 am

No conducía en dirección a su casa y mucho menos a la de él, considerando que no tenía ni idea de dónde vivía. Probablemente el destino iba a resultar de lo más incomodo para ambos, pero era mejor que nada. Decidió encender la música y para su nada agradable sorpresa era nada más y nada menos que canciones de muy mal gusto... Bueno, realmente aquello no era para sorprenderse, seria más increíble si el dueño tuviera buen gusto musical aunque así seria más triste el haber tenido que tomar prestado su automóvil. Así que para pronto lo había encendido, le apago, hasta que su compañero decidió hacer sus preguntas.

—¿Traficante de armas?— Se sonrío, no era para nada una mala idea, le gustaban y sabía sacarle más provecho que cualquier otra persona con experiencia, sin embargo no era aquello que había sugerido, por lo menos no había dicho "traficante de drogas", que eso hubiera sido aún más hilarante. —¿Matarte?— No podía negar que ya le había dado vueltas a eso muchas veces durante la desastrosa situación que vivieron. —Y si piensas eso ¿No crees qué es un poco peligroso venir sentado en el asiento copiloto conmigo enseguida en estos momentos?— De hecho, era un poco aturdidor la manera tan calmada en la que se estaba tomando todo, ya había realizado varias bromas y además se atrevió a decir que le había agrado, por supuesto que a el rubio también aunque el encuentro habría sido tan desafortunado para Nate, pero aún así seguía siendo un extraño, no es como si ya fueran amigos.

Antes de llegar al destino en el cual iban a pasar la noche decidió estacionar el carro para bajarse en una de esas tiendas que están abiertas las veinticuatro horas del día, que alguien le de un premio al avaro que tuvo esa idea porque cuando menos en este momento era de gran ayuda. —¿Quieres algo?— Sin esperar mucho tiempo a que le respondiera volvió a hablarle cuando ya estaba llegando a la puerta de la tienda —No se te ocurra irte sin mí— Bromeo.

Al regresar al asiento paso la bolsa de plástico a Nate la cual estaba llena de bastante comida chatarra, pero peor era nada y él tenía hambre. —Encuentra algo que te llame la atención— Dijo mientras se estaba comiendo una de esas barritas que hacen de cereal y acelero de nuevo pero esta vez ya con el rumbo fijo. —Escucha, yo tampoco soy fan de está idea.— Comento cuando a lo lejos se veía un letrero de neón iluminando la palabra "Hotel". Eso no debía ser algo lindo de ver luego de pasar de tu día normal a una matanza, incendio y para colmo que el mismo extraño te llevase a un hotel, o eso creía, pero era lo que había, podía tomarlo o tomarlo.
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Nate Adams el Lun Mar 09, 2015 11:43 pm

Escuché a Prompto sin girar mi cara hacia él y ante su último comentario no pude evitar soltar una carcajada mientras daba un suspiro completamente tranquilo. – Si quisieras matarme ya lo habrías hecho. Después de todo… ¿Para qué necesitas una carga como yo cuando puedes dispararme como a uno de estos tipos del bar y listo? – mencioné volteando mi rostro hacia él aún sin borrar aquella sonrisa ladina que había dibujaba en mis labios. Una persona normal no estaría tranquila en una situación como esta, sentado al lado de alguien quien acababa de matar a más de tres personas. Pero yo no era demasiado “normal” que digamos. Desde luego estaba algo impactado por todo lo que había pasado, pero siempre he sido una persona cautelosa y desesperarme por todo esto solo haría que la situación empeorara.

Prompto condujo unos minutos más y pronto estacionamos cerca de un súper de 24 horas. La verdad es que ni me había dado cuenta del hambre que tenía… Básicamente a parte de la bebida alcohólica no había digerido nada y estaba hambriento.  Me extrañaba que mi cabeza no diera vueltas, la verdad; supongo que ya me había acostumbrado al alcohol. Menos mal que no se me sube demasiado rápido. – Unas patatas estarían bien y no es que pudiera irme demasiado lejos ahora. – comenté con una voz audible mientras miraba al rubio por la ventanilla y di un suspiro apoyándome nuevamente sobre el asiento del copiloto. Dirigí mi mano hasta el botón de la radio pero una fuerte canción del género heavy metal resonó por todo el coche y tuve que apagarlo inmediatamente con una mueca en la cara. No es que me disgustara el tipo de la canción ni nada por el estilo… Pero mi cabeza no estaba como para escuchar a unos tipos chillar. – Demasiado heavy por hoy… –

Tomé la bolsa que me dio el rubio, comenzando a rebuscar dentro y pillé una bolsa de patatas, dejando el resto de la chatarra sobre mis rodillas. No era fan de cenar comida basura casi a las cuatro de la madrugada pero supongo que en aquella situación no podía pedir mucho más. – Bien dices “tampoco” pues esta idea no me gusta nada. – hablé seco mientras miraba aquél luminoso cartel. Bufé algo molesto, frotándome la nuca y cerrando los ojos un momento. – Pero estoy demasiado cansado como para discutir esto así que ya me la suda donde dormir. –
Unos tres minutos después, aparcamos el coche en el parking que había delante de aquél dichoso hotel y salí del auto, llevando la bolsa de la comida basura conmigo.  

Cruzamos por la puerta del hotel y no tardé en analizar todo lo que había dentro del dichoso sitio. La sala principal era pequeñísima… En sí todo el bloque daba algo repulsión pero no había otro cerca. Me acerqué al tipo que estaba en la recepción, quien estaba durmiendo y con la televisión aún encendida, y le di un golpe en el pie que tenía encima de aquella pequeña mesa para que se despertara. – Oiga. – al parecer me oyó, pues se despejó casi al instante y nos preguntó qué queríamos. Jodida sea, como si esto no fuera obvio… Rodé los ojos y saqué un billete de veinte euros del bolsillo trasero de mi pantalón para luego dejárselo encima de la mesa. – Una habitación presentable con dos camas, por favor. – obviamente lo máximo que tendría que pagar por nosotros dos serían unos diez euros pero nunca está mal dar de más para que te puedan ofrecer lo mejor que tienen. El hombre sonrió de oreja a oreja y me entregó una llave indicando a donde teníamos que ir.
Subimos al último piso del edificio y abrí la puerta entrando dentro de la habitación. Encendí la luz y alcé una ceja mientras observaba todo el cuarto. – Bueno… No es lo mejor pero vale para descansar. – dejé la bolsa de la chatarra encima de una estantería que había cerca de la puerta y me quité la cazadora que llevaba encima colocándola sobre un sillón. Aún sin quitarme los botines que llevaba puestos, me tiré encima de la cama poniendo mis manos detrás de mi nuca mientras daba un suspiro. El cochón era jodidamente incómodo pero serviría para dormir… Aunque al día siguiente tendría un buen dolor de espalda. – ¿Y bien? Al final no me respondiste antes. ¿A qué te dedicas? – pregunté dirigiendo mi mirada hacia Prompto.
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Yubel Dracssenkrad el Sáb Mar 14, 2015 4:09 am

“Discutir” había dicho, vaya chico temerario, estaba tan confiado de que no podría pasarle nada malo por parte del rubio, era algo molesto saber que tenía la razón y estaba consciente de aquello. « Supongo que tiene razón ¿Sino para qué me lo traje conmigo? Podría haber terminado con toda la evidencia en ese incendio » Y por evidencia incluía al cuerpo de Nate, pero ya era demasiado tarde para eso. —Si no te agrada la idea siempre puedes acampar, ya sabes, sólo digo— Mencionó jugando sabiendo que aunque las probabilidades de que ese hotel estuviera del asco probablemente dormir afuera en esos momentos no era la idea que se llevaría un nobel.

Al llegar al hotel al parecer el castaño tenía la situación controlada que ya hasta había conseguido una habitación sin armar mucho jaleo. Eso era bueno, dado que generalmente las personas que suelen llegar haciendo visible su temor o sensibilidad solían llevarse lo peor, podría sonar injusto, pero así eran las cosas. ¿La ley del más fuerte? Aunque en cierta manera era triste, porque aquel tipo de gente no era como que hubiese realizado algo que la sociedad considera “malo”, por esa parte incluso podría llegar a dar lastima pero no era su problema.

Entrando a la habitación no era nada espectacular, por lo menos serviría para dormir, tampoco es como que anduviéramos de vacaciones así que funcionaba para el momento.—Tienes razón, no es lo mejor… Quizá debiste soltarle uno de treinta— Se sentó en su respectiva cama y sacó su arma preguntándose si de verdad se le habían acabado las balas o si tendría alguna clase de compartimiento para nuevas que aún no se la creía que le dieran algo tan inútil para esto y fue cuando escuchó la insistencia de su acompañante por saber. —Uhm. Pues digamos que estoy en algo así como una mafia— Dijo con total tranquilidad pero con una expresión seria mirando a su arma —¿Eso responde tu pregunta?— Voltea a mirarlo con una sonrisa cínica. Quizá aquello no debía decirlo pero de igual manera el tipo ya sabía mucho ¿Qué daño haría decirle eso? De seguro ya se lo veía venir.

Antes de acomodarse para dormir unas cuantas horas se tomó un licuado de entre las cosas que había conseguido en la tienda, y pensar que sí había pagado por ellas, luego de todo lo sucedido uno se esperaba que las robara, eso sólo le hizo que se riera un poco. Apago las luces y se acostó en ese colchón de pobre calidad, vaya noche. —Bien, Nate, se acabo la charla, si quieres luego hablamos de nuestros sentimientos y esas cosas— Obviamente lo último no lo decía en serio pero si lo comentaba perdería gracia. Sin quitarse lo que traía puesto a excepción de su calzado se durmió.

Fue a horas de la madrugada cuando Prompto se despertó, era un nuevo día y realmente casi no había dormido nada, pero de eso ya se ocuparía en un lugar más decente. Se sorprendió que al despertar el chico seguía en la cama de enseguida. Paso a ponerse su calzado de vuelta para luego tomar una de las almohadas duras que estaban en su cama y se la lanzó con fuerza al "bello durmiente" directo al rostro. —¡Vamos! Despierta. Quizá si vamos a estas horas no haya tanto ajetreo en donde se quedó tu moto—.

Aún no tenía pensado dónde conseguirían la llanta, es decir, podrían irse y encontrar un lugar en el que se dedicaran a arreglarla, pero era mucho más problema y más caro que simplemente encontrar otra moto e intercambiar aquello. Mientras recorrían un pasillo para volver a donde se encontraba la recepción y por consecuencia la salida se podía ver aún más demacrado el lugar a como se veía con la luz artificial. —De seguro si nos quedamos más no tardará en que se nos caiga encima— Mencionó en un tono tan bajo que quizá nadie más que él mismo lo haya entendido. —¿Y bien? ¿Tienes ideas de cómo quieres solucionarlo?— Al final de cuentas era suya y él tendría que decidir qué hacer.
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Nate Adams el Lun Mar 23, 2015 10:52 pm

La verdad es que no me extrañó demasiado que tuviera algo que ver con la mafia. Vamos… Se había cargado a unos cinco u ocho tipos y alguien que tuviera algo que ver con la ley jamás haría tal cosa. Y mientras hablaba mi semblante jamás perdió su impasibilidad, escuchándole completamente tranquilo. – Se podría decir que sí. – acoté con un tono de voz neutral respondiendo a su pregunta. Solté una risa socarrona ante su último comentario y cuando apagó las luces intenté dormirme a pesar de que sabía que no me sería tan fácil pues el colchón era jodidamente incómodo. Sin embargo, tras una media hora ya estaba dormitando. Ni siquiera yo mismo me había dado cuenta del cansancio que llevaba encima.

Sentí como una cosa aterrizaba en mi rostro y por inercia tiré la almohada hacia un lado mientras suspiraba algo fastidiado en voz baja. – A la próxima podrías despertarme más dulce y suavemente, ¿no crees? – inquirí con algo de humor mientras me enderezaba lentamente y daba un bostezo. Mis despertares eran bastante lentos. Minutos después ya nos encontrábamos fuera de la habitación, yendo hasta la recepción y al oír la pregunta de Prompto di un suspiro frotándome la nuca unos instantes. – Pues me temo que tendremos que conseguirla de una forma sutil… Ahora mismo no tengo dinero para una nueva llanta. – vamos, era la opción que menos me gustaba pero me temía que tendríamos que mangar alguna rueda por aquella zona. – Primero que nada volvamos hasta allí y damos una vuelta alrededor para ver donde podemos conseguirla… – llegamos hasta la recepción y dejé la llave de la habitación donde dormimos al hombre que nos “atendió” cuando venimos.

Salimos de aquél hotel de mala muerte y volvimos al coche. Dejé conducir a Prompto otra vez y los minutos en que nos dirigíamos hasta allí se me hicieron algo eternos. Sin embargo, cuando estábamos a punto de llegar, volteé hacia el rubio. – Escucha, para aquí. Se supone que es un coche robado… Estaremos en un buen lío si la policía sigue ahí y nos pillan. No queda mucho para llegar así que podemos ir caminando. Es solo por precaución… – comenté con tranquilidad esperando que Prompto parara el coche.
Una vez fuera del auto, caminamos hasta en lugar en que había dejado mi moto con bastante cautela. A pesar de todo era de madrugada y la policía podría seguir andando por la zona. Sin embargo antes de llegar al dicho sitio algo llamó mi atención y giré mi cabeza hasta el rubio mientras paraba de caminar quedándome en seco. – Espera… ¿Ves ahí? – pregunté señalando con la cabeza hasta un garaje que al parecer estaba abierto. – Quizás hay suerte y podemos coger una llanta… – musité acercándome con cuidado hasta el dicho sitio. El garaje parecía una especie de taller y si podíamos coger una rueda de marca honda sería perfecto. Aunque no sabía si tendríamos tanta suerte, claro está. Encima parecía que dentro había alguien…

– Vale, tendría que entrar para ver si veo alguna llanta que valga para mi moto. ¿Puedes cubrirme? Creo que esto no nos será tan complicado si hasta ya robamos un coche. – comenté con una sonrisa ladina mientras alzaba una ceja y me acercaba aún más hasta el garaje, tenía que pensar en alguna forma de pasar desapercibido…  Aunque claro, teniendo esta altura no me servía de mucha ayuda.
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Yubel Dracssenkrad el Lun Mar 30, 2015 11:06 am

Lo primero que recorría por su cabeza al haberle dicho que quería conseguirla de manera "sutil" no eran más que maneras ilegales y era por más obvio que en efecto estaba en la correcto. « Pero que rápido te habéis acostumbrado al delito, chaval. » —Por mí vale, siempre y cuando no nos pasemos las horas allí— Dio un gran bostezo, definitivamente no se había recuperado del todo, ¡Y por supuesto que no! No había comido bien, no había dormido y aquella "actividad física" hacían en conjunto una gran razón para querer estar tirado en la cama y no hacer nada por un largo rato.

Fue en poco tiempo que ya se encontraban bastante cercas de su objetivo y que Nate comentó su idea, totalmente racional, por supuesto, quizá algo innecesario de hacer para el rubio, pero igual accedió, después de todo no le costaba nada caminar y no era espectacular la idea de que en verdad les atraparan y para colmo por el robó de un carro, sería algo bastante divertido y trágico si lo pensaba un rato. —Bien, pararemos justo aquí— Movió con brusquedad el volante, llevándolo a estacionar a un sitió donde quedaba con un árbol dándole sombra, un acto bastante bondadoso si es que los dueños lograban encontrarlo, y aunque estacionarlo tan libremente podría ser una locura, quizá la obviedad podría la mejor manera de esconderlo. Además, qué importaba, si cambian ése maldito neumático ya tendrían algo en lo que irse.

Visualizo el garaje del cuál hablaba el castaño —Oh, ya veo que de verdad vas enserio con esté pequeño delito, ¿Eh?... Al menos así me sentiré mejor al saber que no fui completamente el de la culpa por llevarte al "lado oscuro"— Bromeaba, y aunque realmente no le importaba si de verdad él había sido la mala influencia o no, sé divirtió aún más del hecho de que incluso Nate ya le viera como un compañero, era sumamente peculiar esa escena. —Por supuesto que puedo cubrirte— Le dijo confiado, aunque realmente no estaba seguro si con aquello se refería a matar al sujeto, ya estaba tan acostumbrado a aquello que no le extrañaría, pero vamos, no estaba con Noctis o los otros, así que con cubrirlo debía referirse a... ¿Crear una distracción? ¿Noquear al sujeto? —¿A qué te refieres con "cubrirte"?— Preguntó pasado un momento de silencio, más valía hacerlo de una vez y no malinterpretar las cosas.

El personaje que se encontraba dentro aquél taller era un sujeto corpulento, sus ropas se veían algo sucias y llevaba una gorra que cubría su cabeza rapada de los leves rayos de sol que se sentían en la mañana, pobre sujeto, no se esperaba que dos tíos iban a hacer de su día, un mal día. « ...Delincuente juvenil » Aquella palabra llegó a su cabeza, era bastante adecuada, esa acción o al menos como la estaban planeando ejecutar sonaba a un par de críos ideando planes que más que por maldad, lo hacían por diversión. « Quizá soy el único que está pensando en esto como una aventura... » Se pensó al volver a mirar a Nate. —¡Mira!— Abandonó aquel tema en su cabeza al notar como la persona había tomado una tabla para patinar, recostándose sobré ella y pasando por debajo de un carro. Probablemente iba a repararlo, dado que una caja de herramientas estaba justo enseguida suyo. —Puede ser nuestra oportunidad—.
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Nate Adams el Jue Abr 09, 2015 12:01 am

Cuando me hizo aquella pregunta simplemente alcé una ceja y volteé mi cabeza hacia él algo extrañado. – Pues… ¿Distraerle? No sé, cualquier cosa con tal de que no me vea. – comenté volviendo a poner mi vista en el ya dicho garaje. Pero entonces una cosa pasó por mi mente y volví  a girarme hacia Prompto. – Pero no matarle. – aclaré para que el rubio no se hiciera alguna idea equivocada. Ya había  visto suficientes muertes la noche pasada. ¿Aunque qué podía decir? Sinceramente ya me importaba lo más mínimo y bueno… Seguramente me había acostumbrado a la compañía del rubio. Tras haber aclarado las cosas, esperamos por unos minutos y asentí al siguiente comentario de Prompto mientras decía: – Bien, intentaré buscar la rueda en el menos tiempo posible. Ya sabes… Si sale de ahí abajo busca alguna forma de distraerle. Santa mierda si esto sale bien te invito a un desayuno. – después de eso di un suspiro y avancé rápidamente hasta el garaje esperando que el rubio me siguiera.

Nos colamos dentro de una forma bastante cautelosa y tras comprobar que el tío seguía debajo de aquél coche avancé hacia donde estaban las ruedas comenzando a rebuscar lo más rápido que pudiera, intentando ser bastante silencioso. – Demonios… No encuentro ninguna. – murmuré volteándome hacia Prompto para negar con la cabeza. Me asomé un momento para ver si el tipo seguía en el lugar de antes y tras comprobar que todo estaba en orden comencé a rebuscar nuevamente. Maldición… Ninguna… ¡Ninguna me valía! Bueno, supongo que pedir un neumático para mi moto era demasiado. Era eso o simplemente se nos había acabado la suerte. Me incorporé dispuesto a rendirme pero entonces justo al lado del propietario del garaje, quien aún no salía debajo de aquél coche, divisé una jodida rueda que realmente podría valerme. Pero mierda, aquello sería arriesgarnos demasiado. Oh… ¿Desde cuándo me había vuelto un delincuente juvenil? “Admítelo Nate, tu vida se ha vuelto un jodido desmadre.” Miré a Prompto e hice un gesto de la cabeza para señalarle el neumático. Luego de intercambiar un par de miradas y gestos con las manos que básicamente fueron de “Habrá que acercarse” y “Mierda, habrá que hacerlo” me moví lenta y silenciosamente hasta donde estaba la rueda, tragando la saliva un par de veces. Esto ya parecía una jodida película de comedia y acción, o algo por el estilo… Cuando me acerqué e incliné para comprobar si era el neumático que necesitábamos, en mis labios se dibujó una sonrisa triunfante y miré a Prompto asintiendo con la cabeza mientras procedía a coger la ruda. Todo parecía ir bien… ¡Estábamos a punto de conseguirlo! Sin embargo siempre tiene que haber un pero, como no.

Justo cuando cargué con la rueda, una voz grave se escuchó detrás de mis espaldas. – ¡¿Qué demonios creéis que estáis haciendo mocosos?! – ni modo, o salíamos corriendo o este tipo nos mataba… O lo mataba Prompto a él. El caso es que la primera opción me pareció la más racional en aquél momento así que eché a correr como no había hecho en mi puta vida junto con el rubio. Demonios, a pesar de que ya estaba infartado de tanta carrera y muerto de sueño y hambre y teniendo a un gorila persiguiéndonos, aquella situación me resultaba terriblemente… ¿Divertida? ¿Entretenida? El caso es que desde hacía muchísimo tiempo que no me ponía tan nervioso por algo y digamos que me sentía… Bien. Al cabo de unos minutos perdimos al tipo de vista y nos dirigimos hacia donde había dejado mi moto. Por suerte nadie la había desmontado, eso era un gran alivio porque la jodida me costó más que mi apartamento… Saqué las herramientas que había dentro del asiento de la moto y acto seguido levanté la moto del suelo utilizando la herramienta del gato. – Vale, tengo que arreglarla rápidamente por si este tipo llega de la nada… – Quité la tuerca de retención del eje de la rueda pinchada con la llave y golpeé hacia afuera el eje del neumático utilizando un martillo de goma para quitarlo del marco de la moto. Empezaba a sudar. Ya era bastante difícil arreglar una moto, pero hacerlo al menos en cinco minutos, era algo bastante estresante. Acerqué la rueda que habíamos robado hacia mí y rápidamente la coloqué en el marco de la moto. Volví a poner el eje en el marco para asegurar el neumático en él, puse la tuerca de retención del eje y la apreté con la llave.

– Bien, listo. – acoté secándome el sudor de la frente con el dorso de la mano y acto seguido guardé todas las herramientas de nuevo dentro del asiento. Iba a decir algo más pero no fui capaz pues la ya conocida voz del hombre del garaje resonó en mis oídos. Joder… Realmente había salido de la nada. – ¡Venga vamos, vamos! – exclamé sentándome rápidamente encima de la moto para luego encender el motor. Prompto no tardó en subirse y justo cuando el tipo parecía que iba a alcanzarnos arranqué la moto largándonos inmediatamente de aquél sitio. Conduje por unos largos minutos y cuando ya estábamos lo suficientemente alejados paré la moto justo enfrente de una cafetería. Apagué el motor para luego voltear hacia el rubio y dar un suspiro. – Bueno… Supongo que pudimos salir de esta así que te invito al desayuno. – sonreí ladino y me bajé de la moto poniendo la alarma. – Ya sabes, buena comida para celebrar que no hemos muerto. – no podía creer todo lo que había pasado en una sola noche… Pero ahora nos merecíamos al menos un buen desayuno. ¿No es así?


OFF:
Información importante o_ó(?) ok no xDDD
Bueno, primero que nada siento si he tardado un poco, últimamente tengo bajas de inspiración (?)
Y a lo que venía xD. Creo que con un post tuyo ya podríamos cerrar el tema pues no tengo mucha más idea de lo que se pueda poner... Si te parece bien lo finalizamos y sino pues ya me dirás~. Igualmente digo que me ha gustado mucho rolear con Prompto y espero hacerlo en más ocasiones :3 Saludos~
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Re: The beginning of one burning night. [Priv. Prompto Argentum]

Mensaje por Yubel Dracssenkrad el Jue Abr 16, 2015 11:22 am

Desayuno, eso no sonaba mal puesto que en su mente sólo podía imaginarse que comería algo decente, por supuesto, vaya que si lo estaba invitando a comer más comida chatarra tendría que negar esa invitación, bastante había tenido con las cosas que había ingerido en la noche anterior a esto. —Qué rápido, Nate, no pensaba que tan pronto te hubieras enamorado de mí como para invitarme ya a una cita— Le bromeo y prosiguió a continuar con el "plan", por lo menos ya le habían dejado en claro que no debería matar al sujeto. « Seria una locura matar a alguien simplemente por un neumático, ¿O no? » De igual manera se decidió a que recurriría a la violencia sólo de ser necesario, después de todo lo que estaban apunto de hacer era como un juego de niños.

Mientras el otro se disponía a buscar su "rueda", el rubio vigilaba que el sujeto no se moviera de su sitio y los alrededores, no vaya a ser que llegará a alguien ajeno a pillarlos en la movida, pero dado que no era una situación de vida o muerte se relajo un poco y se distrajo un poco viendo las llantas. « ¿Por qué se tarda tanto? Coge una maldita llanta y ya, Nate. » Era lo que pensaba al ver tantas llantas reunido, pero no paso tanto para que como si una roca golpease su cabeza llegará otro pensamiento, ¡Claro! Quizá lo que buscaba era una llanta de la marca de su moto, ¿Se lo habría mencionado antes? Bueno, eso ya no importaba mucho en realidad. Levantó su vista y la dirigió hacía el castaño el cual le hacía varias señas, era algo gracioso de observar y quizá se ponía más divertido por el hecho de que también él le estaba contestando así, realmente parecían unos críos, generalmente esto con Noctis no sucedía, el tipo era bastante serio para aquello.

—¡Mierda!— No se contuvo, su palabra fue bien clara en cuanto observo al tipo detrás de su compañero, ¿Cuándo había salido debajo de ése automóvil? No habían causado algún ruido lo bastantemente fuerte como para llamar su atención, aunque quizá y simplemente ya había acabado. No habían corrido con nada de suerte, justo en el momento en el que al rubio se le ocurría distraerse pasaba esto, "perfecto". Su acompañante no espero tanto para saber que debían de retirarse del lugar, fue muy sabio de su parte, por supuesto que él tampoco se esperaría a que la situación se pusiera más intensa y al sujeto se le ocurriera algo estúpido como llamar a la policía. Ya habían esperado lo suficiente para que se calmara la situación con respecto al incendio y homicidio masivo en el bar, no era bueno que le echasen más leña al fuego.

—¿Quieres que te eché una mano?... No, olvídalo. — Le ofreció ayuda, pero al ver como aquél tenía la situación controlada simplemente se dedico a esperar, la espera no era buena, había comenzado a carcajearse por lo hilarante que había resultado todo aquello, sin mencionar que quizá el sujeto seguiría buscándolos. —Hey, ¿No crees qué sería aún más cómico si aquél grandulón fuera el dueño del auto que dejamos abandonado?— No esperaba que el castaño lo viese igual de divertido que él, sin embargo había querido expresar esa idea suya. —Y hablando del Rey de Roma...— Comento despreocupado con un toqué humorístico como solía hacerlo. Mientras más se acercaba el sujeto el cuál se veía un tanto agotado por estarlos buscando, daba pasos más cansados, era un alivió que no estaba corriendo, pero se digno a hacerlo cuando observo como Nate se había subido a la moto, para pronto y sin pudor el rubio subió también y como obviamente no iba a abrazarlo se sujeto del mismo asiento en el que estaba sentado, definitivamente si moría hoy no sería abrazando a un hombre.

Al estacionar la moto afuera de un restaurante que se veía bastante lindo, por lo menos desde afuera, se encontraban en un evento importante, por fin Nate le dedico nuevamente esas palabras y las iba a cumplir, rayos, se sentía tan feliz, obtendría lo que había buscado desde el inicio, saciar su apetito. —Dirás; que no haz muerto— Le sonrió astuto, recalcando que aquí él era el novato. —Pero tienes razón, lo has hecho bien y no sé qué clase de soborno sea éste, pero debo decir que te está funcionando— Haciendo acotación a que le había invitado a comer, bajo de la moto del ajeno y a su tiempo el otro igual —¿Sabes? Creo que te subiré la nota por esto— Finalizó luego de que ambos entraran al establecimiento, ya se encontraban fuera de aquél barrio peligroso, aún con todo lo que habían realizado se veían bastante calmados como para andar libremente por la ciudad, o así lo hacían ver, vaya par de descarados.


Spoiler:
Pues ya fue. Y no te preocupes, también ya no tenía nada que aportar al menos en éste tema, pensaba eso, de que consiguiendo la moto de Nate ya finalizaba. ~ xD Así que me parece bien. ¡Y sí! Me gusta como se llevan. No sé cómo, pero sí funcionan ellos dos. :'D (?)
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